{"id":75096,"date":"2023-12-11T10:40:02","date_gmt":"2023-12-11T16:40:02","guid":{"rendered":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/?p=75096"},"modified":"2023-12-11T10:40:02","modified_gmt":"2023-12-11T16:40:02","slug":"vida-y-lectura-mujeres-que-leen","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/vida-y-lectura-mujeres-que-leen\/","title":{"rendered":"Vida y lectura| Mujeres que leen"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><ins>Marcela Eternod Ar\u00e1mburu<\/ins><del><\/del><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SemM\u00e9xico, Aguascalientes, 11 de diciembre, 2023.- Todo empez\u00f3 en noviembre de 1993 con un grupo de nueve mujeres, organizado por Ana Laura Pineda, \u00a0y la lectura de <em>El muchacho persa<\/em>, de Mary Renault. El grupo de lectura se organiz\u00f3 con mujeres que Salvo una de ellas, todas hab\u00edan emigrado a la ciudad de Aguascalientes, que ; eran madres, esposas y, la mayor\u00eda, trabajaban dentro y fuera del hogar. Mujeres que compart\u00edan el placer de la lectura y decidieron reunirse el primer jueves de cada mes, a las nueve de la noche, en casa de alguna de ellas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con el transcurso del tiempo y la experiencia que dieron varias reuniones, se establecieron el grupo decidi\u00f3 establecer algunos acuerdos de orden general para la selecci\u00f3n de los libros. El primero: que los textos propuestos no fueran s\u00f3lo un t\u00edtulo. La proponente ten\u00eda que explicar el porqu\u00e9 de su propuesta y, de ser posible, contextualizar los elementos que apuntaban a que la lectura sugerida era recomendable., los libros se seleccionaban por votaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El segundo: entre todas regalar\u00edan un libro de su elecci\u00f3n a quien hubiera le\u00eddo todos los libros del a\u00f1o anterior. Este acuerdo dur\u00f3 poco ya que, para nuestra verg\u00fcenza, siempre lo ganaba Teresa Acosta, con excepci\u00f3n de una ocasi\u00f3n que empat\u00f3 con ella Ana Laura Pineda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El tercero: leer cada a\u00f1o las obras de la persona galardonada con el Premio Nobel de Literatura. Este acuerdo inici\u00f3 con Dar\u00edo Fo en 1997 y explica por qu\u00e9 no le\u00edmos a Kenzabur\u014d \u014ce, quien lo recibi\u00f3 en 1994;, \u00a0a Seamus Heaney en 1995 ni a Wislawa Szymborska, poeta y ensayista polaca reconocida en 1996. Pero s\u00ed se ley\u00f3, aunque varios a\u00f1os m\u00e1s tarde, a Toni Morrison, galardonada en 1993.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El tercerocuarto: decidir \u2014al presentar las propuestas\u2014 la conveniencia de leer, todas, \u00a0el mismo libro o dejar a cada lectora la libertad de elegir cualquier texto de la autora o el autor seleccionado. Se ha dado muchas veces el caso, cuando se trata de varios t\u00edtulos, que los comentarios llevan al intercambio de los libros. H entre nosotras. Nos ha pasado que un a\u00f1o se elige elegimos a un autor o autora y varios a\u00f1os despu\u00e9s se leemos otro de sus libros., eso sucedi\u00f3 con Juan Villoro, Elena Ferrantes, Fedor Dostoievski, Almudena Grandes, Orhan Pamuk, Rosa Montero, Mario Vargas Llosa, Laura Restrepo y varios m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No hay tenemos reglas para el intercambio de los nuestros, casi siempre, discrepantes puntos de vista. Se opina sin reservas, aunque las personalidades marcan el tono; est\u00e1n las apasionadas que comentan el libro con contundencia; las reflexivas que lo llevan a distintos planos con precisi\u00f3n y cuidado; las exploradoras que siempre encuentran una cita destacable o un par de p\u00e1rrafos exquisitos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A veces se discute o se disiente, amable o firmemente, se expresa el desagrado por alguna lectura, aunque la mayor\u00eda haya expresado su gusto y compartido sus razones y a la inversa. Se conversa Hablamos sin miedo, a veces, sin prudencia, pero evitando a, usamos el humor, somos ir\u00f3nicas. Tenemos un lenguaje gestual que hemos refinado con el tiempo y consiste en movimientos faciales, oculares y corporales que permiten que las pasiones no se desborden. o animan a complementar intervenciones