{"id":70361,"date":"2023-08-22T10:28:09","date_gmt":"2023-08-22T16:28:09","guid":{"rendered":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/?p=70361"},"modified":"2023-08-22T10:36:48","modified_gmt":"2023-08-22T16:36:48","slug":"elena-garro-un-mito","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/elena-garro-un-mito\/","title":{"rendered":"Elena Garro: \u00bfUn mito?"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>&nbsp;Ana Mar\u00eda Hern\u00e1ndez L\u00f3pez*<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong><em>NOTA DE LA REDACCI\u00d3N&nbsp;<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Un homenaje a una mujer extraordinaria. Muri\u00f3 en Cuernavaca, Morelos el 22 de agosto de 1998<\/strong>, (hoy 2022, cumple 25 a\u00f1os su partida) Texto publicado por Cuadernos Feministas, No. 2, 1997<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Naci\u00f3 en 1916 una de las voces m\u00e1s relevantes de la literatura mexicana del siglo XX. Poeta, dramaturga, periodista y memorialista. Su primera novela&nbsp;<em>Recuerdos del porvenir<\/em>, (1963), distinguida con el Premio Xavier Villaurrutia; Premio Grijalbo en 1989, el Sor Juana In\u00e9s de la Cruz y el de Bellas Artes de Narrativa Colima por&nbsp;<em>Obra reunida<\/em>, en 1996. La fuerza po\u00e9tica de su lenguaje, su estilo original, su prosa descarnada, fueron parte del sello creativo de una escritora que, pese a la turbulencia de su vida, dej\u00f3 una obra extraordinaria.<\/p>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-verse\">\u201cMe pides algo terrible: que me recuerde a m\u00ed misma cuando ya me hab\u00eda \n olvidado.\nPara sobrevivir en mi reino de sombras hab\u00eda cerrado la puerta a la memoria\u201d.2\n<\/pre>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En alguna revista le\u00ed que toda reflexi\u00f3n cr\u00edtica tiene un car\u00e1cter eminentemente personal. Mi inter\u00e9s por Elena Garro es a dos niveles, uno literario y el otro como mujer; es decir, conocer las causas que hacen de Elena un personaje m\u00edtico. Encuentro en ella vivencias que la hacen resaltar como escritora y mujer. Es sorprendente asomarse a la historia de una persona y encontrar tantas y tantas interrogantes, misterios que envuelven su vida, sus pasiones, amores y frustraciones. Rodeada de un ambiente lleno de libertad que propici\u00f3 desde su infancia, un desenvolvimiento libre, colocando coraz\u00f3n e imaginaci\u00f3n en cada momento vivido. Una trayectoria de vida que sale de lo cotidiano, del \u201cdebe ser\u201d femenino, en fin, una forma distinta de ser mujer en su \u00e9poca.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La distinci\u00f3n estriba en haber asumido una actitud que m\u00e1s que responder a una tradici\u00f3n, a un estereotipo, respond\u00eda a un esp\u00edritu aventurero y rebelde. Siempre confront\u00f3 sus ideales, quiz\u00e1 por ello y ante un c\u00f3digo social que valora de muy distinta forma su proceder, es que concluye que todo en su vida fue equivocado. Y, sin embargo, Elena se convirti\u00f3 en la imagen de una mujer que super\u00f3 atavismos y obst\u00e1culos, tanto sociales como pol\u00edticos, en aras de realizarse como mujer y como escritora en un siglo XX plagado de grandes cambios.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/elena-garro-thegem-blog-timeline-large.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"720\" height=\"778\" src=\"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/elena-garro-thegem-blog-timeline-large.