Oaxaca, México (SEMlac/ Oaxaca Media).- Diversas colectivas de mujeres recordaron el lunes 5 de octubre a la abogada y defensora ayuuk Sandra Estefana Domínguez, quien se atrevió a denunciar a políticos activos por su participación en chats misóginos y pornográficos.
La familia de Sandra Estefana ha realizado un memorial en su nombre, como un espacio para conmemorar su vida, su voz y su lucha, y como una oportunidad para seguir con el llamado de justicia.
“Conmemoramos aquello que hizo y que fue tan fuerte que hizo temblar a quienes pretendieron silenciarla”, dijeron.
El caso de la abogada, desaparecida el 4 de octubre de 2024 y hallada sin vida el 24 de abril de 2025, no solo es emblemático por la denuncia, sino porque varios de esos funcionarios jamás fueron cesados de sus cargos.
Uno de ellos es Donato Vargas Jiménez, coordinador de Delegados de Paz Social del gobierno que encabeza el morenista Salomón Jara Cruz; aunque en la lista de implicados en los chats había más de 140 funcionarios, él nunca fue cesado de su cargo.
Después de dos años de su ausencia, la familia de la defensora ayuuk tiene la certeza de que los responsables de su desaparición pretendieron que su voz desapareciera con ella.
“Sandra no tuvo miedo y fue precisamente ese valor el que dejó sembrado como semilla”, dijo Kisha Domínguez, hermana de la abogada y defensora.
El acto tuvo lugar en la emblemática antimonumenta, una escultura que a su vez es un espacio de memoria colectiva colocado en 2021 por colectivas feministas para visibilizar la crisis de violencia feminicida que persiste en este estado.
La forma femenina “antimonumenta” se usa específicamente para nombrar las intervenciones que denuncian la violencia estructural contra las mujeres y la impunidad sistemática en casos de feminicidio.
Marcado por la impunidad, el asesinato de Sandra Estefana Domínguez sembró en sus familiares, amigas, amigos y mujeres feministas la idea de que las instituciones protegen a quienes están en las esferas del poder.
Incluso a quienes, con tal de conservarlo, dijo Kisha Domínguez, siguen sembrando miedo a través de la desaparición y el asesinato, mientras las desapariciones y los feminicidios en Oaxaca continúan en aumento.
“Seguimos hartas de escenarios marcados por la impunidad”, declaró.
Con el asesinato de Sandra pretendieron dejar el mensaje de que quienes se atreven a señalar y denunciar a quienes ostentan poder político y económico pueden tener consecuencias terribles. De que exponer la verdad puede costarte la libertad, incluso la propia vida, insistió la hermana de la defensora y activista.
“No contaban con que sus semillas darían frutos. Quienes pretendieron sembrar junto a su cuerpo el miedo y el silencio, hoy pueden mirar lo que en vida sembró: sed de justicia, dignidad. No contaban con que la historia tiene memoria. Hoy la nombramos para que no haya silencio, la recordamos para que no haya olvido y la mantenemos viva mientras exista memoria. Su lucha seguirá caminando entre nosotras, nosotros… Cuando intenten borrar su historia, sepan que aquí seguimos recordándola”, destacó Kisha Domínguez al leer el mensaje a nombre de su familia.



