{"id":81126,"date":"2024-05-07T12:49:49","date_gmt":"2024-05-07T18:49:49","guid":{"rendered":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/?p=81126"},"modified":"2024-05-07T12:49:50","modified_gmt":"2024-05-07T18:49:50","slug":"saharasia-una-leccion-para-remontar-calamidades-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/saharasia-una-leccion-para-remontar-calamidades-2\/","title":{"rendered":"Saharasia, una lecci\u00f3n para remontar calamidades"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Presenta Nellely Tello su segunda obra po\u00e9tica<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La poes\u00eda escrita por mujeres tiene en este momento una revitalizaci\u00f3n en Oaxaca: Tamara Le\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Soledad Jarqu\u00edn Edgar<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SemM\u00e9xico, Oaxaca, 7 de mayo, 2024.- En Saharasia (Alm\u00e1cigo Ediciones, 2024) tocar el azul profundo del Mar Rojo es tocar el fr\u00edo con aire caliente que cuece los pulmones y seca la boca. El viento trae olores que se mezclan justo a la mitad roja. Arenas del Sahara y de Arabia se mezclan con perfumes, el viento que empuja al ferry nos lanza hacia El Cairo. Ah\u00ed nos espera con los hombres azules del desierto Nallely Tello con sus palabras.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tamara Le\u00f3n escritora cr\u00edtica de arte y promotora cultural, resume de esta manera el libro de Nallely Tello -Nallely Guadalupe Tello M\u00e9ndez- quien present\u00f3 Saharasia donde la poeta \u201cevoca laceraciones constantes\u201d, asimismo, \u201ccelebra la serenidad en contrapunto a la sostenida confirmaci\u00f3n de que en el dolor\/nos disponemos a la vida\u201d, escribe en el pr\u00f3logo el escritor Jorge Pech Casanova, quien esta vez tom\u00f3 el papel de \u201cpresentador\u201d de sus colegas poetas reunidos en la J\u00edcara para festejar las letras, los versos, los poemas de Saharasia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pech sostiene que el libro sorprende por la valoraci\u00f3n de situaciones y circunstancias fragosas, convirti\u00e9ndolas en lecci\u00f3n para remontar calamidades dentro de un orden secreto que afirma la vida m\u00e1s all\u00e1 de los quebrantos. No es plano el que enderece, sino ponderaci\u00f3n serena de avatares.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tamara Le\u00f3n celebra tambi\u00e9n cuando dice que la poes\u00eda escrita por mujeres tiene en este momento una revitalizaci\u00f3n en Oaxaca, donde \u201chay un largo camino por andar, pues a\u00fan la literatura est\u00e1 dominada por los escritores masculinos\u201d, donde las mujeres enfrentan \u201cel deber ser\u201d impuesto, la maternidad y el matrimonio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">M\u00e1s adelante afirma que, sin embargo, las mujeres utilizamos nuestros propios recursos po\u00e9ticos anclados a estados y atm\u00f3sferas. Esa es nuestra aportaci\u00f3n, una poes\u00eda plural, con aportes tem\u00e1ticos y de nuestra lengua desde nuestras propias historias.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Le\u00f3n sostiene que la construcci\u00f3n de la identidad de la poes\u00eda oaxaque\u00f1a escrita por mujeres es un poco tard\u00eda con respecto a los dem\u00e1s estados de la rep\u00fablica, luego cuestiona que el dinero del Estado se vaya en mayor cantidad a las artes gr\u00e1ficas, mientras las publicaciones son para \u201clos escritores\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ah\u00ed tan las mujeres, como Nallely Tello que mira la historia familiar; aunque ninguna familia es perfecta, la de cada uno de nosotros tiene las \u201cperfecciones\u201d que nos atan a ella y sus imperfecciones que nos alejan para no regresar, por lo menos, emocionalmente.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cAqu\u00ed entra la poes\u00eda que siempre salva, y yo tratando de evitar el lugar com\u00fan, sabemos que los versos llegan a nosotras en los momentos precisos y por lo menos, con ellos intentamos curarnos, como los animales, lamiendo nuestra herida poni\u00e9ndole palabras\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Jessica Santiago Guzm\u00e1n, tambi\u00e9n escritora y poeta, afirm\u00f3 que el libro de Nallely Tello, Saharasia le regal\u00f3 una primera imagen: la de un hogar que se desmorona, no es que el paso del tiempo ha estragos es m\u00e1s bien yo que soy mi casa como dijo aquella und\u00e9cima musa.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cPresenciar la llegada de un libro de poes\u00eda a este discurrir de d\u00edas aciago,s es una locura. Imaginar que aqu\u00ed afuera existen seres, para quienes se escribe, lo es a\u00fan m\u00e1s\u201d, dice la joven poeta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cMe gusta pensar que soy una lectora que se lleva los versos de este libro de paseo al trabajo, a la calle, al insomnio. Porto los poemas, como objetos que se articulan con mi experiencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Jessica Santiago afirma que desde su primer libreo de Nallely Tello (<strong>La Tierra que nos Separa\/2020) obsequia a <\/strong>quienes nos aventuramos en sus p\u00e1ginas, nos construye un hogar con delgados bloques de adobe.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cCada poema juega a ser <em>haiku<\/em> en la m\u00ednima presencia de poemas con 657 versos hay una manifestaci\u00f3n final una sentencia que nos muestra el paisaje, hay una primavera, hay un mar, hay pasto donde yace nuestro cuerpo\u201d. Y cita el poema de la p\u00e1gina 43:<br><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>De tanto pisar flores<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>reconozco el ardor&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>de los talones expuestos al fr\u00edio,<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>la espina<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>o el dolor al golpear la piedra.