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-70364\"\/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todo aquel que se acerque a la vida de Elena Garro encuentra un paralelismo entre su obra narrativa y su vida; pareciera que por momentos se funden como una sola. De ah\u00ed, quiz\u00e1, que Elena cuestionara su obra art\u00edstica, como si de esta forma pudiera borrar y dejar de lado pasajes que le son desagradables. Durante su vida una constante fue la encrucijada, lo inevitable y parad\u00f3jico cuando ten\u00eda que tomar decisiones, por ello sol\u00eda decir que \u201csiempre eligi\u00f3 el camino equivocado\u201d, y s\u00f3lo quiso rescatar de su memoria aquellos momentos y recuerdos que le dieron vitalidad y alegr\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Muy al estilo de su novela <em>Los recuerdos del porvenir<\/em>, pareciera que la vida de Elena ya estaba escrita, pero no en un libro del destino, sino plasmada por su propia mano. Su largo exilio, mucho antes de que pasara, pudo haber sido narrado de la siguiente manera: \u201cqued\u00e9 fuera del tiempo, suspendida en un lugar sin viento, sin murmullos, sin ruido de hojas ni suspiros. Llegu\u00e9 a un lugar donde los grillos est\u00e1n inm\u00f3viles, en actitud de cantar y sin haber cantado nunca, donde el polvo queda fijo a la mitad de su vuelo y las rosas se paralizan en el aire bajo un cielo fijo. All\u00ed estuve\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s de la lectura de las diversas entrevistas dadas por Elena, nos surge una pregunta: \u00bfpor qu\u00e9 Elena es tan severa consigo misma?, ya que a la pregunta que le hacen: \u00bfsi pudiera corregir algo de su pasado qu\u00e9 corregir\u00eda, Elena responde: \u201cUh, qu\u00e9 barbaridad. Corregir\u00eda todo. Creo que me he equivocado en todo\u00bb.<sup>3<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seg\u00fan Elena garro, la fatalidad, el destino, el camino sin alternativas, est\u00e1 marcado en la vida de cada persona. Y esta idea se muestra en sus novelas y cuentos. Un ejemplo lo tenemos en las primeras p\u00e1ginas de su novela <em>La casa junto al r\u00edo<\/em>, donde el narrador o narradora, que puede ser ella, nos ubica en el espacio y en el tiempo con la siguiente aseveraci\u00f3n: \u201cLas tragedias se gestan muchos a\u00f1os antes de que ocurran. El germen tr\u00e1gico est\u00e1 en el principio de las generaciones y \u00e9stas, como los caballitos de las ferias, hacen la ronda alrededor del tiempo, pasan y nos se\u00f1alan [\u2026] Consuelo lo sab\u00eda. Sin embargo, s\u00f3lo le quedaba ir al encuentro del pasado remoto que estaba en su memoria\u201d.<sup>4<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y nuevamente nos preguntamos \u00bfqu\u00e9 sucesos llevaron a Elena a tener tal sentimiento tr\u00e1gico de la vida? \u00bfQu\u00e9 la hizo alejarse de su pa\u00eds, qu\u00e9 aconteci\u00f3 en su vida que cambi\u00f3 la forma de ver a la sociedad, al mundo que la rodeaba? Antes de su salida, de su autoexilio Elena hab\u00eda incursionado en la literatura, tanto en la dramaturgia como en la narrativa, ejemplos de ello los tenemos en su obra de teatro <em>Un hogar s\u00f3lido<\/em> y en su novela <em>Los recuerdos del porvenir<\/em>, y en ambos la escritora recreaba los temas y personajes con un estilo alegre y espont\u00e1neo. A pesar de las fatalidades que sufren los personajes, se apuesta a los valores como la infancia, la belleza, el amor y la esperanza, muy distinto del discurso y estilo narrativo utilizado en sus novelas posteriores, que coinciden con el exilio, donde sus personajes adoptan una actitud, podr\u00edamos denominarla nihilista ante la vida. En esta etapa de su experiencia creadora, seg\u00fan Elena, muchos valores universales est\u00e1n distorsionados y han sido usurpados por unos pocos y s\u00f3lo para su beneficio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Acercarse y conocer a Elena no es tarea f\u00e1cil, por ello no queda otro camino que ir en la b\u00fasqueda de su historia y de las huellas que fue dejado en la memoria de todos aquellos que la conocieron como mujer, escritora, madre y esposa. Lo encontrado en este primer acercamiento y que narramos a continuaci\u00f3n, comenzar\u00e1 al rev\u00e9s, jugando con el tiempo, exponiendo algunas de las vicisitudes de su vida.