{"id":86509,"date":"2024-09-02T15:15:58","date_gmt":"2024-09-02T21:15:58","guid":{"rendered":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/?p=86509"},"modified":"2024-09-02T15:17:23","modified_gmt":"2024-09-02T21:17:23","slug":"cuba-ellas-hacen-el-trabajo-mas-importante-sostener-la-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/cuba-ellas-hacen-el-trabajo-mas-importante-sostener-la-vida\/","title":{"rendered":"Cuba, ellas hacen el trabajo m\u00e1s importante: sostener la vida"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al trabajo de cuidado valorarlo en su real dimensi\u00f3n: un trabajo, un derecho y un pilar del<br>bienestar social<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>&nbsp;Sara M\u00e1s*<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SemM\u00e9xico\/SEMlac,La Habana, Cuba,&nbsp; 2 de &nbsp;septiembre, 2024.- &nbsp;Alcanzar la corresponsabilidad de los cuidados&nbsp;es una meta, pero tambi\u00e9n una gran necesidad en la Cuba de hoy. Lejos de quedarse en utop\u00eda, este ha sido uno de los focos principales de quienes piensan e impulsan un sistema de cuidados integrales para la vida en la naci\u00f3n caribe\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>\u00abSi el cuidado se queda en la familia y permanece el patriarcado, sigue recayendo en las mujeres\u00bb, asegura a SEMlac la soci\u00f3loga y profesora universitaria Magela Romero Almod\u00f3var, &nbsp;coordinadora de la Red Cubana de Estudios sobre Cuidados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>Por eso la acad\u00e9mica feminista defiende con pasi\u00f3n la idea de que el trabajo de cuidado se valore en su real dimensi\u00f3n: como un trabajo, un derecho y un pilar fundamental del<br>bienestar social; que as\u00ed se considere en las pol\u00edticas y en la pr\u00e1ctica, a la vez que reivindica a las personas cuidadoras y repasa los desaf\u00edos que encaran hoy.<br><br>\u00bfLos cuidados son un problema en la sociedad cubana actual?<br><br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los cuidados no son un problema; son trabajo, una pr\u00e1ctica, una relaci\u00f3n social. Tienen que ver con la cultura y las conexiones, casi siempre amorosas, que establecemos entre familiares, amistades, vecinos, personas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>Lo que s\u00ed es un problema es la crisis de los cuidados, porque supone un escenario donde hay un desbalance entre la demanda y la oferta de cuidado. Y eso tiene que ver con otro problema, que es el tradicional dise\u00f1o pol\u00edtico de la organizaci\u00f3n social de los cuidados, anclado a patrones familistas y patriarcales que no se ajustan a los cambios acontecidos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>No podemos seguir pensando la sociedad como hace siglos, marcada por una visi\u00f3n patriarcal, en la cual las mujeres asum\u00edan el cuidado, b\u00e1sicamente, por asignaci\u00f3n cultural. Entonces no ten\u00edan los niveles de participaci\u00f3n econ\u00f3mica, pol\u00edtica y social de hoy, cuando adem\u00e1s existen otros actores y una mirada que, al mismo tiempo, cuestiona ese dise\u00f1o tradicional.<br><br>En el caso concreto de Cuba, \u00bfc\u00f3mo est\u00e1 funcionando?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>Tenemos un buen antecedente en las pol\u00edticas impulsadas para potenciar la corresponsabilidad, sobre todo por la Federaci\u00f3n de Mujeres Cubanas, en las pasadas d\u00e9cadas de los sesenta y setenta; aunque no hubo una intenci\u00f3n de transformar directamente la divisi\u00f3n sexual del trabajo, sino de cambiar la realidad para que las mujeres pudieran incorporarse a la vida econ\u00f3mica y social. Para ello se crearon servicios de apoyo a la familia que, en realidad, eran para las mujeres b\u00e1sicamente, porque las aliviaron a ellas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>Pero luego, en los noventa y la primera d\u00e9cada de este siglo, muchas de esas iniciativas, estrategias y pol\u00edticas