{"id":98519,"date":"2025-09-08T19:20:00","date_gmt":"2025-09-09T01:20:00","guid":{"rendered":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/?p=98519"},"modified":"2025-09-09T00:28:32","modified_gmt":"2025-09-09T06:28:32","slug":"juego-de-ojos-el-testigo-de-las-multitudes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/juego-de-ojos-el-testigo-de-las-multitudes\/","title":{"rendered":"Juego de Ojos| El testigo de las multitudes"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Miguel \u00c1ngel S\u00e1nchez de ArmasFinal del formulario<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SemM\u00e9xico, Cd. de M\u00e9xico, 8 de septiembre, 2025.- Una ma\u00f1ana de octubre de 1992 comenc\u00e9 a redactar el primer p\u00e1rrafo de un documento para los ojos y el humor del m\u00e1s alto mando de la decimotercera potencia industrial del planeta y me di cuenta de que estaba desperdiciando mi vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto en un sentido metaf\u00f3rico, porque ganaba bien, ten\u00eda una vida c\u00f3moda y la luz de mi peque\u00f1a hija ya iluminaba el mundo. Pero no me pod\u00eda enga\u00f1ar: mi trabajo era balad\u00ed. Los cientos de cuartillas de mis textos acabar\u00edan reciclados; ning\u00fan historiador del futuro los iba a consultar; no existir\u00eda el tesista que tomara una cita de ellos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;A punto de la depresi\u00f3n record\u00e9 a Plinio el Viejo y su luminoso mandato,&nbsp;<em>nulla dies sine linea<\/em>, y me propuse exorcizar los est\u00e9riles p\u00e1rrafos de informes y memorandos con textos que tuvieran vida propia antes de que fuera demasiado tarde y los&nbsp;<em>burococos&nbsp;<\/em>me secasen el cerebro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed naci\u00f3 \u201cJuego de ojos\u201d hace 33 a\u00f1os. Desde entonces anda rodando por el mundo, llevando a cuestas mi testimonio de un asombro incesante en la vida. El nombre lo tom\u00e9 prestado a El\u00edas Canetti, cuyo primer tomo de su autobiograf\u00eda,&nbsp;<em>El juego de ojos<\/em>, acababa de leer. Tuve la seguridad de que el b\u00falgaro estar\u00eda de acuerdo con el principio po\u00e9tico de que&nbsp;<em>lo m\u00edo, donde lo encuentre<\/em>, aunque tristemente no le pude preguntar pues muri\u00f3 en agosto de 1994 y no vino a M\u00e9xico como lo hab\u00edan invitado unos disc\u00edpulos suyos. Nos tuvimos que conformar con un bello evento en su memoria en el auditorio de la Facultad de Medicina de la UNAM.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed que esta es una columna de doble aniversario, el nacimiento de \u201cJdO\u201d y la muerte hace 31 a\u00f1os de El\u00edas, nacido en Ruse, Bulgaria, en 1905, en el seno de una familia judeo-sefard\u00ed. Para esta edici\u00f3n recurr\u00ed a los conocimientos del implacable \u00c1ngel de la O. Los p\u00e1rrafos siguientes son&nbsp;<em>casi&nbsp;<\/em>completamente suyos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><a href=\"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/testigo-multitudes-01.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"215\" height=\"235\" src=\"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/testigo-multitudes-01.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-98522\" srcset=\"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/testigo-multitudes-01.jpg 215w, https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-content\/uploads\/2025\/09\/testigo-multitudes-01-150x164.jpg 150w\" sizes=\"auto, (max-width: 215px) 100vw, 215px\" \/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde ni\u00f1o, El\u00edas escuch\u00f3 en casa ese castellano antiguo, el ladino, que los expulsados de 1492 conservaron con terquedad como una patria port\u00e1til. Ese espa\u00f1ol arcaico lo acompa\u00f1ar\u00eda siempre como una m\u00fasica de fondo, incluso cuando su vida lo llev\u00f3 por Austria, Inglaterra y Suiza, incluso cuando se convirti\u00f3 en un escritor de lengua alemana. En ese detalle biogr\u00e1fico se revela la paradoja de Canetti: un autor universal, pol\u00edglota, marcado por el exilio, y a la vez anclado en una memoria familiar y ling\u00fc\u00edstica que lo conectaba con la pen\u00ednsula ib\u00e9rica y, de manera indirecta, con Am\u00e9rica Latina.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su obra m\u00e1s extensa en el terreno de la memoria es la autobiograf\u00eda en tres vol\u00famenes que lo consagr\u00f3 como uno de los grandes cronistas del esp\u00edritu europeo del siglo XX.&nbsp;<em>La lengua absuelta<\/em>,&nbsp;<em>La antorcha al o\u00eddo<\/em>&nbsp;y&nbsp;<em>El juego de ojos<\/em>&nbsp;no son meros recuerdos de infancia y juventud, sino un mural de la cultura en el que desfilan escritores, artistas, cient\u00edficos y agitadores pol\u00edticos. All\u00ed se refleja su educaci\u00f3n sentimental e intelectual, su encuentro con la Viena de entreguerras, su paso por Z\u00farich y su instalaci\u00f3n definitiva en Londres.