{"id":93868,"date":"2025-03-17T15:29:46","date_gmt":"2025-03-17T21:29:46","guid":{"rendered":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/?p=93868"},"modified":"2025-03-17T15:29:47","modified_gmt":"2025-03-17T21:29:47","slug":"a-30-anos-de-la-plataforma-de-accion-de-beijing-peligra-el-avance-por-la-debilidad-de-las-democracias-y-la-falta-de-recursos-cladem","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/a-30-anos-de-la-plataforma-de-accion-de-beijing-peligra-el-avance-por-la-debilidad-de-las-democracias-y-la-falta-de-recursos-cladem\/","title":{"rendered":"A 30 a\u00f1os de la Plataforma de Acci\u00f3n de Beijing peligra el avance por la debilidad de las democracias y la falta de recursos: CLADEM"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En un breve balance, esta red de mujeres de Am\u00e9rica Latina advierte de probables retrocesos<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los avances a 30 a\u00f1os, desiguales, con claroscuros y conflictos<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Redacci\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SemM\u00e9xico, Cd. de M\u00e9xico, 17 de marzo, 2025.- La aparici\u00f3n y el fortalecimiento de los grupos \u201cantiderechos\u201d y \u201cantig\u00e9nero\u201d, conspiran sobre los avances relativos&nbsp; tras 30 a\u00f1os desde la Conferencia de Beijing , la democracias en crisis en Am\u00e9rica Latina, es el reto m\u00e1s&nbsp; grande para el avance de las mujer, s\u00f3lo queda resistir. Y los avances, m\u00e1s jur\u00eddicos que reales, adem\u00e1s, no pueden concretarse por falta de recursos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed lo plantea este breve balance 30 a\u00f1os despu\u00e9s de que se acord\u00f3 la plataforma m\u00e1s&nbsp; avanzada para las mujeres, y estos grupos&nbsp; buscan socavarla desde dentro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hoy&nbsp; estas acciones, conservadoras,&nbsp; han generado significativos retrocesos en materia de derechos, afectando especialmente el acceso a derechos sexuales y reproductivos, as\u00ed como a otras \u00e1reas clave como la educaci\u00f3n sexual integral y la paridad de g\u00e9nero.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde la Declaraci\u00f3n de Beijing y la Plataforma de Acci\u00f3n, se han realizado cinco evaluaciones sobre su implementaci\u00f3n: Beijing+5 (2000), Beijing+10 (2005), Beijing+15 (2010), Beijing+20 (2015) y Beijing+25 (2020), con la participaci\u00f3n activa de los pa\u00edses y de los movimientos feministas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero el balance de hoy, en la ONU,&nbsp; parece no ser optimista. Habr\u00e1 que ver.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed considera el Comit\u00e9 de Am\u00e9rica Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de las Mujeres CLADEM, que es una red de organizaciones y activistas de mujeres que trabajan por la igualdad de g\u00e9nero y el empoderamiento de las mujeres.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Texto del balance&nbsp; \u00edntegro de CLADEM<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 1995, durante la IV Conferencia Mundial sobre la Mujer en Beijing, representantes de 189 Estados y cerca de 30.000 activistas feministas de la sociedad civil se reunieron para debatir, a lo largo de casi dos semanas, sobre los derechos y el papel de las mujeres en los \u00e1mbitos social, econ\u00f3mico, cultural y pol\u00edtico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;Como resultado de este proceso, se adopt\u00f3 la Declaraci\u00f3n y Plataforma de Acci\u00f3n de Beijing, un compromiso global que estableci\u00f3 directrices en doce esferas clave: medio ambiente; poder y toma de decisiones; derechos de las ni\u00f1as; econom\u00eda; pobreza; violencia contra la mujer; derechos humanos; educaci\u00f3n y formaci\u00f3n; mecanismos institucionales para el avance de la mujer; salud; medios de comunicaci\u00f3n y conflictos armados.