En Juchitán de Zaragoza, Oaxaca, cayó el eslabón más débil de la cadena, considerando que sobre el presidente municipal Miguel Sánchez Altamirano, alias Quetu, hay una serie de peces gordos que ocupan cargos políticos y públicos coludidos con células del crimen organizado para mantener sometida a la población.
Graciela Domínguez Nava es la para ese cargo. El papel que desempeñe la gobernadora interina debe ser con “rectitud, honestidad y por el bienestar del pueblo de Sinaloa”, indicó la mandataria federal.