En México hay un secreto a voces. El pueblo bueno sabe y comenta; los medios informativos lo han documentado y explicado. Incontables veces se ha dicho en investigaciones periodísticas convertidas en libros con relatos reales de miles de personas que lo han vivido en carne propia, se han convertido en víctimas de la delincuencia de una u otra forma.
En Juchitán de Zaragoza, Oaxaca, cayó el eslabón más débil de la cadena, considerando que sobre el presidente municipal Miguel Sánchez Altamirano, alias Quetu, hay una serie de peces gordos que ocupan cargos políticos y públicos coludidos con células del crimen organizado para mantener sometida a la población.
La periodista e investigadora argentina Norma Loto presenta un material fundamental que interpela los relatos hegemónicos y oficiales del narcomundo, a la par que propone una narrativa humanística y de derechos humanos frente a la cobertura del crimen organizado.