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta Plataforma se consolid\u00f3 como un plan de acci\u00f3n de avanzada con directrices claras para que los Estados Parte, las organizaciones feministas y la sociedad civil situaran los derechos de las mujeres en el centro de las agendas nacionales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;Adem\u00e1s, integr\u00f3 los \u00faltimos acuerdos alcanzados a nivel global en materia de derechos humanos, incluyendo la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (R\u00edo de Janeiro, 1992), la Conferencia Mundial sobre Derechos Humanos (Viena, 1993) y la Conferencia Internacional sobre la Poblaci\u00f3n y el Desarrollo (El Cairo, 1994), entre otras (Quiroga, N. et al, 2021, p.5)&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Contexto regional en la d\u00e9cada de los 90:&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Plataforma de Acci\u00f3n de la IV Conferencia represent\u00f3 un gran desaf\u00edo para Am\u00e9rica Latina y el Caribe considerando que gran parte de los pa\u00edses del sur hab\u00edan recuperado recientemente la democracia tras d\u00e9cadas de reg\u00edmenes autoritarios y\/o dictatoriales, y a\u00fan contaban con instituciones democr\u00e1ticas fr\u00e1giles o inestables frente a las crisis pol\u00edticas, econ\u00f3micas y sociales de la \u00e9poca.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al mismo tiempo, pa\u00edses como Colombia y los de Centroam\u00e9rica atravesaban procesos de negociaci\u00f3n de paz tras a\u00f1os de conflictos armados. Asimismo, muchos pa\u00edses de la regi\u00f3n afrontaron procesos de discusi\u00f3n y adopci\u00f3n de nuevas constituciones, entre ellos Colombia (1991), Paraguay (1992), Per\u00fa (1993), Venezuela (1999) y Brasil (1988).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras otros llevaron a cabo reformas constitucionales significativas, entre ellos Guatemala (1993), Argentina (1994), Panam\u00e1 (1994) y Nicaragua (1995). A pesar de estos desaf\u00edos, la d\u00e9cada de 1990 trajo avances significativos en el reconocimiento de los derechos humanos, especialmente los de las mujeres. En el \u00e1mbito regional, la Convenci\u00f3n de Bel\u00e9m 1 El presente documento fue elaborado por CLADEM en el marco de la CSW-69 que conmemora el trig\u00e9simo aniversario de la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer y la adopci\u00f3n de la Declaraci\u00f3n y Plataforma de Acci\u00f3n de Beijing (1995). do Par\u00e1 (1995) marc\u00f3 un hito en la lucha contra la violencia contra las mujeres, mientras que diversos tratados internacionales comenzaron a incorporarse en las legislaciones nacionales e incluso en las constituciones.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entre estos instrumentos, el Convenio 169 de la OIT represent\u00f3 un avance fundamental para las mujeres ind\u00edgenas, al reconocer sus derechos colectivos y su participaci\u00f3n en decisiones sobre sus territorios.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En un contexto de creciente presi\u00f3n sobre los recursos naturales y exclusi\u00f3n hist\u00f3rica, este convenio fortaleci\u00f3 su liderazgo y les permiti\u00f3 organizarse para visibilizar sus demandas a nivel nacional e internacional. Al finalizar la d\u00e9cada, las mujeres latinoamericanas y caribe\u00f1as hab\u00edan logrado el reconocimiento de sus derechos civiles y pol\u00edticos en la mayor\u00eda de los pa\u00edses de la regi\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estos derechos estaban consagrados en las legislaciones nacionales e inclu\u00edan el acceso a la educaci\u00f3n, el trabajo, la administraci\u00f3n y disposici\u00f3n de propiedades e ingresos, as\u00ed como derechos de asociaci\u00f3n, divorcio, patria potestad, voto y participaci\u00f3n pol\u00edtica.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para entonces, su presencia en las universidades y en el mercado laboral era cada vez m\u00e1s evidente. En el \u00e1mbito pol\u00edtico, las mujeres comenzaron a ocupar un lugar m\u00e1s activo, aunque con diferencias entre pa\u00edses.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En aquellos donde el movimiento feminista y las mujeres dentro de los partidos pol\u00edticos impulsaron las llamadas \u00ableyes de cupo o cuotas\u00bb, se establecieron porcentajes de participaci\u00f3n femenina en las listas electorales, que variaban entre el 25% y el 40%, siendo el 30% el m\u00e1s com\u00fan2 (ONU Mujeres, 2021, p. 12).