{"id":94711,"date":"2025-04-21T15:56:28","date_gmt":"2025-04-21T21:56:28","guid":{"rendered":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/?p=94711"},"modified":"2025-04-21T15:56:30","modified_gmt":"2025-04-21T21:56:30","slug":"opinion-la-perfecta-imperfecta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/opinion-la-perfecta-imperfecta\/","title":{"rendered":"Opini\u00f3n| La perfecta imperfecta"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">David Mart\u00edn del Campo<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SemM\u00e9xico, Ciudad de M\u00e9xico, 21 de abril, 2025.- Los que asistieron a esa premier en la Cineteca Nacional a\u00fan lo recuerdan. Era el jueves 12 de febrero de 1976, y a punto de iniciar la proyecci\u00f3n de \u201cEl reportero\u201d, la premiada pel\u00edcula de Antonioni, irrumpi\u00f3 el novelista afrancesado (reci\u00e9n hab\u00eda desembarcado de Par\u00eds), y dirigi\u00e9ndose al novelista de Aracataca, en la primera fila de la sala, le solt\u00f3 un pu\u00f1etazo al rostro. Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez, que apenas lo saludaba, rod\u00f3 al piso y Vargas Llosa se fue sin decir palabra. La \u201cchina\u201d Mar\u00eda Luisa Mendoza, ah\u00ed presente, clamaba: \u201cTraigan un bistec\u201d, para el moret\u00f3n. As\u00ed mor\u00eda esa fraternidad literaria que alg\u00fan cr\u00edtico bautiz\u00f3 como \u201cel boom latinoamericano\u201d, luego que Rodrigo Moya la retratara en su casa al acudir al llamado de Gabo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hab\u00edan sido amigos y c\u00f3mplices, en las buenas y en las malas, durante los a\u00f1os de zafacoca en Barcelona, Par\u00eds y La Habana donde conversaban con sus pares, Carlos Fuentes, Julio Cort\u00e1zar, Carlos Barral y Jos\u00e9 Donoso. La deslumbrante camada se extingui\u00f3 la semana pasada con el fallecimiento de Mario Vargas Llosa en su casa familiar de Lima.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Contar y recontar la vida. La vida nacional y la vida personal, la tragedia que es Latinoam\u00e9rica a ratos, la pasi\u00f3n y la desesperanza, la utop\u00eda, la entronizaci\u00f3n del poder, la barbarie que se niega a abandonarnos. Todo ello habita en las novelas de esos monstruos de la narrativa \u2013el Boom\u2013 que se fumaron la vida con su obra, como aventureros desaforados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En M\u00e9xico se recordar\u00e1 por siempre la expresi\u00f3n destemplada que hizo Vargas Llosa en el verano de 1990 para describir al r\u00e9gimen del PRI. \u201cLa dictadura perfecta no es el comunismo, no es la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, no es Fidel Castro, la dictadura perfecta es el PRI en M\u00e9xico\u201d. Sentencia que qued\u00f3 como de bronce. La dictadura no tan&nbsp;perfecta que hab\u00eda perdurado 70 a\u00f1os (desde 1929, en que Plutarco El\u00edas Calles lo fundara como PNR). Y con cajas destempladas alguien le sugiri\u00f3 que s\u00ed, abandonara prontito el pa\u00eds. Y se le qued\u00f3 el mote. La perfecta dictadura que ni Somoza, ni Per\u00f3n, ni Trujillo lograron instalar, per se, en sus propios pa\u00edses.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La novel\u00edstica de Vargas Llosa recoge algunos episodios regionales del caso. Es lo que se narra de modo magistral en&nbsp;<em>La Fiesta del Chivo<\/em>,&nbsp;<em>La guerra del fin del mundo<\/em>,&nbsp;<em>Historia de Mayta<\/em>,&nbsp;<em>Tiempos dif\u00edciles,<\/em>&nbsp;y de alg\u00fan modo en&nbsp;<em>La casa verde<\/em>,&nbsp;<em>Conversaci\u00f3n en la catedral<\/em>,&nbsp;<em>El pez en el agua.