{"id":85676,"date":"2024-08-15T09:02:06","date_gmt":"2024-08-15T15:02:06","guid":{"rendered":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/?p=85676"},"modified":"2024-08-15T09:02:07","modified_gmt":"2024-08-15T15:02:07","slug":"piedad-bonnett-estaba-segura-de-que-mi-futuro-iba-a-ser-el-de-la-locura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/piedad-bonnett-estaba-segura-de-que-mi-futuro-iba-a-ser-el-de-la-locura\/","title":{"rendered":"Piedad Bonnett: \u2018Estaba segura de que mi futuro iba a ser el de la locura\u2019"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Foto:<\/strong>Andrea Moreno. EL TIEMPO<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Autora de libros fundamentales como &#8216;Lo que no tiene nombre&#8217; o &#8216;Qu\u00e9 hacer con estos pedazos&#8217;.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La escritora acaba de publicar &#8216;La mujer incierta&#8217;, un libro \u00edntimo y sincero en el que habla sobre su vida sin un asomo de ficci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"https:\/\/www.eltiempo.com\/noticias\/maria-paulina-ortiz\">Mar\u00eda Paulina Ortiz<\/a><strong>&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SemM\u00e9xico\/El Tiempo, Bogot\u00e1, 15 de agosto, 2024<strong>.- <\/strong>Piedad Bonnett&nbsp;comenz\u00f3 a pensar en este libro durante la pandemia. En esos d\u00edas largos en los que la enfermedad, la muerte, la vulnerabilidad, el miedo, nos rondaban sin descanso. En medio de la incertidumbre, decidi\u00f3 mirarse a s\u00ed misma. No para escribir poes\u00eda, ni para hacer un relato de ficci\u00f3n. Lo hizo pensando en crear un libro que le permitiera revisar su vida, que la llevara a \u201cre-conocerse\u201d. As\u00ed naci\u00f3&nbsp;<strong><em>La mujer incierta,<\/em><\/strong>&nbsp;en el que la escritora recorre su ni\u00f1ez, su adolescencia, su juventud, describe sus temores, sus angustias, tambi\u00e9n sus alegr\u00edas y su entusiasmo, sobre todo por una vocaci\u00f3n \u2014la escritura\u2014 que termin\u00f3 por salvarla.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No se trata de unas memorias, y eso lo deja claro. Porque hay una Piedad Bonnett que no aparece en este libro: ella decidi\u00f3 no contarlo todo. S\u00ed es un libro autobiogr\u00e1fico, sincero, \u00edntimo, en el que toca temas fundamentales que pueden llevar a los lectores \u2014sobre todo a las lectoras\u2014 a reflexionar sobre sus propias vidas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Se ha mirado a s\u00ed misma en sus novelas y en su poes\u00eda, pero este libro signific\u00f3 un ejercicio distinto. \u00bfC\u00f3mo fue el proceso de escribirlo?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Siempre me he mirado a m\u00ed misma porque me ha tocado. Mi vida no ha sido tan f\u00e1cil. Pero este libro era otra cosa. No era solo para complacer al lector, sino para m\u00ed misma. Desde el comienzo tuve claro qu\u00e9 no iba a decir. Nada que lesionara a los que est\u00e1n a mi lado. La intimidad, completa, no iba a d\u00e1rsela a la gente. Pero s\u00ed hice algo que no hab\u00eda hecho nunca: me abandon\u00e9 a mis recuerdos. Hice un ejercicio asociativo que me exigi\u00f3 una inmersi\u00f3n enorme para saber qu\u00e9 era verdad y qu\u00e9 no.