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si bien estas leyes fueron un avance pronto se convirtieron en \u00abtechos\u00bb que limitaron la participaci\u00f3n femenina m\u00e1s all\u00e1 de los m\u00ednimos establecidos. Sin embargo, lograron aumentar la presencia de mujeres en espacios de toma de decisiones, especialmente en los parlamentos, donde no solo se increment\u00f3 el n\u00famero de legisladoras, sino que tambi\u00e9n se logr\u00f3 incluir en la agenda pol\u00edtica las necesidades e intereses de las mujeres, promoviendo cambios en las leyes y pol\u00edticas p\u00fablicas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el \u00e1mbito econ\u00f3mico, los pa\u00edses de la regi\u00f3n emerg\u00edan de la llamada \u00abd\u00e9cada perdida\u00bb (CEPAL, 2023, p. 9), caracterizada por bajo crecimiento, alta inflaci\u00f3n y crisis de endeudamiento externo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A pesar de este contexto adverso, las mujeres ingresaron masivamente al mercado laboral y a los sistemas productivos. Sin embargo, su participaci\u00f3n segu\u00eda marcada por profundas desigualdades en comparaci\u00f3n con los hombres. La mayor\u00eda se concentr\u00f3 en sectores de servicios vinculados a su supuesto \u00abrol natural\u00bb, como educaci\u00f3n, salud, asistencia social y atenci\u00f3n al p\u00fablico. En contraste, su presencia en \u00e1reas estrat\u00e9gicas como ciencia, tecnolog\u00eda, inform\u00e1tica y matem\u00e1ticas (CTIM o STEM, por sus siglas en ingl\u00e9s) segu\u00eda siendo muy limitada.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A medida que avanzaba la d\u00e9cada, las mujeres se incorporaron con mayor fuerza al mercado laboral, pero en su mayor\u00eda en los niveles bajos de la jerarqu\u00eda en empresas y sector p\u00fablico, enfrentando la persistente brecha conocida como \u00abpisos pegajosos\u00bb (ONU Mujeres, 2017, citado en Quiroga et al, 2 Cupo de 30% en Argentina (1991), M\u00e9xico (1996), Bolivia (1997), Ecuador (1997), Panam\u00e1 (1997). Mientras que Brasil (1995) y Paraguay (1996) establecieron un cupo del 20%. Rep\u00fablica Dominicana (1997) el 25%, y Costa Rica (1996) alcanz\u00f3 el 40%. 2022, p.19).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La representaci\u00f3n femenina en puestos de liderazgo y toma de decisiones era escasa en los sectores empresarial, estatal y sindical, debido a la barrera de los \u00abtechos de cristal\u00bb. Adem\u00e1s, muchas mujeres estaban \u2014y siguen estando\u2014 insertas en la econom\u00eda informal, desempe\u00f1\u00e1ndose en negocios y emprendimientos no registrados (CEPAL, 2024, p.20).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque estos empleos suelen ofrecer condiciones laborales precarias y carecen de protecci\u00f3n de derechos, en muchos casos permiten mayor flexibilidad para compatibilizar el trabajo con las responsabilidades dom\u00e9sticas, que contin\u00faan recayendo mayoritariamente sobre ellas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En todos los casos, la incorporaci\u00f3n de las mujeres al mercado laboral no estuvo acompa\u00f1ada de una redistribuci\u00f3n equitativa de las tareas dom\u00e9sticas y de cuidado, lo que dio lugar a que experimentaran lo que se conoce como doble jornada laboral.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Esta fue una de las principales demandas impulsadas por los movimientos feministas de la regi\u00f3n en los a\u00f1os 90<\/strong>.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La necesidad creciente de las mujeres de generar ingresos para sostener a sus familias, sumada a la carga del trabajo dom\u00e9stico y de cuidados no remunerados, sent\u00f3 las bases de la crisis de los cuidados (ONU Mujeres, 2021, p.14), que se agudiz\u00f3 durante la pandemia de COVID-19.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para las mujeres de barrios populares, la inserci\u00f3n laboral signific\u00f3 una triple jornada, ya que, adem\u00e1s del empleo y las responsabilidades dom\u00e9sticas, muchas participaban activamente en organizaciones comunitarias.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante los a\u00f1os 90, ellas desempe\u00f1aron un papel crucial en la reproducci\u00f3n de la vida y en estrategias de supervivencia tanto familiares como colectivas. Estas acciones fueron una respuesta a las pol\u00edticas neoliberales adoptadas por la mayor\u00eda de los gobiernos de la regi\u00f3n, que profundizaron la exclusi\u00f3n, el desempleo y la precarizaci\u00f3n laboral, afectando especialmente a las clases populares.