{"id":99190,"date":"2025-10-03T19:40:39","date_gmt":"2025-10-04T01:40:39","guid":{"rendered":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/?p=99190"},"modified":"2025-10-03T19:40:40","modified_gmt":"2025-10-04T01:40:40","slug":"otorgan-premio-nacional-de-periodismo-a-delia-vergara","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/otorgan-premio-nacional-de-periodismo-a-delia-vergara\/","title":{"rendered":"Otorgan Premio Nacional de Periodismo a Delia Vergara"},"content":{"rendered":"\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Por su trascendente contribuci\u00f3n en defensa de los derechos de las mujeres y la libertad de expresi\u00f3n<\/li>\n\n\n\n<li><em>\u201cEran a\u00f1os revolucionarios y yo eleg\u00ed para Paula la revoluci\u00f3n de las mujeres\u201d<\/em><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Redacci\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SemM\u00e9xico, Ciudad de M\u00e9xico, 3 de octubre, 2025.- La periodista Delia Vergara, fundadora de El Diario de Cooperativa, recibi\u00f3 el Premio Nacional de Periodismo 2025, por \u00absu trascendente contribuci\u00f3n al periodismo como pionera en abordar desaf\u00edos como la libertad de expresi\u00f3n y los derechos de las mujeres\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De acuerdo con El Heraldo, El Diario del Maule Sur, el premio fue otorgado por su destacada trayectoria y su capacidad de comunicar con valent\u00eda los derechos de las mujeres, las limitaciones a la libertad de expresi\u00f3n, adem\u00e1s de promover valores universales de respeto a los derechos humanos y la democracia\u00bb, resalt\u00f3 el Ministerio de Educaci\u00f3n en sus redes sociales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Revela que Delia Vergara, en 1977, en plena dictadura, lleg\u00f3 a Radio Cooperativa para poner en marcha el emblem\u00e1tico noticiario de la emisora, que parti\u00f3 como un programa de una hora, con lectura de boletines informativos y la inclusi\u00f3n de una veintena de comentaristas de actualidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>En 1967 fund\u00f3 la revista Paula, una publicaci\u00f3n \u00abtransgresora en su \u00e9poca\u00bb, de acuerdo con el Mineduc, ya que \u00abrelev\u00f3 la importancia de la independencia de la mujer y expuso temas in\u00e9ditos en medios como sexualidad, anticoncepci\u00f3n, incorporaci\u00f3n de la mujer al mundo laboral, y necesidad de aumentar la dotaci\u00f3n de jardines infantiles\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aqu\u00ed el texto completo del agradecimiento dado en la ceremonia por Delia Vergara:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>P<\/em><em>rimero&nbsp;que nada \u00a1Gracias!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Gracias por estar aqu\u00ed celebr\u00e1ndome. Gracias a las que me presentaron, especialmente a Paula Escobar, que como no tiene nada que hacer en la vida, se le puso en la cabeza presentarme al Premio Nacional. Gracias por el cari\u00f1o, gracias por reconocer con este premio mi trabajo, que ha sido el verdadero amor de mi vida.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Algo en m\u00ed se complet\u00f3, se tranquiliz\u00f3, con el Premio Nacional. Las mujeres profesionales que trabajamos en esta cultura de hombres, generalmente quedamos con una duda: \u00bflo estamos haciendo bien?<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>La duda ha sido m\u00e1s fuerte en las mujeres de mi generaci\u00f3n, las que impulsadas por no s\u00e9 qu\u00e9 duende evolutivo salimos resueltamente de la caja patriarcal.