{"id":96625,"date":"2025-06-30T20:28:35","date_gmt":"2025-07-01T02:28:35","guid":{"rendered":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/?p=96625"},"modified":"2025-06-30T20:28:36","modified_gmt":"2025-07-01T02:28:36","slug":"opinion-hidrofobia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/opinion-hidrofobia\/","title":{"rendered":"Opini\u00f3n| Hidrofobia"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">David Mart\u00edn del Campo<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SemM\u00e9xico, Ciudad de M\u00e9xico, 30 de junio, 2025.- Barry y Flossie, qu\u00e9 ternura de nombres: dos borrascas que azotan las costas mexicanas para inaugurar la temporada de huracanes. Inundaciones, desbordamientos, deslaves, ahogados, y los reporteros peleando por narrar la peor cat\u00e1strofe. Veinte desaparecidos, m\u00e1s de cien&nbsp;casas bajo el agua, todas las escuelas cerradas por orden de las autoridades, se implemente el Plan DN-III por la gravedad del desastre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El pa\u00eds se ubica en una cruel encrucijada. Bajo el suelo coinciden tres placas tect\u00f3nicas que muy seguido nos obsequian sismos de intensidad variable\u2026 Por el cielo circulan eso que rom\u00e1nticamente denominaban \u201caire mar\u00edtimo tropical\u201d y que no es m\u00e1s que el sendero donde transitan los c\u00famulos nubosos \u2013de uno a otro oc\u00e9ano\u2013, y que en las can\u00edculas derivan en tormentas y ciclones.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed ahora, luego del cicl\u00f3n \u201cOtis\u201d que destruy\u00f3 Acapulco en octubre de 2023, hemos quedado m\u00e1s que escamados. Llega la depresi\u00f3n tropical y ya estamos anunciando su evoluci\u00f3n a tormenta tropical, luego a hurac\u00e1n en sus varias categor\u00edas. Somos entusiastas del desastre, morbosos por naturaleza, y que el sicoanalista se encargue de hallar las causas en nuestra tenebrosa infancia. Hambre de crisis y cat\u00e1strofes; qu\u00e9 remedio, hay que aprender a vivir con el desastre cotidiano. Es el ciclo de la vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Antiguamente los ciclones (que en Am\u00e9rica denominamos \u201churac\u00e1n\u201d) eran realmente sorpresivos. Ante la ausencia de sat\u00e9lites meteorol\u00f3gicos, la proximidad de las tormentas quedaba en manos de los bar\u00f3metros. Y cuando la tempestad azotaba, no hab\u00eda alerta de contingencia\u2026 el mal tiempo se convert\u00eda en tormenta, y la tormenta en desastre. Ya se sab\u00eda, la maldici\u00f3n llega con los meses que terminan en \u201cbre\u201d: septiembre, octubre\u2026 porque entonces son peores los efectos del calentamiento del mar. O, como me dijo un metor\u00f3logo de la UNAM: \u201cLos huracanes son verdaderas m\u00e1quinas de vapor; imagine usted una olla expr\u00e9s; calor, agua, y dest\u00e1pela de pronto\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A partir de los a\u00f1os 60 los sat\u00e9lites geoestacionarios permiten el seguimiento puntual del celaje marino y su desplazamiento. Ya no hay sorpresas, como con el hurac\u00e1n \u201cHilda\u201d, que destruy\u00f3 Tampico en 1955, o \u201cJanet\u201d, que hizo lo mismo con Chetumal cuatro a\u00f1os despu\u00e9s. Ahora las trayectorias se siguen minuto a minuto y puede saberse la intensidad de su viento. Agua pasa por mi casa, llega el aviso y no queda m\u00e1s que dirigirse al refugio reci\u00e9n habilitado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los habitantes de Canc\u00fan y Monterrey no olvidar\u00e1n al peor cicl\u00f3n del siglo XX, \u201cGilberto\u201d, que asol\u00f3 la cuenca del Golfo en 1988. \u00bfY qu\u00e9 decir de \u201cKenna\u201d, en 2002, que barri\u00f3 con Puerto Vallarta? \u00bfO \u201cIsmael\u201d en Mazatl\u00e1n, que ocasion\u00f3 la muerte de un centenar de pescadores? \u00bfY \u201cOdile\u201d, en 2014?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estiaje y mal tiempo. A eso se reduc\u00edan las estaciones seg\u00fan lo explicaba mi abuelo. Sequ\u00eda de febrero a mayo, tormentas de junio a septiembre, \u201clo dem\u00e1s combinado, pero siempre lo mismo, agua y calor\u201d. No por nada las divinidades que presid\u00edan el Templo Mayor, cada cual en su pir\u00e1mide, eran las de Tlaloc y Huitzilopochtli.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hoy es lo mismo a la hora de los noticiarios: guerra y lluvia. La sombra de \u201cHuichilobos\u201d (como le llamaban los conquistadores) asoma en cada corte informativo; catorce muertos en Culiac\u00e1n, siete en Celaya, ocho en Coatzacoalcos\u2026 como partes de guerra de una conflagraci\u00f3n no declarada, equivalente a ratos a los reportes de Gaza y Ucrania. As\u00ed celebran en la mesa, revisando los avances y retrocesos, Netanyahu, Putin y Huichilobos, sob\u00e1ndose las manos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo de Tlaloc tira m\u00e1s a la resignaci\u00f3n. Meses y meses clamando por el fin del estiaje, los niveles raqu\u00edticos de las represas, cuando de pronto despierta y\u2026 \u00a1Aguas!, ruge a los cuatro vientos azot\u00e1ndonos con uno y otro temporal, \u201cBarry\u201d en Veracruz, \u201cFlossie\u201d en Michoac\u00e1n, y que Dios nos obsequie la gabardina.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ya lo dec\u00edamos, diluvio e inundaci\u00f3n que nos hacen blasfemar contra el sereno Tlaloc. \u00bfQui\u00e9n nos manda haberlo secuestrado en 1964 de Coatlinch\u00e1n, donde reposaba tan tranquilo? \u201cAborrecimiento al agua\u201d; que as\u00ed se define la hidrofobia. Vac\u00fanense.&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>David Mart\u00edn del Campo SemM\u00e9xico, Ciudad de M\u00e9xico, 30 de junio, 2025.- Barry y Flossie, qu\u00e9 ternura de nombres: dos borrascas que azotan las costas mexicanas para inaugurar la temporada de huracanes. 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