{"id":73839,"date":"2023-11-11T13:43:33","date_gmt":"2023-11-11T19:43:33","guid":{"rendered":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/?p=73839"},"modified":"2023-11-11T13:44:23","modified_gmt":"2023-11-11T19:44:23","slug":"la-mujer-a-8-columnas-doble-jornada-3-de-marzo-1997","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/la-mujer-a-8-columnas-doble-jornada-3-de-marzo-1997\/","title":{"rendered":"La Mujer a 8 Columnas Doble Jornada, 3 de marzo 1997"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SemM\u00e9xico, Ciudad de M\u00e9xico, 11 de noviembre, 2023.- Elena Poniatowska recibi\u00f3 este premio, entre muchos a lo largo de su vida de periodista, maestra de la entrevista, la cr\u00f3nica, el reportaje y de la vida real historias de \u00a0ficci\u00f3n, algunas\u00a0 c\u00e9lebres como Hasta no verte Jes\u00fas M\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando recibi\u00f3 la noche del jueves este premio, dijo que \u201cA lo largo de 70 a\u00f1os, nunca abandon\u00e9 el por qu\u00e9, d\u00f3nde, cu\u00e1ndo y c\u00f3mo, las primeras preguntas del periodismo\u201d y dijo que ahora sigo preguntando lo mismo, qu\u00e9 ser\u00e1 de M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este texto recuperado de la Doble Jornada, escrito a pedido de ese desaparecido suplemento feminista del diario La Jornada, &nbsp;escrito para su d\u00e9cimo aniversario, Elenita hace &nbsp;un homenaje a las periodistas de todos los tiempos; como este jueves en el Palacio de Bellas Artes, exalt\u00f3 el&nbsp; trabajo de las&nbsp;escritoras s mexicanas&nbsp; como, Nelli Campobello, &#8211; la \u00fanica autora de la novela de la Revoluci\u00f3n Mexicana- Rosario Castellanos, Elena Garro, Josefina Vicens y Guadalupe Due\u00f1as entre otras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aqu\u00ed, Elenita reconoce la labor de las periodistas para llevar la noticia de las mujeres a las primeras planas, a las ocho columnas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una lectura indispensable, para las periodistas de hoy.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La&nbsp;escritora de&nbsp;<em>Hasta no verte Jes\u00fas m\u00edo&nbsp;<\/em>(1969), aprovech\u00f3 su discurso para destacar el c\u00f3mo&nbsp;Nelli Campobello, \u201cla \u00fanica&nbsp;autora&nbsp;de la Revoluci\u00f3n Mexicana\u201d, de quien se desconoce d\u00f3nde fue enterrada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cA lo largo de 70 a\u00f1os, nunca abandon\u00e9 el por qu\u00e9, d\u00f3nde, cu\u00e1ndo y c\u00f3mo, las primeras preguntas del&nbsp;periodismo. Quiz\u00e1 habr\u00eda tenido m\u00e1s seguridad en m\u00ed misma de nacer en M\u00e9xico, pero me trajeron de Par\u00eds y sigo preguntando lo mismo. Vi\u00e9ndolo bien, mi vida ha sido un inmenso signo de interrogaci\u00f3n y ahora sigo pregunt\u00e1ndome c\u00f3mo hacer las cosas y qu\u00e9 va a pasar con M\u00e9xico, cu\u00e1l va a ser el destino de mis 10 nietos y el de todos los ni\u00f1os de nuestro pa\u00eds\u201d, asegur\u00f3 la autora.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a>Por Elena Poniatowska<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el mundo actual , quiz\u00e1 sea a las mujeres a quienes toque decir lo indecible. Despu\u00e9s de haber guardado silencio tanto tiempo, los atisbos de un lenguaje nuevo ya han sentado precedentes. Aunque el proceso es largo y todav\u00eda no conocemos&nbsp; bien a bien nuestra propia voz, hemos comenzado a decir lo que no se dice y , con ello, a hacer tambalear las estructuras de una sociedad farisaica por naturaleza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las mujeres crecemos regidas por un monos\u00edlabo: \u201cNo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Antes de