o a analizar desde otros \u00e1ngulos. Ese lenguaje contribuye a tener un espacio de cordialidad y camarader\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El grupo no acepta Desechamos los libros de autoayuda o de enga\u00f1osas recetas para superar p\u00e9rdidas, divorcios, despidos laborales, abandonos filiales y un largo etc\u00e9tera; todo eso se dejan de lado, convencidas de que quien los necesite los puede leer con recogimiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estamos conscientes de que no leemos poes\u00eda. Apenas contamos en nuestra lista con dos o tres poetas y un medio poeta que realmente es cantante y que, incomprensiblemente para nosotras, recibi\u00f3 el Nobel en 2016. Ya nos hemos llamado la atenci\u00f3n por eso. Lo mismo sucede con las obras de teatro, a pesar de saber que algunas son relevantes, vanguardistas o fundamentales no las leemos. Aunque una vez hicimos un ejercicio de teatro en atril y le\u00edmos <em>La casa de Bernarda Alba<\/em> de Federico Garc\u00eda Lorca. La experiencia nos gust\u00f3, pero no la repetimos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otro ejercicio de lectura interesante consisti\u00f3 en dividirnos por cap\u00edtulos la novela de Cervantes: <em>Don Quijote de la Mancha<\/em>. Cada una ten\u00eda que elaborar un resumen de su parte y compartirlo de manera ordenada, para que todas tuvi\u00e9ramos una comprensi\u00f3n completa del texto. La sesi\u00f3n tuvo lugar un fr\u00edo diciembre, todas cumplimos con la tarea, no hubo ausencias y logramos enlazar un resumen con otro de manera articulada. La experiencia colectiva fue divertida y disfrutable, pero tampoco la hemos repetido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nos hemos equivocado en la selecci\u00f3n de algunos libros y guardamos de ello recuerdos indelebles. <em>El monstruo pent\u00e1podo<\/em> result\u00f3 malo y desagradable, llegamos a la conclusi\u00f3n de que era un texto espantoso. Sin que despertara en nosotras tan intensos sentimientos como el anterior, <em>La guerra de las salamandras,<\/em> tan elogiado por su imaginaci\u00f3n, decepcion\u00f3 a la mayor\u00eda. <em>De a perrito<\/em> y <em>Los ni\u00f1os bien<\/em>, que elegimos para explorar la marginalidad de escritores inclasificables, subversivos, crudos y directos, provocaron apasionados comentarios sobre qu\u00e9 clase de lectoras \u00e9ramos y la necesidad de abandonar la condescendencia y catalogarlos como s\u00f3rdidos y , brutales. y con p\u00e9sima sintaxis.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nuestra ala vanguardista nos convenci\u00f3 de explorar una novela que conjuntaba la historia con el humor desenfrenado, como nos gusta el humor y no nos molesta el desenfreno le\u00edmos <em>La cena del bicentenario<\/em>, que suscit\u00f3 tan tajantes comentarios que un ejemplar fue quemado en el mermado fuego de la chimenea. Aqu\u00ed estamos obligadas a afirmar con contundencia que nosotras no quemamos libros. Se trat\u00f3 de un impulso suscitado por la decepci\u00f3n de cerrar el a\u00f1o con una muy mala lectura, lo que llev\u00f3 a arrojar un ejemplar a la chimenea, una vez que se hab\u00eda comentado el libro y ante las miradas estupefactas de las otras y la voz alarmada de una de ellas diciendo lo mal que estaba hacerlo. Sea como fuere, el libro se quem\u00f3 y dej\u00f3 el t\u00e1cito acuerdo de que una salvajada como esa no se repetir\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La membres\u00eda a \u201cMujeres que leen\u201d es por invitaci\u00f3n. Cualquiera puede incorporar a una nueva integrante, lo \u00fanico que tiene que hacer es avisar que en la pr\u00f3xima reuni\u00f3n traer\u00e1 a una invitada y traerla. Como todos los colectivos, el nuestro ha sufrido p\u00e9rdidas a lo largo de estos treinta a\u00f1os. Afortunadamente, la mayor\u00eda es por abandono \u2014con o sin causa\u2014, pero tambi\u00e9n hemos tenido bajas por fallecimiento, accidentes y cambios de residencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con frecuencia recordamos a Evangelina Higuera Fern\u00e1ndez con sus p\u00edcaros ojos que lo dec\u00edan todo, su franca risa o disimulada sonrisa que no necesitaba palabras, y su incisivo y negro sentido del humor. Lamentamos su muerte y la seguimos recordando como parte del grupo. Hemos tenido largas ausencia como la de Victoria Cardoso Casta\u00f1eda, quien sufri\u00f3 una grave ca\u00edda de la que todav\u00eda no logra recuperarse.