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El regreso<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-verse\">Lola se sent\u00eda muy deprimida. sin ganas de comer, ni de moverse, tendida en la cama, con la barbilla apoyada sobre las manos simulaba dormir, pero al menor ruido abr\u00eda los ojos y se estremec\u00eda. Estaba tan cansada de huir y esconderse, que a veces se le ocurr\u00eda que morirse era lo mejor que pod\u00eda ocurrirle.\n\u2013 Andamos huyendo Lola\u2026 \u00bfpara qu\u00e9? \u2013 le pregunt\u00f3 a aquella desvalida. Los agradables fantasmas de su infancia: golosinas, juegos, y jardines, le parecieron banales, abolidos. Ese mundo ya no exist\u00eda [\u2026].5\n<\/pre>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Corr\u00eda el a\u00f1o de 1991, el regreso no fue f\u00e1cil, hab\u00eda que vencer temores e incredulidad despu\u00e9s de haber estado en el centro de grandes pol\u00e9micas que, para fortuna del pa\u00eds, ya hab\u00edan desaparecido. Ahora Elena Garro est\u00e1 en M\u00e9xico. Si antes de ese a\u00f1o nadie sab\u00eda o pod\u00eda dar cuenta sobre la escritora, de un momento a otro fue noticia de primera plana, los m\u00e1s importantes peri\u00f3dicos del pa\u00eds dejaron prueba de su regreso. 1991 fue el a\u00f1o de Elena, fue renacer en su pa\u00eds, del comienzo a ser reconocida como una de las dramaturgas y narradoras m\u00e1s importantes de M\u00e9xico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se fue en 1969, y despu\u00e9s de 22 a\u00f1os de ausencia, en un caminar que la llev\u00f3 a vivir inicialmente en Estados Unidos, luego en Madrid y, finalmente, en Francia, decidi\u00f3 participar en un homenaje que se realiz\u00f3 como parte de la XXI Muestra Nacional de Teatro, en el estado de Aguascalientes. La convencieron para este primer encuentro con su tierra natal Jos\u00e9 Mar\u00eda Fern\u00e1ndez Unsa\u00edn y Ren\u00e9 Avil\u00e9s Fabila. Y la labor no fue en balde, Elena fue recibida por un gran p\u00fablico y algunos amigos, las cr\u00f3nicas period\u00edsticas destacaban que volvi\u00f3 a mezclarse con su gente, y que, a pesar de su larga ausencia, segu\u00edan consider\u00e1ndola la mejor dramaturga mexicana. El director del Instituto Nacional de Bellas Artes, Rafael Tovar y de Teresa se\u00f1al\u00f3: \u201cElena Garro es sin duda una figura literaria que merece todo nuestro respeto y admiraci\u00f3n como mujer, escritora y figura de la cultura mexicana del siglo XX\u00bb.<sup>6<\/sup><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><a href=\"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/eg.webp\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"833\" height=\"438\" src=\"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/eg.webp\" alt=\"\" class=\"wp-image-70363\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Elena Garro regres\u00f3 al M\u00e9xico de sus recuerdos, y resultaba extra\u00f1o que expresara: \u201cMorir es tambi\u00e9n llegar a una patria extranjera&#8217;\u201d.<sup>7<\/sup> Muy probablemente sea por las veces que tuvo que llegar a un pa\u00eds sin que en realidad fuera ese su deseo. Antes de volver a M\u00e9xico albergaba temores y reticencias, sin embargo, a decir de los art\u00edculos que relatan su llegada y primera estancia en M\u00e9xico no se tuvo la presencia de ning\u00fan representante de alguna instituci\u00f3n cultural del pa\u00eds, pero la respuesta de sus lectores fue motivador, por lo que Elena concluy\u00f3 \u201cya se me quit\u00f3 el miedo\u201d.