La Habana, agosto (SEMlac). La fecundidad adolescente en Cuba disminuyó en los últimos cinco años, en el grupo de 15 a 19 años, desde 48,5 nacimientos por cada 1.000 muchachas de esas edades en 2021 hasta a 43,2 en 2025, confirman datos publicados este mes de agosto por el Observatorio de Cuba sobre Igualdad de Género.
Aunque las cifras muestran un descenso, este sigue siendo un problema social que demanda atención integral, explicó a SEMlac la psicóloga y demógrafa Matilde de la Caridad Molina Cintra, subdirectora del Centro de Estudios Demográficos (Cedem), de la Universidad de La Habana.
Es una problemática “que se acompaña de disfuncionalidades sociales, heterogeneidades territoriales y una pérdida de oportunidades educativas para las adolescentes que se convierten en madres, en un momento de la vida donde la mayoría de ellas aspiraban a un futuro educativo y reproductivo diferente”, agregó la especialista.
Para Molina Cintra, otro dato alentador es que en 2025 bajó a 17,3 por ciento la contribución de las adolescentes a la fecundidad total del país, desde 18,3 por ciento en 2024, “lo cual evidencia un aumento en el aporte del resto de los grupos de edad, particularmente de las mujeres de 20 a 24 años y de 30 a 34 años”.

Sin embargo, el comportamiento en el grupo de 10 a 14 años mantiene una resistencia al descenso, con tasas que oscilan entre 1,3 y 1,4 por cada 1.000 niñas de esas edades en el último quinquenio, según las cifras del citado observatorio, plataforma estadística desarrollada por la Oficina Nacional de Estadística e Información (Onei), en alianza con la Federación de Mujeres Cubanas (FMC).
Para ambos grupos de edades, las provincias orientales concentran los índices más elevados del país. En el de 10 a 14 años, las tasas más altas correspondieron a Mayabeque (2,2), Guantánamo (2,0), Granma y Holguín (ambas con 1,9), seguidas por Las Tunas, Camagüey y Pinar del Río.
En el de 15 a 19 años, tres provincias orientales encabezaron las estadísticas: Granma (56,5), Holguín (53,3) y Guantánamo (50,9), todas por encima de los 50 nacimientos por cada 1.000 adolescentes.
Comportamientos en ciclo
Investigaciones realizadas en el país evidencian que la familia opera como un espacio de transmisión de valores y comportamientos reproductivos que se repiten de una generación a otra.
Entre estos comportamientos se encuentran la edad de inicio de la reproducción, el tipo de unión y el uso o no de anticoncepción, detalla el artículo “Embarazo adolescente y su expresión en el contexto familiar. Estudio de caso en los municipios Campechuela y San Miguel del Padrón”, publicado en 2018 por la revista Novedades en Población.
“Se puede describir un patrón que se caracteriza por el inicio temprano de la reproducción, la unión consensual y una difusión escasa de los métodos anticonceptivos de una generación a otra”, precisa la investigación de Molina Cintra y la también psicóloga Gabriela Dujarric.
“Existe un distanciamiento en la comunicación sobre temas de sexualidad y bajo control educativo”, agrega el texto, que compara un municipio de La Habana con Campechuela, en la provincia de Granma.

Un año despues, otro estudio en La Habana detallaba la historia reproductiva de tres generaciones de mujeres caracterizda por edades tempranas de menarquia y de inicio de relaciones sexuales.
“Las cifras de embarazo en la adolescencia son altas, con mayor fecundidad en esta etapa en las abuelas y mayor recurrencia al aborto provocado en las hijas y nietas, así como un uso de los métodos anticonceptivos diferencial por generaciones”, afirman las autoras de “Historia reproductiva de tres generaciones de mujeres residentes en el municipio Plaza de la Revolución”.
Luego, una sistematización de 22 estudios realizados entre 2015 y 2023 por investigadoras de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso-Cuba) y el Instituto Cubano de Investigación Cultural Juan Marinello, destacó el entrecruzamiento de variables como edad, género, territorio y color de la piel en la configuración de vulnerabilidades vinculadas al embarazo temprano.
El desafío de la integralidad
“La disminución de la fecundidad adolescente y su carga a la fecundidad global debería continuar intensificándose en los años venideros, para lograr un descenso significativo de los nacimientos aportados por madres menores de 20 años”, insistó Molina Cintra.
Una nueva disposicion, la Resolución 174 del Ministerio de Salud Pública (Minsap), publicada en la Gaceta Oficial No. 40 en mayo de 2026, busca fortalecer la atención integral a la fecundidad en la adolescencia, con énfasis en la educación, la prevención y el acompañamiento a este grupo etario.
La norma oficializa la atención, protección y aseguramiento del embarazo en la adolescencia en Cuba y establece parámetros de salud obligatorios para atender a ese segmento poblacional, con un enfoque que combina el rigor asistencial y la educación para evitar que ocurra.
Durante su presentación en conferencia de prensa, la jefa del Programa Materno-Infantil del Minsap, Catherine Chibás Pérez, detalló que en ello se articulan los ministerios de Salud y Educación, la FMC, la Fiscalía, los tribunales y el Ministerio del Interior, informó el diario oficial Juventud Rebelde.


