{"id":85474,"date":"2024-08-11T17:09:58","date_gmt":"2024-08-11T23:09:58","guid":{"rendered":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/?p=85474"},"modified":"2024-08-11T21:29:14","modified_gmt":"2024-08-12T03:29:14","slug":"juego-de-ojos-el-exterminio-del-sol-naciente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/juego-de-ojos-el-exterminio-del-sol-naciente\/","title":{"rendered":"Juego de Ojos| El exterminio del Sol Naciente"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"https:\/\/juegodeojos.mx\/author\/juegodeojos\/\">Miguel \u00c1ngel S\u00e1nchez de Armas<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SemM\u00e9xico, Cd. de M\u00e9xico, 11 de agosto, 2024.- Final del formulario<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La semana que termina recordamos el 79 aniversario del infame episodio en el que desde Washington, unos pol\u00edticos, unos generales y un hombrecillo llamado Harry Truman, entonces presidente de Estados Unidos, tomaron la infame decisi\u00f3n de lanzar el primer ataque nuclear de la historia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Era agosto del a\u00f1o 1945 y la segunda guerra mundial viv\u00eda sus \u00faltimos estertores en el Pac\u00edfico contra el Imperio japon\u00e9s. M\u00e9xico estuvo en esa lucha con el Escuadr\u00f3n 201, pasaje de nuestra historia que para verg\u00fcenza de todos nuestros gobiernos desde entonces hemos descuidado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Tokio, unos pol\u00edticos, unos generales y un hombrecillo llamado Hirohito, entonces divino emperador, hab\u00edan tomado la decisi\u00f3n de sacrificar hasta el \u00faltimo de los s\u00fabditos antes que aceptar la derrota.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La primera bomba se lanz\u00f3 sobre Hiroshima el 6 de agosto. Se estima que 166 mil ni\u00f1os, mujeres y hombres fueron vaporizados en los primeros segundos despu\u00e9s de la explosi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La segunda bomba cay\u00f3 sobre Nagasaki el 9 de agosto y unos 80 mil seres humanos desaparecieron de la faz de la tierra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A esos 246 mil muertos del primer momento hay que sumar los cientos de miles que perecieron despu\u00e9s en la agon\u00eda de las quemaduras radioactivas, a los lisiados y a los que enloquecieron por el horror.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La historia oficial yanqui dice que s\u00f3lo as\u00ed se logr\u00f3 la rendici\u00f3n del Jap\u00f3n. Que habr\u00eda sido incalculable el sacrificio militar para vencer a un pa\u00eds decidido en resistir hasta el \u00faltimo hombre. Que la bomba at\u00f3mica en realidad salv\u00f3 vidas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;Es decir, la racionalidad fue acelerar la capitulaci\u00f3n de un Jap\u00f3n devastado por bombardeos incendiarios. \u00bfEn verdad? Si hubieran arrojado los artefactos sobre el Monte Fuji, el mismo efecto se hubiera logrado. Al ver el espanto de lo que le aguardaba al pa\u00eds tambi\u00e9n hubiera forzado al divino Emperador a ordenar de inmediato el cese de los \u00faltimos h\u00e1litos de resistencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero un arma debe probarse emp\u00edricamente, fuera del laboratorio. \u00bfC\u00f3mo apreciar su potencia destructiva si no se aplica en un objetivo real? \u00bfC\u00f3mo medir las bajas enemigas si no es contabilizando los cad\u00e1veres? Y como en todo experimento cient\u00edfico serio, la repetici\u00f3n es obligada para confirmar la validez del resultado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esto en lo militar. En lo pol\u00edtico, hab\u00eda que lanzar un mensaje a los sovi\u00e9ticos, hasta unos meses antes aliados en la lucha contra el nazismo, qui\u00e9nes eran los verdaderos amos del planeta a partir de ese momento. Nada de medias tintas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En esto debi\u00f3 estar pensando el general Curtis LeMay, jefe de la fuerza a\u00e9rea y responsable de los vuelos que llevaron los artefactos, cuando le dijo a Robert MacNamara, en aquel a\u00f1o su subordinado y con el tiempo secretario de la Defensa, que de haber perdido la guerra, habr\u00edan sido ellos los criminales de guerra en el banquillo del tribunal de Nuremberg.