{"id":74640,"date":"2023-11-27T12:28:08","date_gmt":"2023-11-27T18:28:08","guid":{"rendered":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/?p=74640"},"modified":"2023-11-27T12:31:41","modified_gmt":"2023-11-27T18:31:41","slug":"dia-3cubanas-entre-brechas-de-genero-y-crisis-economica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/dia-3cubanas-entre-brechas-de-genero-y-crisis-economica\/","title":{"rendered":"D\u00eda 3| Cubanas, entre brechas de g\u00e9nero y crisis econ\u00f3mica"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>&nbsp;Lirians Gordillo Pi\u00f1a<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SemM\u00e9xico\/Semlac, 27 de noviembre, 2023.- Las brechas de g\u00e9nero son resultado de un orden patriarcal que sostiene y reproduce las desigualdades y violencias machistas. En un contexto de crisis como el que vive Cuba, esas desigualdades y otras formas de violencia machista se acrecientan y recrudecen.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La soci\u00f3loga e investigadora cubana Dayma Echevarr\u00eda destaca la importancia de conocer el alcance e impacto de las brechas sociales, incluyendo aquellas que produce el patriarcado, y su cruce con distintas realidades y condiciones sociales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cNecesitamos tener claro qu\u00e9 es una brecha. Una brecha es un t\u00e9rmino relacional que vincula al menos dos situaciones o dos grupos que, de manera sistem\u00e1tica, tienen acceso y control diferente a recursos que otorgan poder; entre esos recursos se incluyen los ingresos, el tiempo y el acceso a medios de producci\u00f3n, entre otros\u201d, dice Echevarr\u00eda a SEMlac.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft size-full\"><a href=\"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/16.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"200\" height=\"298\" src=\"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/16.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-74641\"\/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por ejemplo, los estudios pueden medir un indicador en un grupo social comparando su comportamiento en un per\u00edodo de tiempo. Por otra parte, tambi\u00e9n se revelan las brechas y desigualdades analizando un indicador, o varios, entre grupos humanos (hombres y mujeres, personas negras y blancas, j\u00f3venes y personas adultas mayores) o dos regiones geogr\u00e1ficas (zona rural y zona urbana).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cPor eso, cuando hablamos de brechas de g\u00e9nero hacemos referencia a sostenidas diferencias en el tiempo entre mujeres y hombres en el acceso y control de recursos que otorgan poder\u201d, detalla Echevarr\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>\u00bfCu\u00e1les son las principales brechas de g\u00e9nero que enfrentan las cubanas en el contexto econ\u00f3mico actual?<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las cubanas viven hoy diferentes brechas de g\u00e9nero en \u00e1mbitos como la participaci\u00f3n dentro de la Poblaci\u00f3n Econ\u00f3micamente Activa (PEA) &#8211;personas ocupadas y desocupadas&#8211;, en el empleo formal, el acceso y control de la tierra y en el uso del tiempo. Los datos llevan algunos a\u00f1os dando las alertas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entre 2000 y 2020 se produjo una disminuci\u00f3n sostenida en el pa\u00eds de la tasa de actividad econ\u00f3mica (TAE), que la relaci\u00f3n existente entre la poblaci\u00f3n econ\u00f3micamente activa y la poblaci\u00f3n en edad laboral, expresada en por ciento. En general, entre 2008 y 2018, desciende en especial la femenina, con una brecha de alrededor del 20 por ciento respecto a la tasa de actividad de los hombres. En 2018 se observa una cierta recuperaci\u00f3n de la TAE en general y tambi\u00e9n de la TAE femenina, aunque a\u00fan se mantiene por debajo de los niveles alcanzados entre 2004-2008.