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Porque lo que se recuerda no es necesariamente la verdad&#8230;&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Claro. Por el camino descubr\u00ed que hab\u00eda convertido en verdad muchas cosas y con ellas conviv\u00eda. Y que no me hab\u00eda dado cuenta de otras, como el nivel de intensidad que hab\u00eda tenido la ansiedad en mi vida. Cosas que, ya entrando en la vejez, han vuelto a aparecer. A pesar de que ahora soy una persona con mucho m\u00e1s dominio de mi vida, pude ver los vestigios de eso, las consecuencias que trae.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Habla de una ni\u00f1ez en la que ya tiene cercan\u00eda con la enfermedad mental, con la enfermedad f\u00edsica y con esa sensaci\u00f3n de no encajar&#8230;&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde chiquita mi mam\u00e1 dec\u00eda que yo era muy nerviosa. Eso me parec\u00eda horrible. Pero hab\u00eda algo que yo ten\u00eda y que me salv\u00f3: una disposici\u00f3n inmensa para la broma, para el liderazgo, y tambi\u00e9n una cierta&#8230; no dir\u00eda que alegr\u00eda \u2014en el fondo hay algo que no me ha dejado ser feliz del todo\u2014, pero s\u00ed extroversi\u00f3n. Ten\u00eda una gran necesidad de hablar, y es algo que todav\u00eda sigue. Ahora ya tengo las riendas de mi vida. De ni\u00f1a, de adolescente, iba contando todo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Sus padres terminaron por enviarla a un internado&#8230;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Me estaba saliendo de control y no era consciente de los riesgos. Me encerraron en un colegio de monjas. Ah\u00ed empezaron a constre\u00f1irme. Toda la educaci\u00f3n, para m\u00ed, fue constre\u00f1imiento. Menos la universidad, donde s\u00ed fui feliz. En el internado dej\u00e9 de ser la ni\u00f1a libre que era. La culpa era muy grande. Porque me hac\u00edan sentir que no era la adecuada. Viv\u00eda amenazada. Esas monjas me odiaban.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00bfEn ese camino perdi\u00f3 la fe en Dios?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Primero yo cre\u00eda en Dios como casi todo el mundo, ir a misa y ya. En el internado me dio una cosa como m\u00edstica que dur\u00f3 unos meses. Porque estaba muy sola, en un mundo de ni\u00f1as que no ten\u00edan nada que ver conmigo. Y yo ten\u00eda un deseo de b\u00fasqueda sin cauce. Viv\u00eda en una soledad que no s\u00e9 c\u00f3mo la aguant\u00e9. Entonces me consolaban dos cosas: Dios \u2014entraba a la capilla y le hablaba\u2014 y la naturaleza. Ah\u00ed empez\u00f3 un deseo de trascendencia, de salvaci\u00f3n: Dios m\u00edo, me quiero salvar de m\u00ed misma, porque soy un horror. Y empec\u00e9 a escribir poes\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Es decir que la poes\u00eda la ha acompa\u00f1ado desde mucho antes que la narrativa&#8230;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Me acompa\u00f1\u00f3 en la infancia, en la adolescencia. Pero cuando ya empec\u00e9 a sentir la vocaci\u00f3n, pens\u00e9 en la narrativa. Le\u00eda a los rusos, a los franceses, y dec\u00eda: es por ah\u00ed. Eso vino a darme esperanza. Sin embargo, cuando llegu\u00e9 a la universidad, convencida de que iba a ser novelista, se meti\u00f3 de nuevo la pulsi\u00f3n de la poes\u00eda. Yo la segu\u00eda negando y pensaba: lo que tiene importancia es la novela. Al graduarme me entr\u00f3 la angustia porque no sab\u00eda qu\u00e9 hacer con mi vida. Con la escritura de este libro descubr\u00ed que el estr\u00e9s que manejaba era lo que me disparaba el resto de cosas, la gastritis, la \u00falcera duodenal, el colon vuelto chicuca.