Se acabó el mundial de futbol. Al margen de entretenimiento, ese evento de poco más de un mes dejó claro el tamaño del poder manejado por los hombres y la incomodidad que les producen las mujeres. Afloró el machismo.
En México, la política y la contaminación provocada por la narcopolítica refleja síntomas de cansancio y agotamiento. Por un lado, la 4T no tiene tregua y eso desgasta más cuando el fuego es amigo y se atiza desde adentro. Por el otro lado, el nacimiento de “nuevos partidos con política vieja” provoca destellos, pero no enciende nada, excepto desconfianza.
La desaparición forzada y feminicidio de la periodista Roxana Guzmán García, en Nanchital, Veracruz, y el feminicidio de la buscadora Patricia Negrete Tafoya, en Pénjamo, Guanajuato, hechos ocurridos al principio y al final de junio, son dos botones de muestra de lo que ocurre de forma cotidiana en todo México.
El libro Mujeres mazatecas por la libertad. Gráfica de una lucha colectiva sin fronteras es otra forma de lucha de “mujeres que transmiten dignidad”, mujeres de Nguixó que luchan por la libertad de los presos políticos mazatecos, mujeres hablantes de la lengua énna, custodias de su cultura y defensoras de la justicia.