Antes que amanezca, miles de mujeres en Cuba ya están calculando cuánto queda de aceite, si alcanzará la corriente para cocinar, qué alimento perecedero comprar, cómo cubrir lo que el salario no cubre.
En la medición del bienestar de los mexicanos en 2025 aumentó el promedio de satisfacción con la vida a 8.62 respecto a 2021 (8.45), cuando el país aún sentía los efectos del COVID 19; aunque para las mujeres los resultados fueron menores: los hombres registraron una calificación promedio de 8.67, mientras que las mujeres alcanzaron 8.57.
Aunque en Cuba hay señales de una mujer empoderada, falta mucho todavía para alcanzar ese escalón. Lo dice la doctora en Ciencias Psicológicas Patricia Arés Muzio desde la experiencia de su consulta, esa que escogió desde muy temprano en su vida y que, a sus 71 años, es una de las razones por las cuales se considera una cubana realizada.
Activistas, funcionarias y legisladoras denuncian estrategias en Congresos locales para imponer gradualidad en la aplicación del principio establecido en la Constitución