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Una ansiedad que, adem\u00e1s, la persigue desde ni\u00f1a&#8230;&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por eso siempre pens\u00e9 que iba a ser loca. A los veinte a\u00f1os estaba segura de que mi futuro iba a ser el de la locura. Hab\u00eda algo en m\u00ed que me llevaba hacia all\u00e1, pero logr\u00e9 encauzarlo. Aunque lo encauc\u00e9 tarde. Empec\u00e9 a escribir poes\u00eda como a los 22 o 23. Ya era una gran lectora y sent\u00eda que todo me ven\u00eda por las letras. Por la literatura.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Creci\u00f3 en un hogar en el que el buen uso del lenguaje era clave. \u00bfEso la marc\u00f3?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mi pap\u00e1 le\u00eda mucho, pero solo revistas, peri\u00f3dicos. Mi mam\u00e1 fue maestra. No era una persona intelectual, pero s\u00ed cre\u00eda mucho en la educaci\u00f3n. Parte de lo que quise hacer y que se me revel\u00f3 en cierto momento \u2014este fue un libro de&nbsp;<em>revelaciones<\/em>\u2014 fue reivindicar una cosa que est\u00e1 muy menospreciada, y es esa mentalidad de la peque\u00f1a burgues\u00eda de mis pap\u00e1s. Personas que se hacen a pulso, que creen en la educaci\u00f3n, en la decencia, en la austeridad. En este pa\u00eds no se habla mucho de eso. Yo soy de pueblo, puede que eso sea una diferencia. Est\u00e1 la honestidad, el valor del trabajo. Mientras escrib\u00eda este libro fui configurando ese mundo, el de mi origen.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"Portada del libro, editado por Alfaguara\" src=\"https:\/\/lh7-rt.googleusercontent.com\/docsz\/AD_4nXfpMuJJUoC6ev0TLa5phh3BKH7cVfT4WaBDgDRhhrlgxs5WjRlteF_fs9TLl6M3AqbvBDP1pzpP9q40ybnLsK4bGeduryb-O9Qcx1xZ-0vpI-xoYxvMckWCzI7PY9ZyNyV8CkT_IQh_BUvdgNEE3EGSyfmjBw-CVLm5ElQmHA_F9SSHCDPpb38?key=9sySRdLdtQjF-zkYYFhkSw\" width=\"414\" height=\"541\">Portada del libro,&nbsp;<br>editado por Alfaguara. <strong>Foto:<\/strong>Archivo particular<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>En un momento habla del fracaso y de c\u00f3mo a algunas personas las empuja hacia adelante y a otras las paraliza&#8230;&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A m\u00ed me iba paralizando. El fracaso fue para m\u00ed una experiencia. Es que yo dur\u00e9 hasta los 39 a\u00f1os sin publicar. \u00bfT\u00fa sabes lo que fue esa tortura? Creer que iba a ser escritora y pasaban los a\u00f1os y nada. Adem\u00e1s, cuando empec\u00e9 a escribir, estaba segura de que eso no le interesaba a nadie. \u00bfDe d\u00f3nde me vino la idea de que no ten\u00eda talento? \u00bfQu\u00e9 me hizo pensar eso? En la universidad era considerada gran estudiante, con una enorme curiosidad. Esa ha sido mi gran virtud: la curiosidad. Mi hijo Daniel la hered\u00f3. \u00c9l quer\u00eda saberlo todo.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Uno de los ep\u00edgrafes del libro, que es una frase de Margarita Garc\u00eda Robayo, dice: \u201c<\/strong><strong><em>Aunque mucha gente cree que al escribir uno se desnuda, en realidad uno se disfraza\u201d.<\/em><\/strong><strong>&nbsp;\u00bfEn este libro usted est\u00e1 disfrazada?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Semidisfrazada, porque hay una parte m\u00eda que no aparece ah\u00ed ni creo que vaya a aparecer. Y no decir cosas es una manera de disfrazarse, porque no vas a tener la idea completa. Yo me pregunto: cuando la gente hace sus memorias, \u00bfhasta d\u00f3nde entrega? Doris Lessing, por ejemplo, lo entrega todo. Pero tambi\u00e9n pienso: \u00bfa qui\u00e9n le est\u00e1s haciendo da\u00f1o?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>De hecho, casi no aparecen nombres propios. \u00bfEs una decisi\u00f3n, precisamente, para no hacer da\u00f1o?