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;Las pol\u00edticas neoliberales y el modelo econ\u00f3mico basado en la explotaci\u00f3n de recursos naturales y la dependencia en las exportaciones hacia las econom\u00edas del norte (Brown, C. et al, 2024, p. 22) han tenido un impacto desproporcionado en las mujeres, especialmente en aquellas pertenecientes a comunidades rurales y \u00e9tnicas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La extracci\u00f3n de tierras y recursos no solo ha vulnerado sus medios de vida, sino que tambi\u00e9n ha invisibilizado su cosmovisi\u00f3n y pr\u00e1cticas ancestrales. En este contexto, los movimientos feministas comenzaron a incorporar las demandas espec\u00edficas de mujeres en toda su diversidad \u2014rurales, ind\u00edgenas, afrodescendientes, entre otras\u2014, generando conocimiento desde sus propias perspectivas e intereses.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante este per\u00edodo, los movimientos feministas tambi\u00e9n alzaron su voz contra la violencia hacia las mujeres, especialmente contra su manifestaci\u00f3n m\u00e1s extrema y cruel: el femi(ni)cidio. Exigieron a los Estados recursos y medidas concretas para su erradicaci\u00f3n. En 1994, la mayor\u00eda de los pa\u00edses miembros de la OEA firmaron la Convenci\u00f3n de Bel\u00e9m do Par\u00e1, el primer tratado internacional en reconocer el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia, estableciendo la responsabilidad de los Estados en su prevenci\u00f3n, sanci\u00f3n y eliminaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>&nbsp;Contexto actual: avances y retrocesos en la agenda de Beijing&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde la Declaraci\u00f3n de Beijing y la Plataforma de Acci\u00f3n, se han realizado cinco evaluaciones sobre su implementaci\u00f3n: Beijing+5 (2000), Beijing+10 (2005), Beijing+15 (2010), Beijing+20 (2015) y Beijing+25 (2020), con la participaci\u00f3n activa de los pa\u00edses y de los movimientos feministas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Gracias al esfuerzo sostenido y a la organizaci\u00f3n del movimiento feminista y de mujeres, tanto a nivel regional como global, las agendas de la Plataforma de Acci\u00f3n de Beijing han sido incorporadas en la Agenda de Desarrollo Sostenible, adoptada por los Estados en 2015 en el marco de Naciones Unidas. En este contexto, los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) incluyen un objetivo espec\u00edfico sobre la igualdad de g\u00e9nero y el empoderamiento de las mujeres (ODS 5), lo que refleja su importancia en la agenda global.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A 30 a\u00f1os de la Declaraci\u00f3n y la Plataforma de Acci\u00f3n de Beijing, resulta fundamental realizar un balance del per\u00edodo 2020-2025. Este an\u00e1lisis permitir\u00e1 capitalizar los avances, sistematizar los logros en las distintas \u00e1reas de acci\u00f3n, identificar nuevos desaf\u00edos y, al mismo tiempo, examinar los retrocesos que enfrenta la regi\u00f3n en el contexto actual.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Uno de los eventos que marc\u00f3 significativamente este per\u00edodo fue la pandemia de COVID-19. Seg\u00fan el Informe de OXFAM \u201cEcononuestra\u201d (Brown, C., 2024), la crisis sanitaria afect\u00f3 especialmente a Am\u00e9rica Latina y el Caribe, exacerbando las desigualdades entre los sectores m\u00e1s ricos y los m\u00e1s pobres (Econonuestra, 2024). A pesar de los esfuerzos de varios gobiernos\u2014como la implementaci\u00f3n de ayudas econ\u00f3micas para familias de bajos ingresos, impuestos a los \u201csuperricos\u201d y reducciones impositivas para la ciudadan\u00eda\u2014, la concentraci\u00f3n de la riqueza en manos de unas pocas personas y corporaciones no se revirti\u00f3.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adem\u00e1s, la suspensi\u00f3n prolongada de actividades econ\u00f3micas para contener el virus provoc\u00f3 una ca\u00edda del PIB en todos los pa\u00edses de la regi\u00f3n, lo que llev\u00f3 a un aumento significativo de la pobreza y profundiz\u00f3 a\u00fan m\u00e1s las brechas de desigualdad (CEPAL, 2024).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este contexto, los recursos gubernamentales resultaron insuficientes para hacer frente a las crisis, y fueron las mujeres quienes asumieron la mayor carga para sostener la reproducci\u00f3n de la vida, tanto en sus hogares como en sus comunidades.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los territorios m\u00e1s golpeados y donde el Estado estuvo ausente, las mujeres se convirtieron en protagonistas clave, organiz\u00e1ndose en redes vecinales y espacios comunitarios para enfrentar la crisis. La salida de la crisis provocada por el COVID-19 ha sido posible, en gran medida, gracias a los esfuerzos de las mujeres (Quiroga D\u00edaz, N. et al, 2022, p. 65).