{"id":70016,"date":"2023-08-14T13:17:48","date_gmt":"2023-08-14T19:17:48","guid":{"rendered":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/?p=70016"},"modified":"2023-08-14T13:17:49","modified_gmt":"2023-08-14T19:17:49","slug":"el-poder-de-la-risa-femenina-a-lo-largo-de-la-historia-en-un-revelador-analisis-de-la-historiadora-francesa-sabine-melchior-bonnet","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/el-poder-de-la-risa-femenina-a-lo-largo-de-la-historia-en-un-revelador-analisis-de-la-historiadora-francesa-sabine-melchior-bonnet\/","title":{"rendered":"El poder de la risa femenina a lo largo de la historia en un revelador an\u00e1lisis de la historiadora francesa Sabine Melchior-Bonnet"},"content":{"rendered":"\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Desde la restricci\u00f3n a la revoluci\u00f3n, la autora aborda c\u00f3mo las mujeres han conquistado el derecho a re\u00edr y hacer re\u00edr a lo largo de la historia<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Santiago D\u00edaz Benavides*<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SemM\u00e9xico, Ciudad de M\u00e9xico, 14 de agosto, 2023.- La risa, un acto aparentemente simple y universal, como tantas cosas en sus vidas, les ha sido hist\u00f3ricamente restringida a las mujeres. Durante siglos, la sociedad ha establecido una dicotom\u00eda entre la risa masculina, aceptada y celebrada, y la risa femenina, limitada y censurada, vista como opuesta a la imagen de la mujer recatada y modesta, constre\u00f1ida por reglas de moral y cortes\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Arist\u00f3teles, en la Grecia antigua, proclam\u00f3 que el silencio honraba a la mujer, y Ovidio vincul\u00f3 la risa con una boca deformada y poco atractiva. Durante la Edad Media, los fabliaux, poemas er\u00f3ticos y humor\u00edsticos, insinuaban que las mujeres solo se re\u00edan de temas sexuales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La risa de las mujeres se consideraba peligrosa, debido a su asociaci\u00f3n con la sexualidad. El poder subversivo del humor y la risa amenazaba con socavar las normas sociales. Sin embargo, a medida que avanz\u00f3 el tiempo, las mujeres encontraron formas de re\u00edr entre ellas, liber\u00e1ndose de la mirada masculina. A finales del siglo XX, una ola de profesionales de la risa femenina irrumpi\u00f3 en la escena art\u00edstica, desafiando las limitaciones impuestas durante siglos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al respecto, la historiadora&nbsp;<strong>Sabine Melchior-Bonnet<\/strong>&nbsp;reflexiona en su m\u00e1s reciente publicaci\u00f3n en espa\u00f1ol, un ensayo titulado&nbsp;<strong><em>La risa de las mujeres: Una historia de poder<\/em><\/strong>, y en sus p\u00e1ginas ahonda en la compleja historia de control, subversi\u00f3n y liberaci\u00f3n de las mujeres a trav\u00e9s del humor.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/Imagen11-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"589\" height=\"331\" src=\"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/Imagen11-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-70018\"\/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>De Colette a Bret\u00e9cher: Un legado de empoderamiento<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Figuras como Colette y Claire Bret\u00e9cher marcaron hitos importantes en la normalizaci\u00f3n de la risa femenina. Seg\u00fan lo narra la autora, Colette desafi\u00f3 las normas con su gracia corrosiva, mientras que Bret\u00e9cher cautiv\u00f3 con sus historietas sat\u00edricas. A trav\u00e9s de la escritura, el teatro y los medios visuales, las mujeres comenzaron a reclamar su derecho a re\u00edr y hacer re\u00edr.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/Imagen12.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"569\" height=\"426\" src=\"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/Imagen12.