América Latina: Aumentan nuevas infecciones por VIH, mientras el financiamiento global disminuye

Quizá te interesa

Río de Janeiro/Ginebra.- Un informe especial presentado por ONUSIDA con motivo de la 26.ª Conferencia Internacional sobre el Sida, que se celebró  en Río de Janeiro (Brasil) del 27 al 31 de julio, muestra que por las reducciones de financiación internacional y los recortes en servicios comunitarios y de prevención del VIH, se corre el riesgo de un resurgimiento de la epidemia.

En América Latina y el Caribe, la epidemia presenta realidades contrastantes.

En el Caribe, el número de personas que adquirieron el VIH se redujo 30 por ciento y las muertes relacionadas con el sida disminuyeron 65 por ciento entre 2010 y 2025, con siete países registrando reducciones en nuevas infecciones. En América Latina, en cambio, las nuevas infecciones aumentaron 25 por ciento desde 2010, aunque las muertes disminuyeron en la región y cinco países redujeron significativamente las nuevas infecciones.

“La región necesita voluntad política decidida, que los presupuestos para el VIH sean sostenibles, y que los compromisos se transformen en financiación para los programas de prevención y liderazgo comunitario. Los países de nuestra región que han progresado nos muestran lo que es posible convirtiendo ese compromiso en acción”, señaló Luisa Cabal, directora regional de ONUSIDA para América Latina y el Caribe.

En América Latina, tres de cada cuatro nuevas infecciones ocurren entre hombres. Entre los jóvenes, el panorama está dividido: las nuevas infecciones disminuyeron 12 por ciento entre mujeres jóvenes; pero aumentaron 16 por ciento entre hombres jóvenes.

Las muertes relacionadas con el sida muestran una brecha de género, con una reducción de 46 por ciento entre hombres frente a 23 por ciento en mujeres, entre 2010 y 2025.  Esta tendencia constituye una señal clara de la necesidad de acelerar los esfuerzos en prevención combinada del VIH, ampliar el acceso a opciones como la PrEP (Profilaxis Preexposición), fortalecer el diagnóstico oportuno, mejorar la vinculación a la atención y el acceso sostenido al tratamiento antirretroviral.

“Pese a las innovaciones anunciadas como herramientas de prevención esenciales para acelerar la respuesta, gran parte de los países de la región han quedado excluidos de las licencias voluntarias que posibilitarían un mayor acceso para las personas que lo necesitan. Esto es simplemente una injusticia y es inaceptable”, afirmó Cabal.

La financiación internacional para el VIH se redujo en más de 1.500 millones de dólares: de 8.800 millones en 2024 a 7.300 millones en 2025, es decir, una reducción de 18 Profilaxis Preexposición y el nivel más bajo en casi dos décadas, tras una caída de 23 por ciento en la asistencia oficial para el desarrollo a nivel mundial. En América Latina y el Caribe, donde varios países están en transición y dejarán de recibir apoyo de donantes externos, es imprescindible garantizar que esta transición sea eficaz y ponga a las personas en el centro.

“En un contexto de disrupción de la arquitectura de la salud global, es imperativo centrar la respuesta al VIH en cuatro acciones clave para traducir el compromiso político en medidas concretas: asegurar la sostenibilidad de la respuesta, consagrar el acceso equitativo a innovaciones en prevención, apoyar el liderazgo comunitario, y combatir el estigma y la discriminación. Estas últimas son las mayores barreras que impiden el disfrute del derecho a la salud”, dijo Cabal.

En un momento de desafíos, en junio de 2026, 149 Estados Miembros de las Naciones Unidas en la Asamblea General adoptaron una Declaración Política sobre el VIH y el sida. Esta declaración supone la confirmación política de los compromisos de los Estados Miembros con nuestra hoja de ruta hasta 2030: la Estrategia Mundial contra el Sida 2026-2031.

La declaración política cuenta con metas como alcanzar 40 millones de personas en tratamiento y 20 millones de personas con acceso a la prevención basada en antirretrovirales para 2030.

Las metas también incluyen que menos del 10 por ciento de las personas que viven con el VIH o que corren riesgo de contraerlo experimenten estigma y discriminación, que menos del 10 por ciento de las mujeres y las niñas y de las personas que viven con el VIH o que corren riesgo de contraerlo experimenten desigualdad de género y violencia, y que menos del 10 por ciento de los países tengan entornos legales y normativos punitivos que nieguen o limiten el acceso a los servicios de VIH.

Si se cumplieran plenamente, los compromisos evitarían 3,2 millones de nuevas infecciones por el VIH y 1,3 millones de muertes relacionadas con el sida adicionales de aquí a 2030.

Las cifras del nuevo informe de ONUSIDA muestran que los esfuerzos de la región deben ser renovados para alcanzar las metas ambiciosas de la Declaración Política.

“La evidencia es clara: los países que protegen los derechos humanos logran mejores resultados en materia de VIH. Pero en un momento de fragilidad donde están en riesgo los avances es esencial redoblar el compromiso político, acelerar nuestras acciones y afianzar las alianzas. Ejemplo de ello es la recientemente lanzada Alianza Regional para la Eliminación del VIH en América Latina y el Caribe de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), desde ONUSIDA estamos comprometidos con esta iniciativa para avanzar en el acceso equitativo y lograr la eliminación del VIH hacia el 2030”, finalizó Cabal.

More articles

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here

Lo más reciente