{"id":73579,"date":"2023-11-06T16:50:12","date_gmt":"2023-11-06T22:50:12","guid":{"rendered":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/?p=73579"},"modified":"2023-11-06T16:50:12","modified_gmt":"2023-11-06T22:50:12","slug":"una-foto-una-historia-feminista-la-caravana-del-hambre-las-mujeres-por-la-dignidad-en-las-minas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/una-foto-una-historia-feminista-la-caravana-del-hambre-las-mujeres-por-la-dignidad-en-las-minas\/","title":{"rendered":"Una foto, una historia feminista| La caravana del hambre: las mujeres por la dignidad en las minas"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>&nbsp;Ang\u00e9lica Jocelyn Soto Espinosa<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SemM\u00e9xico\/La Cr\u00edtica, 6&nbsp; de noviembre, 2023.- Las mujeres han estado, en el pasado y el presente, al frente de las principales protestas por los derechos de quienes trabajan en las minas en M\u00e9xico, una industria que a lo largo de los a\u00f1os ha cobrado la vida de miles de personas y ha causado da\u00f1os medioambientales irreversibles en M\u00e9xico.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La foto de esta nueva entrega de la secci\u00f3n&nbsp;<em>Una foto, una historia feminista<\/em>&nbsp;se titula&nbsp;<em>Mujeres y mineros de Nueva Rosita con carteles durante la caravana del Hambre<\/em>. Se le atribuye al fot\u00f3grafo Agust\u00edn V\u00edctor Casasola.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la imagen se observa a un grupo de mujeres y un ni\u00f1o que avanzan en grupo, mientras sostienen pancartas con ilustraciones de mineros trabajando y la leyenda \u00abParemos la agresi\u00f3n a la clase obrera\u00bb.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La fecha de la fotograf\u00eda se estima entre enero y marzo de 1951. En esa \u00e9poca se llev\u00f3 a cabo en M\u00e9xico una manifestaci\u00f3n que recorri\u00f3 a pie 1500 km desde una comunidad carbonera en Coahuila, llamada Nueva Rosita, hasta la Ciudad de M\u00e9xico. Esta marcha se llam\u00f3 originalmente&nbsp;<em>Caravana de mineros,<\/em>&nbsp;pero fue nombrada en la prensa como&nbsp;<em>Caravana del hambre<\/em>, ya que entre las principales demandas de quienes participaron en ella estaba el derecho a la salud y la alimentaci\u00f3n de las familias mineras<em>.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque las investigaciones y notas de la \u00e9poca destacan la participaci\u00f3n de 4 mil 200 mineros, las fotograf\u00edas dan cuenta de muchas mujeres (probablemente la mayor\u00eda esposas, madres, hijas o hermanas de los mineros) que tambi\u00e9n participaron en la protesta en una posici\u00f3n activa. De acuerdo con datos recopilados en un informe especial de la Comisi\u00f3n Nacional de Derechos Humanos (CNDH), a la caravana asistieron exactamente 100 mujeres y 30 ni\u00f1as y ni\u00f1os, quienes atravesaron los estados de Nuevo Le\u00f3n, Tamaulipas, San Luis Potos\u00ed, Hidalgo y el Estado de M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/MUJERES-2.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"602\" height=\"317\" src=\"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/MUJERES-2.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-73581\" style=\"aspect-ratio:1.8990536277602523;width:454px;height:auto\"\/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Nueva Rosita era una de varias comunidades formadas en la regi\u00f3n carbon\u00edfera de Coahuila desde la d\u00e9cada de 1920 por poblaciones migrantes que fueron atra\u00eddas por la promesa de oportunidades laborales en la industria minera. Las empresas&nbsp;<em>Mexican Zinc Company<\/em>&nbsp;y&nbsp;<em>Carbon\u00edfera de Sabinas<\/em>, del consorcio ASARCO, dise\u00f1aron y construyeron un centro habitacional minero para controlar a los obreros y hacerlos dependientes de la iniciativa patronal tambi\u00e9n en su vida social, explic\u00f3 el investigador \u00c1ngel Bassols Batalla en un texto retomado en el sitio<em>&nbsp;Mem\u00f3rica.