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 2020, \u00faltimo dato p\u00fablico, de cada 100 mujeres en edad laboral, casi 55 trabajaban o buscaban empleo; esto significa que de cada dos, una trabaja o busca hacerlo. Este comportamiento se relaciona con su menor presencia en la ocupaci\u00f3n y su tendencia a trabajar de manera informal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 2021, los \u00fanicos sectores de actividad econ\u00f3mica donde las mujeres fueron mayor\u00eda en la ocupaci\u00f3n fueron Educaci\u00f3n (68%), Intermediaci\u00f3n financiera (68,6%), Salud P\u00fablica y Asistencia Social (71,3%). Este comportamiento se ha mantenido durante los \u00faltimos 10 a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seg\u00fan categor\u00edas ocupacionales, las mujeres representan mayor\u00eda entre los cargos t\u00e9cnicos (66,1% en 2021), seguidas por los servicios (43,8%) y los cargos administrativos (63,1%).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, en la categor\u00eda dirigentes solo representan 31,5 por ciento en 2021. Esta tendencia en la estructura de la ocupaci\u00f3n se mantiene en los \u00faltimos 10 a\u00f1os; particularmente en la categor\u00eda dirigente no han rebasado las 39 mujeres de cada 100 personas y se observa una disminuci\u00f3n de casi siete puntos porcentuales en 2021 respecto a 2020.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En relaci\u00f3n con el acceso y control sobre la tierra, de cada 100 mujeres en edad laboral en las zonas rurales, solo 26 est\u00e1n empleadas en un trabajo remunerado o buscan empleo, seg\u00fan informa el <a href=\"https:\/\/www.undp.org\/es\/cuba\/news\/iv-informe-nacional-de-desarrollo-humano-cuba-ascenso-la-ra%C3%ADz-la-perspectiva-local-del-dh-en-cuba\">IV Informe nacional de desarrollo humano. Cuba ascenso a la ra\u00edz &nbsp;de 2021<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las mujeres rurales trabajan, pero muchos de esos trabajos no son reconocidos y son considerados ayuda familiar no remunerada; o trabajan temporalmente y no formalizan la relaci\u00f3n laboral, por lo que no son visibles en las estad\u00edsticas. Seg\u00fan el informe mencionado, ellas representan alrededor del 16 por ciento de las personas que han recibido tierras en usufructo entre 2007 y 2020 y solo el 32 por ciento de las propietarias de tierra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Diversos estudios de caso muestran que muchas mujeres que detentan la propiedad o el usufructo de la tierra no intervienen en su gesti\u00f3n y este rol lo asume la figura masculina de la familia: padre, esposo, hijo, hermano. En algunas ocasiones resulta una estrategia familiar para ampliar el tama\u00f1o de la propiedad o del usufructo y, en la pr\u00e1ctica, no genera reales procesos de empoderamiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A ello se suma que las cubanas tienen derecho a heredar la tierra, pero la legislaci\u00f3n vigente mantiene sesgos de g\u00e9nero al depender del principio \u201cla tierra es para quien la trabaja\u201d. El decreto-ley 125\/1991 sobre el \u201cR\u00e9gimen de posesi\u00f3n, propiedad y herencia de la tierra y bienes agropecuarios\u201d se distancia de otras normas legales de transmisi\u00f3n de bienes en Cuba, al establecer como requisitos para heredar, la permanencia estable por cinco a\u00f1os en el trabajo de la tierra, entendido este como la realizaci\u00f3n habitual y continua del esfuerzo f\u00edsico en la tierra y cualquier otro relacionado con su atenci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por lo general, el trabajo reproductivo que realizan las mujeres en zonas rurales no es reconocido como trabajo \u2014incluida la atenci\u00f3n a los huertos y animales para el autoconsumo\u2014, ni tampoco se formaliza el apoyo que brindan a la producci\u00f3n. Por ello, en muchos casos, las que podr\u00edan ser herederas directas de la tierra no est\u00e1n en condiciones legales de asumir la propiedad y estas pasar\u00edan a cualquier hombre de la familia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por \u00faltimo, quiero referirme a un recurso clave: el tiempo. La Encuesta Nacional sobre Igualdad de G\u00e9nero (ENIG-2016) mostr\u00f3 que las mujeres dedican 35,97 horas semanales al trabajo no remunerado, mientras que los hombres 21,76 horas. Esta brecha se profundiza en las zonas rurales, donde ellas dedican una hora m\u00e1s que las urbanas a los quehaceres dom\u00e9sticos y casi dos horas m\u00e1s al trabajo de