{"id":97769,"date":"2025-08-13T16:05:55","date_gmt":"2025-08-13T22:05:55","guid":{"rendered":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/?p=97769"},"modified":"2025-08-13T16:05:56","modified_gmt":"2025-08-13T22:05:56","slug":"como-la-alegria-puede-trascender-generaciones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/como-la-alegria-puede-trascender-generaciones\/","title":{"rendered":"C\u00f3mo la alegr\u00eda puede trascender generaciones\u00a0"},"content":{"rendered":"\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>El abuelo y la abuela<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cristina Salazar\/ I y II de IV partes<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SemM\u00e9xico, Oaxaca, 13 de agosto, 2025.- El primer carrusel que existi\u00f3 en Oaxaca y que recorri\u00f3 much\u00edsimos rincones del estado, fue fabricado en la mente y en el coraz\u00f3n de mi abuelo Natalio Salazar P\u00e9rez y su hermano Gildardo en la d\u00e9cada de 1920. Ambos se las ingeniaron para que ni\u00f1as y ni\u00f1os vivieran una experiencia de m\u00e1gica alegr\u00eda montados en caballitos de madera que sub\u00edan y bajaban. Siendo pioneros en la fabricaci\u00f3n de juegos mec\u00e1nicos, supongo que nunca imaginaron el impacto que esto tendr\u00eda en generaciones posteriores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al inicio, este carrusel era empujado con la misma fuerza de los ni\u00f1os mientras corr\u00edan, cosa que resultaba m\u00e1s divertida para quienes empujaban, que para quienes montaban un caballito. En los a\u00f1os subsecuentes, mi abuelo y su hermano fueron modificando la manera de hacerlo girar, gracias al ingenio compartido con otros se\u00f1ores y adaptarle el mecanismo de un tractor y de un molino utilizando tractolina o petr\u00f3leo, para a\u00f1os despu\u00e9s, habilitarlo con un motor el\u00e9ctrico. Y aunque el m\u00e9todo para generar el movimiento cambi\u00f3, el gozo generado en ni\u00f1os y ni\u00f1as jam\u00e1s lo hizo, al contrario, se fue haciendo extensivo a muchos lugares del estado y creci\u00f3 tambi\u00e9n con la fabricaci\u00f3n de otros juegos como la rueda de la fortuna, los platillos y las sillas voladoras. En la fabricaci\u00f3n de estos juegos colabor\u00f3 tambi\u00e9n el hermano de mi abuelita, Joel Roberth G\u00f3mez.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El carrusel fabricado por mi abuelo fue heredado por t\u00edo To\u00f1o, quien lo trabaj\u00f3 y cuid\u00f3 con gran esmero y cari\u00f1o por m\u00e1s de tres d\u00e9cadas. Aqu\u00ed est\u00e1 en el Estadio de Beisbol de la UABJO el 20 de julio de 2019.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fotograf\u00eda: Corina Salazar Sibaja<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hace unos ocho a\u00f1os impart\u00eda un curso en una colonia de la ciudad de Oaxaca. Una se\u00f1ora de mirada afable a quien le calcul\u00e9 m\u00e1s de setenta a\u00f1os, de cabello negro con algunas canas, trenzado, se acerc\u00f3 a m\u00ed despu\u00e9s de haberme presentado y ella escuchara mi apellido.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00bfQu\u00e9 era para usted don Natalio Salazar?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Mi abuelo \u2014respond\u00ed.