Oaxaca, México (SEMlac).- El domingo 2 de agosto, en la ciudad de Oaxaca, se llevó a cabo el Conversatorio sobre la Construcción de Paz en México, realizado en el marco del proceso de formación política para juventudes oaxaqueñas “Semillerxs de Paz Oaxaca 2026”, en materia de de paz, la organización política colectiva y la defensa de sus territorios.
El encuentro fue convocado por las organizaciones Consorcio para el Diálogo Parlamentario y la Equidad Oaxaca (Consorcio Oaxaca), Servicios para una Educación Alternativa (EDUCA), Centro de Derechos Humanos Fray Francisco de Vitoria (CDH Fray Vitoria) y la Plataforma para la Construcción de Paz en México, en el ámbito de colaboración del programa de Servicio Civil para la Paz Alemán de Pan para el Mundo. Su objetivo fue generar un espacio de diálogo e intercambio intergeneracional, para promover propuestas para la construcción de paz en México, con énfasis en Oaxaca.

En representación de las juventudes participantes en el semillero de Paz, Ketzy y Andy señalaron desafíos para construir una paz comunitaria y una participación plena de todas las personas y diversidades sexo genéricas ante la falta de condiciones para una vida digna, los espacios adultocentristas, la limitada participación en la toma de decisiones, la centralización de los saberes y la ausencia de marcos verdaderamente interculturales e interseccionales. Destacaron como oportunidades en el marco del Semillero la adquisición e intercambio de herramientas, conocer otras realidades y ver la esperanza como un medio para un fin común.
Posteriormente, Elizabeth Mosqueda, de la dirección colegiada de Consorcio Oaxaca, compartió la apuesta por impulsar procesos de intercambio y formación política con y para las juventudes; puntualizó que hay sistemas de opresión que reproducen violencias y destaco que el Semillero trata de fortalecer saberes y estrategias, la intergeneracionalidad y formas de resistencia, gracias a compartencia y sinergias desde la academia subversiva, los feminismos, el artivismo y la educación popular.
Por su parte, Marcos Leyva, director de EDUCA, expuso los múltiples desafíos actuales en la construcción de paz en Oaxaca, que no solamente puede recaer en las resistencias de las comunidades, sino que tiene que incluir también la transformación de las estructuras que reproducen las violencias y significa fortalecer las capacidades de las comunidades que ya tienen, como por ejemplo las asambleas comunitarias, el sistema de cargos, los diálogos intergeneracionales y de mujeres.

A la vez, se refirió a la apropiación desde el Estado del discurso de la construcción de paz, por ejemplo, con el programa de Delegados de Paz y las políticas de seguridad que han criminalizado la defensa de la tierra y el territorio. Resaltó la importancia de tres puntos claves en la construcción de paz: la participación, la memoria y la cultura, y recomendó sobre esa base retomar las experiencias de las comunidades para nuevas narrativas y tejer alianzas.
Por otro lado, Dalia Santos, del Colectivo Chatino de la Sierra Sur, compartió los desafíos que enfrenta la diversidad de las juventudes en Oaxaca, así como las diferencias entre zonas urbanas, comunitarias y en condición de desplazamiento dentro del estado de Oaxaca. Puso énfasis en la exclusión histórica y el desplazamiento por tener que migrar de la comunidad para buscar trabajo o estudiar. Señaló el fortalecimiento de la identidad comunitaria como una herramienta en la construcción de paz, al igual que los espacios para la educación, de derechos humanos, la participación ciudadana, la igualdad de género. Además, habló de la importancia de la salud mental, los cuidados colectivos, la participación juvenil y de mujeres jóvenes como irrenunciables para la Construcción de Paz.

A su vez, Yesica Sánchez, de la dirección colegiada de Consorcio Oaxaca, habló del momento histórico que estamos enfrentando con las diferentes crisis de los sistemas de derechos humanos, de policrisis y de un asentamiento de la lógica extractivista de un capitalismo voraz que no tiene límites y está dispuesto al despojo del territorio, pasando por encima de la humanidad.
Por otro lado, aportó diversas reflexiones y propuestas que desde los feminismos se hacen a la construcción de paz y la apuesta por los diálogos, alianzas, tejer redes y cuestionar permanentemente un sistema capitalista opresor, patriarcal y derechizado, que intenta limitar los avances de los derechos de las mujeres y la diversidades sexo genéricas, juventudes y pueblos.
A continuación, Alberto Solis, del CDH Fray Vitoria, abordó la profundización de las tendencias de violencia en el sistema neoliberal en México desde las últimas décadas, con 130.000 personas desaparecidas y la guerra del crimen organizado. Ante este contexto, la formación de promotores de paz es aún más importante para abrir caminos de repensar y generar diálogos e intercambio de nuevas generaciones para sembrar semillas de esperanza.
Finalmente, Tanja Vultier, coordinadora del Servicio Civil para la Paz de Pan para el Mundo en México, señaló los desafíos de la cooperación internacional en este momento global de avanzada hacia la derechización del mundo para la construcción de paz, dejando de manifiesto la preocupación por las políticas de seguridad y militarización. Sin embargo, destacó que el Servicio Civil para las Paz sigue con su apuesta de acompañamiento de procesos de construcción de paz a lo largo del tiempo, de darle continuidad a los procesos y acordar la acción de organizaciones de derechos humanos en México y otras latitudes.
El conversatorio concluye reafirmando la importancia de generar espacios de diálogo y escucha intergeneracional, así como de formación política que apuesten a propiciar la reflexión colectiva desde y con las juventudes, para contribuir al fortalecimiento del tejido social y la generación de acciones colaborativas por una paz sostenible en Oaxaca.