casi desaparecieron, por una crisis que marc\u00f3 profundamente a la sociedad y porque, en algunos casos, no se supieron defender, no se entendieron en su alcance y multidimensionalidad en t\u00e9rminos de equidad y apoyo a la corresponsabilidad, sobre todo, social. Se afect\u00f3 el eslab\u00f3n m\u00e1s d\u00e9bil en la organizaci\u00f3n de los cuidados: las familias, y falt\u00f3 una estrategia r\u00e1pida para vencer el retroceso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>Los marcos normativos, con propuestas como la licencia de maternidad remunerada y la posibilidad de que los padres accedieran a ella, demostraron la intenci\u00f3n de un dise\u00f1o pol\u00edtico pro g\u00e9nero de esa organizaci\u00f3n social de los cuidados. Sin embargo, los marcos legislativos no resuelven cuando falta un sistema de servicios que acompa\u00f1e esa transformaci\u00f3n y, efectivamente, permita a la familia -pero sobre todo a las mujeres- delegar esa responsabilidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>En 2019 el diagn\u00f3stico mostraba que el Estado ten\u00eda programas, un marco legislativo de referencia y cubr\u00eda necesidades sociales de un n\u00famero importante de personas. Pero la organizaci\u00f3n social de los cuidados segu\u00eda estando marcadamente en manos de las familias y, en particular, de las mujeres. En la esencia de esas pol\u00edticas normativas hab\u00eda un criterio marcadamente patriarcal, lo que obviamente limita avanzar hacia la conciliaci\u00f3n y la corresponsabilidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>Otra investigaci\u00f3n de 2019 sobre la percepci\u00f3n de los cuidados demostr\u00f3 que, detr\u00e1s de ese criterio de avanzada, todav\u00eda hab\u00eda mucho patriarcado, lo que limita la transformaci\u00f3n real de la divisi\u00f3n sexual del trabajo y el entendimiento de que este asunto tiene que verse en la trama de los m\u00faltiples actores que tienen que entrar a dar cuidado con responsabilidad social.<br><br>\u00bfCu\u00e1l ser\u00eda el alcance de esa responsabilidad social?<br><br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Implica no solamente entender que el cuidado de la vida es lo m\u00e1s preciado, sino que adem\u00e1s no puede existir modelo de desarrollo sin tener un sentido claro de c\u00f3mo potenciar y poner en el centro el bienestar individual y colectivo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>Tampoco puede haber avance si no se cambian percepciones tradicionales que llevan a la injusticia, a reproducir modelos de sobrecarga, explotaci\u00f3n, invisibilidad y no reconocimiento del cuidado y de quienes lo hacen; si no se entienden los aportes econ\u00f3micos del trabajo de cuidados no remunerado al Producto Interno Bruto (PIB), a los presupuestos de un Estado que aboga por la protecci\u00f3n de todas las personas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>Si ahora mismo, por ejemplo, las familias dejan de atender a las personas encamadas o dependientes que cuidan, \u00bfcu\u00e1nto le costar\u00eda al Estado garantizar el bienestar y la vida de esas personas?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>\u00bfCu\u00e1les consideras los mayores vac\u00edos y desaf\u00edos?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La falta de reconocimiento social del valor econ\u00f3mico de los cuidados y que estos se reconozcan como un trabajo. De eso dependen no solo la mayor visibilidad de ese aporte, sino el reconocimiento en toda su dimensi\u00f3n de las personas cuidadoras -sobre todo las no remuneradas- como trabajadoras y el incremento de sus garant\u00edas y protecci\u00f3n. Hay que empezar a llamarlas trabajadoras dom\u00e9sticas, no son \u00abamas de casa\u00bb, \u00abpoblaci\u00f3n econ\u00f3micamente inactiva\u201d. Ellas hacen el trabajo m\u00e1s importante del mundo: sostener la vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>Otro desaf\u00edo tiene que ver con la mercantilizaci\u00f3n de los servicios de cuidado y la