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00bfDe verdad? Yo conoc\u00ed a su abuelo \u2014me dijo muy contenta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Cu\u00e9nteme de \u00e9l, yo no lo conoc\u00ed \u2014le solicit\u00e9 con curiosidad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras me platicaba, la se\u00f1ora sonre\u00eda cada vez m\u00e1s. Parec\u00eda que cada recuerdo jalaba hilos de sus mejillas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Yo soy de San Pablo Huixtepec y cada a\u00f1o, su abuelo iba con sus caballitos a la fiesta de mi pueblo. Mi casa estaba enfrente de donde se pon\u00edan y yo esperaba con muchas ansias que llegaran. Era lo que m\u00e1s me gustaba de la fiesta. Y como la se\u00f1ora g\u00fcera, su esposa, do\u00f1a Luchita \u2026 \u00bfla abuelita de usted, entonces? se quedaba con sus hijos en la casa de mi madrina, pues yo me iba a casa de mi madrina y do\u00f1a Luchita me dejaba subirme a los caballitos las veces que yo quer\u00eda. \u00bfC\u00f3mo se me va a olvidar?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Y, \u00bfcu\u00e1ntos a\u00f1os ten\u00eda usted? \u2014pregunt\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh7-rt.googleusercontent.com\/docsz\/AD_4nXekUQ2rU_Scogr-kYw4xbXm9lqNE6fUu8htXnm_w2LlJjjOo5UAawPP_OpJ4saLntkAi7n6baMpwvjMLgHxvhs-9vLURGncMOMmUQSc-GN8pBGuUmqpsjNgjsCMX4_HNh6KlF63bMqlct9DskryDWk?key=Dx6hZ33yDxIqVBGKWlfa3w\" alt=\"\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Detalle de dos caras de caballeros \u00e1guila talladas en madera en los asientos del carrusel. Mi abuelo Natalio nombr\u00f3 \u201cCarnaval Azteca\u201d, a la caravana de todos los juegos que fabricaba y que llevaba a las ferias en distintas comunidades del estado. Enero de 2019<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fotograf\u00eda: Mar\u00eda Cristina Salazar Acevedo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Deteni\u00e9ndose a pensar, afirm\u00f3: \u2014Estaba yo chica, unos seis o siete. Tambi\u00e9n me acuerdo de Carlos, Natalio, Beto. Eran los hijos de don Natalio y do\u00f1a Luchita.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Mis t\u00edos \u2014puntualic\u00e9.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014A ellos los conoc\u00ed trabajando tambi\u00e9n en los caballitos. Llegaban, descargaban un cami\u00f3n y armaban el juego \u2014prosigui\u00f3\u2014, eran muy altos, grandotes y muy trabajadores. \u00bfQu\u00e9 raz\u00f3n me da de ellos?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Ya fallecieron \u2014expliqu\u00e9 con cierta tristeza.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00a1Pues mire, qu\u00e9 sorpresa encontrar a una nieta de don Natalio y do\u00f1a Luchita! \u00a1Me da mucho gusto conocerla!&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sent\u00ed muy bonito que alguien recordara a mi abuelo, a mi abuela y a mis t\u00edos con tanto cari\u00f1o. Llegu\u00e9 corriendo a platicarle a mi pap\u00e1, quien todav\u00eda viv\u00eda. Y ese d\u00eda, me qued\u00e9 pensando \u2026 \u00bfCu\u00e1l es la magia que tienen \u201clos caballitos\u201d para dejar una huella imborrable al paso de 60 \u00f3 hasta 70 a\u00f1os, despu\u00e9s de tanto tiempo? Tal vez la respuesta est\u00e9 al explorar mi propia ni\u00f1ez y la de otras personas.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh7-rt.googleusercontent.com\/docsz\/AD_4nXcxEEQ6Nu3ZPt0JjcvW50W4gL4USxjYIEPRj8fAXVhd1NrM09CqDWdN6eWLtXrUvBZnYx6OQrnqAemKPlvV6FGVSH6xZuYvuzPs7ROlHv8jeF_5M89ZlL2t-FgV9dzidu2jAbATfmv_bME9skLhAyI?key=Dx6hZ33yDxIqVBGKWlfa3w\" alt=\"\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mi amado padre Edmundo Salazar Roberth (aunque todav\u00eda no era mi pap\u00e1, jeje) -de camisa a cuadros y pantal\u00f3n oscuro-, con un amigo suyo -de chaleco- al pie de la rueda de la fortuna en la calle de Independencia del centro la ciudad de Oaxaca, frente al antiguo correo, en diciembre. Aproximadamente en 1958.