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante el confinamiento, fueron ellas quienes asumieron la mayor parte de los cuidados en los hogares, especialmente tras el cierre de los sistemas educativos, lo que las oblig\u00f3 a desempe\u00f1ar nuevos roles de acompa\u00f1amiento educativo y contenci\u00f3n emocional para sus hijas e hijos. Todo esto ocurri\u00f3 mientras continuaban trabajando en modalidades flexibles como el \u00abhome office\u00bb o en sectores esenciales, como la salud y la asistencia social, exponi\u00e9ndose al contagio en la primera l\u00ednea de la pandemia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Vale la pena destacar que, durante las primeras d\u00e9cadas del siglo XXI, los pa\u00edses de la regi\u00f3n, especialmente en el Cono Sur, vivieron una nueva primavera democr\u00e1tica, lo que permiti\u00f3 avances significativos en el reconocimiento de los derechos humanos, particularmente en lo referente a los derechos de las mujeres, ni\u00f1as y diversidades.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;Estos avances fueron m\u00e1s notorios en pa\u00edses gobernados por fuerzas progresistas, conocidas como \u00abla marea rosa\u00bb (Brown, C. et al, 2024, p. 26), aunque no se limitaron exclusivamente a ellos. A partir de 2010, los movimientos feministas y LGBT lograron una incidencia notable en las agendas p\u00fablicas y gubernamentales, promoviendo cambios normativos que dieron lugar a la conquista de derechos fundamentales, como el matrimonio igualitario, la identidad de g\u00e9nero, la legalizaci\u00f3n del aborto en distintas modalidades, la paridad de g\u00e9nero y la erradicaci\u00f3n de la violencia por motivos de g\u00e9nero. Asimismo, se implementaron pol\u00edticas p\u00fablicas orientadas a garantizar estos derechos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este contexto, la mayor\u00eda de los Estados de la regi\u00f3n, que ya contaban con Mecanismos para el Adelanto de las Mujeres (MAM), fortalecieron estas instancias, ampliando sus mandatos y funciones para garantizar una mayor efectividad en la implementaci\u00f3n de pol\u00edticas de igualdad.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Parad\u00f3jicamente, fue en este per\u00edodo cuando comenzaron a organizarse los movimientos antiderechos y antig\u00e9nero, conformando alianzas que, aunque con particularidades en cada pa\u00eds, comparten ciertos rasgos comunes. Estas alianzas incluyen grupos sociales y pol\u00edticos ultraconservadores, y sectores fundamentalistas de diversos credos religiosos presentes en la regi\u00f3n, principalmente cat\u00f3licos, pero tambi\u00e9n evangelistas, y neopentecostales, financiados en algunos casos por parte de una \u00e9lite econ\u00f3mica de la regi\u00f3n. Su objetivo principal ha sido generar fuertes retrocesos (backlash) en derechos humanos, sociales, feministas y de diversidad en la regi\u00f3n (ONU Mujeres, 2022, p. 8-9) .<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;Para ello, han recurrido a la construcci\u00f3n del concepto de \u201cideolog\u00eda de g\u00e9nero\u201d como una herramienta de movilizaci\u00f3n social y pol\u00edtica que les permite enfrentar y deslegitimar las conquistas alcanzadas por los movimientos de derechos humanos y feministas. Desde inicios de la d\u00e9cada de 2010, estas coaliciones conservadoras, de derecha y fundamentalistas han ganado espacios de poder, logrando representaci\u00f3n en los parlamentos de distintos pa\u00edses de la regi\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde all\u00ed, han desplegado estrategias para revertir avances en materia de derechos humanos, con especial \u00e9nfasis en la restricci\u00f3n de los derechos de las mujeres y de la comunidad LGBT (Correa, S. et al, 2022).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pocos a\u00f1os antes de la pandemia de COVID-19, algunas de estas coaliciones lograron acceder al poder ejecutivo a trav\u00e9s de elecciones, en algunos casos con un amplio respaldo popular. Una vez en el gobierno, impulsaron medidas para restringir el espacio c\u00edvico, limitando la libre asociaci\u00f3n y reprimiendo protestas populares mediante el uso de la fuerza.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hasta la actualidad, estas acciones han generado significativos retrocesos en materia de derechos, afectando especialmente el acceso a derechos sexuales y reproductivos, as\u00ed como a otras \u00e1reas clave como la educaci\u00f3n sexual integral y la paridad de g\u00e9nero.