{"id":72613,"date":"2023-10-15T14:48:22","date_gmt":"2023-10-15T20:48:22","guid":{"rendered":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/?p=72613"},"modified":"2023-10-15T14:48:25","modified_gmt":"2023-10-15T20:48:25","slug":"la-travesia-de-ailyn-desde-venezuela-hasta-guatemala","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/la-travesia-de-ailyn-desde-venezuela-hasta-guatemala\/","title":{"rendered":"La traves\u00eda de Ailyn desde Venezuela hasta\u00a0Guatemala"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Esta ilustraci\u00f3n fue generada mediante la herramienta de inteligencia artificial de Adobe ID, y representa a las j\u00f3venes Ailyn y Mayerlin en su paso por la selva del Dari\u00e9n<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ailyn, Mayerlin y tres ni\u00f1as emprendieron la ruta migrante a inicios de agosto: cruzaron la selva del Dari\u00e9n, entre Colombia y Panam\u00e1, hasta llegar a Guatemala<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hicieron una parada de d\u00edas para procesar lo vivido en seis pa\u00edses: un intento de violaci\u00f3n y la crudeza de un viaje para cinco mujeres que viajan solas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"https:\/\/laastilla.com\/author\/bitacorapersonal7\/\">Karla Ar\u00e9valo<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SemM\u00e9xico, Ciudad de M\u00e9xico, 15 de octubre, 2023. -La risa de Ailyn se oye en todo el segundo nivel de una cafeter\u00eda en el municipio de Chiquimula, en Guatemala. Se r\u00ede con Mayerlin, su amiga, tras haber cruzado seis pa\u00edses sin permisos de entrada. Se r\u00eden ambas porque, aunque una de ellas estuvo a nada de ser violada, logr\u00f3 burlar a sus agresores y ahora se hallan a la mitad del camino migrante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Eran las seis de la tarde de una tarde de agosto cuando Ailyn, Mayerlin y tres ni\u00f1as de 4, 7 y 14 a\u00f1os estaban recostadas en la puerta de un famoso restaurante en Chiquimula. Estaban solas a pesar de que el cielo comenzaba a oscurecer\u2026 y aunque el olor de la comida del restaurante compet\u00eda con el olor de las aguas negras del mercado municipal, ellas ten\u00edan hambre. \u201c\u00a1Le vendemos bombones por lo que sea su voluntad! Queremos darles de comer a las ni\u00f1as\u201d, dijo Ailyn, la menos penosa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ailyn tiene 23 a\u00f1os. Vivi\u00f3 en Venezuela hasta los 18. Reci\u00e9n dejaba la adolescencia cuando empac\u00f3 su ropa y se asent\u00f3 en Colombia. All\u00e1 vendi\u00f3 arepas y hallacas venezolanas sin lograr reunir m\u00e1s que lo de la comida del d\u00eda. Fue en ese pa\u00eds que conoci\u00f3 a Mayerlin, una madre soltera que se sum\u00f3 al viaje con sus tres hijas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para los migrantes provenientes de Am\u00e9rica del Sur, la \u00fanica ruta disponible para llegar a Centroam\u00e9rica es la selva del Dari\u00e9n, entre Colombia y Panam\u00e1. Una de las rutas migrantes m\u00e1s peligrosas del mundo, llena de monta\u00f1as escarpadas y r\u00edos, donde la lluvia es inclemente y los animales salen de entre los \u00e1rboles en busca de alimento. Pero no solo la naturaleza acecha a quienes cruzan la selva: adentro hay grupos criminales que le exigen dinero a los migrantes a cambio de permitirles el acceso. Nadie pasa sin pagar un precio.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ailyn, Mayerlin y las ni\u00f1as tardaron seis noches y siete d\u00edas en cruzar el Dari\u00e9n. Entraron por Necocl\u00ed, en el departamento de Antioquia, Colombia, hasta Capurgan\u00e1, la puerta de entrada a la peligrosa selva. Pagaron 250 d\u00f3lares por un brazalete que les dio una incierta inmunidad contra los delincuentes hasta el lado de Panam\u00e1 \u2014siempre dentro de la selva\u2014 donde relatan que un grupo de hombres les pidi\u00f3 100 d\u00f3lares m\u00e1s para dejarlas continuar.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cNos dijeron que eran 100 d\u00f3lares por cabeza o si no le ten\u00edan que meter mano a las mujeres o nadie sal\u00eda de ah\u00ed (\u2026) Si uno se pone molesta o a pelear con ellos, ellos hacen contigo lo que quieran porque ah\u00ed no hay polic\u00edas. Nos dijeron que no nos fu\u00e9ramos a poner brutas o nadie sal\u00eda de ah\u00ed\u201d, relata Ailyn. Las mujeres superaron el primer obst\u00e1culo. Pagaron el brazalete del lado paname\u00f1o y avanzaron\u2026 no sin antes ver de lo que aquellos hombres eran capaces.