<sup>8<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Elena Garro, como se\u00f1ala Fernando de Ita, es una especie de Ulises femenino en su regreso a su \u00cdtaca-M\u00e9xico, despu\u00e9s de persecuciones, calumnias, odios, ataques, miserias, y una vez que ha sorteado todos los peligros, ha podido regresar con su prestigio considerablemente aumentado y llena de la admiraci\u00f3n de sus lectores. Pero despu\u00e9s de haber vivido tantas dificultades en el extranjero, su esp\u00edritu libre y cr\u00edtico aflora y comenta: \u201cel gobierno actual ya no es revolucionario, es una burocracia que sigue su caminito, que no innova\u201d. Tambi\u00e9n se evidencia un cierto resentimiento hacia todo lo que es instituci\u00f3n, consagraci\u00f3n o fama. Elena tiene una opini\u00f3n sobre la intelectualidad mexicana, que seg\u00fan sus apreciaciones la abandon\u00f3 en momentos cruciales en su vida.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Exilio o autoexilio<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-verse\">And\u00e1bamos huyendo Lola de la tinta funcional, entre otras cosas. \u00bfLo recuerdas Lola? Abajo, los kioscos contin\u00faan abiertos a pesar de ser las once de la noche. Aqu\u00ed no hay hora ni hay relojes. Tampoco existen los decretos, ni las guillotinas de las imprentas. Dormiremos sobre las nubes que forman inesperados jardines. Petrouchka juega con las llaves de san Pedro y no permitir\u00e1 jam\u00e1s que entre una \u2018cabeza bien pensante\u2019. \u00a1Los pillastres son muy inteligentes! Petrouchka se revuelca alegre y grita, despu\u00e9s de tantos a\u00f1os de silencio... ese silencio, Lola, que s\u00f3lo conocen las Minervas, las reinas y las Personas Marginadas\u2026 \nClaro que no sabemos de qui\u00e9n huimos, Lola, ni por qu\u00e9 huimos, pero en este tiempo de los Derechos del Hombre y de los Derechos es necesario huir y huir sin tregua, Lola, lo sabes\u20269\n<\/pre>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La indefinici\u00f3n, la oscuridad, el dejar de existir, vivir en las sombras. Al huir Lola, hacemos camino y la fuga puede llegar a ser un destino y un llamado, un hecho que es necesario asumir una y otra vez.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00bfDe qui\u00e9n, de qu\u00e9 andan huyendo la madre y su hija? \u00bfQu\u00e9 es eso, qui\u00e9n es el individuo que las ha llevado a hacer de su existencia una salida, una fuga? Preguntas sin respuesta, no hay nada que compruebe que Elena Garro fuera expulsada del pa\u00eds, por ello, lo del exilio siempre fue visto como un autoexilio, al sentirse expulsada del para\u00edso de la intelectualidad mexicana. El tema de la huida, tan presente en la narrativa de Elena Garro, es la posibilidad de ser nombrada, espiada, perseguida, ser despojada del nombre y de sus atributos. La huida se muestra como un castigo, como la penitencia de un pecado, es as\u00ed como Elena asume su cristianismo y se condena ella misma, y la huida se convierte en su \u00fanica salida. En su af\u00e1n por encontrar respuestas a lo sucedido en su vida, no duda en creer lo que le dice su carta astrol\u00f3gica:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Marte en la Casa D\u00e9cima indica separaci\u00f3n de la familia natal y la b\u00fasqueda de la independencia se produce de modo brusco e iracundo a causa de la voluntad no siempre dominada por el raciocinio. Esto queda reforzado por la presencia de Plut\u00f3n en la Segunda Casa, que tiende a arrancar al individuo del ambiente habitual para proyectarlo hacia lo nuevo, lo desconocido y lo arrastra a situaciones peligrosas. Para resumir: Uranus en la Casa Doce marca una fuerte tendencia a colocarse fuera de la Ley y a una repentina p\u00e9rdida de la reputaci\u00f3n.