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los pa\u00edses donde estas fuerzas han llegado al poder (Brasil, Argentina, Costa Rica, Ecuador, entre otros), los Mecanismos para el Adelanto de las Mujeres (MAM) han sido desjerarquizados, eliminados o fusionados, o bien han visto reducidos dr\u00e1sticamente sus presupuestos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como consecuencia, muchas de estas instituciones han quedado vac\u00edas de contenido, sin recursos ni liderazgo efectivo para garantizar la implementaci\u00f3n de pol\u00edticas p\u00fablicas de igualdad. En algunos casos, incluso han sido utilizadas para resignificar los derechos de las mujeres y ni\u00f1as bajo un enfoque tradicionalista, promoviendo estructuras familiares patriarcales que refuerzan desigualdades hist\u00f3ricas (Correa, S. et al, 2022, p. 72).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde entonces, el contexto pol\u00edtico en la mayor\u00eda de los pa\u00edses de la regi\u00f3n se ha polarizado, profundizando una nueva versi\u00f3n de la dicotom\u00eda entre izquierda y derecha, donde los proyectos pol\u00edticos progresistas y conservadores se enfrentan sin puntos intermedios.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta polarizaci\u00f3n ha radicalizado el panorama pol\u00edtico, haciendo inviables las posturas conciliadoras y desincentivando cualquier alternativa de tercera v\u00eda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este clima de confrontaci\u00f3n, la violencia pol\u00edtica ha ido en aumento, erosionando democracias que, en muchos casos, ya eran fr\u00e1giles o inestables. Aunque la institucionalidad democr\u00e1tica es clave para el reconocimiento y garant\u00eda de los derechos humanos \u2014 pues sin democracia no hay derechos\u2014, en la \u00faltima d\u00e9cada ha perdido legitimidad ante la ciudadan\u00eda.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seg\u00fan datos del Latinobar\u00f3metro (2023, pp. 18-23), un n\u00famero creciente de personas se muestra indiferente ante el modelo democr\u00e1tico o cualquier otra forma de gobierno, mientras que una proporci\u00f3n cada vez mayor expresa su preferencia por un r\u00e9gimen autoritario sobre uno democr\u00e1tico.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si bien la desafecci\u00f3n democr\u00e1tica atraviesa a todos los sectores sociales, las recientes experiencias de ascenso de coaliciones de derecha populista y fundamentalismos en Am\u00e9rica Latina \u2014y tambi\u00e9n en Europa\u2014 sugieren que hay un grupo social al que estos proyectos han dirigido un especial inter\u00e9s: los varones j\u00f3venes (Mor\u00e1n Fa\u00fandes, J.M., 2023, p.3).&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este sector juega un papel clave en la construcci\u00f3n de los modelos sociales promovidos por estos movimientos. Se trata, en muchos casos, de j\u00f3venes sin anclaje hist\u00f3rico en la pol\u00edtica, que buscan forjar su identidad ideol\u00f3gica dentro de una \u00abrevoluci\u00f3n\u00bb que, aunque conservadora, incorpora elementos mis\u00f3ginos, homof\u00f3bicos, xenof\u00f3bicos e incluso supremacistas. Estos discursos de odio han sido amplificados en la esfera regional y global, con un impacto significativo en las redes sociales, donde han encontrado un espacio de legitimaci\u00f3n y expansi\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En una regi\u00f3n como Am\u00e9rica Latina y el Caribe, marcada por una historia tr\u00e1gica de golpes militares, gobiernos autoritarios y la consecuente p\u00e9rdida de la democracia y los derechos humanos, es fundamental reconocer la importancia de preservar la institucionalidad democr\u00e1tica.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Solo a trav\u00e9s de esta institucionalidad es posible garantizar la participaci\u00f3n de la ciudadan\u00eda en la definici\u00f3n de su destino, brindar oportunidades de desarrollo, fortalecer el progreso social y permitir que cada persona ejerza su derecho a decidir sobre su propio proyecto de vida en un entorno de bienestar y libre de violencias.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>DESAF\u00cdOS&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A treinta a\u00f1os de la Declaraci\u00f3n y la creaci\u00f3n de la Plataforma de Acci\u00f3n de Beijing, los avances en derechos de las mujeres han sido significativos, aunque desiguales. Sin embargo, el panorama actual exige no solo defender lo alcanzado, sino tambi\u00e9n asumir nuevos desaf\u00edos frente a un mundo en constante transformaci\u00f3n.