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cHab\u00eda una se\u00f1ora, el esposo, los tres hijos. Entre ellos hab\u00eda una ni\u00f1a grande. A la mam\u00e1 la pusieron a escoger que si los mataban a todos o ella dejaba que violaran a la ni\u00f1a, pero ten\u00eda que ver c\u00f3mo violaban a su hija\u2026 Al final, ella dej\u00f3 que la violaran. No pudo hacer otra cosa porque si no los mataban a todos. Yo le doy gracias a Dios que me guard\u00f3 a mis hijas\u2026\u201d, agrega Mayerlin.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las mujeres migrantes llevan la peor parte en la ruta. Antes de llegar al poblado Bajo Chiquito \u2014una de las \u00faltimas paradas de la selva del Dari\u00e9n\u2014 los migrantes suelen pasar un registro ilegal: hombres en busca de dinero que registran a todo aquel que avanza en la ruta: mujeres, hombres y ni\u00f1os.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><a href=\"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/la-travesia-02.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"576\" src=\"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/la-travesia-02.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-72615\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mayerlin narra parte de la ruta migrante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cUsted sabe que uno se guarda el dinero en donde uno puede. Hay mujeres que lo meten en preservativo y se lo meten en la vulva para evitar que les roben. Ellos saben ya\u2026 ellos revisan la costura de la ropa, el cabello, los pies, todo. A algunas mujeres las mandaban a bajarse el pantal\u00f3n, las acostaban\u2026 y les met\u00edan los dedos para ver si ah\u00ed ten\u00edan el dinero\u201d, relata Mayerlin.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los hombres usan m\u00e1scaras para los registros. No se sabe si son de origen ind\u00edgena o llegan de otros poblados. El mundo de la migraci\u00f3n es un mundo de s\u00e1lvese quien pueda. Ailyn, Mayerlin y las ni\u00f1as pudieron salvarse\u2026 Esa vez.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al acercarse a Bajo Chiquito \u2014casi al final de la selva\u2014 las j\u00f3venes describen dos r\u00f3tulos: uno que identifica el poblado y otro que dice \u201cNo ande sola\u201d. En el lugar habita la comarca ind\u00edgena Ember\u00e1-Wounaan quienes han aprovechado el flujo de migrantes para abrir tiendas de v\u00edveres, servicios de internet y casas de cambio de moneda. Fue cerca de una casa de internet que Ailyn estuvo a nada de ser violada. Su voz se vuelve pausada cuando habla del momento: \u201cVen\u00edan dos \u2018indios\u2019 atr\u00e1s m\u00edo\u2026 quer\u00edan meterme al monte donde estaba todo oscuro eso. Yo ech\u00e9 un grito\u2026 y se fueron\u2026 Ellos dan mucho miedo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las secuelas del momento a\u00fan se hallan en plena ebullici\u00f3n. \u201cEstaba el r\u00edo ah\u00ed y ah\u00ed estaban las canoas esas\u2026 las piraguas. Nadie me hubiera hallado\u201d.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Edwin Viales, representante del programa\u00a0<em>Missing Migrants Project<\/em>\u00a0de la Organizaci\u00f3n Internacional de las Migraciones (OIM) para Norteam\u00e9rica, Centroam\u00e9rica y el Caribe explica a\u00a0<strong>La Astilla<\/strong>\u00a0que la violencia sexual encabeza la lista de los tipos de violencia que m\u00e1s sufren las mujeres migrantes en la ruta. La violencia sexual se ha vuelto un arma usada por el crimen organizado para someter a las mujeres migrantes, un riesgo que no es exclusivo de un lugar, sino que est\u00e1 latente en toda la ruta migrante desde que atraviesan la selva del Dari\u00e9n hasta Centroam\u00e9rica y M\u00e9xico donde tambi\u00e9n sufren violencia machista, xen\u00f3foba y clasista.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><a href=\"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/la-travesia-03.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"672\" src=\"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/la-travesia-03.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-72616\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Chiquimula, en Guatemala, se ha convertido en un municipio en el que descansan cientos de migrantes, antes de continuar su ruta hacia Estados Unidos.