Como si el tiempo se hubiera detenido, hay talleres de costura en el centro de la Ciudad de México donde las obreras son encerradas y obligadas a trabajar, explotadas, con malos salarios, sin seguridad social , como sucedía hace más de 40 años, cuando los talleres formales y clandestinos se cayeron durante el sismo de 1985. Situación que se repite en otras entidades del país, como Jalisco.