Antes que amanezca, miles de mujeres en Cuba ya están calculando cuánto queda de aceite, si alcanzará la corriente para cocinar, qué alimento perecedero comprar, cómo cubrir lo que el salario no cubre.
Casi la mitad de los 304 millones de migrantes internacionales son mujeres y una de cada cinco trabajadoras domésticas en el mundo es una migrante, de acuerdo a la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Ellas representan el 76 por ciento del sector, sostienen los sistemas de bienestar y las "cadenas globales de cuidado" en los países receptores, pero a menudo sufren de alta precariedad, informalidad y desprotección laboral.