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">MacNamara reconoci\u00f3 p\u00fablicamente la desproporci\u00f3n del episodio en&nbsp;<em>La niebla de la guerra<\/em>, un documental de Errol Morris que condujo en el 2003, a los 87 a\u00f1os<em>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El piloto del avi\u00f3n que llev\u00f3 la bomba a Hiroshima, Paul Tibbets, muri\u00f3 en el 2007, en cama, a los 92 a\u00f1os. No s\u00e9 si vio ese documental. \u00bfHabr\u00e1 vivido con remordimientos? No lo creo. Al bombardero \u201cSuperfortaleza B-29\u201d que pilote\u00f3, le puso el nombre de su madrecita, do\u00f1a&nbsp;<em>Enola Gay<\/em>. As\u00ed supimos que tuvo progenitora. De los otros, no estoy seguro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfY la bomba? Alg\u00fan mentecato tuvo la gracejada de bautizarla como \u201cLittle Boy\u201d: \u201cMuchachito\u201d \u2026 \u201cEscuincle\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otro avi\u00f3n, bautizado&nbsp;<em>Bockscar<\/em>, dej\u00f3 caer sobre Nagasaki la bomba a la que seguro entre risas pusieron \u201cFat Man\u201d: \u201cGordo\u201d, \u201cGordinfl\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al mando de la nave iba Charles W. Sweeney, quien tambi\u00e9n muri\u00f3 en su cama, a los 84 a\u00f1os, en el 2004. Tampoco se sabe si vio el documental.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con la heroica haza\u00f1a de agosto de 1945 quedaron muy satisfechos los cient\u00edficos, los militares y los pol\u00edticos que dise\u00f1aron, construyeron y dieron la orden de utilizar ese terrible artefacto contra un pa\u00eds que ya estaba aniquilado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fue la locura de la sangre. Las patadas al cad\u00e1ver del ca\u00eddo. La aniquilaci\u00f3n de quienes nos enfrentaron y la construcci\u00f3n de un mensaje patibulario: esto es lo que les espera a nuestros enemigos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Robert Oppenheimer, el cient\u00edfico que estuvo al frente del equipo que desarroll\u00f3 las bombas, dir\u00eda que al ver la detonaci\u00f3n, lo asalt\u00f3 una cita del&nbsp;<em>Bhagavad Gita,&nbsp;<\/em>el texto sagrado hind\u00fa: \u201cAhora me he convertido en la muerte, el destructor de mundos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Han transcurrido 79 a\u00f1os de aquel d\u00eda. El&nbsp;<em>Enola Gay&nbsp;<\/em>se exhibe reconstruido en un museo a las orillas de Potomac \u2013sin que en ninguna parte se pueda leer un \u201c\u00a1Nunca m\u00e1s!\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero&nbsp;<em>Little Boy&nbsp;<\/em>y&nbsp;<em>Fat Man<\/em>&nbsp;son ya obsoletas&nbsp;<em>chinampinas<\/em>&nbsp;comparadas con las capacidades destructivas del moderno arsenal nuclear con el que otros pol\u00edticos y otros generales podr\u00edan hacer pedazos este mont\u00f3n de tierra que gira en torno a una estrella a la que llamamos Sol.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Casi diecis\u00e9is lustros despu\u00e9s recordamos a las v\u00edctimas de aquellas jornadas. Los diarios de la \u00e9poca publicaron espeluznantes reportajes.&nbsp;<em>The Lima News&nbsp;<\/em>en su edici\u00f3n del 8 de agosto cit\u00f3 una transmisi\u00f3n de&nbsp;<em>Radio Tokio<\/em>&nbsp;en la que se describ\u00eda el impacto de la bomba: \u201cTan terrible que pr\u00e1cticamente todos los seres vivientes murieron rostizados por la ola de calor y la presi\u00f3n del estallido. Los cad\u00e1veres carbonizados quedaron irreconocibles\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ni\u00f1os peque\u00f1os, adolescentes, mujeres y hombres, casi todos v\u00edctimas de la penuria de un pa\u00eds derrotado y hambriento, fueron el blanco. Tambi\u00e9n perecieron algunos militares y algunos pol\u00edticos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">John Hersey nos dej\u00f3 un testimonio brutal de aquella jornada en&nbsp;<em>Hiroshima<\/em>, la cr\u00f3nica que alert\u00f3 al mundo sobre