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Como ni\u00f1a del barrio alto hija de mam\u00e1 moderna, entr\u00e9 al Villa Mar\u00eda, en ese tiempo un colegio americano reci\u00e9n instalado en Chile, donde se estudiaba poquito. Aprend\u00ed a escribir a m\u00e1quina con cinco dedos y a hablar ingl\u00e9s, pero no mucho m\u00e1s. Como estaba empe\u00f1ada en entrar a la Universidad de Chile, despu\u00e9s del colegio tuve que estudiar el curriculum chileno y rendir en el liceo 7 lo que en ese tiempo se llamaban los ex\u00e1menes v\u00e1lidos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Yo quer\u00eda ser sic\u00f3loga, y en ese intento mi padre me sali\u00f3 al paso. \u201cLo que usted necesita es una terapia &#8211; me dijo \u2013 y si quiere estudiar, estudie periodismo. No le cost\u00f3 nada convencerme. Ten\u00eda raz\u00f3n sobre la terapia y sin duda el periodismo era lo m\u00edo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Entr\u00e9 a la Universidad de Chile. All\u00ed la ni\u00f1a del Villa Mar\u00eda se descarri\u00f3, se dio cuenta de que exist\u00eda otro Chile. En ese Chile me qued\u00e9 para siempre.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>En la Escuela de Periodismo conoc\u00ed a Amanda Puz, amiga y posteriormente indispensable colaboradora. Con ella so\u00f1\u00e1bamos que alg\u00fan d\u00eda har\u00edamos una revista para las mujeres que verdaderamente las apoyara, en vez de seguir embolin\u00e1ndoles la perdiz con labores y frivolidades con tal que NO se movieran de la sumisi\u00f3n y el silencio.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Los deseos a veces se cumplen.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Persever\u00e9 en mi af\u00e1n de ser periodista y con mucha suerte consegu\u00ed una beca para entrar a la Escuela de Periodismo para Graduados de la Universidad de Columbia en Nueva York. Ah\u00ed no se estudiaba, se trabajaba: se reporteaba y se escrib\u00eda en ingl\u00e9s.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Me gradu\u00e9 en 1964.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u00a1Por fin periodista!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>La suerte, o el destino, uno nunca sabe, me volvi\u00f3 a encumbrar cuando a\u00f1os despu\u00e9s Roberto Edwards me ofreci\u00f3 crear la revista Paula. Acced\u00ed sin dudarlo ni un minuto. \u00a1C\u00f3mo no! En ese tiempo las revistas femeninas chilenas eran decimon\u00f3nicas. Visualic\u00e9 lo que ser\u00eda Paula\u2026 una revista chilena, escrita por periodistas, tem\u00e1ticas que interesaran a mujeres reales, bellas fotograf\u00edas de moda y decoraci\u00f3n y una diagramaci\u00f3n moderna en papel couch\u00e9.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Arm\u00e9 un equipo peque\u00f1o de periodistas y diagramadoras y en Julio de 1967 apareci\u00f3 en los kioscos la revista Paula. Yo era la mayor de ese lote, y solo ten\u00eda 26 a\u00f1os. A ese equipo invit\u00e9 a Isabel Allende, que aburrid\u00edsima trabajaba en la FAO. Isabel se inici\u00f3 en la Paula como periodista y escritora. Ella ha contado genialmente lo que fue la Paula de ese tiempo. Qu\u00e9 m\u00e1s puedo agregar yo, salvo el gozo de trabajar con ella y Amanda Puz, Mal\u00fa Sierra y Constanza Vergara, todas periodistas de la Chile, todas de ideas avanzadas, haciendo una revista que sirvi\u00f3 y marc\u00f3 a cientos de miles de mujeres.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>La Paula de ese tiempo fue un fen\u00f3meno, la revista m\u00e1s vendida, y la m\u00e1s comentada por innovadora, lanzada y controvertida. Las mujeres corr\u00edan a comprarla, los hombres se las arrebataban para desentra\u00f1ar ese misterio que para ellos eran las mujeres. Todo estaba al descubierto, nuestra intimidad, nuestros problemas, nuestras frustraciones, el abuso, la rebeld\u00eda a ese estado de cosas, las ideas de la fuerte ola feminista de los setenta.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Todo esto salpimentado con el humor de la Isabel, que en sus columnas trataba a los hombres de \u00b4trogloditas\u00b4, unos pobres seres que no sab\u00edan vivir. Su humor arrasaba, era lo primero que se le\u00eda, y fue una eficaz herramienta feminista.