<sup>10<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Elena Garro, junto con su hija Elena Paz, enfrent\u00f3 un prolongado caminar en medio de circunstancias dif\u00edciles. El libro de cuentos <em>Andamos huyendo Lola<\/em>, es fiel testimonio de su deambular. Su vida se volvi\u00f3 casi un enigma. Se decidi\u00f3 por un enclaustramiento, los amigos dejaron de saber de ella, su nueva actitud ante la vida era el mutismo. Por ello cuando decide reiniciar su amistad con Emmanuel Carballo, en su carta de respuesta nos permite conocer hasta qu\u00e9 punto sus relaciones amistosas fueron tambi\u00e9n desquiciadas por aquel suceso pol\u00edtico de 1968 que marc\u00f3 el devenir de sus decisiones. Tuvieron que pasar 20 a\u00f1os para que Elena fuera reivindicada. Regres\u00f3 con su familia, con sus amigos y, sobre todo, con el reconocimiento de ser una escritora.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Elena espejo de Elena<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<pre class=\"wp-block-verse\">S\u00ed, su memoria perdida era azul, sembrada de torbellinos de nieve, de ventiscas, de astillas de cristal y espirales de granizo. Tal vez exist\u00edan memorias de colores diferentes. Hab\u00eda memorias verdes como madreselvas y memorias rojas como los trajes de los cardenales. Tambi\u00e9n hab\u00eda memorias amarillas como los girasoles o las t\u00fanicas de los monjes budistas. Ella los hab\u00eda visto y sus figuras alargadas guardaban en el centro de una mandarina congelada bajo un torrente de jacintos... Dionisia no estaba muy segura de c\u00f3mo eran las memorias de los otros, s\u00f3lo estaba segura de c\u00f3mo hab\u00eda sido la suya antes de perderla para siempre. Mir\u00f3 el cuarto iracundo y supo que guard\u00f3 su memoria mientras fue ella misma. Despu\u00e9s sucedi\u00f3 la cat\u00e1strofe y olvid\u00f3. Vagamente record\u00f3 el tiempo de cristal, el tiempo celeste: \u2018Si se acaba la luz se acaba el tiempo\u2019, se dijo y trat\u00f3 de hallar refugio en el recuerdo de aquella luz perdida, para escapar a la palabra \u2018mierda\u2019. Mientras pudiera recordar un trozo de la luz perdida, existir\u00eda.11<\/pre>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Elena rescatar\u00e1 de su memoria todo lo que para ella representa la felicidad y de ello lo m\u00e1s representativo fue su infancia. En sus obras construye un mundo de ficci\u00f3n en el que da prioridad al sentimiento sobre la raz\u00f3n y en el que la sensibilidad adquiere peso. Elena Garro naci\u00f3 un 12 de diciembre en Puebla, ah\u00ed trascurrieron sus primeros a\u00f1os, sus padres: Jos\u00e9 Antonio Garro y Esperanza Navarro. Familia con recurso econ\u00f3micos que le permite inculcar en los hijos la pasi\u00f3n por la lectura, el juego, la imaginaci\u00f3n, el amor a los animales, el baile, la m\u00fasica. Para Elena, sus padres fueron dos personas que vivieron fuera de la realidad, dos fracasados que llevaron a sus hijos al fracaso. Aunque siempre reconoce que sus padres le permitieron desarrollar su verdadera naturaleza ser una \u201cpart\u00edcula revoltosa\u201d. La familia se traslad\u00f3 de Puebla a Iguala para que los hijos pudieran estudiar. Elena retrata de la siguiente forma sus experiencias en Iguala: \u201cEra muy feliz de ni\u00f1a. Viv\u00edamos en un caser\u00f3n muy grande, que ten\u00eda jard\u00edn, corrales, dos pozos, mi pap\u00e1 nos regal\u00f3 un burro y a mi hermana Estrellita una vaca y and\u00e1bamos en burro en la casa o por todo el pueblo. Para m\u00ed esa era la felicidad y cuando sal\u00ed de all\u00ed, la dicha se acab\u00f3 y nunca la he vuelto a experimentar en forma tan completa &#8230; ser\u00e1 que como de ni\u00f1o no conoces el mal, todo lo ves natural\u201d.