ense\u00f1arnos lo que podemos hacer, nos ense\u00f1an lo que no, lo que es prohibido, lo que es incorrecto, lo que es indecente, lo que es imposible, t\u00fa no, a ti no te toca, enti\u00e9ndelo. Nom\u00e1s no y no hay de otra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A\u00fan no hemos salido. El machismo no lo hurtamos, lo heredamos. Es ya un lugar com\u00fan hablar de los destrozos de la Conquista, que no solo hizo a\u00f1icos nuestros valores sino que nos dej\u00f3 sin asideros,&nbsp; destecharon nuestras casas y canjearon nuestros dioses de la fertilidad y de la lluvia por un Cristo que no s\u00f3lo no ejerci\u00f3 sus poderes sino que muri\u00f3 en la cruz como una pobre cosa .\u00a1Bajo que signo m\u00e1s atroz se fund\u00f3 nuestro mestizaje, el de la violencia y el ultraje. Somos hijos del conquistador y de la chingada, como lo dijo Octavio Paz, y aunque contradiciendo a Shulenburg&nbsp; -la Virgen de Guadalupe, al parecerse precisamente a un indio mansito del Tepeyac, \u201cno hizo nada igual con ninguna otra naci\u00f3n \u201c, su&nbsp; gran manto&nbsp; de estrellas tampoco&nbsp; alcanza&nbsp; a resarcirnos&nbsp; y la ofensa contin\u00faa al rojo vivo. Despu\u00e9s de 500 a\u00f1os seguimos siendo los chingados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 1997 el panorama es desolador. El polvo blanco del narcotr\u00e1fico ha ca\u00eddo como sal sobre nuestras cabezas que, as\u00ed, mantenemos sin levantar. Colosio, Ru\u00edz Massieu y el cardenal Posadas son los muertos de una serie de atentados&nbsp; en los que todos hemos resultado heridos. Los cr\u00edmenes pol\u00edticos constituyen&nbsp; la m\u00e1s grave evidencia de que nuestro <em>status quo<\/em>&nbsp; e la corrupci\u00f3n.&nbsp; Nos convertimos en c\u00f3mplices al no protestar contra nuestros gobiernos, al tolerarlos con esta inmensa capacidad de aguante que tenemos, tan inmensa que a Dios guarde la&nbsp; hora. La conciencia mexicana y la autoestima como naci\u00f3n est\u00e1n da\u00f1adas de por vida y la verg\u00fcenza nos remite a la visi\u00f3n de los vencidos, \u201cnuestra moral, sus dogmas y certezas\/se ahogaron en un vaso\u201d, escribe el poeta Jos\u00e9 Emilio Pacheco.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Screenshot_20231111-1336452-815x1024.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-73837\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Franz Fanon olvid\u00f3 incluirnos dentro de <em>Los condenados de la tierra.<\/em> Somos 93 millones de habitantes, la onceava naci\u00f3n m\u00e1s poblada de la tierra y, seg\u00fan los analistas, M\u00e9xico se encamina a la dependencia total a punto de convertirse en una gigantesca cadena maquiladora, como la que ya existe en nuestros 3 mil kil\u00f3metros de frontera con el pa\u00eds m\u00e1s poderoso de la tierra, Estado Unidos. El narcotr\u00e1fico, en efecto, nos ha salado: el desempleo y la nula capacidad de compra, la inflaci\u00f3n, los salarios de hambre no permiten el acceso de las mayor\u00edas a la vida c\u00edvica y ni siquiera a la ciudadan\u00eda. Hasta 1994, nuestros casi 10 millones de ind\u00edgenas no pod\u00edan considerarse mexicanos. No pretendo que nos instalemos en la autocompasi\u00f3n ni que asumamos otra vez el papel de v\u00edctimas, pero la prensa mexicana y el papel de las mujeres dentro del proceso de democratizaci\u00f3n s\u00f3lo pueden analizarse desde la realidad que es \u00e9sta y no otra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Frente a lo desolador del panorama actual, parece incre\u00edble reconocer en M\u00e9xico al pa\u00eds de la primera imprenta, la de Juan Pablos, y al de la segunda universidad del continente, despu\u00e9s de la de Santo Domingo. El periodismo se inicia durante la etapa colonial, y hasta principios del siglo pasado aparece la que pudiera ser la primera periodista en nuestro pa\u00eds: Leona Vicario, la insurgente que colabor\u00f3 en la creaci\u00f3n del peri\u00f3dico <em>El Ilustrador Nacional.