la abominaci\u00f3n que asom\u00f3 en el horizonte. La pieza comienza con la descripci\u00f3n del \u00faltimo instante de varias personas comunes y corrientes y sigue, en una precisa y sobrecogedora narraci\u00f3n, la secuela de la detonaci\u00f3n:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201c<em>El rel\u00e1mpago silencioso<\/em>. Exactamente a las ocho y quince de la<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">ma\u00f1ana, el 6 de agosto de 1945, hora japonesa, en el momento en que la bomba at\u00f3mica fue arrojada sobre Hiroshima, la se\u00f1orita Toshiko Sasaki, empleada del departamento de personal de la Compa\u00f1\u00eda Hojalatera&nbsp;del Asia Oriental, acababa de sentarse ante su escritorio de la oficina y estaba volviendo la cabeza para hablar con la muchacha del escritorio vecino \u2026\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Varios padres de la tecnolog\u00eda que hizo posible la fisi\u00f3n nuclear, encabezados por Albert Einstein, se opusieron a su utilizaci\u00f3n como arma de guerra en una carta que dirigieron al presidente. Fueron acusados de comunistas y antipatriotas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los pol\u00edticos pulsaron el gatillo. Truman, antiguo mercero y juvenil militante del&nbsp;<em>Ku Klux Klan<\/em>&nbsp;que ocup\u00f3 la presidencia a la muerte de Franklin Roosevelt, , firm\u00f3 la orden de lanzamiento. \u00bfHabr\u00e1 conciliado el sue\u00f1o el resto de su vida? Sabemos que se burl\u00f3 de Oppenheimer cuando \u00e9ste le expres\u00f3 su remordimiento en una entrevista en la Casa Blanca.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hoy, con la guerra emprendida en Ucrania por el criminal Putin y la posibilidad de que el demente Trump llegue a la presidencia de Estados Unidos y decida \u201cterminar\u201d con la invasi\u00f3n rusa \u201cen quince minutos\u201d, estamos en un peligro de guerra nuclear semejante al de la \u201ccrisis de los misiles\u201d de 1962.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero agravado por las nuevas generaciones de armas nucleares. En un ejercicio que enchina la piel, el&nbsp;<em>New York Times&nbsp;<\/em>public\u00f3 una serie en donde analiza esta realidad y sus posibles consecuencias. Aqu\u00ed un extracto:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cY aunque puede causar noches de insomnio en Washington y Kiev, la mayor parte del mundo apenas ha registrado la amenaza. Tal vez se deba a que una generaci\u00f3n entera lleg\u00f3 a la mayor\u00eda de edad en un mundo posterior a la Guerra Fr\u00eda, cuando se pensaba que la posibilidad de una guerra nuclear estaba firmemente contenida. Es hora de recordarnos las consecuencias para evitarlas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cUna ojiva nuclear, que tiene m\u00e1s de la mitad del poder explosivo de la bomba de Hiroshima, encaja perfectamente en el cono de un misil de corto alcance.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEl misil se lanza. Una vez que se quema su motor de combustible s\u00f3lido, la ojiva cae de nuevo hacia la Tierra. A 500 metros sobre el suelo, estalla.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cSu n\u00facleo de plutonio y el contenido circundante, cuidadosamente ensamblados en su interior, se convierten en gas ionizado y ondas electromagn\u00e9ticas en un milisegundo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cUn destello blanco brillante envuelve el cielo a lo largo de kil\u00f3metros, cegando brevemente a todo aquel que lo presencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cUn rugido equivalente a 10,000 toneladas de TNT hace temblar la tierra. Una bola de fuego gigantesca se enciende tan r\u00e1pido que parece instant\u00e1nea.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cLas temperaturas dentro de la explosi\u00f3n alcanzan millones de grados, m\u00e1s calor que en la superficie del sol.