<sup>12<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las circunstancias de la vida la llevaron por caminos no buscados, no queridos, siempre persiste una situaci\u00f3n inusitada. Si Elena de ni\u00f1a nunca dej\u00f3 que sus sue\u00f1os fueran truncados, entonces por qu\u00e9 Elena adulta se deja arrastrar por vertientes ajenas a su voluntad. Despu\u00e9s de su ni\u00f1ez, comienza para Elena un combate para ser ella, para llevar a cabo los dictados de su coraz\u00f3n, que persistir\u00e1n hasta su regreso a M\u00e9xico. Elena es una la mujer sensible, m\u00e1s inclinada hacia actividades creativas, que pol\u00edticas: \u201cYo quer\u00eda ser bailarina; mi vocaci\u00f3n era el teatro; lectora, mi profesi\u00f3n\u00bb.<sup>13<\/sup><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/elena-garro-y-octavio-paz-en-los-anos-40-620x350-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"620\" height=\"350\" src=\"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/elena-garro-y-octavio-paz-en-los-anos-40-620x350-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-70365\"\/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Primero fue periodista. Despu\u00e9s se dedic\u00f3 a la escritura incursionando en la novela y el teatro, actividad que ya no dejar\u00e1. Est\u00e1 sentenciada por su historia a convertirse en una leyenda. Su narraci\u00f3n crea mundos fant\u00e1sticos, ambientes ca\u00f3ticos, espacios de varias dimensiones que finalmente son la conclusi\u00f3n que hace, seg\u00fan nuestro punto de vista, de su vida. Como hemos se\u00f1alado, el destino ha jugado en su vida, sus fantas\u00edas vuelan m\u00e1s all\u00e1 del inconsciente y dan muestra de las posibilidades de respuesta ante acontecimientos que est\u00e1n por venir. Se aferra a su infancia, su memoria qued\u00f3 estancada en ese espacio, en ese tiempo. Todo lo dem\u00e1s se quiere arrancar, borrar, no hay voluntad de enfrentarlo, por lo tanto, huye, se pierde en los dem\u00e1s, en las ciudades modernas y cosmopolitas, con sus mares de individuos, donde la indiferencia y la individualidad son las leyes de la vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">[&#8230;]Gracias a una amiga que me ley\u00f3 Los recuerdos del porvenir y me hizo una pregunta, me di cuenta de que yo misma hab\u00eda escrito mi suerte, lo cual comprueba mi teor\u00eda: la memoria del futuro es v\u00e1lida. \u00a1Pero me ha fastidiado y estoy cambiando todos los finales de mis cuentos y novelas in\u00e9ditos para modificar mi porvenir!&#8230; Aunque, pens\u00e1ndolo bien, las cartas est\u00e1n echadas, \u00bfcrees que pueda recoger los dados?\u201d.<sup>14<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En efecto, Elena Garro no pensaba ser escritora, su carrera literaria inicia en edad madura, casi a los 38 a\u00f1os, cuando sali\u00f3 publicada su primera novela <em>Los recuerdos del porvenir<\/em>. Ella quer\u00eda ser bailarina, a los 17 a\u00f1os fue core\u00f3grafa en la UNAM, el director era Julio Bracho. Pero, a decir de ella, el matrimonio trunc\u00f3 este camino, aunque su \u00fanica raz\u00f3n para casarse hab\u00eda sido poder tomar caf\u00e9, y se\u00f1ala que nunca pens\u00f3 realmente en casarse. Esta alusi\u00f3n al matrimonio es de las primeras respuestas que tuvo Elena sobre tener objetivos distintos de los que eran los determinados para las mujeres de esa \u00e9poca. A los 16 a\u00f1os sol\u00eda decir que el mundo ofrec\u00eda demasiadas atracciones como para encerrarse en una casa con un desconocido. Igualmente, en alguna entrevista coment\u00f3 que como mujer a ella nunca la hab\u00edan discriminado, \u201cpero s\u00ed creo que la gente es capaz de discriminar a una mujer; el hombre no la respeta\u201d.