Como problema social, la violencia afecta la salud mental; cuando se ejerce por motivos de género, ocurre por parte de un victimario hacia una mujer, niña o anciana. Constituye en la actualidad una de las formas más importantes de vulnerabilidades de los derechos.
Activistas y cubanas diversas cuentan con un nuevo recurso para identificar las violencias machistas y saber cómo actuar en espacios individuales y comunitarios.
Filóloga de profesión, la cubana Teresa de Jesús Fernández conoce el poder de las palabras. “Nombrar las cosas” es una máxima que defiende, pues “aquello de lo que no se habla, no existe”.