<\/em> Hasta hace unas d\u00e9cadas, ejercer el periodismo era, para una mujer, casi un acto de hero\u00edsmo. Sin embargo, desde un principio las mujeres establecen que ser madre no tiene por qu\u00e9 ser su \u00fanica finalidad, que exigen educaci\u00f3n, apoyo legal y cambiar el estrecho espacio en el que est\u00e1n confinadas: el de la crianza, la cocina, la casa. El dicho \u201cLa mujer en casa y con la pata rota\u201d o \u201cComo la escopeta, cargada y en un rinc\u00f3n\u201d, sigue vigente. En los hogares mexicanos, la prioridad nunca es la educaci\u00f3n de la mujer, sino la del hombre; la vida dom\u00e9stica sigue siendo su destino. Por eso llama tanto la atenci\u00f3n que para las ind\u00edgenas de Chiapas el EZLN resultara su mejor opci\u00f3n en una vida de sometimiento al hombre y a sus circunstancias. A diferencia de la Revoluci\u00f3n, en que el papel de la mayor\u00eda de las soldaderas era alimentar a la tropa y seguir a pie a su hombre montado a caballo, las zapatistas ocupan cargos de direcci\u00f3n dentro de su movimiento. Durante la etapa revolucionaria, sin embargo, aparece en el periodismo una luchadora ejemplar: Carmen Serd\u00e1n, que firmaba sus art\u00edculos con un seud\u00f3nimo de hombre, Marcos Serrato, en el peri\u00f3dico clandestino <em>No-reelecci\u00f3n<\/em> de su hermano Aquiles. Al ser sitiada, defendi\u00f3 su casa en Puebla; donde fue herida y aprehendida. Precursora de la Revoluci\u00f3n fue Juana Bel\u00e9n Guti\u00e9rrez de Mendoza, en cuya fotograf\u00eda aparece como un se\u00f1or muy serio, y que igualmente fue llevada a la c\u00e1rcel en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n por la l\u00ednea de sus art\u00edculos; desde los 22 a\u00f1os colabor\u00f3 en <em>El Hijo del Ahuizote<\/em> y, para fundar su propio peri\u00f3dico, <em>V\u00e9sper<\/em>, vendi\u00f3 su \u00fanico patrimonio: unas cabras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los a\u00f1os 40 y 50, Rosa Castro, Elvira Vargas, Magdalena Mondrag\u00f3n, Adelina Zendejas, Sara Moir\u00f3n allanaron el camino para las que seguir\u00edan despu\u00e9s. Con Amalia de Castillo Led\u00f3n, Adelina Zendejas obtuvo en tiempos de Adolfo Ruiz Cortines el voto para la mujer. Antes una mujer de izquierda, Cuca Garc\u00eda, encabez\u00f3 el Frente \u00danico pro-Derechos de la Mujer. Y ni qu\u00e9 decir de las yucatecas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ya las periodistas de la generaci\u00f3n siguiente no tuvieron que hacer lo que Elvira Vargas, quien en una ocasi\u00f3n, despu\u00e9s de enviar su reporte, cort\u00f3 el cable del tel\u00e9fono para que Carlos Denegri no pudiera ganarle la noticia; eran los m\u00e9todos a que obligaba la despiadada competencia con los reporteros varones de la \u00e9poca. Ana Cecilia Trevi\u00f1o <em>Bambi<\/em>, en <em>Exc\u00e9lsior<\/em>, logr\u00f3 cambiar la secci\u00f3n de \u201csociales\u201d, un aparador de novias y quincea\u00f1eras que acab\u00f3 colgando en p\u00e1ginas interiores para darle preeminencia a reportajes y entrevistas culturales. En 1968, la columna <em>La O por lo Redondo <\/em>de Mar\u00eda Luisa <em>La China<\/em> Mendoza en <em>El D\u00eda<\/em> result\u00f3 crucial para el movimiento estudiantil, al rese\u00f1arlo paso a paso y abrir un espacio a los j\u00f3venes. Durante los 70, la figura de Margarita Garc\u00eda Flores es fundamental dentro del periodismo universitario y en el lanzamiento del periodismo feminista con <em>Fem. <\/em>A\u00f1os m\u00e1s tarde, Ver\u00f3nica Ortiz abri\u00f3 los micr\u00f3fonos de la radio y la tv a las nuevas generaciones en sus programas de educaci\u00f3n sexual con tel\u00e9fono abierto, sobre los que invariablemente ha acabado cayendo la censura. Hoy en d\u00eda, pese a todo, Ver\u00f3nica, al igual que Mar\u00eda Victoria Llamas, contin\u00faa inalterable como voz disidente dentro de los medios electr\u00f3nicos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Screenshot_20231111-1336522-1024x1020.