Cd. de México (SEMlac).-. En el Patio Central de Palacio Nacional, acompañada del gabinete, gobernadores, representantes de los poderes legislativo y judicial y empresarios, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo enumeró logros, habló de defender la soberanía y fue enfática en que el suyo es un gobierno de la cuarta transformación.
“Que nadie se equivoque: aquí no hay divisiones, aquí no hay rompimientos; lo único que hay es la defensa del pueblo de México y su dignidad”, manifestó.
Y, optimista, celebró: “Vamos mejor y tenemos rumbo, porque ese rumbo lo marca el pueblo, que es nuestro camino y es nuestro destino ¡Que viva México!”
Se refirió a “la nueva manera de entender al Estado como instrumento de justicia”, y de lo que significan los programas que, al final de 2026, anunció, llegarán a cerca de 43 millones de mexicanos.
“No son concesiones del poder, sino una forma de reconocer la dignidad y el esfuerzo de millones de mexicanas y mexicanos. Y quizá ahí se encuentra una de las mayores transformaciones de nuestro tiempo: haber convertido el amor en política pública”, definió.
En su discurso de 70 minutos con motivo de la entrega del segundo año de gobierno, la mandataria dijo que han sido 23 meses de cambio, con primavera laboral, redistribución de la riqueza y medicamentos para el cáncer en los hospitales que lo atienden, siendo el programa de salud casa por casa, aseguró, el mejor del mundo.
“Pese a la misoginia y al machismo de quienes piensan que ‘las mujeres no podemos’ o ‘no sabemos gobernar’, cada día demostramos lo contrario”, dijo.
Contó haber recorrido más de 84.000 kilómetros por aire y 20.000 kilómetros por tierra, en giras que equivalen a haberle dado 2.6 vueltas a la Tierra, calculó. Destacó la participación privada en las inversiones mixtas.
Y defendió las obras del sexenio anterior:
“A todos aquellos que criticaron la construcción de la Refinería Olmeca en Dos Bocas, Paraíso, Tabasco, hoy se demuestra que, gracias a la misma hemos podido enfrentar el aumento en el precio de los combustibles y el desabastecimiento que afecta a la gran mayoría de los países del mundo”, enfatizó.
“Aprovecho para informarles, a todos aquellos que auguran que ‘no funciona’, que el Tren Maya ha transportado 2,5 millones de pasajeros (…) El AIFA ha transportado 3,6 millones de pasajeros en el primer semestre de 2026, incluso por encima de lo planeado”, detalló.
Reconoció a cada uno de los integrantes del gabinete de seguridad, recordando que la disminución de los homicidios dolosos equivale a 44 muertes menos al día. También hizo suya la defensa de los ministros y juzgadores que hace un año entraron en acción: “aunque sabemos que la seguridad es fruto de la justicia. Gracias, también, al cambio en el Poder Judicial, porque se nota claramente la diferencia entre el pasado y el presente”.
Ninguna palabra sobre desapariciones ni madres buscadoras. Ninguna referencia a los diez extraditables de Sinaloa (funcionarios públicos acusados de proteger al cártel local de la droga). Pero sí a la muerte que calificó de dolorosa de los connacionales y a las detenciones de migrantes en Estados Unidos, reconociendo que la relación ha tenido dificultades, sin faltar el señalamiento de que cooperación y amistad no pueden significar sometimiento.
“Mientras yo tenga el honor de servir como presidenta de la República, defenderé con toda firmeza nuestra soberanía, nuestra dignidad y nuestra independencia. Porque México es un país soberano y la soberanía no se negocia, no se entrega y no se comparte”, prometió.
*Texto trasmitido por radio. Cortesía de la autora para SEMlac. Periodista, cronista y feminista del Grupo Imagen y Excélsior. Tiene 20 años escribiendo Retrovisor, su columna.