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las Contamos con caras nuevas que, debemos confesar, llegan con timidez y reserva, tanteando el terreno, recelosas o inseguras. A los pocos meses pierden gran parte de sus reservas, la timidez las abandona y se suman a la cordialidad colectiva porque entienden y sienten que somos un grupo de entusiastas lectoras, que disfrutan compartir sus puntos de vista y adoran los libros porque leyendo se aprende, siente, piensa e imagina junto con la autora, el autor, y sus personajes; y compartiendo lo le\u00eddo, todo lo anterior se potencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En un par de ocasiones se invit\u00f3 a alg\u00fan amigo que nos hab\u00eda recomendado la lectura de alg\u00fan libro, a comentarlo con nosotras. Acudieron con puntualidad, con la tarea hecha y buen \u00e1nimo, pero se sintieron en desventaja, algo nerviosos, cuestionados e intimidados por el conjunto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo que siempre nos deja como grupo satisfechas es cuando alguna de nosotras comenta que, gracias a las opiniones, rese\u00f1as y \u00e9nfasis que las dem\u00e1s compartieron, har\u00e1 una nueva lectura del libro o releer\u00e1 los pasajes comentados con otra mirada. As\u00ed de enriquecedoras son nuestras las reuniones donde se comparten opiniones opuestas, se destacan personajes, se explicitan las emociones que la lectura suscita, se dan explicaciones y se admiten las equivocaciones e imprecisiones, tan frecuentes cuando se habla sin guion. As\u00ed es como las voces fuertes, naturales o entrenadas, comparten con las m\u00e1s reflexivas que quieren profundizar alg\u00fan aspecto o con las m\u00e1s suaves que requieren un empujoncito y, muchas veces, sorprenden por inteligentes y articuladas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Con el paso de los a\u00f1os se han ido estableciendo algunas tradiciones. Las propuestas de qu\u00e9 leer mes a mes, desde muy al principio, se presentan en la reuni\u00f3n de noviembre. Las integrantes investigan con antelaci\u00f3n y cada una propone uno o m\u00e1s t\u00edtulos. \u00c9stos se aprueban o se rechazan, casi siempre por votaci\u00f3n o consenso. La integraci\u00f3n de la lista, as\u00ed como el lugar y la fecha de cada reuni\u00f3n la hace Maricarmen Figueroa Perea, quien ineludiblemente queda completa y aprobada \u00a0la entrega completa y revisada en la \u00faltima reuni\u00f3n del a\u00f1o (diciembre). As\u00ed, tenemos definido nuestro calendario con anticipaci\u00f3n y podemos iniciar la lectura de cada enero sin prisa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n es una tradici\u00f3n la celebraci\u00f3n del fin de a\u00f1o de \u201cMujeres que leen\u201d. La anfitriona, desde hace ya muchos a\u00f1os es Amalia Brown del Rivero quien, junto con nuestra meticulosa administradora, Mar\u00eda Teresa Acosta Guzm\u00e1n, y la colaboraci\u00f3n de quienes quieran, se ocupan de la organizaci\u00f3n. La raz\u00f3n de este festejo es derramar parabienes las unas sobre las otras, agradecer por un a\u00f1o m\u00e1s juntas y refrendar nuestro compromiso de seguir leyendo. .<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Suena meloso y cursi, pero en estos ya largos tiempos de ins\u00f3litas y extendidas violencias, de actos de crueldad inenarrables y constantes, de desesperanza cotidiana y de tantos peque\u00f1os o incisivos miedos, hay que resaltar las muchas acciones de gentileza y bondad, de amabilidad y solidaridad, de amistad y generosidad que recibimos y brindamos dentro y fuera del grupo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante los duros meses de la pandemia, las reuniones se hicieron por Zoom y gracias a ese poderoso software pudimos vernos y o\u00edrnos, mantener la cercan\u00eda, pese a las circunstancias y continuar con la din\u00e1mica de la lectura el C\u00edrculo de lectura. Pero llegamos hemos llegado a la conclusi\u00f3n de que nada reemplaza las reuniones presenciales y, una vez terminada la pandemia, redoblamos nuestro compromiso para leer y asistir a nuestra cita de los primeros jueves de cada mes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Somos un grupo de lectoras tan diverso como diferentes son nuestras personalidades e historias de vida. Un grupo que cada vez es m\u00e1s tolerante e incluyente. Esto se escribe f\u00e1cil, pero es necesaria la empat\u00eda y la prudencia cuando los \u00e1nimos se encienden y aparecen los miserables destellos de la burla o la descalificaci\u00f3n. Ser emp\u00e1tica y comprensiva, en lo personal, es un acto de voluntad y adiestramiento; ser un grupo emp\u00e1tico e incluyente es de un refinamiento inexplicable.