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-73836\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estas son las periodistas de hoy en d\u00eda. Las secciones de \u201csociales\u201d han subsistido en algunos grandes diarios pero resulta curioso advertir que, hoy, las principales columnas del g\u00e9nero son firmadas no por mujeres sino por hombres. Mario de la Reguera, Enrique Castillo Pesado y Juan Jos\u00e9 Origel, entre otros, son los que nos informan qui\u00e9nes son las mejor vestidas, cu\u00e1l es el perfume de moda y c\u00f3mo vive la <em>beautiful people<\/em>. Las primeras planas de los diarios, en cambio, se pueblan cada vez m\u00e1s de nombres femeninos, que son los que ahora suelen firmar las ocho columnas. La estrella indiscutible de las \u201cfuentes\u201d financieras es una mujer: Rossana Fuentes-Ber\u00e1in, y la de las obreras tambi\u00e9n: Andrea Becerril. Alma Guillermoprieto destaca con sus grandes reportajes en el <em>New Yorker <\/em>y en el <em>Washington Post. <\/em>Cristina Pacheco ha mantenido una carrera de una tenacidad admirable a lo largo de los a\u00f1os y ahora la vemos combatir desde tres frentes: prensa, radio y tv. Es conmovedor, por cierto, el caso de su compa\u00f1era de cabina Lourdes Guerrero, quien, invadida por el c\u00e1ncer hasta el \u00faltimo d\u00eda se mantuvo al frente de su micr\u00f3fono en la XEW.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">S\u00ed ya desde los a\u00f1os 70 las corresponsales de guerra de <em>Unom\u00e1suno<\/em> en El Salvador eran Carmen Lira como reportera y Maritza L\u00f3pez como fot\u00f3grafa, lo que ocurri\u00f3 durante el estallido chiapaneco de 1994 fue definitivo: desde el frente de batalla, las noticias eran enviadas, a riesgo de sus vidas, por mujeres. Al menos en <em>La Jornada, <\/em>y sin dejar de recordar a Hermann Bellinghausen y Jaime Avil\u00e9s, las reporteras brillaron por su valent\u00eda y profesionalismo, principalmente Blanche Petrich, Rosa Rojas, Matilde P\u00e9rez y Frida Hartz, quien hecha un ovillo dentro de su Volkswagen, sobrevivi\u00f3 milagrosamente a una lluvia de balas en San Crist\u00f3bal. \u201cNada hay m\u00e1s viejo que el peri\u00f3dico de la v\u00edspera\u201d, reza el refr\u00e1n, y los logros del periodismo suelen olvidarse con facilidad. Ejercemos un oficio de naturaleza ef\u00edmera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dicen en Chiapas que el primer levantamiento no fue en 1994 sino en marzo de 1993, cuando las zapatistas comenzaron a movilizarse para exigir sus derechos \u201cCuando se reuni\u00f3 el CCRI a votar las leyes -narra el <em>subcomandante Marcos<\/em> en una carta a \u00c1lvaro Cepeda Neri publicada en <em>La Jornada<\/em>-, fueron pasando una a unas las comisiones de justicias, ley agraria, impuestos de guerra, derechos y obligaciones de los pueblos en lucha, y la de mujeres\u201d. En voz de una tzotzil de nombre Susana, cuenta, fue esta propuesta, la \u201cLey de las Mujeres\u201d, la que despert\u00f3 mayor pol\u00e9mica: \u201cQueremos que no nos obliguen a casarnos con el que no queremos. Queremos tener los hijos que queremos y podamos cuidar. Queremos derecho a tener cargo en la comunidad. Queremos derecho a decir nuestra palabra y que se respete. Queremos derecho a estudiar y hasta de ser choferes\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La