<sup>15<\/sup> Sin embargo, tambi\u00e9n comentaba: \u201cUn d\u00eda me cas\u00e9, abandon\u00e9 a mis maestros: Julio Jim\u00e9nez Rueda, que me pronostic\u00f3 \u00e9xitos literarios; Samuel Ramos, gran maestro; Hilario Medina y su rigurosa historia universal; Salvador Azuela, a quien apreciaba mucho\u2026\u201d.<sup>16<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entre su visi\u00f3n de la vida y los roles que deben jugar hombres y mujeres dentro de una sociedad como la mexicana, existe una distancia enorme. Esta actitud no surge de ning\u00fan proceso de concientizaci\u00f3n acerca del feminismo y el papel que tienen que jugar las mujeres, nace fundamentalmente de lo que ha vivido, pero sobre todo de lo que fue su infancia en ese ambiente de libertad, creatividad, de juego, que en algunos momentos ella lo defini\u00f3 como el para\u00edso: \u201cEran tiempos felices, aventureros y gloriosos. \u00c9sa era mi familia paterna, muy corta pero muy igual, todos \u00e9ramos uno, desde los mozos: don F\u00e9lix, Rutilio, Antonio, las muchachas Fili, Tefa, Ceferina, Candelaria, mi madre, mi hermanito, mi padre, mi t\u00edo, Deva, Estreilita, Boni, el profesor, Toni el perro y yo. M\u00e1s tarde Octavio Paz me explic\u00f3 que era \u201cuna c\u00e9lula de explotaci\u00f3n\u201d \u2026 \u00bfDe manera que el para\u00edso perdido era una c\u00e9lula de explotaci\u00f3n? &nbsp;\u00a1Caramba!\u201d.<sup>17<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por ello cuando se le entrevista sobre el caso concreto de las mujeres, acierta a decir verdades como la siguiente: \u201c\u00bfQue las mujeres somos traidoras?, Elena con gusto, la sonrisa amplia, gozando las palabras. En serio, no lo reconocemos, pero somos traidoras. Como tenemos que vivir de acuerdo con las ideas o la f\u00e9rula de un se\u00f1or, pues no nos queda de otra sino la traici\u00f3n. La mujer ha estado sometida, cierto, pero depende en gran parte de ella, porque si no le da la gana no la somete nadie. Yo soy muy independiente, hay que tirar la casa por la ventana. Pero si te fijas te cuesta mucho\u201d.<sup>18<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Elena Garro no cree en la democracia. No es cierto que exista como tal. Conf\u00eda m\u00e1s en la monarqu\u00eda como sistema. En no pocas ocasiones ha demostrado su sinceridad, incluso todav\u00eda nos dice que no se considera libre para decir todo lo que piensa. \u201c[&#8230;] Soy una tipa que va viviendo como todo el mundo. Cada quien hace lo que puede para sobrevivir. Yo me puse a escribir\u2026 Yo escribo como hacer cualquier trabajo. Cuando limpio la casa y sacudo, organizo en la mente la pr\u00f3xima novela o cuento. Escribo de corrido y r\u00e1pido. Ya lo he pensado todo. No entiendo a las personas que sufren porque escriben. Les dir\u00eda: qu\u00e9date quieto en tu sillita, no te tortures. No les creo nada\u201d.<sup>19<\/sup><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es indudable que Elena Garro utiliz\u00f3 su oficio de escritora para tratar de aclarar su situaci\u00f3n, su vida, su devenir; todos sus sentimientos, enojos y corajes est\u00e1n contenidos en su obra. El exilio pareci\u00f3 representar el escape, pero su salida m\u00e1s afortunada fue el encuentro con la literatura. Su constante b\u00fasqueda de respuestas la lleva a crear personajes femeninos \u00e1vidos de saber qui\u00e9nes son y de qu\u00e9 son capaces. Pero como las mujeres de todas las \u00e9pocas, sus mujeres, sus personajes femeninos se enfrentan siempre a una sociedad r\u00edgida que les impide ser ellas mismas y las obliga a doblegarse a los dictados de la raz\u00f3n masculina, conden\u00e1ndolas a la muerte, la soledad, la locura, el mito o el sue\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Notas<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">1 Este art\u00edculo apareci\u00f3 publicado en la <em>Revista Cuadernos Feministas<\/em>, N\u00fam. 2, 1997, Convergencia Socialista, Agrupaci\u00f3n Pol\u00edtica Nacional (APN), pp. 22-26.