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 1950, los trabajadores de la mina comenzaron una huelga en contra de las empresas del consorcio ASARCO porque los empresarios, respaldados por el gobierno del entonces presidente Miguel Alem\u00e1n, redujeron las prestaciones laborales; cancelaron contratos de trabajo; limitaron la organizaci\u00f3n sindical y afectaron a toda la poblaci\u00f3n, cuya vida depend\u00eda directamente de la din\u00e1mica laboral en las minas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De acuerdo con Bassols Batalla, ASARCO intent\u00f3 hacer desistir a los huelguistas por diversos medios, la mayor\u00eda ilegales: contrat\u00f3 esquiroles, retuvo salarios, clausur\u00f3 la cooperativa de consumo que los abastec\u00eda de alimentos; congel\u00f3 los fondos sindicales; cerr\u00f3 la cl\u00ednica obrera; se censur\u00f3 la correspondencia de los mineros y se suspendi\u00f3 el servicio de agua y alumbrado de las casas. Las y los ciudadanos eran detenidos, registrados e interrogados por patrullas federales que recorr\u00edan d\u00eda y noche las calles de Nueva Rosita.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El poblado fue declarado por el gobierno federal como \u00abEstado de sitio\u00bb en el que los derechos b\u00e1sicos de la poblaci\u00f3n fueron cancelados. De acuerdo con las investigaciones de esa \u00e9poca, debido a la falta de comida y atenci\u00f3n m\u00e9dica, las ni\u00f1as y los ni\u00f1os enfermaban por montones y la empresa amenaz\u00f3 a los m\u00e9dicos privados que les prestaran ayuda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La huelga fue apoyada por diferentes actores, nacionales e internacionales, pero, de acuerdo con Bassols, la participaci\u00f3n de las mujeres fue central. En Nueva Rosita se crearon asociaciones como la Alianza Femenil Coahuilense, encabezada por activistas como Lupe Rocha, Adela Ochoa, Juana Jasso y Amelia Mata, entre otras mujeres, la cual intervino como una instancia de mediaci\u00f3n en el conflicto.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cOtra destacada participante fue (la sindicalista y activista feminista) [sic] Esperanza L\u00f3pez Mateos, quien incluso se traslad\u00f3 a Nueva Rosita y ayud\u00f3 en la organizaci\u00f3n de las mujeres y a conseguir v\u00edveres y medicamentos\u201d, dijo el investigador.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El Taller de Gr\u00e1fica Popular fue quien les elabor\u00f3 volantes y carteles para difundir la lucha de las y los carboneros. En otro art\u00edculo, el investigador Jos\u00e9 Rivera Castro destac\u00f3 la participaci\u00f3n de la comunista y sufragista Consuelo Uranga.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La caravana&nbsp;<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin llegar a ning\u00fan acuerdo y en un estado de sitio, no s\u00f3lo los trabajadores, sino las mujeres de sus familias enteras y todo el poblado de Nueva Rosita, y otras comunidades cercanas afectadas, emprendieron el 20 de enero la caravana que recorri\u00f3 todo el pa\u00eds y que lleg\u00f3 hasta la Ciudad de M\u00e9xico 49 d\u00edas despu\u00e9s, el 10 de abril de 1951.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Durante la caravana, la participaci\u00f3n de las mujeres tambi\u00e9n fue central y pol\u00edtica. De acuerdo con los testimonios recabados por Rivera Castro, una integrante de la marcha llamada Mar\u00eda Guadalupe Rocha habl\u00f3 en un mitin para pedir garant\u00edas y justicia para la clase obrera, critic\u00f3 la cobertura de la prensa (que daba prioridad a la versi\u00f3n oficialista y desprestigiaba al movimiento), mencion\u00f3 la intromisi\u00f3n de los Estados Unidos en el conflicto y exigi\u00f3 el respeto a los derechos de los trabajadores.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"alignleft size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/MUJERES-3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"467\" height=\"594\" src=\"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/MUJERES-3.