propuesta fue aprobada por unanimidad. Vuelvo a citar a <em>Marcos<\/em> en su relato de los hechos: \u201cAlg\u00fan responsable tzeltal coment\u00f3: \u00b4Lo bueno es que mi mujer no entiende espa\u00f1ol, que si no\u2026\u00b4. Una oficial insurgente, tzotzil, y con grado mayor de infanter\u00eda, se le va encima: \u00b4Te chingaste porque lo vamos a traducir en todos los dialectos\u00b4\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Ley revolucionaria de las Mujeres promulgada por el EZLN contempla entre sus principios el derecho de las mujeres a la educaci\u00f3n, a la salud, a trabajar y recibir un salario justo, a elegir a su pareja, a ocupar cargos de direcci\u00f3n y establece en su punto octavo: \u201cNinguna mujer podr\u00e1 ser golpeada o maltratada f\u00edsicamente ni por familiares ni por extra\u00f1os. Los delitos de intento de violaci\u00f3n o violaci\u00f3n ser\u00e1n castigados severamente\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el periodismo mexicano, desde los a\u00f1os 80 las mujeres han logrado feminizar la noticia y de este modo, democratizar la prensa. Por feminizar el periodismos me refiero no a vestirlo de rosa ni ponerle tacones altos, sino a la inclinaci\u00f3n marcada en los medios hacia las causas silenciadas o antes confinadas a cuatro l\u00edneas \u00e1gata. Finalmente son las mujeres las que han hecho entrar&nbsp; a las p\u00e1ginas de los peri\u00f3dicos a los homosexuales (baste un nombre: Nancy C\u00e1rdenas), los discapacitados (Carmelina Ortiz Monasterio de Molina), los indios (Rigoberta Mench\u00fa), los ni\u00f1os de la calle, los enfermos mentales, los \u201craros\u201d, los at\u00edpicos. Las&nbsp; minor\u00edas han salido de sus <em>guetos. <\/em>Recordemos que las mujeres seguimos siento tratadas como minor\u00eda a&nbsp; pesar de que demogr\u00e1ficamente constituimos la mayor\u00eda: 52 por ciento de la poblaci\u00f3n y m\u00e1s del 50 por ciento del padr\u00f3n y de la votaci\u00f3n registrada. En t\u00e9rminos legales, la discriminaci\u00f3n no existe en M\u00e9xico; sin embargo una investigaci\u00f3n de Norma L\u00f3pez Cano y Aveleyra consigna que, en nuestra vida como pa\u00eds independiente, de 180 cargos en secretar\u00edas de Estado, s\u00f3lo 6 han sido ocupados por mujeres, es decir, apenas un 3 por ciento; \u00fanicamente 3 gobernadoras hemos tenido (1.1 por ciento) contra 262 gobernadores, y s\u00f3lo 318 diputadas entre 3 mil 700 curules, o sea el 8 por ciento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entre los humanos el g\u00e9nero (femenino, masculino) es determinante en el modo de ver, de sentir de expresar. El periodismo tambi\u00e9n es una cuesti\u00f3n de g\u00e9nero. El Vietnam que ve Susan Sontag es distinto al de los soci\u00f3logos, los historiadores, los analistas pol\u00edticos. Oriana Fallaci lanza preguntas impensables en un en entrevistador hombre. En M\u00e9xico, Marta Lamas (<em>debate feminista<\/em> y Sara Lovera (<em>DobleJornada) <\/em>han llevado a la primera plana temas antes soterrados como la violaci\u00f3n y el aborto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Screenshot_20231111-1336582-1024x763.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-73835\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hace unos cuantos d\u00edas, el 12 de febrero sali\u00f3 libre Claudia Rodr\u00edguez y la \u201cRayuela\u201d de&nbsp; <em>La Jornada <\/em>concluy\u00f3: \u201cCon todo, la libertad de Claudia Rodr\u00edguez es un triunfo de la raz\u00f3n contra el machismo salvaje\u201d. Vale la pena detenerse en el caso de Claudia porque es un triunfo del movimiento feminista mexicano -muy concretamente de Marta Lamas y su equipo- y un paso gigantesco hacia la democratizaci\u00f3n. Al salir