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-70017\"\/><\/a><figcaption class=\"wp-element-caption\">Colette (Foto: Wikipedia)<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Un cambio de paradigma: La risa como arma de empoderamiento<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mucho ha tenido que pasar para que la risa femenina deje de ser considerada inapropiada y peligrosa para convertirse en una herramienta de empoderamiento. El Movimiento de Liberaci\u00f3n de la Mujer utiliz\u00f3 el humor en sus slogans, y escritoras como Virginia Woolf reconocieron el papel emancipador de la risa. Actrices y comediantes como Lucille Ball y Nin\u00ed Marshall desafiaron las expectativas de g\u00e9nero, demostrando que la risa pod\u00eda ser una forma de resistencia y liberaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>La risa femenina, una vez confinada y censurada, se ha transformado en una expresi\u00f3n poderosa de liberaci\u00f3n y empoderamiento. A lo largo de los siglos, las mujeres han luchado por su derecho a re\u00edr y hacer re\u00edr, desafiando las normas impuestas y redefiniendo su papel en la sociedad a trav\u00e9s del humor. Este an\u00e1lisis hist\u00f3rico revela una narrativa de control y subversi\u00f3n, culminando en la actualidad con un movimiento de comediantes y artistas que celebran la risa como una forma de resistencia y transformaci\u00f3n.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A pesar de los desaf\u00edos hist\u00f3ricos, la risa femenina ha emergido como una fuerza revolucionaria. A medida que las mujeres contin\u00faan ocupando espacios en la comedia y la s\u00e1tira, la risa se convierte en una herramienta para la cr\u00edtica social y la redefinici\u00f3n de la feminidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El an\u00e1lisis de Melchior-Bonnet resalta estos asuntos y nos permite entender que el recorrido de la condici\u00f3n femenina, hasta en sus expresiones m\u00e1s naturales, ha sido condicionado por el machismo imperante en nuestras sociedades. Las palabras de la historia en estas p\u00e1ginas brindan un espacio para la reflexi\u00f3n, as\u00ed como para la comprensi\u00f3n, y son en s\u00ed mismas una lecci\u00f3n, en todo el sentido de la palabra, tanto de la historiograf\u00eda como de la pregunta por lo femenino y el arte de la escritura.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>\u201cLa risa de las mujeres\u201d, fragmento<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La naturaleza ha separado la risa de la belleza. Espasmo, desorden, peque\u00f1o se\u00edsmo del rostro, la risa desfigura, sacude el cuerpo, arrebata toda dignidad. Inconveniente, se escapa de las entra\u00f1as. Los griegos la llamaban \u00abla sacudida\u00bb. Desde Arist\u00f3teles a Bergson, pasando por los m\u00e9dicos del Renacimiento y los fil\u00f3sofos de la Ilustraci\u00f3n, se explica que nos re\u00edmos de lo \u00abfeo, lo deforme e indecoroso\u00bb, o, tambi\u00e9n, seg\u00fan Hobbes, de \u00abla visi\u00f3n imprevista de nuestra superioridad sobre el otro\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La risa es contraria a la imagen de la mujer modesta y p\u00fadica. Las costumbres del mundo son formales: si la risa del hombre es considerada una justa recreaci\u00f3n o un remedio a su melancol\u00eda, una mujer que r\u00ede siempre corre el riesgo de pasar por una descarada, una vividora atrevida, una loca hist\u00e9rica, o de perder su poder de seducci\u00f3n y ser catalogada como marimacho. Re\u00edrse entre dientes, partirse o caerse de la risa, carcajearse, el lenguaje de la risa es ya de partida sexuado, o bien trivial, o bien indecente. Durante siglos, la risa femenina ha permanecido bajo vigilancia, tolerada a condici\u00f3n de que se escondiera tras el abanico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hacer de la risa de las mujeres un objeto de estudio hist\u00f3rico comporta muchos riesgos, entre ellos el anacronismo. La risa pertenece a la cultura de lo cotidiano; es fr\u00e1gil, ef\u00edmera; no nos re\u00edmos de las mismas cosas hoy en d\u00eda que anta\u00f1o, y no discernimos siempre aquello que, en el pasado, era par\u00f3dico o no. Los acentos de una voz elevada, la densidad de una risa, su duraci\u00f3n o su frecuencia escapan a la investigaci\u00f3n, a menos que el talento de un narrador o una narradora nos