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>En el primer a\u00f1o ya vend\u00edamos 80 mil ejemplares y m\u00e1s tarde llegamos a vender casi 120 mil. La Paula se llen\u00f3 de avisos, la Editorial se llen\u00f3 de plata y yo me di cuenta de que las chilenas no eran para nada conservadoras. Eran a\u00f1os revolucionarios y yo eleg\u00ed para Paula la revoluci\u00f3n de las mujeres.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Cuando veo a una abuela en las marchas feministas de hoy, pienso: \u00b4debe haber sido lectora de Paula.\u00b4<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Nadie nos controlaba en la empresa, \u00e9ramos totalmente libres. \u201cCon el \u00e9xito no se discute \u201c, me dijeron un d\u00eda. Los avisadores de esos a\u00f1os llenaban nuestras p\u00e1ginas. Eran distintos a los avisadores de hoy, que exigen y les permiten meterse en los contenidos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>El due\u00f1o de la empresa era nuestro fot\u00f3grafo de moda, o sea, era parte del equipo. Aunque sospech\u00e1bamos que no le\u00eda la revista, sus bell\u00edsimas fotos de nuestra moda, sencilla, ponible, nada fashion, engalanaban la Paula y daban testimonio de su apoyo a nuestra l\u00ednea editorial.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>En 1973 nos golpe\u00f3 el golpe militar.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>El sue\u00f1o de Paula se desbarat\u00f3. Amanda e Isabel tuvieron que partir al exilio. Yo perd\u00ed la motivaci\u00f3n y la alegr\u00eda.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>A comienzos de 1975, con l\u00e1grimas en los ojos, Roberto me dijo que la Paula no pod\u00eda seguir como era. Lo que \u00e9l ahora quer\u00eda era una revista femenina, no una revista feminista. Yo ten\u00eda que partir. Me doli\u00f3, a pesar de las l\u00e1grimas de Roberto. Superamos por suerte ese mal momento, y seguimos amigos hasta su muerte.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Con la indemnizaci\u00f3n me tom\u00e9 un a\u00f1o de relajo. Luego decid\u00ed encaminarme al periodismo pol\u00edtico. Era 1976, los militares estaban desapareciendo y asesinando a cientos de chilenos, era indispensable enfrentar a la censura e informar.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Recurr\u00ed a mi cu\u00f1ado Edmundo P\u00e9rez, connotado democratacristiano en ese tiempo, miembro del directorio de la Radio Cooperativa. Lo convenc\u00ed de que la radio no pod\u00eda seguir solo tocando m\u00fasica y emitiendo programas deportivos en plena dictadura. Hab\u00eda que jug\u00e1rsela e informar.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Discutimos la l\u00ednea editorial. Recuerdo que le escrib\u00ed al directorio un par de p\u00e1ginas argumentando de que el mejor servicio al pa\u00eds que pod\u00eda hacer una radio de democratacristianos era NO hacer periodismo militante sino hacer periodismo a secas. Buen periodismo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>As\u00ed naci\u00f3 El Diario de Cooperativa, Desde sus inicios hasta ahora la Cooperativa ha seguido la l\u00ednea que le imprim\u00ed yo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Al comienzo fue un programa de solo tres horas que empezaba temprano. Ten\u00edamos la audaz pretensi\u00f3n de ser un diario de la ma\u00f1ana.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Como ominoso presagio de lo que ser\u00eda mi trayectoria en la Cooperativa, el d\u00eda que entr\u00e9 a trabajar asesinaron a Orlando Letelier. Y entre los muchos logros de nuestro equipo, descubrimos con nombre y apellido qui\u00e9nes hab\u00edan sido los asesinos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>El equipo era peque\u00f1o, unido y apa\u00f1ador. Descollaron las mujeres, que eran mayor\u00eda. Paty Politzer hizo ah\u00ed sus primeros pasos en periodismo politico; la querida Manola Robles lleg\u00f3 a dar clases de como cubrir sin sesgo la cruel econom\u00eda que empezaba a instalar la dictadura; Marianela Ventura nos tra\u00eda las noticias de la Vicar\u00eda, secuestros, desapariciones, horrores sin fin; Carmen Castro reporteaba Canciller\u00eda.