despu\u00e9s de un a\u00f1o ocho d\u00edas de c\u00e1rcel, Claudia hizo una declaraci\u00f3n contundente: \u201cVolver\u00eda a defenderme con lo que tuviera si alguien quisiera abusar de mi cuerpo\u201d. En un pa\u00eds de dejadas, esta frase resulta ins\u00f3lita, sobre todo despu\u00e9s de haber sufrido en la c\u00e1rcel vejaciones y torturas. \u00bfC\u00f3mo se defendi\u00f3 Claudia del que quiso abusar de su cuerpo? Con una pistola, aunque habr\u00eda de afirmar que no est\u00e1 a favor de que las mujeres porten armas. Su liberaci\u00f3n es casi un milagro porque todas las evidencias y sobre todo las convenciones se conjuraron en su contra y era obvia la pregunta: \u00bfqu\u00e9 hace en la calle a las seis de la ma\u00f1ana una madre de cinco hijos que anduvo toda la noche de parranda con una amiga?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Claudia es la proveedora de su casa, una mujer independiente, fuerte, que toma decisiones propias. Vivimos en un pa\u00eds poco costumbrado a la mujer que sale sola, incluso si lo hace de acuerdo con su esposo. Con el suyo, Claudia se turnaba para cuidar a los hijos. Tra\u00eda un arma porque la hab\u00edan asaltado dos veces en su negocio de compra-venta. Hace poco en Guadalajara varios hombres entraron a un gimnasio, violaron a las mujeres y las dejaron en estado de <em>shock<\/em>. Sus maridos las apoyaron para denunciar a los violadores, ellas los identificaron y sin embargo salieron libres. En los penales mexicanos, dice Patricia Mercado, es muy raro el violador que est\u00e9 cumpliendo su condena. Si hubiera una educaci\u00f3n sexual en la familia y en las escuelas, si el muchacho viera la reacci\u00f3n de la mam\u00e1 o de la hermana ante la violaci\u00f3n, probablemente se pondr\u00eda en el lugar de la mujer y no caer\u00eda en el juego aterrador de \u201cVamos a echarnos a \u00e9sa\u201d en el acelere del revent\u00f3n. Si la violaci\u00f3n se pusiera a debate p\u00fablico y se oyera lo que dicen las mujeres, muchos no se dejar\u00edan llevar por el machismo ancestral y simplemente no se les ocurrir\u00eda semejante acci\u00f3n. En el caso de Claudia Rodr\u00edguez la acci\u00f3n concertada y oportuna de distintos grupos feministas demostr\u00f3 algo muy valioso: que las autoridades son capaces de rectificar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En los peri\u00f3dicos, las mujeres no s\u00f3lo introducen los grandes temas sino que vuelven trascendentes los de la vida diaria. Son ellas las que han demostrado que lo personal es pol\u00edtico y lo individual colectivo. Su propuesta de relaciones humanas y de desarrollo de la sociedad es nueva, porque el lado de la b\u00fasqueda del poder, de la productividad, de la autoridad, colocan el afecto y las necesidades m\u00e1s \u00edntimas, generalmente despreciadas en el mundo pol\u00edtico. Ponen en el orden del d\u00eda la gran transformaci\u00f3n de la mujer, que es la de la sociedad entera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las organizaciones no gubernamentales han contribuido a que las mujeres dejen de ser invisibles. As\u00ed sucedi\u00f3 en el terremoto de 1985, en que el gremio m\u00e1s golpeado result\u00f3 ser el de las costureras cuya tragedia todos olvidaron, hasta que, con Evangelina Corona a la cabeza, marcharon por San Antonio Abad para denunciar su abandono y su explotaci\u00f3n de a\u00f1os. \u00bfPor qu\u00e9 nadie les hizo caso? Eran mujeres, madres solteras, obreras que laboraban en condiciones muy parecidas a las de la Inglaterra que retrata Dickens: talleres clandestinos, edificios derruidos. De nuevo las reporteras hicieron valer su indignaci\u00f3n al hacerla p\u00fablica. Sara Lovera en <em>La Jornada <\/em>les dio voz, document\u00f3 el tema durante m\u00e1s de tres meses y lo sigue haciendo a la fecha en <em>DobleJornada.