Una escuela que transforma a pobladores de sectores mediante cinco módulos de teoría y acciones concretas en el territorio. El desafío radica en consolidar la autonomía comunitria para enfrentar las desigualdades estructurales que agravan la crisis ambiental presente.
En las últimas tres décadas se ha avanzado significativamente en la construcción de un marco jurídico orientado a la inclusión educativa de las personas con discapacidad. Sin embargo, los avances normativos no han sido suficientes para resolver un vacío importante de la política educativa nacional: la atención de personas jóvenes y adultas con discapacidad que requerirán apoyos permanentes.
Las autoridades de la India minimizaron las protestas de miles de jóvenes que denunciaban irregularidades en los exámenes de ingreso a las universidades y en los concursos para ocupar cargos públicos. Eran estudiantes inconformes, decían; que exageraban, que no aceptaban su fracaso.
En las Lagunas de Chacahua, Oaxaca, continuar estudiando después de la secundaria puede depender de los recursos económicos de las familias y de las redes de apoyo. Historia de dos adolescentes afrodescendientes, desigualdades territoriales, económicas y de género que limitan el acceso a la educación. Importante garantizar condiciones de cuidado que lo hacen posible.
Replantear la mentoría como una estrategia de gobernanza orientada a promover la igualdad sustantiva. Necesario explorar su potencial, desde una perspectiva de género, para contribuir a la generación de mejores oportunidades y condiciones de desarrollo para adolescentes y jóvenes
Las juventudes están aprendiendo a relacionarse en un entorno donde redes sociales, algoritmos y discursos de la manosfera[1] moldean ideas sobre amor, deseo, rechazo, celos y masculinidad. Este artículo propone mirar las relaciones sexoafectivas juveniles como un desafío educativo urgente.
Por sus aportes a la educación y neuroeducación de niños y jóvenes desde una visión global y sin fronteras, la escritora e investigadora Sandra Carmina Hernández Sotelo recibió en Bogotá, Colombia, el “Doctorado Supremo Honoris Causa” reconocido en 193 países de la Organización de Naciones Unidas (ONU).