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fotograf\u00eda: autor desconocido. Acervo personal de Edmundo Salazar Acevedo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Ii. Los t\u00edos, las t\u00edas y mi pap\u00e1<\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh7-rt.googleusercontent.com\/docsz\/AD_4nXfVbGU0t-HDvaYZKJtOOaLiTbiyNwPW_9BtsT7V8tahROy7ErlERymH-DtIsft2MsdiYR_yiaqxy8RkacFHTg5NjHrpjpnlAr7flIW8xuwU1dlrQym5Qzt1Sp64vAh4SzouUWYUh0Dx3Yeto40ddMc?key=Dx6hZ33yDxIqVBGKWlfa3w\" alt=\"\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fiesta de la Virgen del Carmen en la ciudad de Oaxaca. Mi pap\u00e1 me subi\u00f3 al personaje de Pluto en el carrusel. \u00c9l me est\u00e1 sosteniendo y junto est\u00e1 un amigo suyo (de lentes). 28 de julio de 1969.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fotograf\u00eda: Leticia Acevedo D\u00edaz<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mi hermana, mi hermano y yo corremos felizmente desenfrenados con todos los primos y primas a subirnos a los caballitos, pues es una hora en la que hay muy pocas personas. \u00c9ramos tal vez 15 \u00f3 20 ni\u00f1as y ni\u00f1os, pues en total fuimos 49 nietos. \u00a1Un mont\u00f3n, \u00bfverdad?!&nbsp; Abuelita Lucha y t\u00eda Luchita, desde el centro del carrusel, donde se prende el motor y est\u00e1 el tocadiscos, autorizan nuestra subida asintiendo con su cabeza. Se escucha de fondo la melod\u00eda \u201cTengo el coraz\u00f3n contento, el coraz\u00f3n contento lleno de alegr\u00eda. Tengo el coraz\u00f3n contento desde aquel momento en que llegaste a m\u00ed. Yo quisiera que sepas, papapap\u00e1, que nunca quise as\u00ed, papapap\u00e1 \u2026\u201d de Palito Ortega. Buscamos qu\u00e9 caballito montar, pues ya podemos subirnos solos poniendo el pie en el estribo y encaramarnos:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014\u00a1Yo, Tom! \u00a1Yo, Jerry! \u2014se escucha con gritos de gran algarab\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014S\u00fabete al Centauro, Cris \u2014me dice mi hermana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014No, ese me da miedo porque no s\u00e9 si es caballo o es gente. Mejor en la cebra \u2014le aclaro con un poco de timidez en medio de una gran expectativa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tener la opci\u00f3n de elegir el caballito es maravilloso. Se acercan t\u00edo Carlos, t\u00edo To\u00f1o y mi pap\u00e1. Revisan que estemos bien sentados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Se detienen del tubo. No vayan a querer bajarse cuando est\u00e1 en movimiento. Tienen que esperar a que se detenga totalmente el carrusel para bajarse, pues si no, se pueden caer \u2014indican claramente, con suavidad y firmeza al mismo tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es una gran emoci\u00f3n esperar que el juego se ponga en marcha. Ya quiero que arranque. Siento un sudor en las manos. Mientras sigue sonando \u201cT\u00fa eres lo m\u00e1s lindo de mi vida, aunque yo no te lo diga, aunque yo no te lo diga. Si t\u00fa no est\u00e1s yo no tengo alegr\u00eda, yo te extra\u00f1o de noche, yo te extra\u00f1o de d\u00eda \u2026\u201d escucho c\u00f3mo va arrancando el motor y todo el juego comienza a moverse. La sensaci\u00f3n de subir y bajar, r\u00edtmicamente, sin caerse, es fant\u00e1stica. Me siento muy feliz. Miro hacia arriba y veo