{"id":98107,"date":"2025-08-27T10:42:14","date_gmt":"2025-08-27T16:42:14","guid":{"rendered":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/?p=98107"},"modified":"2025-08-27T10:42:16","modified_gmt":"2025-08-27T16:42:16","slug":"opinion-la-culpa-es-del-aguila","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/opinion-la-culpa-es-del-aguila\/","title":{"rendered":"Opini\u00f3n | La culpa es del \u00e1guila"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">David Mart\u00edn del Campo<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SemM\u00e9xico, Ciudad de M\u00e9xico, 27 de agosto, 2025.- Me he de comer esa tuna, se llama la canci\u00f3n que homenajeaba a Jorge Negrete, y que Manuel M. Esper\u00f3n hizo arrancar con la estrofa que nos tiene hoy atribulados: \u201cGuadalajara en un llano, M\u00e9xico en una laguna\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">S\u00ed, la leyenda asegura que los dioses del para\u00edso mexica determinaron que la ciudad de los nahuas deb\u00eda ser fundada donde el \u00e1guila y la serpiente fueran sorprendidas en lucha a muerte. Y fue ah\u00ed mismo, en el islote central del gran lago de M\u00e9xico, donde se decidi\u00f3 erigir la gran Tenochtitlan que, como repiten los profesores hasta el cansancio, era una metr\u00f3poli lacustre y que por lo mismo inexpugnable.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lago de Texcoco, se le llamaba, y que se extend\u00eda al largo de m\u00e1s de cien kil\u00f3metros (de Zumpango a Chalco), convertido con el tiempo en la cuenca donde hoy se asienta el extinto Distrito Federal. Esa misma cuenca donde se han registrado, en las recientes semanas, cientos de inundaciones como efecto de la lluvia incontenible. Aluviones y anegamientos en Naucalpan, Chalco, Tlalpan, el Centro Hist\u00f3rico, Ciudad Neza\u2026 Y como siempre hay que se\u00f1alar a un culpable, \u00e9ste se halla en las autoridades municipales que no desazolvaron las coladeras, en los puercos vecinos que tiran la basura en las calles, en la deficiente labor del servicio meteorol\u00f3gico nacional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El hito hist\u00f3rico se remonta al a\u00f1o de 1629, cuando se registr\u00f3 la Gran Inundaci\u00f3n que mantuvo a la ciudad bajo el agua (dos, cuatro metros) y que se prolong\u00f3 hasta 1631. Las personas viv\u00edan en los segundos pisos, las misas se oficiaban en las azoteas, el transporte era por medio de canoas y trajineras. Incluso se pens\u00f3 mudar los poderes de gobierno a otra urbe (tal vez Puebla) porque sencillamente el lago de Texcoco hab\u00eda retornado a sus lindes originales. Fue el tiempo en que se mand\u00f3 construir el tajo de Nochistongo, al norte de Cuautitl\u00e1n, para drenar el lago de Zumpango\u2026 y salvar as\u00ed a la metr\u00f3poli que por aquel entonces sumaba 150 mil almas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ha sido desde siempre el gran problema de la ciudad capital: desaguar, desecar, drenar las aguas de un lago inmenso que se niega a desaparecer. Luego, ya en el siglo XX, vendr\u00eda la construcci\u00f3n del Canal de Desag\u00fce (flanqueado por el reluciente Viaducto Miguel Alem\u00e1n, 1950), y despu\u00e9s el Drenaje Profundo, (150 kil\u00f3metros de tuber\u00edas de cinco metros de di\u00e1metro) inaugurado por el presidente Luis Echeverr\u00eda, y que fue la soluci\u00f3n temporal del asunto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El problema que deriva de ubicar una ciudad en el fondo de un lago cuyo instinto cenagoso perdurar\u00e1 por siempre. Por eso inici\u00e1bamos con la canci\u00f3n de Esper\u00f3n, s\u00ed \u201cM\u00e9xico en una laguna\u201d, completada con la rima de Ra\u00fal Sandoval con aquello de que \u201cyo siempre fui el que soy, jam\u00e1s te dije mentiras, y puse a tus pies mi vida\u201d, o por lo menos una inundaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Manuel Perl\u00f3 Cohen, especialista en el estudio del drenaje y el suministro acu\u00edfero de la ciudad capital, recientemente publicaba un art\u00edculo donde celebraba la nostalgia lacustre de ilustres paisajistas como Jos\u00e9 M. Velasco, Eugenio Landesio y Daniel T. Egerton, quienes a lo largo del siglo XIX e inicios del XX buscaron retratar esos humedales donde las trajineras cruzaban por los canales de Tl\u00e1huac y La Viga, donde conviv\u00edan los ajolotes con los chichicuilotes. Las canoas que bajo el puente se cruzaban con las carrozas y los primeros autom\u00f3viles. Nostalgia de un M\u00e9xico de epazote y cempas\u00fachil despuntando en las chinampas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed que no nos enga\u00f1emos. Los diluvios que llegan con estos, \u201clos rel\u00e1mpagos de agosto\u201d, no son causa de las malditas inundaciones, sino al rev\u00e9s: es el lago que busca renacer a la menor provocaci\u00f3n, el mismo lago que permiti\u00f3 la batalla final de la Conquista, que por cierto fue naval, cuando los trece bergantines del ej\u00e9rcito espa\u00f1ol-tlaxcalteca lograron la captura del \u00faltimo emperador en el verano de 1521. \u201c\u00c1guila que desciende\u201d, era su nombre, como la que lleg\u00f3 al escudo nacional. Tan culpable como la serpiente, cuando juntas decretaron que nos aposent\u00e1semos en esta tierra; es decir, agua.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>David Mart\u00edn del Campo SemM\u00e9xico, Ciudad de M\u00e9xico, 27 de agosto, 2025.- Me he de comer esa tuna, se llama la canci\u00f3n que homenajeaba a Jorge Negrete, y que Manuel M. Esper\u00f3n hizo arrancar con la estrofa que nos tiene hoy atribulados: \u201cGuadalajara en un llano, M\u00e9xico en una laguna\u201d. S\u00ed, la leyenda asegura que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":84026,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[35],"tags":[],"class_list":["post-98107","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/98107","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=98107"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/98107\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/84026"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=98107"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=98107"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=98107"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}