<\/em>&nbsp;En esas novelas Vargas Llosa nos cuenta las ilusiones de redenci\u00f3n nacional, el atraso popular, el ejercicio del poder que se arrogan esos tiranuelos \u00e1vidos de codicia y venganza, cuyos nombres hacen heder las p\u00e1ginas de la historia continental\u2026 Fulgencio Batista, Alfredo Stroenssner, Augusto Pinochet, Jorge Videla, Hugo Ch\u00e1vez, nuestro Victoriano Huerta, \u201cPap\u00e1 Doc\u201d Duvalier.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dictadores de pacotilla que sucumb\u00edan en la primera asonada pues nunca supieron hacer \u201cinstitucional\u201d la sucesi\u00f3n del poder, como aqu\u00ed lo vislumbr\u00f3 el jefe m\u00e1ximo, ya lo dec\u00edamos, Plutarco El\u00edas Ch\u00e1vez. S\u00f3lo que la democracia, cuando se conquista en las calles y en las urnas, se vuelve del todo aburrida y no es candidata para protagonizar un ejercicio narrativo de peso. \u00bfAlguien se animar\u00e1 a escribir la novela de Dilma Roussef, de Andr\u00e9s Pastrana, de Enrique Pe\u00f1a? Ser\u00edan convenientes para la lucha contra el insomnio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En un arranque de arrogancia, disc\u00edpulo al fin de Jean-Paul Sartre, Vargas Llosa sinti\u00f3 la necesidad existencial de trascender en el plano pol\u00edtico. Como nadie de su generaci\u00f3n, se lanz\u00f3 a la campa\u00f1a electoral por la presidencia del Per\u00fa en 1990, que perdi\u00f3 ante un an\u00f3nimo candidato de apellido japon\u00e9s, que terminar\u00eda en la c\u00e1rcel. R\u00f3mulo Gallegos, escritor colombiano, s\u00ed logr\u00f3 la presidencia de su pa\u00eds (1947-48) hasta que fue derrocado. Lo mismo intentar\u00eda nuestro Jos\u00e9 Vasconcelos en la campa\u00f1a antirreeleccionista de 1929, pero el temerario intelectual pol\u00edtico fue derrotado por el incipiente y perfecto r\u00e9gimen.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mario Vargas Llosa fue igualmente aventurero. En la literatura, combinando los episodios biogr\u00e1ficos con la narraci\u00f3n hist\u00f3rica, en la vida personal, concertando relaciones sentimentales cada decenio, en la vida intelectual, ci\u00f1\u00e9ndose al liberalismo luego de abandonar las militancias juveniles de corte comunista.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fue el m\u00e1s importante escritor en lengua espa\u00f1ola de su generaci\u00f3n, y as\u00ed fue reconocido por los jurados del Premio Nobel y del Pr\u00edncipe de Asturias. Cumplida su misi\u00f3n, en los \u00faltimos a\u00f1os fue concili\u00e1ndose consigo mismo y su gente. En 2022 public\u00f3 en la revista Letras Libres un cuento denominado \u201cLos aires\u201d, en el que describ\u00eda el aburrimiento y la extra\u00f1eza de un personaje que no se reconoce ya en los \u00e1mbitos de anta\u00f1o\u2026 la gente ya no conversa, sino que dialoga con sus telefonitos, y todo ha perdido de inter\u00e9s. Luego anunci\u00f3 que ya no colaborar\u00eda con su columna period\u00edstica Piedra de toque, y se despidi\u00f3 de sus lectores. Al poco abandon\u00f3 a Isabel Preysler, con quien hab\u00eda concertado un romance de socialit\u00e9, y retorn\u00f3 al seno familiar con Patricia, su mujer.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Paseaba por los barrios antiguos de Lima, se reconoc\u00eda en las avenidas de anta\u00f1o, conversaba con sus hijos, recib\u00eda a viejos amigos en su casa. El h\u00e9roe estaba fatigado, su existencia hab\u00eda sido del todo imperfecta, pero vital como ninguna. S\u00ed, el mundo le hab\u00eda pertenecido. \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>David Mart\u00edn del Campo SemM\u00e9xico, Ciudad de M\u00e9xico, 21 de abril, 2025.- Los que asistieron a esa premier en la Cineteca Nacional a\u00fan lo recuerdan. 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