{"id":92869,"date":"2025-02-19T08:26:05","date_gmt":"2025-02-19T14:26:05","guid":{"rendered":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/?p=92869"},"modified":"2025-02-19T08:26:06","modified_gmt":"2025-02-19T14:26:06","slug":"opinion-diablo-crucificado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/opinion-diablo-crucificado\/","title":{"rendered":"Opini\u00f3n | Diablo crucificado"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Miguel \u00c1ngel S\u00e1nchez de Armas<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SemM\u00e9xico, Ciudad de M\u00e9xico,\u00a0 19 de febrero, 2025.-Ngugi wa Thiong\u2019o y su esposa estaban en su departamento de Nairobi cuando por la madrugada unos rufianes forzaron la entrada y los atacaron. A \u00e9l le quemaron el rostro con cigarrillos encendidos. A ella la violaron. Esta fue la bienvenida que recibi\u00f3 el matrimonio a su regreso a Kenia tras 22 a\u00f1os de exilio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque poco o nada nos diga el nombre de Ngugi wa Thiong\u2019o en estas latitudes, se trata de una de las cumbres de la literatura africana y universal y un ser humano extraordinario.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nadie en Kenia crey\u00f3 que la agresi\u00f3n de que fue v\u00edctima, esto hace unos a\u00f1os, hubiera sido un caso m\u00e1s de la oleada de crimen y violencia que azotaba al pa\u00eds, pues los libros de Thiong\u2019o est\u00e1n prohibidos desde que en 1977 el entonces \u201cpadre de la patria\u201d Jomo Kenyatta y su vicepresidente Daniel arap Moi lo mandaron encarcelar y desmantelaron el teatro al aire libre en el que se presentaba su obra&nbsp;<em>Me casar\u00e9 cuando yo quiera<\/em>, que habla de la injusticia y la inequidad en aquella naci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El arresto de Thiong\u2019o fue al amparo de un \u201cdecreto de seguridad p\u00fablica\u201d expedido por aquel gobierno que ten\u00eda al teatro y a la literatura como instrumentos de disoluci\u00f3n social. Como est\u00e1 ampliamente comprobado, en un r\u00e9gimen autoritario la primera v\u00edctima es la inteligencia y la segunda, la verdad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Parece an\u00e9cdota de pol\u00edticos mexicanos tomada de&nbsp;<em>La dictadura perfecta<\/em>&nbsp;este episodio verdadero: se publica un libro de Thiong\u2019o basado en una leyenda kikuyo en la que un luchador social,&nbsp;<em>Matigari<\/em>, jura alzarse en armas para lograr la independencia del pa\u00eds. Las ventas del libro son fenomenales y la historia se populariza entre las masas. Las autoridades toman nota \u2026 y expiden una orden de aprehensi\u00f3n en contra del \u201cagitador revolucionario Matigari\u201d por conspirar para derrocar al r\u00e9gimen. Podr\u00eda uno morirse de risa con el chiste de no ser por el ba\u00f1o de sangre que sigui\u00f3 a la \u201cpersecuci\u00f3n\u201d del antisocial bandolero Matigari.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si alguien encuentra alguna semejanza con los motivos que llevaron a un gobierno de nuestra Revoluci\u00f3n a prohibir&nbsp;<em>La sombra del caudillo&nbsp;<\/em>de Mart\u00edn Luis Guzm\u00e1n y a enlatar durante a\u00f1os la pel\u00edcula basada en la obra, no pecara de&nbsp;<em>sospechosismo.&nbsp;<\/em>Hablando de M\u00e9xico, Thiong\u2019o visit\u00f3 nuestro pa\u00eds en 2017 y tuvo &nbsp;presentaciones en la Feria Internacional del Libro en el Z\u00f3calo y en el Colegio de M\u00e9xico. Ley\u00f3 fragmentos de&nbsp;<em>Sue\u00f1os en tiempos de guerra: una memoria de la ni\u00f1ez<\/em>&nbsp;y de&nbsp;<em>Diablo crucificado,<\/em>&nbsp;habl\u00f3 de sus padres analfabetas y de Carlos Fuentes. Salvo&nbsp;<em>La Jornada<\/em>, que insert\u00f3 una peque\u00f1a rese\u00f1a en la secci\u00f3n de cultura, su visita pas\u00f3 desapercibida para nuestros grandes medios impresos y audivisuales. Quiz\u00e1 por que escribe en kikuyo, que por estos rumbos es tan ajeno como el arameo \u2026 o el zapoteco.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s del arresto y de la clausura de su obra de teatro, Thiong\u2019o pas\u00f3 un en una celda y por supuesto sin ser presentado ante un juez. Al salir de prisi\u00f3n supo que hab\u00eda sido destituido de su c\u00e1tedra en la universidad. Durante los a\u00f1os siguientes \u00e9l y su familia fueron puntualmente hostigados por los infatigables servidores p\u00fablicos de la naci\u00f3n keniana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero en un rasgo muy propio de su personalidad, Thiong\u2019o decidi\u00f3 permanecer en su tierra y seguir publicando hasta que las circunstancias fueron tan brutales que no tuvo m\u00e1s remedio que exiliarse primero a Inglaterra y posteriormente a Estados Unidos, en donde reside actualmente y da clases de literatura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero al abandonar la c\u00e1rcel, en una decisi\u00f3n que me parece ejemplar, da un giro extraordinario a su vida: renuncia al ingl\u00e9s, el idioma colonial en el que fue educado; al cristianismo, que fue su religi\u00f3n impuesta; a los valores culturales de Occidente, e incluso a su nombre, que hasta entonces hab\u00eda sido James Thiong\u2019o Ngugi.