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">2 Emmanuel, Carballo, \u201cElena Garro, en <em>Protagonistas de la literatura mexicana<\/em>, No. 48, p. 493.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">3 Patricia, Cardona, \u201cElena Garro: no m\u00e1s ideales; todo sigue igual\u201d, en Peri\u00f3dico <em>Unom\u00e1sUno<\/em>, 22 de noviembre de 1991, pp. 1 y 36.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">4 Elena, Garro, <em>La casa junto al r\u00edo<\/em>, p. 7.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">5 Elena, Garro, <em>Andamos huyendo Lola<\/em>, p. 113.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">6 Guadalupe, Soberanis, \u201cPosible, el homenaje a la Garro\u2026\u201d, en Peri\u00f3dico <em>El Nacional<\/em>, 11 de noviembre de 1991, p. 13.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">7 <em>Ibid.<\/em>, p. 13.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">8 Patricia, Vega, \u201cDe Guadalajara a Aguascalientes\u2026\u201d, en Peri\u00f3dico <em>La Jornada,<\/em> Secci\u00f3n Cultural, 11 de noviembre de 1991, p. 24.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">9 Elena, Garro, <em>Andamos huyendo Lola<\/em>, pp. 177 y 178.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">10 Elena, Garro, \u201cLa dama y la turquesa\u201d, en <em>Andamos huyendo Lola<\/em>, p. 236.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">11 Emmanuel, Carballo, <em>op. cit<\/em>., p. 492.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">12 <em>Ibid<\/em>., p. 493.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">13 <em>Ibid<\/em>., p. 495.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">14 <em>Ibid<\/em>., p. 496.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">15 Alfredo, Barba Ch\u00e1vez, \u201cAqu\u00ed se trata mejor a la mujer\u201d, en Peri\u00f3dico Exc\u00e9lsior, 12 de noviembre de 1991, pp. 1, 3 y 4.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">16 Emmanuel, Carballo, <em>op. cit.<\/em>, p. 500.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">17 <em>Idem<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">18 Rafael, Luviano y Ricardo, Pacheco, \u201cElena Garro o la sombra morada de una bugambilia\u201d, en <em>El B\u00faho<\/em>, suplemento cultural del Peri\u00f3dico Exc\u00e9lsior, 8 de diciembre de<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">1991, p. l.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">19 Patricia, Cardona, \u201cElena Garro: no m\u00e1s ideales; todo sigue igual\u201d, en Peri\u00f3dico Un<em>om\u00e1sUno<\/em>, 22 de noviembre de 1991, pp. 1 y 36.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><strong>*Texto publicado en Cuadernos Feministas, a\u00f1o uno, n\u00famero dos, pag.2, 1997<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un homenaje a una mujer extraordinaria.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":70362,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"footnotes":""},"categories":[45,46,694],"tags":[],"class_list":["post-70361","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-cultura","category-cultura-cultura","category-destacadas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/70361","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=70361"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/70361\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/70362"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=70361"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=70361"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=70361"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}