{"id":75349,"date":"2023-12-19T12:14:09","date_gmt":"2023-12-19T18:14:09","guid":{"rendered":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/?p=75349"},"modified":"2023-12-19T12:14:09","modified_gmt":"2023-12-19T18:14:09","slug":"entresemana-yaz-hace-siete-anos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/entresemana-yaz-hace-siete-anos\/","title":{"rendered":"Entresemana\/ Yaz, hace siete a\u00f1os"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Mois\u00e9s S\u00e1nchez Lim\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SemM\u00e9xico, Ciudad de M\u00e9xico, 19 de diciembre, 2023.- Te confieso que me resisto a admitir tu ausencia\u2026<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">He caminado, recientemente, por avenida Hidalgo que fue en esos d\u00edas de noviembre soleado de los \u00faltimos que re\u00edmos y nos fotografiamos juntos. \u00bfRecuerdas?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Moy, t\u00fa y yo nos metimos a una exposici\u00f3n en la que la Catrina y el Catr\u00edn eran centro de atenci\u00f3n. \u00bfFue la anunciaci\u00f3n de los d\u00edas oscuros que me acompa\u00f1ar\u00edan cuando decidiste soltar mi mano y emprender el viaje final?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No te despediste, Yaz. Y me dejaste con el compromiso de festejar juntos la Nochebuena de 2016.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y esa noche, acompa\u00f1ado me sent\u00ed solitario y me gan\u00f3 tu recuerdo y cursi dije no s\u00e9 cu\u00e1ntas cosas porque no estabas ah\u00ed contagi\u00e1ndonos con tu risa y las bromas y el recuento de lo que nos hab\u00eda ocurrido ese a\u00f1o que se decantaba y se volv\u00eda viejo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hoy me ocurre la resistencia a admitir que te fuiste sin avisar. \u00bfO tu c\u00e1lida pl\u00e1tica de aquella tarde del domingo 18 de diciembre fue de despedida?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Me compartiste c\u00f3mo iban los preparativos de la cena navide\u00f1a, de los regalitos que preparabas y c\u00f3mo adornaste tu departamento y que la \u00edbamos a pasar de poca, incluso sin quienes ya nos hab\u00edan demostrado no ser m\u00e1s con nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Luego, la anunciaci\u00f3n. Y te abrac\u00e9 y bes\u00e9 la frente y\u2026 me resist\u00ed a aceptar la realidad, \u00e9sa que olvidamos sin desearlo porque sab\u00edamos que pasar\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a1Ay!, Yaz.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Nochebuena de ese a\u00f1o sin qui\u00e9n finalmente se deslind\u00f3 de ese grupo familiar que construimos cuando, \u00a1caray!, nos quedamos en la orfandad obligada por la terca realidad que nunca fue parte nuestra y nos fuimos a Guayabitos a festejar t\u00fa, Moy y yo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Recibimos el a\u00f1o nuevo en una discoteca que permit\u00eda, finalmente festejo familiar, el acceso a menores. Y Moy, con diez a\u00f1os cumplidos, se dorm\u00eda despu\u00e9s de la recepci\u00f3n del naciente a\u00f1o. \u00bfTe acuerdas, Yaz? Ten\u00edas doce a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a1Ah!, perm\u00edteme referir a quienes me leen, a alguno de los dos, tres o cinco nuevos lectores que se han sumado en este a\u00f1o, que t\u00fa, Yaz, eres mi hija. S\u00ed, la hermosa Yaz, la inteligente reportera Yaz que un d\u00eda me dijo que quer\u00eda estudiar periodismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y les dir\u00e9 que lo mismo escrib\u00edas para una revista especializada que, como suele ocurrir en este nuestro contrastante oficio, te explotaba y tambi\u00e9n fuiste reportera en El Economista y luego transitaste por la agencia Notimex.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y, valiente, en la redacci\u00f3n de Notimex te soltaste de mi mano y una compa\u00f1era tuya de quien se me pierde el nombre me llev\u00f3 por la ruta del viaje que emprendiste, mas no quiso darme detalles porque yo estaba en el trabajo, en el Canal Once.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero, Yaz, en este a\u00f1o que se desgaja en su \u00faltimo tranco por los apresurados cuanto dichosos festejos, debo comentarte lo bueno y compartirlo con Moy que cinco a\u00f1os despu\u00e9s sigui\u00f3 tu ruta y se encontr\u00f3 contigo en ese espacio del que luego me platicar\u00e1n cuando nos reencontremos y hagamos planes como en esos d\u00edas, esos d\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seguro sabes que reci\u00e9n Carlitos tuvo su ceremonia de titulaci\u00f3n de ingeniero, all\u00e1 en Morelia, en la Universidad que no conociste, pero imaginabas que llegar\u00eda a ser un profesionista igual que Danito, nuestro m\u00e9dico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a1Caray!, Yaz, ellos, tus hermanos, estuvieron contigo en esas horas dif\u00edciles; adolescentes estoicos te despidieron antes de que llegara a abrazarte y te pidiera me obsequiaras tu reloj como recuerdo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ellos te aman. Y no compito porque es amor de hermanos y de padre. Muchos de quienes leen estas l\u00edneas, Yaz, saben de lo que hablo, de ese amor que se construye desde la cuna y se extiende dichoso y ejemplar para toda la vida, la vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un a\u00f1o m\u00e1s, Yaz.