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-73580\" style=\"aspect-ratio:0.7861952861952862;width:364px;height:auto\"\/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En su cr\u00f3nica sobre esta protesta, el escritor Jos\u00e9 Revueltas relat\u00f3: \u00abrecuerdo los pies deformes de una mujer, Hortensia \u00c1lvarez, mientras refrescaba sus plantas agrietadas en un sucio charco de agua; recuerdo esos pies y a\u00fan me parece que escucho las palabras que la mujer me dirigi\u00f3, en tanto sus labios se entreabr\u00edan magn\u00edficamente en una sonrisa llena de diafanidad y de orgullo: \u2014Nos ampollamos y nos volvemos a ampollar, pero ni quien nos detenga\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuando la caravana lleg\u00f3 a la ciudad de M\u00e9xico la esperaba un cerco policiaco y, de acuerdo con lo narrado en las investigaciones, el mitin que se intent\u00f3 instalar frente al edificio de la Suprema Corte de Justicia fue violentamente reprimido. Hubo un total de 100 personas lesionadas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las y los integrantes de la marcha nunca fueron recibidos ni escuchados por el presidente y, por el contrario, los mineros fueron despedidos y obligados a regresar a Coahuila en un tren compuesto de jaulas para ganado que fue proporcionado por el gobierno, una ofensa que los trabajadores rechazaron con dignidad, de acuerdo con el informe de la CNDH, quien adem\u00e1s reconoci\u00f3 que este hecho fue el antecedente del periodo de violencia de Estado \u2014conocido como guerra sucia\u2014 que se caracteriz\u00f3 por el uso de la fuerza para el silenciamiento y la represi\u00f3n de movimientos guerrilleros y, como hoy se sabe, comunidades habitadas por mujeres y ni\u00f1as no militantes.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La historia se repite<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como pas\u00f3 entonces, en la actualidad las mujeres de familias mineras siguen estando al frente de las protestas por la defensa de los derechos laborales, la dignidad y la vida. Un ejemplo son las llamadas \u2018viudas de Pasta de Conchos\u2019, a quienes se les nombr\u00f3 as\u00ed despu\u00e9s de una de las mayores tragedias mineras ocurridas en nuestro pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En 2006, 65 mineros quedaron atrapados en la mina 8 Pasta de Conchos, en Coahuila, propiedad del empresario Germ\u00e1n Larrea, due\u00f1o de Grupo M\u00e9xico, sobre quien pesa m\u00e1s de una tragedia ambiental y humana y a quien el gobierno federal sigue dando concesiones para la explotaci\u00f3n de la tierra.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De acuerdo con la documentaci\u00f3n de la Organizaci\u00f3n Pasta de Conchos, confirmada principalmente por las esposas, madres e hijas de los mineros, las familias se enteraron de la tragedia por las noticias porque la empresa no les avis\u00f3.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En las fotograf\u00edas de aquellos d\u00edas, se puede ver a grupos conformados casi totalmente por mujeres quienes esperaban informaci\u00f3n tras las rejas de la mina, iniciaron plantones, daban conferencias de prensa y organizaban movilizaciones. Hoy contabilizan 17 a\u00f1os y 173 d\u00edas sin que se terminen de rescatar los cuerpos de los mineros. Ellas, junto a otros familiares que han heredado la lucha, siguen exigiendo justicia.&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las mujeres han estado, en el pasado y el presente, al frente de las principales protestas por los derechos de quienes trabajan en las minas en M\u00e9xico, una industria que a lo largo de los a\u00f1os ha cobrado la vida de miles de personas y ha causado da\u00f1os medioambientales irreversibles en M\u00e9xico.\u00a0<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":73582,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[192],"tags":[],"class_list":["post-73579","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-a-fondo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73579","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=73579"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/73579\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/73582"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=73579"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=73579"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=73579"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}