\u00a0<em>[Fotograf\u00eda La Astilla]<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cA las v\u00edctimas de violencia sexual se les dificulta, adem\u00e1s, acceder a una atenci\u00f3n diferencial en la ruta migratoria: no se las separa del grupo, no tienen, por ejemplo, condiciones privadas para hacer una entrevista, para conversar acerca de temas de violencia sexual y much\u00edsimo menos para la contenci\u00f3n o los primeros auxilios psicol\u00f3gicos que se les puedan dar\u201d, explica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aylin, previendo los riesgos de la ruta, no sali\u00f3 de Colombia sin un implante anticonceptivo en el brazo. Mayerlin no lo necesit\u00f3 porque, luego de tres partos, el sistema de salud de su pa\u00eds la oblig\u00f3 a operarse. El uso de anticonceptivos es una pr\u00e1ctica extendida entre las mujeres migrantes que ven en la ruta el riesgo de ser violadas. Un riesgo al que se hacen a la idea de sufrir con tal de llegar a suelo norteamericano.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Viales explica que \u00abla p\u00edldora anti-violaci\u00f3n\u00bb cobr\u00f3 auge hace diez a\u00f1os con el prop\u00f3sito de evitar embarazos a causa de posibles violaciones en la ruta. Seg\u00fan las j\u00f3venes, la pr\u00e1ctica es algo que contin\u00faa vigente, y es un consejo que corre de voz en voz entre las mujeres migrantes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A un kil\u00f3metro de la frontera Agua Caliente, entre Honduras y Guatemala, se halla el Centro de Atenci\u00f3n para Personas Migrantes y Refugiadas (CAPMiR), el cual aglomera a varias organizaciones de asistencia humanitaria como la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), el OIM y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF). Tambi\u00e9n cuenta con socios como el Comit\u00e9 Internacional de la Cruz Roja (CICR) y M\u00e9dicos del Mundo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><a href=\"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/la-travesia-04.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1454\" height=\"818\" src=\"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/la-travesia-04.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-72617\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La frontera Agua Caliente, entre Honduras y Guatemala, es por donde ingresa la mayor\u00eda de migrantes del Sur de Am\u00e9rica y Centroam\u00e9rica.\u00a0<em>[Fotograf\u00eda La Astilla]<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Uno de los retos del centro es que los migrantes entren al lugar para recibir orientaci\u00f3n sobre el tr\u00e1mite de refugio en Guatemala o sobre la ruta migrante. Tambi\u00e9n para brindarles asistencia psicol\u00f3gica y atenci\u00f3n prehospitalaria.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Astilla hizo un recorrido por el lugar para hablar sobre las condiciones en las que llegan a Guatemala las mujeres migrantes. Algunas entran al refugio desorientadas. No saben si contin\u00faan en Honduras o si entraron a territorio guatemalteco, y esto ocurre porque los migrantes sudamericanos, como las y los venezolanos, requieren de visa para ingresar a Guatemala\u2026 y muchos no la tienen.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otros casos que han recibido son los de mujeres violadas. Ante esa situaci\u00f3n, el CAPMiR remite los casos a la Casa Migrante de Esquipulas, un pueblo ubicado a diez kil\u00f3metros de la frontera, donde se hallan miles de migrantes en las calles, los parques y otros lugares tomando un descanso mientras contin\u00faan su ruta.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cSi es un caso de abuso sexual lo referimos a la Casa Migrante porque ellos tienen una abogada y una psic\u00f3loga. De la casa las refieren al centro de salud por si necesitan hacer alguna prueba. En agosto tuvimos dos casos referidos. Tambi\u00e9n hemos detectado casos de violencia intrafamiliar en el que las mujeres son golpeadas por sus parejas\u201d, explica a&nbsp;<strong>La Astilla<\/strong>, Byron Z\u00fa\u00f1iga, psic\u00f3logo de M\u00e9dicos del Mundo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para Z\u00fa\u00f1iga, las mujeres llegan con la mentalidad de llegar hacia los Estados Unidos, y si inician un proceso legal por violencia, ellas consideran que se pierde tiempo en lograr el objetivo. Por lo que la mayor\u00eda contin\u00faa con su agresor.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En caso de que las mujeres migrantes soliciten anticonceptivos por temor a sufrir violencia sexual en Guatemala o M\u00e9xico, las organizaciones humanitarias tambi\u00e9n las refieren al centro de salud m\u00e1s cercano, pues ellos no prestan los servicios de salud sexual y reproductiva en sus sedes.