cuidados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Respecto a los hombres rurales, ellas dedican casi cuatro horas m\u00e1s a los quehaceres dom\u00e9sticos y m\u00e1s de 26 horas al trabajo de cuidados. Entre los hallazgos de la encuesta aparece que el tiempo dedicado a este tipo de trabajo no cambia de manera significativa entre los hombres ocupados o desocupados, resultado que constata la prevalencia de la tradicional divisi\u00f3n sexual del trabajo al interior de la familia, independientemente de la ocupaci\u00f3n de sus integrantes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un a\u00f1o despu\u00e9s, la Encuesta Nacional de Envejecimiento de la Poblaci\u00f3n (ENEP- 2017) mostr\u00f3, adem\u00e1s, el peso de este trabajo para las personas mayores de 60 a\u00f1os, con un componente diferenciado para mujeres y hombres, pues ellas acumulan a la semana, como promedio, casi nueve horas m\u00e1s que los hombres.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-regular-font-size wp-block-paragraph\"><strong><em>\u00bfCon qu\u00e9 recursos cuentan ellas para hacerle frente a estas brechas?<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Uno de los recursos es el nivel educativo m\u00e1s alto que, desde principios de la pasada d\u00e9cada de los ochenta alcanzan las cubanas, al ser mayor\u00eda entre las universitarias. Otro recurso que muestran las investigaciones sobre familias es la capacidad de resiliencia y las estrategias de sobrevivencia que desarrollan para garantizar un m\u00ednimo de condiciones b\u00e1sicas en el hogar y en la familia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo que pasa es que, como nos hizo ver la econom\u00eda feminista, el hogar es la variable de ajuste en las crisis econ\u00f3micas: a \u00e9l se trasladan muchos de los servicios que se \u201ccompraban\u201d en el entorno, como la limpieza, el lavado y la alimentaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En particular, las mujeres se sobrecargan de trabajo en unas condiciones de vida complicadas, con escasez de alimentos, fallas del fluido el\u00e9ctrico y poco acceso al agua. Los hogares de menores ingresos con jefatura femenina enfrentan condiciones mucho m\u00e1s complejas para garantizar la vida diaria, que lleva, por ejemplo, a que las mujeres prioricen a hijas e hijos, personas mayores y figuras masculinas con los alimentos m\u00e1s nutritivos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-regular-font-size wp-block-paragraph\"><strong>\u00bfQu\u00e9 elementos deber\u00edan tener en cuenta las pol\u00edticas econ\u00f3micas y sociales para no acrecentar las brechas de g\u00e9nero?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las pol\u00edticas nunca son neutrales, generan efectos diferenciados sobre grupos humanos diferentes. Aquellos con puntos de partida en peores condiciones sufren en mayor medida sus consecuencias o no logran aprovechar las oportunidades que generan las pol\u00edticas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adem\u00e1s, se requiere una articulaci\u00f3n entre pol\u00edtica econ\u00f3mica y pol\u00edtica social. Las pol\u00edticas econ\u00f3micas deben tener indicadores de resultados en t\u00e9rminos sociales y las pol\u00edticas sociales no pueden dejar de analizar sus impactos econ\u00f3micos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las brechas de g\u00e9nero son resultado de un orden patriarcal que sostiene y reproduce las desigualdades y violencias machistas.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":74642,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[626,28,27],"tags":[],"class_list":["post-74640","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-16-dias","category-16-dias-de-activismo","category-cobertura-especial"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/74640","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=74640"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/74640\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/74642"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=74640"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=74640"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=74640"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}