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>S<\/em>i su autobiograf\u00eda desata el principio de las&nbsp;<em>revoluciones internas&nbsp;<\/em>con el que nos evangelizaba Oscar Le\u00f3n Camelo, en mi caso dos de sus libros,&nbsp;<em>Las voces de Marrakech<\/em>, de 1968, y&nbsp;<em>El otro proceso de Kafka<\/em>, de 1969, me llevaron del asombro a la turbaci\u00f3n, como si los hubiera escrito para m\u00ed. Ambos textos revelan a un Canetti atento a las grietas entre lo p\u00fablico y lo privado, entre lo pol\u00edtico y lo personal, entre la multitud y el individuo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los setenta estuve en Marrakech a la sombra del palacio verde, recorr\u00ed los zocos y me perd\u00ed en los Montes Atlas en un viaje que me cambi\u00f3 la vida. Pero cuando a mi regreso encontr\u00e9 el texto en donde El\u00edas, en tono entre antropol\u00f3gico y po\u00e9tico, registra las calles, los pregones y los silencios de aquella ciudad marroqu\u00ed y revela su capacidad para escuchar y traducir en palabras la densidad de lo colectivo, me di cuenta de mi cortedad. Desde entonces me obligu\u00e9 a ver el mundo no s\u00f3lo con los ojos, sino con las emociones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El ensayo de 1969 donde examina la relaci\u00f3n de Franz Kafka con Felice Bauer cay\u00f3 en mis manos poco despu\u00e9s de que la lectura de&nbsp;<em>Cartas a Felice&nbsp;<\/em>me dejara estupefacto al entrar en ese rinc\u00f3n del alma del autor a quien hasta entonces s\u00f3lo conoc\u00eda por su&nbsp;<em>Metamorfosis<\/em>, su&nbsp;<em>Castillo&nbsp;<\/em>y su&nbsp;<em>Amerika<\/em>. Sent\u00ed lo mismo que El\u00edas cuando escribe: \u201cS\u00f3lo puedo decir que esas cartas me han penetrado como si fueran una aut\u00e9ntica vida, y que ahora me resultan tan enigm\u00e1ticas y familiares como como si me pertenecieran desde la \u00e9poca en que comenc\u00e9 a tratar de ubicar a las personas por entero en mi mente, para llegar, una y otra vez, a comprenderlas.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La influencia de Canetti alcanz\u00f3 a M\u00e9xico aunque \u00e9l mismo nunca puso un pie en nuestras tierras. Uno de sus disc\u00edpulos fue Jos\u00e9 Mar\u00eda P\u00e9rez Gay, quien se encarg\u00f3 de traducirlo, difundirlo y comentarlo, y a trav\u00e9s de \u00e9l la obra de Canetti encontr\u00f3 resonancias en el debate intelectual mexicano. La recepci\u00f3n de&nbsp;<em>Masa y poder<\/em>, su libro m\u00e1s conocido, fue particularmente fecunda en un pa\u00eds que conoce de cerca los dilemas de la pol\u00edtica de multitudes, del poder autoritario y de la violencia como mecanismo de control social. En las aulas y en los ensayos de varias generaciones de fil\u00f3sofos y cr\u00edticos, la sombra de Canetti estuvo presente como un referente que permit\u00eda pensar la historia reciente con mayor profundidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Canetti recibi\u00f3 el Premio Nobel de Literatura en 1981 pero es un escritor inclasificable: novelista, ensayista, memorialista, fil\u00f3sofo de la historia y de la pol\u00edtica, pensador de la literatura. Su novela&nbsp;<em>Auto de fe<\/em>&nbsp;sigue siendo un monumento narrativo de dif\u00edcil acceso pero de enorme potencia simb\u00f3lica, donde ya aparecen las obsesiones que desarrollar\u00eda en&nbsp;<em>Masa y poder<\/em>. Su vida, marcada por el exilio, por la experiencia de la Segunda Guerra Mundial y por la conciencia de pertenecer a una minor\u00eda siempre desplazada, lo convirti\u00f3 en un observador privilegiado de los resortes del poder y del miedo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quiz\u00e1 por eso, su lectura resulta tan actual en un M\u00e9xico donde seguimos lidiando con la relaci\u00f3n entre poder y violencia, entre masa y caudillo, entre las palabras y los silencios que sostienen a la pol\u00edtica. Que P\u00e9rez Gay lo haya tra\u00eddo a nuestro horizonte intelectual es una de esas casualidades afortunadas que nos recuerdan que las ideas viajan y se transforman al tocar otras tierras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El\u00edas Canetti muri\u00f3 en 1994 en Z\u00farich. Pero qued\u00f3 su mirada, su o\u00eddo, su escritura, esa herencia que mezcla el rumor de los mercados de Marrakech con la sombra de Kafka, las confesiones de su juventud vienesa con las multitudes an\u00f3nimas que estudi\u00f3 en&nbsp;<em>Masa y poder<\/em>. Qued\u00f3, tambi\u00e9n, ese eco de la lengua sefard\u00ed que lo ligaba con una Espa\u00f1a ausente y, por caminos indirectos, con este continente. Y qued\u00f3 la certeza de que, como dec\u00eda en sus memorias, lo propio no se limita a lo que est\u00e1 en casa, sino a aquello que uno encuentra en el trayecto, en la b\u00fasqueda, en el juego incesante de los ojos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Gracias, \u00c1ngel.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Miguel \u00c1ngel S\u00e1nchez de ArmasFinal del formulario SemM\u00e9xico, Cd. de M\u00e9xico, 8 de septiembre, 2025.- Una ma\u00f1ana de octubre de 1992 comenc\u00e9 a redactar el primer p\u00e1rrafo de un documento para los ojos y el humor del m\u00e1s alto mando de la decimotercera potencia industrial del planeta y me di cuenta de que estaba desperdiciando [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":85179,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[82,110,35],"tags":[],"class_list":["post-98519","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-la-opinion","category-la-opinion-columnas","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/98519","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=98519"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/98519\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/85179"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=98519"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=98519"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=98519"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}