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Los hombres cubr\u00edan el oficialismo militar, las bravuconadas de Pinochet, las tonteras de Merino, todo eso nos indignaba, pero lo inform\u00e1bamos tal como lo escuch\u00e1bamos. El indispensable Willy Mu\u00f1oz, subdirector en ese tiempo, pon\u00eda orden y formato radial al equipo permanentemente sobreexitado, y muchas veces asustado.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Porque claro, no era f\u00e1cil. Eran a\u00f1os peligrosos, Manuel Contreras en la DINA\u2026 Ten\u00edamos a la DINACOS encima vigil\u00e1ndonos. Lidiar con ellos me tocaba a m\u00ed. Todav\u00eda resuenan en mis o\u00eddos sus telefonazos amenazadores, las citas perentorias al Ministerio del Interior y al Ministerio de Defensa. POR QU\u00c9 HABLAN DE DESAPARECIDOS era el reclamo recurrente y majadero. \u201cD\u00edganme donde est\u00e1n y lo publicamos altiro\u201d, les dec\u00eda yo. No les ten\u00eda miedo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Pr\u00e1cticamente a diario secuestraban gente y la Marianela o la Pamela Pereira llegaban corriendo a la radio con una copia del recurso de amparo antes de que naufragara en la indignante NO justicia de ese tiempo. Nosotros sin perder minuto lo voce\u00e1bamos y as\u00ed muchas veces salvamos vidas.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Inolvidable cuando el feroz coronel agente de la DINA Marcelo Moren Brito, me cit\u00f3 a una oficina en el subterr\u00e1neo del Ministerio de Defensa, a la que me llev\u00f3 un militar, fusil al hombro, por pasillos oscuros color verde. Moren Brito me sent\u00f3 al frente, me gritone\u00f3, y con espanto y asco repar\u00e9 que le sal\u00eda espuma por la boca.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>No nos cerraron nunca los cuatro a\u00f1os que estuve ah\u00ed. A la radio Balmaceda s\u00ed la cerraron. Me enorgullezco de eso porque mi defensa ante los militares siempre fue: esto es el periodismo, mi deber es decir la verdad de lo que ocurre, ac\u00e1 no hay mala intenci\u00f3n sino la necesidad de que la gente est\u00e9 informada. Ustedes no pueden impedirnos eso. Y\u2026 salvaba.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Los due\u00f1os de la radio no me quer\u00edan mucho porque se esfumaron los avisos y la radio empez\u00f3 a perder bienes y mucha plata. Como consecuencia nos pagaban una miseria, adem\u00e1s que nuestros jefes parec\u00edan no apreciar demasiado lo importante que era en ese momento, pol\u00edtica y humanamente, darle voz y legitimidad a la izquierda perseguida.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Debo reconocer tambi\u00e9n que me dejaron hacer a mis anchas, y eso se los agradecer\u00e9 siempre.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Cuando por fin decidieron invertir y convertir la radio en lo que es hoy, yo decid\u00ed partir. Estaba agotada. En los \u00b480 las cosas se empezaban a ver un poco mejor, entonces quise volver al periodismo para las mujeres.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Mi cu\u00f1ado, nuevamente mi cu\u00f1ado, quiso incursionar en el campo editorial y me ofreci\u00f3 hacer la revista que llamamos CLAN. Nos cost\u00f3 un a\u00f1o conseguir permiso para hacerla, porque los militares no nos cre\u00edan que las intenciones eran femeninas y no pol\u00edticas. Al final lo conseguimos, pero la revista apareci\u00f3 cuando despegaba la crisis de los \u00b480 y nos cost\u00f3 much\u00edsimo sobrevivir.