La fecundidad adolescente en Cuba disminuyó en los últimos cinco años, en el grupo de 15 a 19 años, desde 48,5 nacimientos por cada 1.000 muchachas de esas edades en 2021 hasta a 43,2 en 2025, confirman datos publicados este mes de agosto por el Observatorio de Cuba sobre Igualdad de Género.
En una emergencia, saber reconocer a tiempo una hemorragia, un parto complicado o la necesidad de trasladar a una mujer al hospital puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte. En los campamentos de desplazados de Sudán, parteras capacitadas acompañan a las embarazadas incluso cuando las lluvias, las carreteras dañadas y la violencia dificultan el acceso a los centros de salud.
Amamantar no depende únicamente de la decisión de una madre. El acceso a personal sanitario capacitado, licencias de maternidad remuneradas, lugares de trabajo adecuados y protección frente a la comercialización agresiva de sucedáneos de la leche materna puede determinar si una mujer logra mantener la lactancia durante los primeros meses de vida de su hijo.
Análisis especializados y testimonios coinciden: Cuba enfrenta una crisis profunda con altos costos humanitarios, pero no todas las personas ni todas las mujeres llegan en igualdad de condiciones a este escenario.
En 2025, en el mundo 1.2 millones de personas adquirieron el VIH, 570.000 murieron por enfermedades relacionadas con el sida y alrededor de 9 millones que viven con el virus no recibían tratamiento.
La iniciativa regional Salud Sin Miedos presentó un informe, en el contexto de la campaña “Por una salud sin miedos”, donde revela que el aborto prohibido viola los derechos humanos de las mujeres, niñas y adolescentes, criminalizándolas desde los sistemas de salud.