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Porque no quiero que se inmiscuyan mucho en mis cosas. En este libro no estoy vomitando mi vida, eso debe quedar claro. Se me ocurri\u00f3 que la mejor manera de hablar de unos problemas importantes era hacerlo desde mi propia experiencia. Pero no es una necesidad loca de contar lo m\u00edo. Quiero que mi lector haga una cosa que muchos autores han provocado en m\u00ed: que mientras est\u00e9 leyendo, est\u00e9 recordando su propia vida. Es un libro que quiere propiciar una conversaci\u00f3n \u00edntima con el otro, en especial con las mujeres.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Hay varios temas con los cuales muchas mujeres pueden verse identificadas: la culpa de sentir que se le est\u00e1 quitando tiempo a la maternidad por dedicarse al desarrollo profesional&#8230;&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Me tuve que plantear si contaba eso o no. Pero me pareci\u00f3 importante mostrar que fui capaz de hacerlo. De irme. Porque fue un momento importante en el que dije: no puedo m\u00e1s. Me cas\u00e9 a los veinte a\u00f1os, tengo cuarenta, mis hijas adolescentes me est\u00e1n enloqueciendo. Me daba pesar de ese chiquito que ten\u00eda siete a\u00f1os, pero llegu\u00e9 a un punto en el que dije: no quiero m\u00e1s esto. Me voy a ir.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Porque llega el momento de priorizarse a s\u00ed mismo&#8230;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Exacto. Pero las mujeres no nos priorizamos. Por eso, la salud mental en este pa\u00eds est\u00e1 como est\u00e1. Porque la mujer se tiene que levantar temprano, hacer la comida, dejar los ni\u00f1os en el colegio o donde la vecina, salir corriendo, montarse en un bus\u2026 Adem\u00e1s tiene un tipo al lado jodiendo, o est\u00e1 en medio de pobreza. Esa vida cotidiana puede llevarlo a uno casi al enloquecimiento. Decid\u00ed contarlo para decirles a las mujeres: tenemos derecho a esas cosas. A irnos a hacer un curso de cuatro meses y que el marido se quede con los ni\u00f1os. A decir: necesitamos aire.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" alt=\"La mujer incierta, cuenta Bonnett, es uno de los libros que m\u00e1s trabajo le ha dado terminar.\" src=\"https:\/\/lh7-rt.googleusercontent.com\/docsz\/AD_4nXe-BiEllCTUnVbHwWo08Kon6_ECXo3CfNrT2afiWy7eQMRRAn0JJopS7mPtHXzqFAghSLSuPMeZLLHTqHwO_6DLa-F2XNoqjkJAmywFpCgZWEZ7eIURnF9-1otkEx3Go5ByyF3jX-uqBn8iyqGWMWRiFTLkahnITGtiDX3sYHrIlvJK8HmtWQ?key=9sySRdLdtQjF-zkYYFhkSw\" width=\"414\" height=\"541\">Este nuevo libro, cuenta Piedad Bonnett, es uno de los que m\u00e1s trabajo le ha dado terminar.<strong>Foto:<\/strong>Andrea Moreno. EL TIEMPO<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>En el libro describe la soledad del escritor, que puede estar ah\u00ed, aunque las luces del \u00e9xito brillen alrededor. \u00bfSigue presente?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Absolutamente. La soledad m\u00e1s profunda. En general, t\u00fa escribes porque est\u00e1s en una soledad muy grande. Porque no te vasta lo que te rodea. Porque en el fondo hay una cosa triste. En mi caso, haber perdido a Daniel. Que mis hijas no vivan aqu\u00ed, que mis nietas est\u00e9n lejos. Que mis pap\u00e1s est\u00e9n tan viejos. De pronto hago un balance de esa vida y digo: qu\u00e9 soledad. Este libro me dio mucho trabajo, porque fue buscar dentro de m\u00ed. Tremendo. F\u00edjate que adem\u00e1s hice un salto en la narraci\u00f3n: termino como a los cuarenta a\u00f1os y doy un brinco. Primero, porque no me quer\u00eda perpetuar en la historia de Daniel. No creo que aquello que fue importante para los lectores lo tenga que seguir remachando. Y luego porque los \u00faltimos a\u00f1os han sido de escritura. Lo que quise mostrar es c\u00f3mo la escritura me salv\u00f3. A muchos escritores nos salva del horror que llevamos adentro. Y adem\u00e1s est\u00e1n mis miedos, que son muy grandes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00bfTodav\u00eda son tan grandes?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tengo miedos peque\u00f1itos que son muy grandes. Por ejemplo, cada vez me gusta menos viajar sola. Algo en mi naturaleza sigue siendo lo de antes. El \u00e9xito no te alcanza para que tu vida tenga la tranquilidad y la felicidad que quisieras. Es como que si estuviera escindida: hay dos personas, la que est\u00e1 hacia afuera, y la que est\u00e1 adentro, que todav\u00eda tiene muchas cosas con que lidiar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Entre cap\u00edtulo y cap\u00edtulo hay fragmentos en los que escribe sobre sus padres, su relaci\u00f3n con ellos, ya en la vejez. \u00bfQu\u00e9 buscaba con estos textos?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se me fueron ocurriendo. Mis pap\u00e1s tienen 98 y 102 a\u00f1os. Mientras escrib\u00eda este libro iba a visitarlos, como hago cada semana, y ve\u00eda cosas. Vamos hacia all\u00e1, hacia la vejez. Lo que quise mostrar es que la vida nos pone eso por delante. \u00bfC\u00f3mo lo iremos a asumir? Es tambi\u00e9n el peso de unos padres. La retribuci\u00f3n a ellos, cuidarlos al final. Entender en contexto. Y perdonar. Por eso este es un libro que solo se puede escribir cuando uno est\u00e1 viejo. No tiene sentido hacerlo a los treinta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>\u00bfLe da miedo envejecer?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nunca le he tenido miedo a la vejez. Es m\u00e1s, me siento muy joven para mis 73 a\u00f1os. Pero veo a mis pap\u00e1s. Cuando todav\u00eda somos j\u00f3venes no vislumbramos los dolores profundos de la vejez. Su soledad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Al final cita el libro&nbsp;<\/strong><strong><em>Gratitud<\/em><\/strong><strong>, de Oliver Sacks, en el que, entre otras cosas, \u00e9l habl\u00f3 de lo que hubiera querido hacer de otra manera. \u00bfUsted tiene arrepentimientos?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Much\u00edsimos. De mis propias elecciones. De no haber dado dos o tres pasos fundamentales en la vida. De no haber vivido m\u00e1s. No tengo arrepentimientos con Daniel, por ejemplo. Hice lo que pude. Me habr\u00e9 equivocado, seguro. Pero s\u00ed creo que no he dado conversaciones que podr\u00eda haber dado; no me he reconciliado con algunas personas. No soy rencorosa, no me persigue el odio. Pero podr\u00eda haber hecho m\u00e1s cosas y, sobre todo, haber sido m\u00e1s libre. Me han detenido mis miedos. A veces pienso: me habr\u00eda gustado ser de tal forma. Pero no soy as\u00ed. Lo que me ha pedido este libro es mostrar a la mujer incierta.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Foto:Andrea Moreno. EL TIEMPO Autora de libros fundamentales como &#8216;Lo que no tiene nombre&#8217; o &#8216;Qu\u00e9 hacer con estos pedazos&#8217;. La escritora acaba de publicar &#8216;La mujer incierta&#8217;, un libro \u00edntimo y sincero en el que habla sobre su vida sin un asomo de ficci\u00f3n. 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