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfSabes?, hoy traigo a la memoria uno de los viajes que hicimos a Oaxaca, cuando Astrid era una beb\u00e9 y la pasamos de lujo en la celebraci\u00f3n de la Guelaguetza y despu\u00e9s en la playa, en Huatulco y antes nos fotografiamos con la escenograf\u00eda del enorme \u00e1rbol de Tule.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y me quedo con esa sonrisa muy tuya y la de Moy adolescentes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">S\u00ed, en Huatulco recibimos el a\u00f1o nuevo. No ten\u00edamos perro que nos ladrara y, la ni\u00f1a iba con nosotros. Ese fue otro diciembre con otros motivos y otras satisfacciones. \u00bfTe acuerdas Yaz?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es de madrugada y te escribo en este esperado recordatorio anual. Solitario en mi espacio escucho la m\u00fasica que tambi\u00e9n te gustaba y traigo en la memoria ese viaje que hicimos en autom\u00f3vil a Morelia para ir a pasar una Navidad cuando a\u00fan \u00e9ramos admitidos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cantamos, hicimos bromas y plane\u00e1bamos la cena y consider\u00e1bamos alargar la estancia hasta el a\u00f1o nuevo. Y lo hicimos, como en esa \u00faltima recepci\u00f3n en la que la sobrina se pas\u00f3 de tragos y dijo barbaridad y media y hasta confes\u00f3 que estaba enamorada de Danito.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a1Con cuanto desparpajo echamos desmadre y nos re\u00edmos como sol\u00edamos hacerlo!<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero, ni hablar Yaz, esos d\u00edas se fueron y quedan en la memoria de lo dichoso, de lo irrepetible porque nos dispersamos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo cierto es que cuando llega diciembre y se aproxima el d\u00eda 18 vuelvo a la nostalgia por los tiempos idos y te recuerdo acompa\u00f1\u00e1ndome y abraz\u00e1ndome solidaria cuando la crisis me golpeaba, pero evitaba que los golpeara.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hace unos d\u00edas, Yaz, sent\u00ed cuando Moy puso su mano en mi hombro, igual que en esas noches o las ma\u00f1anas en que me sorprend\u00eda frente a la computadora y me convocaba a cenar o desayunar. \u201cYa pap\u00e1, deja lo que haces y vamos a comernos unos taquitos\u201d, me dec\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y t\u00fa nos convocabas a desayunar por tus rumbos, en ese bufete delicioso y el caf\u00e9 que disfrut\u00e1bamos mientras nos cont\u00e1bamos nuestros amores y desamores. \u00a1Ah!, que todo M\u00e9xico se entere, \u00e9ramos c\u00f3mplices de nuestras andanzas del coraz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Yaz, este ha sido un a\u00f1o interesante, lo sabes, sin duda lo sabes. Se cerr\u00f3 finalmente la agencia que tanto quisiste y de la que eras orgullosa reportera. Hay efervescencia pol\u00edtica, el tema que te apasionaba y hasta socializabas entresemana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Disculpa, Yaz, de pronto me sorprendo coment\u00e1ndote lugares comunes como distractor de lo esencial, del tema que nos re\u00fane, como desde hace siete a\u00f1os, cada 18 de diciembre para sabernos siempre cercanos, c\u00f3mplices.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nadie me ha conocido como t\u00fa. Y te extra\u00f1o; nadie me escucha y reclama como t\u00fa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y deja me disculpo con quienes habr\u00e1n de preguntarse respecto de por qu\u00e9 abordar en p\u00fablico \u00e9ste que es asunto personal y se los comparto. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Gracias, Yaz por tu legado de amor, por los a\u00f1os que me obsequiaste y las lecciones que me diste junto con las de tu hermano Moy.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">S\u00ed, s\u00ed me resisto a admitir tu ausencia, su ausencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y retraso escribirte porque me gana el recuerdo y termino con la vista nublada y la garganta aprisionada por mil suspiros de mil im\u00e1genes de cuando la vida me regal\u00f3 tu presencia y canturreo las canciones que dizque te compon\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a1Ay!, Yaz. Un a\u00f1o m\u00e1s. No, no te soltaste de mi mano. Miento porque cada amanecer me sorprende asido a las ganas de vivir que me ense\u00f1aste. Te extra\u00f1o; te veo luego. Conste.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"mailto:sanchezlimon@gmail.com\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">sanchezlimon@gmail.com<\/a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;<a href=\"http:\/\/www.entresemana.mx\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">www.entresemana.mx<\/a>&nbsp;&nbsp; @sanchezlimon1<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Te confieso que me resisto a admitir tu ausencia\u2026<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":41799,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[105,83,35],"tags":[459],"class_list":["post-75349","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-entresemana","category-moises-sanchez-limon","category-opinion","tag-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75349","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=75349"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75349\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/41799"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=75349"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=75349"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=75349"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}