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nuestro grupo es un grupo de mujeres donde no s\u00f3lo comentamos los libros que leemos sino tambi\u00e9n nuestros logros y tropiezos en el trabajo, lo que va o no va bien en el amor o con nuestras hijas e hijos o con nuestras familias. Hablamos de nuestros temores, defectos e inseguridades. Algunas se desahogan, otras con escuchar otros puntos de vista se sienten mucho mejor. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para resaltar nuestros cumplea\u00f1os m\u00e1s significativos como colectivo lector hemos escrito tres varios textos. Primero hicimos, una especie de \u201cmemoria\u201d cuando cumplimos 10 a\u00f1os, centrado en c\u00f3mo se form\u00f3 el c\u00edrculo de lectura, qu\u00e9 se hab\u00eda le\u00eddo hasta ese momento y qu\u00e9 percepci\u00f3n ten\u00eda cada una sobre este grupo. Despu\u00e9s, dos libros: <em>Mujeres que leen<\/em>, para celebrar nuestro 15\u00b0 aniversario en 2008 y <em>Mujeres que leen. Veinte a\u00f1os,<\/em> para felicitarnos en nuestro vig\u00e9simo cumplea\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para celebrar nuestro trig\u00e9simo cumplea\u00f1os s treinta a\u00f1os, en noviembre de 2023 nos propusimos hacer 13 relatos cortos, utilizando como materia prima los t\u00edtulos de algunos de los libros que hemos le\u00eddo a lo largo de todo este tiempo (679XXX libros de libros de 328YYY escritoras y autores), hilando con ellos una narraci\u00f3n. Los relatos se encuentran en: \u201cMujeres que leen 30 a\u00f1os\u201d, un libro digital que celebra treinta a\u00f1os de lectura compartida por un grupo de mujeres que atesora el enorme placer de leer y conversar sobre lo le\u00eddo. \u00a0\u2014d\u00e1ndonos peque\u00f1as licencias como eliminar algunos art\u00edculos o preposiciones\u2014. La tarea fue divertida, aunque tuvo un grado de complejidad, ya que tenemos t\u00edtulos muy dif\u00edciles de engarzar con otros. Adem\u00e1s, nos propusimos evitar \u2014en la medida de lo posible\u2014 repeticiones porque hay t\u00edtulos que son muy f\u00e1ciles de integrar en los textos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El tiempo pasa y todas envejecemos, pero conservamos vivo el grupo. Nos encanta leer y lo disfrutamos. Nos agrada la compa\u00f1\u00eda de las otras, el ambiente de calidez y solidaridad. Siempre nos sentimos bienvenidas, bebemos, comemos, conversamos y la pasamos bien. Y parafraseando, de nuevo, a Virginia Woolf, esperamos seguir leyendo y llevar nuestros libros bajo el brazo porque con el s\u00f3lo hecho de leer y compartir lo que leemos, tenemos nuestra recompensa, porque amamos los libros.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Todo empez\u00f3 en noviembre de 1993 con un grupo de nueve mujeres, organizado por Ana Laura Pineda, \u00a0y la lectura de El muchacho persa, de Mary Renault<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":38638,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"footnotes":""},"categories":[515,35,514],"tags":[149,459],"class_list":["post-75096","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-marcela-eternod-aramburu","category-opinion","category-vida-y-lectura","tag-mujeres","tag-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75096","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=75096"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/75096\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/38638"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=75096"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=75096"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=75096"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}