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si el curso de la historia pol\u00edtica de Argentina fue transformado por las <em>Madres de la Plaza de Mayo<\/em>, en M\u00e9xico ocurri\u00f3 algo similar con las podr\u00edamos llamar \u201cMadres del Z\u00f3calo\u201d, la Uni\u00f3n de Madres con Hijos Desaparecidos. Rosario Ibarra de Piedra, con su asombrosa capacidad de convocatoria, logr\u00f3 reunir a mujeres de todos los sitios de la Rep\u00fablica que hab\u00edan perdido a un hijo durante los a\u00f1os 60: se\u00f1oras de su casa, campesinas a quienes jam\u00e1s se les habr\u00eda ocurrido protestar frente al atropello, no porque no lo sufrieran sino porque su marido les imped\u00eda cualquier movimiento: \u201cNo te metas en eso, no nos vayan a amolar a todos, tenemos otros hijos, vieja, acu\u00e9rdate\u201d. Se conformaban con llorar y decir: \u201cYa le mandamos decir su misa, qui\u00e9n sabe en qu\u00e9 andaba mi muchacho, que Dios lo perdone\u201d. Nadie hubiera cre\u00eddo que estas mismas madres, esa masa amorfa, inerte y sojuzgada, llegar\u00eda un d\u00eda a corear frente a Palacio Nacional: \u201cVivos los llevaron, vivos los queremos\u201d, y se enfrentar\u00eda a la fuerza p\u00fablica, har\u00eda huelga de hambre y se instalar\u00eda en un campamento en el atrio de la Catedral metropolitana, a unos metros del Palacio Nacional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quienes hicieron trascender el grito aquel en notas period\u00edsticas fueron en su mayor\u00eda mujeres, las reporteras que dieron seguimiento a la huelga de hambre, a los <em>plantones<\/em>, a la campa\u00f1a de Rosario como la primera candidata a la Presidencia de la Rep\u00fablica y el movimiento pol\u00edtico que engendr\u00f3 su lucha. Recuerdo que cundo le llev\u00e9 a Jos\u00e9 Pag\u00e9s Llergo el primer reportaje sobre do\u00f1a Rosario, me dijo textualmente: \u201cpinche vieja loca\u201d (nunca supe si se refer\u00eda a m\u00edo o a ella, m\u00e1s bien creo que las dos). Do\u00f1a Rosario romp\u00eda los c\u00e1nones, estaba en la oposici\u00f3n, se sal\u00eda del huacal. En lugar de quedarse encerrada en su casa de Monterrey a llorar, vino a la capital a organizar un movimiento a nivel nacional, cambi\u00f3 para convertirse en una formidable luchadora social. obviamente el partido de la revoluci\u00f3n institucionalizada no iba a tolerar su denuncia. \u201c\u00bfPresos pol\u00edticos en M\u00e9xico? \u00a1Nunca! Si M\u00e9xico es el pa\u00eds del exilio de todos los opositores de la tierra, ha recibido a todos los contestatarios del mundo, desde la guerra civil de Espa\u00f1a en 1939 hasta los perseguidos por las dictaduras y los reg\u00edmenes militares de Am\u00e9rica Latina, desde R\u00f3mulo Gallegos hasta los chilenos que se jugaron la vida con Salvador Allende\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En torno a Guadalupe Loaeza se ha dado un verdadero fen\u00f3meno en los \u00faltimos tiempos. Las se\u00f1oras de los barrios de las casas ricas fueron las primeras en protestar por el desastre salinista frente a Los Pinos Si Ira Hohenlohe se quej\u00f3 hace a\u00f1os de que las burguesas mexicanas s\u00f3lo hablaban de ni\u00f1os y sirvientas, ahora se sorprender\u00eda al ver su capacidad de indignaci\u00f3n, que no se queda ya en pl\u00e1ticas durante sus sesiones de canasta sino que salen a la calle, sudan y se acongojan, realizan marchas, pronunciamientos pol\u00edticos, se comprometen.