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cCasi todo lo inflamable que se encuentra debajo se enciende: madera, pl\u00e1sticos, aceite. Los animales peque\u00f1os se incendian y luego se convierten en cenizas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEl gas escapado y las l\u00edneas el\u00e9ctricas ca\u00eddas alimentan un infierno que puede extenderse por kil\u00f3metros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cLa tormenta de fuego consume tanto ox\u00edgeno que puede asfixiar a las personas que se refugian dentro de sus autos o casas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cLuego est\u00e1 la onda expansiva, una fuerza retumbante que se expande en todas direcciones, a velocidades supers\u00f3nicas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cLos edificios, los \u00e1rboles y otros seres vivos son destrozados y lanzados unos contra otros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cCerca del epicentro de la explosi\u00f3n, los edificios se elevan, se hunden y se desmoronan. El vidrio y los escombros al rojo vivo salen disparados como metralla hacia todo lo que encuentran a su paso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cLas hojas secas explotan como palomitas de ma\u00edz y desaparecen en el calor abrasador. Los restos \u2014lo que una vez fue asfalto, acero, tierra, vidrio, carne y huesos\u2014 son succionados por el tallo hirviente de una nube en forma de hongo que se eleva por kil\u00f3metros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cLa nube parece un ser vivo. Sus colores cambian de blanco a amarillo, rojo y negro, ondeando hacia el cielo hasta eclipsar al sol.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cSe escuchan gritos de ayuda \u2014y de muerte\u2014 por todas partes, pero la ayuda no est\u00e1 en camino. Encontrar un m\u00e9dico o una enfermera es casi imposible. La mayor\u00eda de los trabajadores sanitarios en el \u00e1rea inmediata est\u00e1n muertos o heridos. Los que sobreviven se ven r\u00e1pidamente abrumados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cLuego, oscuridad. Se oye un timbre discordante. El aire est\u00e1 denso de humo y escombros. Respirar es dif\u00edcil: escupir una bocanada de polvo y fragmentos de vidrio, solo para inhalar otra.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En un pasaje memorable de&nbsp;<em>Una muerte sencilla, justa, eterna,&nbsp;<\/em>en el que analiza el sentido de la guerra, Jorge Aguilar Mora dice: \u201cLa paz lograda por el horror de las armas modernas no era diferente a las anteriores y por lo tanto s\u00f3lo se pod\u00eda esperar que, en efecto, la pr\u00f3xima guerra fuera m\u00e1s horrorosa que las anteriores y menos devastadora que las siguientes\u2026\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hace dos mil 200 a\u00f1os T\u00e1cito lo dijo de otra manera: \u201cHicieron un desierto y le llamaron paz\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No olvidemos jam\u00e1s la lecci\u00f3n dolorosa de Hiroshima y Nagasaki.<\/p>\n\n\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Miguel \u00c1ngel S\u00e1nchez de Armas<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Miguel \u00c1ngel S\u00e1nchez de Armas SemM\u00e9xico, Cd. de M\u00e9xico, 11 de agosto, 2024.- Final del formulario La semana que termina recordamos el 79 aniversario del infame episodio en el que desde Washington, unos pol\u00edticos, unos generales y un hombrecillo llamado Harry Truman, entonces presidente de Estados Unidos, tomaron la infame decisi\u00f3n de lanzar el primer [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":83682,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"footnotes":""},"categories":[694,82,110,35,64],"tags":[],"class_list":["post-85474","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-destacadas","category-la-opinion","category-la-opinion-columnas","category-opinion","category-para-saber"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/85474","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=85474"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/85474\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/83682"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=85474"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=85474"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=85474"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}