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cUna edificaci\u00f3n que, aunque va en ascenso regresa a la tierra de forma irremediable, la relaci\u00f3n que la autora establece con las palabras es tan cordial que es muy f\u00e1cil adoptar cada duelo del que se habla, o cuando se le habla a mam\u00e1 para que vuelva, o cuando se habla de la estufa donde se prepara el caf\u00e9. Presenciar la llegada de un libro de poes\u00eda a este discurrir de d\u00edas aciagos es una locura imaginar que aqu\u00ed afuera existen seres, para quienes escribe lo es a\u00fan m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La tambi\u00e9n poeta, agradeci\u00f3 la insistencia, mucho la rebeld\u00eda y la locura que animan la concepci\u00f3n y manufactura de estos bellos objetos. \u201cCada uno de los poemas de Saharasia, por contrastante que parezca, llega como anuncio de cigarra, un canto que trae la lluvia\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Alan Vargas, escritor editor y artista visual, Premio Nacional de Poes\u00eda Alejandro Aura 2015, subray\u00f3 que este segundo libro de Nallely Tello, Saharasia consolida una po\u00e9tica que se pregunta por el origen, la textura de la tierra y el seno de la madre, su lucha y, con ella, la resistencia de todo lo materno y lunar. Una delgada beta en el libro tienda al erotismo, a la conciencia del cuerpo y de la p\u00e9rdida.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Configura una m\u00edstica que se sincretiza con las fuerzas que han habitado Mesoam\u00e9rica desde el principio de los tiempos. N\u00ednive navega sobre el mar de Tetis y podr\u00eda ser el desierto de los Valles Centrales, Yagul, Lambiteco, el Patio de la Danza y la cultura mineral, \u201ces el final y de nuevo tengo sed mi propia Saharacia expandi\u00e9ndose, lamenta Tello.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mientras el impulso a sobrevivir en el desierto es m\u00e1s fuerte que el silencio porque el cuerpo se lastima y se recupera del esqueje nace una planta de la misma forma que de la muerte, que la muerte peque\u00f1a tra\u00e9 alumbramiento, agreg\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cA mi t\u00edo le saldr\u00e1n plumas\u201d, dice la ni\u00f1a que no imagina la cara la de muerte y le han dicho que la gente va al cielo, una an\u00e9cdota tan \u00edntima que la sentimos nuestra, cita Alan Vargas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Sarahasia, Tello practica una voz que tiene la virtud de tejer un lenguaje privado conocido por todos, un yo l\u00edrico que se muestra al descubrimiento y, por eso, tiene un pie en el origen compartido por la humanidad desde el principio de los tiempos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La autora Nayeli Guadalupe Tello M\u00e9ndez, una mujer descrita por todo lo que la representa en su tarea cotidiana: poeta narradora, editora radialista y activista, es originaria de Santos Degollado, Oaxaca. Maestra en Sociolog\u00eda. Ha colaborado en el colectivo editorial radiof\u00f3nico Pez en el \u00c1rbol, su primer libro fue <strong>La Tierra que nos Separa<\/strong>, tambi\u00e9n ha contribuido a las Antolog\u00edas <strong>Como si estrechara tu cuerpo<\/strong>, poetas nacidos entre entre 1970 y 1989, una publicaci\u00f3n en 2019 y en la <strong>Escribir es lo desconocido<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ella ley\u00f3 <strong>Saharasia<\/strong>, el poema que le da nombre a su nuevo libro:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Saharasia<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">comienzan en ti los males del mundo,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pubis,&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">arenas movedizas,<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">deseo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Me ofreces tu humedad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Oasis.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es el final<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">y de nuevo tengo sed:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">mi propia Saharasia&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">expandi\u00e9ndose.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La guerra que me declaro de la cabeza a los pies:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Culpa miedo reproche.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 la espada? \u00bfEn qu\u00e9 lugar mi enemigo?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SaharaSIA.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfD\u00f3nde empiezo a revocar mi desierto?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SEM\/sj<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Presenta Nellely Tello su segunda obra po\u00e9tica La poes\u00eda escrita por mujeres tiene en este momento una revitalizaci\u00f3n en Oaxaca: Tamara Le\u00f3n Soledad Jarqu\u00edn Edgar SemM\u00e9xico, Oaxaca, 7 de mayo, 2024.- En Saharasia (Alm\u00e1cigo Ediciones, 2024) tocar el azul profundo del Mar Rojo es tocar el fr\u00edo con aire caliente que cuece los pulmones y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":81127,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"footnotes":""},"categories":[748],"tags":[],"class_list":["post-81126","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-cultura-feminista"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81126","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=81126"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/81126\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/81127"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=81126"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=81126"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=81126"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}