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>El Heraldo<\/em>, un peri\u00f3dico que refleja las actividades sociales de las mujeres, sus modas y cocteles, public\u00f3 el 11 y el 12 de febrero la larga declaraci\u00f3n de bienes de Paulina Casta\u00f1\u00f3n R\u00edos Zertuche, esposa de Ra\u00fal Salinas de Gortari. Afirma que su fortuna personal de 5 millones de d\u00f3lares la obtuvo de su primer marido, un hijo del expresidente Gustavo D\u00edaz Ordaz. A esto se suman otros 12 millones -s\u00ed, claro, tambi\u00e9n de d\u00f3lares- que, explica, fueron el regalo de bodas de su actual esposo, hu\u00e9sped distinguido de Almoloya. En cuanto a sus bienes ra\u00edces, aclar\u00f3 que s\u00f3lo es propietaria de seis casas: una en M\u00e9xico y las otras en McCallen, Texas y Nueva York. Me pregunto c\u00f3mo les caer\u00eda esta informaci\u00f3n a mis amigas, las llamadas \u201cse\u00f1oras de Las Lomas\u201d que ya no s\u00f3lo abren el peri\u00f3dico en las secciones \u201cpropias de su sexo\u201d sino que leen con lupa a Ciro G\u00f3mez Leyva, H\u00e9ctor Aguilar Cam\u00edn, Federico Reyes Heroles, Adolfo Aguilar Z\u00ednzer, Sergio Aguayo Quezada, Octavio Rodr\u00edguez Araujo, Luis Javier Garrido y los taquilleros Miguel \u00c1ngel Granados Chapa y Carlos Ram\u00edrez.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mucho es lo que han hecho las mujeres y sus logros actuales, que a diario vemos publicados; no los hubi\u00e9ramos cre\u00eddo hace apenas unos a\u00f1os. No obstante, en el \u201cg\u00e9nero de opini\u00f3n\u201d no ha surgido todav\u00eda una mujer editorialista de la talla de Octavio Paz, Carlos Fuentes, Carlos Monsiv\u00e1is, Lorenzo Meyer, Raymundo Riva Palacio, Enrique Krauze o Jorge Casta\u00f1eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Algo sucede y no es un problema de talento, porque para ejemplo tenemos a Margarita Michelena con su estilo incuestionable, a Martha Robles, su bagaje universitario y acad\u00e9mico, a Marie Claire Acosta con su informaci\u00f3n exacta, y la valent\u00eda a toda prueba de Man\u00fa Dornbierer. En cambio, a nivel de directoras de peri\u00f3dicos, si Socorro D\u00edaz abri\u00f3 el camino, hoy Carmen Lira, elegida un\u00e1nimemente en <em>La Jornada<\/em>, conduce este diario tan bien como lo hac\u00eda su antecesor, Carlos Pay\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ojal\u00e1 y la pol\u00edtica, que funciona tan mal y est\u00e1 tan desacreditada, tomara en cuenta la vida simple, la de diario, dejara de hablar de n\u00fameros, de confederaciones y de fuerzas vivas y hablara de personas. As\u00ed como se ha feminizado el periodismo, ser\u00eda deseable feminizar la pol\u00edtica, y que en ella se reflejaran los peque\u00f1os grandes problemas y las necesidades m\u00e1s inmediatas de los mexicanos. Tal vez ser\u00eda \u00e9se el punto de partida por el cambio que tanto necesitamos \u201cotro modo de ser humano y libre\u201d, como lo pidi\u00f3 Rosario Castellanos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Elena Poniatowska recibi\u00f3 este premio, entre muchos a lo largo de su vida de periodista, maestra de la entrevista, la cr\u00f3nica, el reportaje y de la vida real historias de \u00a0ficci\u00f3n, algunas\u00a0 c\u00e9lebres como Hasta no verte Jes\u00fas M\u00edo.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":73838,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"footnotes":""},"categories":[64],"tags":[],"class_list":["post-73839","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-para-saber"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73839","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=73839"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73839\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/73838"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=73839"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=73839"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=73839"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}