La industria musical reproduce, con particular crudeza, brechas de género que atraviesan al conjunto de la sociedad. No se trata de un fenómeno sectorial, sino de una herencia cultural que, en el ámbito musical, se agrava por el alto nivel de exposición pública de las artistas.
“Bésame mucho” llegó a consagrarla; Consuelo Velázquez siempre declaró que la compuso sin haber sido besada todavía y que se inspiró en una ópera de Enrique Granados.