Los tribunales cubanos juzgaron 49 asesinatos por razones de género durante 2025, para una tasa de 1,19 por cada 100.000 mujeres de 15 años y más, según actualizaciones publicadas este mes de agosto por el Observatorio de Cuba sobre Igualdad de Género (OCIG).
Como en otras zonas del mundo, la violencia de género en Cuba adquiere nuevos rostros en el entorno digital. Se trata de un problema más frecuente entre jóvenes y adolescentes, y los adultos aún no saben bien cómo abordarlo, coinciden académicas de la nación caribeña.
Piropos, tocamientos, vigilancia en redes, comentarios descalificadores y burlas configuran abusos que la sociedad minimiza. Aunque no dejan marcas físicas, su acumulación afecta la salud mental, restringe la movilidad, frena la participación ciudadana y profundiza las desigualdades estructurales, coinciden investigaciones y especialistas de perfiles diversos.
La fecundidad adolescente en Cuba disminuyó en los últimos cinco años, en el grupo de 15 a 19 años, desde 48,5 nacimientos por cada 1.000 muchachas de esas edades en 2021 hasta a 43,2 en 2025, confirman datos publicados este mes de agosto por el Observatorio de Cuba sobre Igualdad de Género.
La fecundidad en Cuba se mantuvo en 2025 en 1,29 hijos por mujer por segundo año consecutivo, la cifra más baja registrada en la serie histórica desde 1958, según los Indicadores Demográficos de Cuba y sus Territorios 2025 presentados por la Oficina Nacional de Estadística e Información (Onei) el 21 de julio en La Habana.
Las de Isabel Salas y Maritza Bonachea son apenas dos historias de las muchas mujeres que hoy en Cuba han abandonado sus empleos o parte de sus vidas para cuidar a otras personas, en medio de una dura crisis económica y social que genera muchas carencias cotidianas y ha intensificado la sobrecarga en los hogares.