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>La novedad que aport\u00f3 CLAN fue abrir las tem\u00e1ticas del desarrollo personal y la ecolog\u00eda. Ten\u00edamos lectoras fieles, pero no suficientes y los avisos escaseaban. Despu\u00e9s de unos pocos a\u00f1os tuvimos que cerrar. Fue mi primer fracaso. Ah\u00ed supe c\u00f3mo duelen los fracasos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>La tristeza y la cesant\u00eda esta vez duraron poco porque un d\u00eda bendito recib\u00ed un llamado de Rodrigo Ega\u00f1a invit\u00e1ndome a trabajar en una campa\u00f1a para apoyar a las ollas comunes. Hab\u00eda crisis y hambre, un 22 por ciento de cesant\u00eda en el pa\u00eds y un 50 por ciento de cesant\u00eda en las poblaciones. Llegaron a existir 500 ollas comunes en Santiago. Me alborot\u00e9 con la oferta de Rodrigo porque era el trabajo que mi coraz\u00f3n necesitaba. Me hab\u00eda deslomado hacienda periodismo en dictadura y necesitaba un cambio.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Inolvidable la primera vez que llegu\u00e9 a reunirme con las pobladoras en la Olla Com\u00fan Neptuno de Pudahuel. Fui a conocerlas muy confiada de m\u00ed y mis logros en la vida hasta que me sent\u00e9 con unas ocho dirigentas alrededor de una mesa pintada celeste. Ah\u00ed naufrag\u00f3 mi autoestima. Escucharlas contarme la situaci\u00f3n que viv\u00edan y lo que hac\u00edan para paliarla me produjo una sensaci\u00f3n de apocamiento tal que qued\u00e9 muda. Recorr\u00edan constantemente el sector para detectar los casos de m\u00e1s necesidad, ped\u00edan mercader\u00eda en las ferias, huesos en la carnicer\u00eda, estrujaban la magra capacidad de solidaridad de la poblaci\u00f3n, hac\u00edan turnos para cocinar y alimentaban a alrededor de 120 personas todos los d\u00edas. Para m\u00e1s remate ten\u00edan que lidiar con maridos machistas que protestaban porque sal\u00edan de la casa.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Al comienzo no confiaban en nosotros. Pensaban que tra\u00edamos bajo el poncho alg\u00fan inter\u00e9s pol\u00edtico. Desconfiaban de los pol\u00edticos de izquierda porque seg\u00fan ellas hab\u00edan arrancado al exilio dorado dejando al pueblo abandonado pagando el pato.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Como comunicadora me di cuenta de que nadie mejor que ellas pod\u00eda hablar por ellas. Lo mejor que inventamos en la campa\u00f1a, lo m\u00e1s emocionante, fueron unos encuentros de las dirigentas de las ollas con los donantes. Los mezcl\u00e1bamos en mesas redondas provistas de vino, queso y pan y se produc\u00edan verdaderos reventones de alegr\u00eda cuando los que ven\u00edan mayormente del barrio alto se encontraban con esas portentosas pobladoras.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Cuando lleg\u00f3 la transici\u00f3n a la democracia continu\u00e9 ese trabajo en el FOSIS. Ah\u00ed invent\u00e9 las microprogramas, documentales de un minuto en que mujeres contaban sus experiencias de organizaci\u00f3n y peque\u00f1os emprendimientos para ponerle el hombro a la pobreza. Pas\u00e9 diez a\u00f1os recorriendo Chile entero con un equipo de j\u00f3venes audiovisualistas registrando esas peque\u00f1as organizaciones de pobres. Hicimos m\u00e1s de cien microprogramas. Logr\u00e9 que los pasaran gratis en todos los canales de televisi\u00f3n. Fue alentador para ellas verse en las pantallas con su mejor cara. Porque el reclamo era persistente, me dec\u00edan: \u201cA la gente como nosotros nos muestran solo en las noticias de cr\u00edmenes\u201d.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Me acuerdo de esas mujeres de La Serena que lavaban ajeno. C\u00f3mo alucinaban con las lavadoras profesionales que les aport\u00f3 el FOSIS. Por fin ha\u00edan podido dejar de fregar ropa y en vez se sentaban a copuchar y a fumarse un pucho mientras las m\u00e1quinas hac\u00edan su trabajo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Esta feliz etapa de mi trayectoria finaliz\u00f3 abruptamente cuando Ricardo Lagos lleg\u00f3 a la Presidencia. Se le oy\u00f3 decir: \u00a1\u201cLo \u00fanico que se conoce del Gobierno es el FOSIS.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Se acabaron los microprogramas.