“¿Qué es lo inevitable para ti, Bea?” —pregunta la narradora de esta historia—, y esta pregunta yo se la planteo también a nuestra querida autora: ¿qué es lo inevitable para ti, Michelle Ortiz?
En una ocasión, Celia del Palacio me confió que, si pudiera regresar a 1978, cuando decidió estudiar Letras Hispanoamericanas en la Universidad de Guadalajara, y la Celia de hoy se pudiera encontrar con la jovencita que fue, está segura que se compartirían una sonrisa cómplice y, admirada, musitaría: “¿Esa señora, soy yo ahora?”.
A juicio de Anilú Zavala Alonso en las cocinas creamos mundos. Sí, ese lugar a donde nos mandan por el simple hecho de ser mujeres, el mismo sitio del que algunas reniegan y se alejan para arrancarse la etiqueta de abnegadas o serviciales, el cautiverio donde hacemos magia con especias y recetas, aunque también con palabras e imaginación.