necesidad de crear estrategias gubernamentales para prevenir el considerable ensanchamiento de las brechas de equidad social, asociadas no solo al acceso a esos servicios privados, sino a servicios de calidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>Esto \u00faltimo conecta con problemas y carencias de infraestructura en los servicios estatales de cuidado en el pa\u00eds, necesitados de reparaciones materiales, mecanismos que garanticen mayor higiene, personal suficiente y con preparaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>La responsabilidad social va m\u00e1s all\u00e1 de pagar los impuestos, que a veces se pueden manejar para crear responsabilidad social desde la sensibilidad. Alcanza tambi\u00e9n la responsabilidad empresarial con la sociedad y el cuidado de la vida: invertir, por ejemplo, en mejorar las infraestructuras anteriormente mencionadas, crear casitas infantiles; o garantizar apoyos, como proveer art\u00edculos de aseo a trabajadores con familiares dependientes, transporte para llevarlos al m\u00e9dico, entre otros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>Por eso es tan importante el sistema y se necesita impulsarlo como una estrategia bien pensada, regulada y controlada por el Estado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br><br>\u00bfQu\u00e9 impacto tuvo la pandemia de covid-19 en los cuidados?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>Llev\u00f3 a un repensar inmediato sobre la importancia de proteger la vida y la salud; a la necesidad de cuidar, de conectar iniciativas. Puso la mirada en la poblaci\u00f3n vulnerable, porque no todas las personas tienen las mismas condiciones y redes de apoyo; condicion\u00f3 en ese sentido la acci\u00f3n m\u00e1s acentuada del Estado para atender algunos casos y para eso se movilizaron muchos recursos.<br>Al mismo tiempo, potenci\u00f3 estrategias que no fueron intencionadas por el Estado y eso fue lindo: en las comunidades se activaron redes de apoyo vecinales, sobre todo para cuidar la vida de quienes no estaban, necesariamente, en los n\u00facleos familiares. Sac\u00f3 el<br>cuidado del escenario privado y lo puso en el p\u00fablico como un problema social de preocupaci\u00f3n, ante un contexto de emergencia sanitaria. Ayud\u00f3 mucho a poner en el centro y repensar las pol\u00edticas del cuidado, que no eran suficientes ni cubr\u00edan las necesidades.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>Luego muchas iniciativas no se mantuvieron, pero qued\u00f3 la visi\u00f3n y necesidad de articulaci\u00f3n entre la academia, las instituciones, las redes y las personas en funci\u00f3n de la pol\u00edtica de los cuidados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br><br>\u00bfQu\u00e9 retos identificas de cara al&nbsp;sistema nacional de cuidados?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>Un punto clave es el presupuesto, porque la consolidaci\u00f3n del sistema demanda un presupuesto mucho mayor destinado a los cuidados, pero tambi\u00e9n a su funcionamiento. Otro aspecto es el enfoque de esa inversi\u00f3n: no es lo mismo invertir para prevenir que para atender la demanda, que obviamente es lo m\u00e1s inmediato.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>Hoy el d\u00e9ficit de esa inversi\u00f3n recae en la familia y su capacidad de gesti\u00f3n econ\u00f3mica para solventar sus necesidades de cuidados. Porque hay familias que tienen todo para atender una demanda y hasta contratar servicios en el mercado; pero otras no tienen absolutamente nada, ni siquiera la persona que se har\u00e1 cargo. A veces quien se hace cargo es, incluso, una persona dependiente: mayores que cuidan a mayores, personas en situaci\u00f3n de discapacidad que cuidan a otras en igual situaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>Por otra parte, son sobre todo mujeres quienes ofrecen servicio de cuidado a un alt\u00edsimo costo y no lo pueden resolver con un nivel de calidad aceptable si, por ejemplo, no pueden dejar de trabajar en el espacio p\u00fablico para generar ingresos o sostener en paralelo a otras personas dependientes, como ni\u00f1as y ni\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>\u00bfQu\u00e9 pasa en el d\u00eda a d\u00eda de esas mujeres que sostienen los cuidados?