c\u00f3mo hay \u201cfierros\u201d que suben y bajan y maderos de color amarillo y blanco. Volteo a ver hacia el centro del carrusel y estiro las manos, quisiera alcanzar las pinturas, me dan ganas de tocarlas. Hay p\u00e1jaros de muchos colores en ellas, parece que est\u00e1n vivos pues las plumas parecen de verdad. Recuerdo que, en el patio de la casa, t\u00edo To\u00f1o los estuvo pintando durante muchas horas sobre una tela aterciopelada con unas pinturas como pasta de dientes. Me encanto viendo los cuadros coloridos y saludando con las manos a mis hermanos y a mis primas y primos que se encuentran repartidos por todo el carrusel. Desde afuera, t\u00edo Carlos, t\u00edo Talo, t\u00edo To\u00f1o, t\u00eda Luchita, t\u00eda Soco, t\u00eda Vicko y mi pap\u00e1 nos van diciendo adi\u00f3s con las manos y haci\u00e9ndonos se\u00f1as de que nos sujetemos bien del tubo central del caballito. Todo es alegr\u00eda hasta que nos indican que hay muchas personas que esperan subirse y tenemos que bajarnos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh7-rt.googleusercontent.com\/docsz\/AD_4nXcMq4S2zCkUWQ8Bz1GrUw-fl_FaMSMKtU1vKlUZ3Mvo925C8Wx-70qjrAMQWH1gSJV4uPhbnkF1O7cM2C7uGsGMc6jHSFW5RNawnllvF0WM_IcjiV32jeLl_T0FFaSzyJTUjxqw8-aU_nRx8Tj2C8A?key=Dx6hZ33yDxIqVBGKWlfa3w\" alt=\"\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fiesta de la Virgen de Guadalupe. Mi hermana \u00c1ngela (en el asiento de atr\u00e1s) y yo en los avioncitos construidos por mis t\u00edos y mi pap\u00e1. 12 de diciembre de 1972.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fotograf\u00eda: Autor desconocido. Acervo personal de Mar\u00eda Cristina Salazar Acevedo<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al cierre del 2024 una joven se\u00f1ora de Santo Domingo Barrio Bajo, Etla, platicaba conmigo mientras la voz se le quebraba:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2014Los mejores recuerdos de mi ni\u00f1ez son en los jueguitos. Para una ni\u00f1a como yo y para mi hermano, que no ten\u00edamos recursos, el poder subirnos a un juego significaba mucho. Era un momento muy especial, de mucha felicidad. Le doy gracias a Dios que tu pap\u00e1 siempre nos dej\u00f3 subir. Nunca lo voy a olvidar \u2014me confiesa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n siento un nudo en la garganta. Yo tampoco quiero olvidar.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/lh7-rt.googleusercontent.com\/docsz\/AD_4nXfrMxvkRJlRwiFYZgar_wiJ5KgL8xHCPNjYD_QX1beE_6nZZz8_C3EjOYH6ptpVJNqaePWQg9vSpgotHgsCmVP5XzaXV4rlwfnOVYdXggTXd25vAYxLvQFvgH81_SzZIxFIMyZ8NVil5EdjL-8-GD8?key=Dx6hZ33yDxIqVBGKWlfa3w\" alt=\"\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mi prima July Montiel Salazar (sudadera de Mickey) y yo durante las vacaciones de julio a agosto en el patio de la casa de mi abuelita en el juego \u201cMusical\u201d, mientras lo estaban construyendo. Aproximadamente en 1983.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fotograf\u00eda: Autor desconocido. Acervo personal de Mar\u00eda Cristina Salazar Acevedo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Continuar\u00e1\u2026<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cristina Salazar\/ I y II de IV partes SemM\u00e9xico, Oaxaca, 13 de agosto, 2025.- El primer carrusel que existi\u00f3 en Oaxaca y que recorri\u00f3 much\u00edsimos rincones del estado, fue fabricado en la mente y en el coraz\u00f3n de mi abuelo Natalio Salazar P\u00e9rez y su hermano Gildardo en la d\u00e9cada de 1920. 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