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>En los noventa hice tambi\u00e9n una incursi\u00f3n en la televisi\u00f3n con un programa para mujeres. Experiencia de dulce y agraz. Me maravill\u00f3 el poder de la televisi\u00f3n como medio de comunicaci\u00f3n, pero me espant\u00f3 la cultura reinante en Televisi\u00f3n Nacional en ese tiempo. El programa se llamaba \u201cUnas y Otras\u201d y la idea era resaltar la fuerza de las mujeres, el aspecto del feminismo al que siempre he adherido.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>El programa tuvo un promedio de rating de 16 puntos. Para un programa que se emit\u00eda a las 11:30 de la noche el rating era fenomenal. Sin embargo, cero reconocimiento y poqu\u00edsimo respeto dentro del canal. Hacer el programa era carrera de obst\u00e1culos; conseguir buenos camar\u00f3grafos, buenos editores y horas decentes de edici\u00f3n era lucha diaria. La falta de respeto lleg\u00f3 a un momento c\u00falmine un d\u00eda que dejamos el programa editado y listo para su emisi\u00f3n al d\u00eda siguiente . Y \u00a1oh sorpresa! Cuando prend\u00ed la tele para verlo me di cuenta de que alguien a mis espaldas hab\u00eda censurado y recortado una excelente entrevista de Pamela Jiles a Alejandro Jodorowsky.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Hicimos una sola temporada y salimos arrancando.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Recorriendo estos recuerdos escogidos, no puedo dejar de mencionar el libro que escrib\u00ed sobre mi maestra, la doctora Lola Hoffmann. Ya les mencion\u00e9 que fui nacida y criada en la burbuja conservadora. No s\u00e9 por qu\u00e9, pero fui la \u00fanica de mi familia que sali\u00f3 con una mente contestataria. En mi interior he acarreado siempre esa contradicci\u00f3n, y en un momento de crisis el perd\u00ed el norte. Pero ah\u00ed estaba Lola.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Cuando llegu\u00e9 lloriqueando a contarle mi drama ella me dijo: \u201cPero \u00a1qu\u00e9 valiente eres, y qu\u00e9 consecuente!\u201d En esa primera sesi\u00f3n me dio vuelta los reproches que me hac\u00eda a m\u00ed misma, y me hizo entender que solo despu\u00e9s de un naufragio era posible iniciar un camino diferente.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Durante a\u00f1os hice el camino con ella. Era dif\u00edcil dejar la gu\u00eda de esa mujer sabia, cult\u00edsima y feminista, que no ense\u00f1aba por boca de ganso, sino despu\u00e9s que ella misma vivi\u00f3 y super\u00f3 dramas parecidos.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Muchas veces quise hacer un libro\/entrevista con ella, pero nunca me lo concedi\u00f3. Sin embargo, cuando muri\u00f3, mientras la desped\u00eda desolada sinti\u00e9ndome hu\u00e9rfana en el Parque del Recuerdo, tuve una intuici\u00f3n potente: supe exactamente el libro que ten\u00eda que escribir sobre ella. Lo interpret\u00e9 como una respuesta suya a lo que tantas veces me hab\u00eda negado.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Con ese impulso me puse a trabajar en \u201cEncuentros con Lola Hoffmann\u201d, un libro que lleva vendi\u00e9ndose m\u00e1s de 40 a\u00f1os, que me ha dado la enorme satisfacci\u00f3n de compartir a la Lola con miles de mujeres.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Quiero terminar rindi\u00e9ndoles homenaje las mujeres periodistas, que d\u00eda a d\u00eda empiezan a ser mayor\u00eda en los medios\u2026 A ellas mi admiraci\u00f3n y respeto.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>\u00a1Sigan adelante mejorando el periodismo y el pa\u00eds!<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Muchas gracias.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SEM\/sj<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Redacci\u00f3n SemM\u00e9xico, Ciudad de M\u00e9xico, 3 de octubre, 2025.- La periodista Delia Vergara, fundadora de El Diario de Cooperativa, recibi\u00f3 el Premio Nacional de Periodismo 2025, por \u00absu trascendente contribuci\u00f3n al periodismo como pionera en abordar desaf\u00edos como la libertad de expresi\u00f3n y los derechos de las mujeres\u00bb. 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