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El fruto de esa decisi\u00f3n fue la primera novela moderna escrita en kikuyo, su idioma materno:&nbsp;<em>Caitaani Muthara-ini<\/em>&nbsp;(<em>Diablo crucificado<\/em>), con la que clava definitivamente la tapa del ata\u00fad sobre su pasado colonial.&nbsp;<em>Diablo crucificado<\/em>&nbsp;tiene adem\u00e1s el m\u00e9rito enorme de que fue escrita en prisi\u00f3n, sobre tiras de papel sanitario. Durante su estancia en M\u00e9xico, Ngugi explic\u00f3 que el papel sanitario era basto y con astillas de madera, lo que lo hac\u00eda poco propicio para su uso designado, pero excelente para escribir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta haza\u00f1a evoca a Knut Hamsun y su&nbsp;<em>Hambre<\/em>, y al no menos extraordinario&nbsp;<em>Reportaje al pie de la horca<\/em>&nbsp;de Julius Fucik, redactado en una celda sobre trozos de papel estraza que eran arrojados por entre los barrotes y recuperados en la calle fuera de la prisi\u00f3n de Praga por miembros de la resistencia antifascista.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cPlante\u00f3 que la literatura escrita por africanos en un idioma colonial no es literatura africana, sino \u2018literatura afro-europea\u2019 y que los escritores deben utilizar su propia lengua para dar a la literatura africana su propia gram\u00e1tica y genealog\u00eda\u201d, dice Jennifer Margulis.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el adi\u00f3s al ingl\u00e9s que fue su&nbsp;<em>Descolonizaci\u00f3n del esp\u00edritu<\/em>, el propio Ngugi concept\u00faa al idioma como el instrumento que los pueblos tienen no s\u00f3lo para describir el mundo, sino para comprenderse a s\u00ed mismos. Para \u00e9l, el ingl\u00e9s en \u00c1frica es una \u201cbomba cultural\u201d que acent\u00faa el proceso de borrar la memoria de la cultura e historia precoloniales y un mecanismo eficiente de nuevas e insidiosas formas de dominaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En esto, Thiong\u2019o tom\u00f3 un sendero opuesto al de otro gran escritor africano, el nigeriano Chinua Achebe, quien decidi\u00f3 escribir en ingl\u00e9s y no en su natal ibo, pese a que los tiempos en Nigeria eran de rebeli\u00f3n y lucha anticolonial. \u201cFue parte de la l\u00f3gica de mi situaci\u00f3n\u201d, dir\u00eda Achebe a Maya Jaggi, \u201cenfrentar las historias que se escrib\u00edan sobre nosotros en el mismo idioma. Escribir en ingl\u00e9s es una decisi\u00f3n dolorosa, pero no asume uno un idioma para castigarlo: ese idioma se convierte en parte de uno. Y tampoco se puede utilizar un idioma a distancia. Se insertan el ingl\u00e9s y el ibo en una misma conversaci\u00f3n, como lo son en mi vida diaria, y ello es fascinante\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Jennifer Margulis explica as\u00ed la decisi\u00f3n de Thiong\u2019o: \u201cEl escribir en kikuyo no es s\u00f3lo una manera de dar voz a las tradiciones kikuyu, sino tambi\u00e9n de reconocer y comunicar su presente. Ngugi no est\u00e1 interesado primordialmente en la universalidad [\u2026] sino en preservar la especificidad de los grupos. En general, Ngugi recuerda que la lengua y la cultura son indivisibles, y que por lo tanto la p\u00e9rdida de aqu\u00e9lla tiene como consecuencia la p\u00e9rdida de \u00e9sta\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este sentimiento puede explicarse mejor con una peque\u00f1a muestra de su literatura. En traducci\u00f3n libre m\u00eda, un fragmento de \u201cEl m\u00e1rtir\u201d, incluido en&nbsp;<em>Literatura africana<\/em>, edici\u00f3n de Lennart S\u00f6rensen:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De nuevo cant\u00f3 el b\u00faho. \u00a1Dos veces!