ayude a identificar sus matices, a distinguir \u2014en palabras de Nathalie Sarraute\u2014 una risa profunda, \u00abpesada, que se revuelca, una risa espesa que rueda por doquier\u00bb, de un \u00abpeque\u00f1o tr\u00e9molo algo forzado\u00bb, cuyas \u00abnotas duras, heladas, tamborilean como granizo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ligada a las emociones, la risa de las mujeres se desliza de improviso en los textos m\u00e1s serios como risas entre dientes, risas suaves, a hurtadillas, que brotan a veces en medio de las l\u00e1grimas: \u00abLo c\u00f3mico, la potencia de la risa est\u00e1 en el que r\u00ede y no en el objeto de la risa\u00bb, apuntaba Baudelaire en 1857 en una de sus cr\u00edticas de arte \u2014\u00abSobre la esencia de la risa\u00bb\u2014, subrayando que es al individuo al que hay que encontrar tras la risa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Revancha de las mujeres, a las que se les neg\u00f3 durante mu cho tiempo el acceso a la educaci\u00f3n, la palabra y la escritura, la conquista de la risa les ofrece un terreno de libertad donde proclaman su buena salud posando una mirada afilada sobre la sociedad y sobre ellas mismas. El camino ha sido largo. No se trata de pretender que las mujeres de anta\u00f1o no se re\u00edan, sino que el discurso moral y las normas de cortes\u00eda juzgaban la risa como susceptible de pervertir la feminidad. \u00abNada es menos femenino que el vodevil y la farsa\u00bb, se\u00f1alaba Adrienne Monnier, editora y librera, c\u00e9lebre por su mirada cr\u00edtica&nbsp;<em>(Les Gazettes<\/em>, 1925-1945). La risa ha conservado un poder de subversi\u00f3n, y la sociedad no ha cesado de desconfiar de las reidoras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Primera prueba: hacer re\u00edr ha sido hasta tiempos recientes una prerrogativa masculina. Se necesita la autoridad, la superioridad del car\u00e1cter fuerte, incluso un cierto despotismo, para desviar la atenci\u00f3n de un interlocutor o de un auditorio de lo serio y de la raz\u00f3n. A la inversa, re\u00edr es entregarse, abdicar el dominio de uno mismo. Hasta hace poco no se encontraban mujeres profesionales de la risa. Ninguna o muy pocas payasas, ninguna caricaturista. En el teatro, ninguna mujer hilarante, arrancando l\u00e1grimas de alegr\u00eda mediante sus muecas y contorsiones: los papeles de viejas charlatanas rid\u00edculas, Pernelle o la condesa de Escarbagnas, eran interpretados por hombres. Colombine, granuja ingenua, no renuncia jam\u00e1s a seducir cuando gasta una broma y le deja a Arlequ\u00edn la tarea de decir groser\u00edas y palabras graciosas. No hay tampoco grandes autoras c\u00f3micas entre las escritoras: como Virginia Wolf, no podemos m\u00e1s que lamentar la ausencia de una hermana peque\u00f1a de Rabelais, al igual que lamentaba la ausencia de una hermana peque\u00f1a de Shakespeare&nbsp;<em>(Una habitaci\u00f3n propia).<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Segunda prueba: la risa tiene una funci\u00f3n relacional. Forma parte del intercambio social y es comunicativa; las mujeres tristes son \u00abdesagradables\u00bb, las mujeres alegres amenizan los encuentros. Pero debe ser estrictamente mantenida bajo control. Las reglas del decoro, cada vez m\u00e1s severas con el paso de los siglos, tienen como misi\u00f3n contener un miedo masculino ancestral frente a una risa femenina desbordante, surgida de las profundidades de un cuerpo extra\u00f1o e inquietante. Los roles no son intercambiables. Le corresponde al hombre animar la conversaci\u00f3n susurrando galanter\u00edas, m\u00e1s o menos osadas; y a la mujer degustar p\u00fadicamente de este condimento, escondiendo bien su risa tras su chal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Construcci\u00f3n cultural de la vida en la corte y los salones, la conversaci\u00f3n jovial traza la divisi\u00f3n entre la risa buena y la mala. Si el hombre franquea sin inconvenientes el muro de la decencia, de la \u00abdama\u00bb se espera reserva; no debe tener cuerpo, o \u00abinferior corporal\u00bb, seg\u00fan la expresi\u00f3n de M. Bakhtin en sus estudios sobre Rabelais y la cultura popular, debe ignorar hasta sus palabras y su esp\u00edritu no debe estar menos cubierto que su cuerpo. Un coraz\u00f3n puro y un cuerpo silencioso, tal es la vocaci\u00f3n de la mujer.