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>Muchas veces el cuidado aparece como algo abrupto en sus vidas, que no ten\u00edan planeado y por lo cual tienen que aplazar proyectos, interrumpir el empleo asalariado o ver c\u00f3mo pueden simultanear el cuidado con lo dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>Muchas veces no tienen ni las herramientas para eso y terminan generando un problema de autocuidado, porque van delegando su propio cuidado en funci\u00f3n del bienestar de las dem\u00e1s personas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>Por eso son importantes los programas para atender sus demandas y los apoyos que requieren dentro de un sistema de cuidados. Tambi\u00e9n la certificaci\u00f3n de pr\u00e1cticas: hay que ense\u00f1ar a cuidar, porque se puede apoyar y asistir, pero cuidar requiere de habilidades, preparaci\u00f3n, herramientas, y de una cultura de corresponsabilidad y jur\u00eddica asociada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>El a\u00f1o pasado comenz\u00f3 ese proceso de certificaci\u00f3n, a partir del perfeccionamiento de las Escuelas para Personas Cuidadoras, coordinadas por el Ministerio de Salud. Es una exigencia vencer la escuela de cuidados por todas las personas que solicitan la licencia para ejercer ese trabajo. Ese es un comienzo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>Todas las R que marcan la meta feminista de consolidaci\u00f3n del sistema tributan a las personas cuidadoras, entes fundamentales de esa Relaci\u00f3n social que significa el cuidado para la vida. Se trata de un universo muy diverso, pero en cualquier caso hay que Reconocerlas como personas trabajadoras, visibilizar sus sobrecargas -que son f\u00edsicas y mentales- y Redistribuirlas en las familias, sin distinci\u00f3n de sexo, y entre los distintos actores de la sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>Urge cambiar los patrones patriarcales que suponen que ellas son las principales responsables, por la permanencia de la divisi\u00f3n sexual del trabajo. Aunque los hombres van asumiendo tareas, se han incorporado m\u00e1s al trabajo indirecto del cuidado, como fregar, a veces limpiar y mantener tareas tradicionales, como proveer alimentos o botar la basura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>Igualmente, es importante la entrada de otros actores al cuidado: empresas, instituciones, sector no estatal, comunidades, grupos, asociaciones&#8230; Eso es corresponsabilidad. Si el cuidado se queda en la familia y permanece el patriarcado, sigue recayendo en las mujeres.<br>Ellas necesitan de infraestructura y servicios para Reducir el tiempo de los cuidados, de manera que ganen tiempo para s\u00ed y dediquen menos tiempo a trabajar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>El de las Representaciones ser\u00e1 un camino largo. A\u00fan no se entiende lo suficiente, pero se necesita una interlocuci\u00f3n directa entre las personas cuidadoras y los entes que integran el sistema de cuidados. Vamos avanzando en ese sentido, pero falta mucho por hacer, aprovechando lo que exist\u00eda y nutri\u00e9ndolo con nuevos enfoques, ideas y sentidos de justicia social.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">*<a href=\"mailto:masfarias5@gmail.com\">masfarias5@gmail.com<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Al trabajo de cuidado valorarlo en su real dimensi\u00f3n: un trabajo, un derecho y un pilar delbienestar social &nbsp;Sara M\u00e1s* SemM\u00e9xico\/SEMlac,La Habana, Cuba,&nbsp; 2 de &nbsp;septiembre, 2024.- &nbsp;Alcanzar la corresponsabilidad de los cuidados&nbsp;es una meta, pero tambi\u00e9n una gran necesidad en la Cuba de hoy. 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