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cUna vez que sabemos que las mujeres fueron v\u00edctimas de violencia sexual, el CICR incide con las autoridades para que puedan acceder a servicios de salud y con eso mitigar las consecuencias de estos delitos. Por supuesto, hay muchos obst\u00e1culos, uno de ellos es que muchas veces ni siquiera desean acercarse a las autoridades por temor a ser revictimizadas o deportadas\u201d, agrega Daniela Guti\u00e9rrez, coordinadora regional adjunta del programa de protecci\u00f3n a personas migrantes y desplazadas internas del CICR.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A criterio de Rhina Ju\u00e1rez, coordinadora del Centro de Atenci\u00f3n Legal y Psicol\u00f3gica de la organizaci\u00f3n salvadore\u00f1a para mujeres, ORMUSA, el sistema no es emp\u00e1tico ni amigable con las mujeres migrantes. En ese sentido, lo menos que consideran las mujeres en su ruta migrante es exponer un caso de violencia sexual o de necesidades de salud sexual y reproductiva por temor a ser retornadas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEl sistema las culpabiliza y en ese sentido, lo que menos se les pasa por la mente es exponer la situaci\u00f3n. (\u2026) Entonces prefieren callarlo. Aparte de la revictimizaci\u00f3n que se puede sufrir en esos lugares\u2026 en definitiva se hallan en contextos de riesgo\u201d, se\u00f1ala.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entre las necesidades de salud sexual y reproductiva de las mujeres migrantes tambi\u00e9n se encuentran los art\u00edculos de higiene menstrual.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La hija mayor de Mayerlin, de 14 a\u00f1os, ha usado trapos de algod\u00f3n en las dos veces que \u2014durante la ruta\u2014 tuvo su periodo menstrual. No cont\u00f3 con acceso a toallas sanitarias ni agua. Tampoco a medicamentos para minimizar el dolor abdominal. Su madre lleva tres meses sin menstruar. \u201cSon los nervios quiz\u00e1s\u201d, r\u00ede, mientras le canta una canci\u00f3n de cumplea\u00f1os a la adolescente que pasar\u00e1 el aniversario de su natalicio durmiendo en una carpa en Chiquimula.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El municipio est\u00e1 ahora lleno de migrantes del sur de Am\u00e9rica. La ruta por la que antes pasaban hondure\u00f1os y salvadore\u00f1os ahora parece exclusiva para los sudamericanos quienes hacen una parada para descansar o reunir dinero antes de continuar el viaje. Durante el mediod\u00eda se ven mujeres y ni\u00f1as vendiendo golosinas en los sem\u00e1foros o en los parques. Unas est\u00e1n solas. A otras las acompa\u00f1an sus parejas u otros familiares. Al final de la noche, cuando el ruido del pueblo se ausenta buscan la terminal de autobuses para acampar y para comprar al d\u00eda siguiente el pasaje que las llevar\u00e1 hacia el pr\u00f3ximo destino\u2026&nbsp; uno que las acerque hacia el final de la tortuosa ruta migrante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>(Ailyn, Mayerlin y las tres ni\u00f1as llegaron a M\u00e9xico el 24 de septiembre. Desde entonces no han respondido los mensajes).<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><a href=\"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/la-travesia-05.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"363\" src=\"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-content\/uploads\/2023\/10\/la-travesia-05.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-72618\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Los &nbsp;derechos reproductivos y justicia en las Am\u00e9ricas.&nbsp;<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Este reportaje fue realizado con el apoyo de la&nbsp;<strong>International Women\u2019s Media Foundation (IWMF)<\/strong>&nbsp;como parte de su iniciativa de Salud reproductiva<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ailyn, Mayerlin y tres ni\u00f1as emprendieron la ruta migrante a inicios de agosto: cruzaron la selva del Dari\u00e9n, entre Colombia y Panam\u00e1, hasta llegar a Guatemala<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":72614,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[63],"tags":[],"class_list":["post-72613","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-reportajes"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/72613","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=72613"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/72613\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/72614"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=72613"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=72613"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=72613"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}