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La democracia ha sido clave en la conquista de estos derechos, pero hoy enfrenta el reto de resistir a quienes buscan socavarla desde dentro y, al mismo tiempo, fortalecerse para avanzar hacia una democracia verdaderamente paritaria.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Garantizar la igualdad real requiere transformar las estructuras pol\u00edticas y econ\u00f3micas, colocando el bienestar, la equidad y la corresponsabilidad en el centro del pacto social. Este es quiz\u00e1 uno de los principales desaf\u00edos de nuestro tiempo: transitar hacia sociedades de cuidado que pongan la vida en el centro y permitan construir un futuro m\u00e1s justo y sostenible.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;Algunos desaf\u00edos espec\u00edficos de las esferas clave de la Agenda de Beijing. Educaci\u00f3n y econom\u00eda: Es fundamental seguir impulsando la participaci\u00f3n de mujeres en \u00e1reas CTIM (Ciencia, Tecnolog\u00eda, Ingenier\u00eda y Matem\u00e1ticas) en la educaci\u00f3n superior y garantizar su acceso a oportunidades laborales en estos sectores estrat\u00e9gicos para el desarrollo econ\u00f3mico. La acelerada evoluci\u00f3n de la inteligencia artificial y otras tecnolog\u00edas exige que las mujeres participen activamente en la toma de decisiones sobre su desarrollo y aplicaci\u00f3n, evitando la perpetuaci\u00f3n de sesgos de g\u00e9nero. Sistema integral de cuidados y econom\u00eda:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;La creaci\u00f3n de sistemas integrales de cuidados (SIC) es una demanda central del movimiento feminista, ya que el actual modelo econ\u00f3mico invisibiliza y sobrecarga a las mujeres con estas tareas. La redistribuci\u00f3n de las responsabilidades de cuidado entre el Estado, el sector privado, la comunidad y los hogares es clave para lograr una econom\u00eda del cuidado con empleos dignos y bien remunerados.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto permitir\u00e1 la inserci\u00f3n y permanencia de m\u00e1s mujeres en el \u00e1mbito laboral, el acceso a espacios de toma de decisiones y el cierre de brechas de g\u00e9nero. Erradicaci\u00f3n de la violencia: En un contexto de creciente violencia gen sexual, la violencia facilitada por las tecnolog\u00edas y la exposici\u00f3n a embarazos forzados en la infancia y adolescencia.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para ello, es esencial garantizar su acceso a informaci\u00f3n y al ejercicio pleno de sus derechos sexuales y reproductivos. Educaci\u00f3n sexual integral: La educaci\u00f3n sexual integral (ESI) debe implementarse en todos los niveles del sistema educativo para garantizar el derecho de ni\u00f1as, ni\u00f1os y adolescentes a recibir informaci\u00f3n sobre salud sexual y reproductiva.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto no solo contribuye a prevenir el abuso sexual, la violencia intrafamiliar y los embarazos forzados, sino que tambi\u00e9n fortalece su autonom\u00eda y capacidad de decisi\u00f3n sobre sus cuerpos y proyectos de vida.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En un breve balance, esta red de mujeres de Am\u00e9rica Latina advierte de probables retrocesos Los avances a 30 a\u00f1os, desiguales, con claroscuros y conflictos Redacci\u00f3n SemM\u00e9xico, Cd. de M\u00e9xico, 17 de marzo, 2025.- La aparici\u00f3n y el fortalecimiento de los grupos \u201cantiderechos\u201d y \u201cantig\u00e9nero\u201d, conspiran sobre los avances relativos&nbsp; tras 30 a\u00f1os desde la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":93869,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[897],"tags":[],"class_list":["post-93868","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-especial"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/93868","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=93868"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/93868\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/93869"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=93868"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=93868"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=93868"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}