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">-Una advertencia para ella \u2013pens\u00f3 Njorege. Y de nuevo todo su esp\u00edritu se inflam\u00f3 de odio, odio en contra de todos los de piel blanca, los extranjeros que hab\u00edan desplazado a los verdaderos hijos de la tierra de su hogar sagrado. \u00bfAcaso no hab\u00eda Dios prometido a Gekoyo que dar\u00eda toda la tierra al padre de la tribu \u2013a \u00e9l y a su descendencia? Y ahora toda la tierra hab\u00eda sido arrebatada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ngugi wa Thiong\u2019o naci\u00f3 en 1938 en la congregaci\u00f3n de Kamiriithu en el distrito Kaimbu, una zona conocida como \u201cla meseta blanca\u201d en la Kenia colonizada por la&nbsp;<em>p\u00e9rfida Albi\u00f3n<\/em>. Fue el quinto hijo de la tercera de las cuatro esposas de su padre, un agricultor que fue degradado a jornalero por un decreto imperial brit\u00e1nico de 1915. Su tribu, los kikuyo, son el mayor grupo \u00e9tnico de Kenia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aquella infancia y adolescencia transcurrida en una suerte de esquizofrenia cultural marcar\u00eda la obra de Thiong\u2019o, un kikuyu-africano y occidental-cristiano, educado en una escuela inglesa y en las universidades de Makerere en Kampala, Uganda, y Leeds, Inglaterra. Un hombre tribal heredero de una cultura enfrentada al occidente, despojado de su lengua e inserto en el mundo del colonialismo como catedr\u00e1tico en universidades estructuradas conforme al modelo europeo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por esa raz\u00f3n sus novelas se nutren del conflicto cultural derivado del papel del cristianismo, la educaci\u00f3n en ingl\u00e9s y la creciente opresi\u00f3n de los kikuyo y otros pueblos africanos a manos del colonialismo europeo. De esa \u00e9poca son&nbsp;<em>No llores, criatura<\/em>,<em>&nbsp;El r\u00edo que divide<\/em>&nbsp;y&nbsp;<em>Un grano de trigo<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay otro dato que nos ayuda a entender el ambiente, los personajes y la textura de la obra de Thiong\u2019o: la participaci\u00f3n de su familia en la rebeli\u00f3n de los&nbsp;<em>mau mau<\/em>, el movimiento nacionalista contra el dominio brit\u00e1nico provocado por la expropiaci\u00f3n de tierras. Su hermano mayor era militante y su madre fue torturada por esa causa. Un hermanastro muri\u00f3 en la campa\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Un grano de trigo<\/em>, t\u00edtulo que alude al tema b\u00edblico del sacrificio para la resurrecci\u00f3n (\u201ca menos que muera un grano de trigo\u201d) es la historia del hero\u00edsmo de un hombre y su b\u00fasqueda del delator de uno de los dirigentes&nbsp;<em>mau mau<\/em>. Los hechos tienen lugar en una aldea que es destruida en la guerra, como lo fue el propio pueblo de la familia de Ngugi.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la vida real, cuando la rebeli\u00f3n fue sofocada en 1956, hab\u00edan muerto once mil rebeldes, y ochenta mil ni\u00f1os, mujeres y hombres kikuyu estaban en campos de concentraci\u00f3n. Adem\u00e1s perdieron la vida m\u00e1s de cien europeos y unos dos mil africanos leales a la&nbsp;<em>p\u00e9rfida Albi\u00f3n<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;Como apunto arriba, la vida de Ngugi guarda semejanzas con la del nigeriano Chinua Achebe, tambi\u00e9n miembro de una tribu dominante, tambi\u00e9n entregado al cristianismo, tambi\u00e9n educado en ingl\u00e9s y tambi\u00e9n recuperado por la fuerza tel\u00farica de su cultura, como si se tratase de una versi\u00f3n inversa del complejo de Anteo. Esto no puede ser una coincidencia accidental, pues ambos fueron producto de sociedades brutalmente colonizadas en donde los invasores pretendieron llevar a cabo la sistem\u00e1tica eliminaci\u00f3n de la cultura local, como sucedi\u00f3 en la conquista de M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay sin embargo una diferencia fundamental entre estos escritores hermanados por tantas otras razones: mientras que Achebe es el primer escritor africano que pone el ingl\u00e9s al servicio de lo africano, Thiong\u2019o denuncia el uso de ese idioma pues lo considera un caballo de Troya cultural.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Apunto para mi propia tranquilidad que a partir de ese momento -en otra paradoja inversa- los editores coloniales, en particular los ingleses, se apresuraron a traducir del kikuyu al ingl\u00e9s la obra de Ngugi, gracias a lo cual \u00e9sta goza de un gran mercado entre los p\u00fablicos de la antigua metr\u00f3poli y hace posible que en otras partes del mundo tambi\u00e9n se le conozca.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Algo que resulta atractivo de la decisi\u00f3n de Ngugi es que, guardadas todas las proporciones y como fantas\u00eda de la que s\u00f3lo yo soy responsable, imaginemos por un momento la ejemplaridad para nuestra propia literatura si de pronto un poeta totonaco o un escritor maya renunciaran a escribir en espa\u00f1ol y dijeran al mundo mexicano: \u201cSi quieren leernos \u2026 aprendan nuestro idioma \u2026 \u00a1o promuevan traducciones al castellano!\u201d<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Miguel \u00c1ngel S\u00e1nchez de Armas SemM\u00e9xico, Ciudad de M\u00e9xico,\u00a0 19 de febrero, 2025.-Ngugi wa Thiong\u2019o y su esposa estaban en su departamento de Nairobi cuando por la madrugada unos rufianes forzaron la entrada y los atacaron. 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