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tercera prueba: el coraz\u00f3n es ajeno a lo c\u00f3mico. \u00abLos ni\u00f1os peque\u00f1os y las mujeres no deber\u00edan re\u00edr jam\u00e1s; hay una malicia en la risa, un veneno\u00bb, escrib\u00eda Bernanos en&nbsp;<em>Monsieur Ouine:&nbsp;<\/em>una malicia, una p\u00e9rdida de inocencia, un desajuste que emborrona la imagen de la ternura y dulzura femenina, representada por la sonrisa arquet\u00edpica de la madre inclinada sobre su hijo. En el centro de los v\u00ednculos afectivos y sociales, la mujer tiene el deber de parecer feliz. Este mandato responde a una idea del bien moral, que quiere que la virtud est\u00e9 coronada de alegr\u00eda. Y esta misi\u00f3n incumbe a la sonrisa de la mujer, figura de la benevolencia y la simpat\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La risa tiene su papel en la emancipaci\u00f3n de las mujeres, pero \u00bfexiste la figura del bromista en femenino? Las mujeres no han accedido a todas las categor\u00edas est\u00e9ticas, y si nos creemos lo que dicen de s\u00ed mismas, algunos registros les fueron ajenos, muy especialmente el de la comedia, la transgresi\u00f3n burlesca, la caricatura, la escatolog\u00eda o la risa blasfematoria, mientras que otros les resultaron m\u00e1s familiares, en tanto que excelentes observadoras de la comedia social. Virginia Woolf se interes\u00f3, siendo muy joven, por la risa de las mujeres, y reclamaba para sus novelas el derecho de subvertir el orden del mundo, de \u00abvolver serio lo que le parece insignificante a un hombre, volver anodino lo que le parece importante\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De esta inversi\u00f3n de los valores surge una fuerza c\u00f3mica que descalifica lo serio como \u00fanico acceso a la verdad. El admirable retrato que traza de su madre, una mujer en segundo plano, ilustra la idea que tiene del coraz\u00f3n y el esp\u00edritu femeninos: penetrada por lo tr\u00e1gico de la vida, pero siempre al ace cho de esos peque\u00f1os momentos c\u00f3micos o grotescos que mar can el irremediable paso del tiempo, su madre, como una Parca, \u00ablograba dotar de un inimitable esplendor al espect\u00e1culo de la vida, como si lo viera efectivamente compuesto de locos, de payasos, de reinas soberbias, inmensos cortejos en marcha hacia la muerte\u00bb&nbsp;<em>(Momentos de vida).&nbsp;<\/em>La risa de las mujeres es una risa contenida, que surge a menudo frente a las incongruencias de la vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La llegada con fuerza de las profesionales de la risa en el \u00faltimo cuarto del siglo XX tiene algo de revolucionario: reivindican todas las formas del re\u00edr y rechazan los tab\u00fas ligados a la imagen de la feminidad. Afrontan la escena p\u00fablica y se implican en los terrenos donde se ejerc\u00eda la risa de los hombres: teatro, cine,&nbsp;<em>cabarets,&nbsp;<\/em>caricaturas,&nbsp;<em>sketches.&nbsp;<\/em>Su mirada nueva y cr\u00edtica ofrece una revancha a todas las prisioneras de la omnipotencia patriarcal. La conquista de la risa es toma de poder; es tambi\u00e9n liberaci\u00f3n del cuerpo y disfrute, independiente de toda receta. Jubilosa y extravagante, o corrosiva y desmitificadora, la risa barre con todo a su paso y se parece a veces a una danza sobre un volc\u00e1n. A menos que, al contrario, cuando banalizada y pol\u00edticamente correcta, le quite el sabor a una saz\u00f3n derramada sin restricci\u00f3n y sin mesura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">*Publicado originalmente en Infobae ayer 13 de agosto,2023<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde la restricci\u00f3n a la revoluci\u00f3n, la autora aborda c\u00f3mo las mujeres han conquistado el derecho a re\u00edr y hacer re\u00edr a lo largo de la historia<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":70020,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"footnotes":""},"categories":[63],"tags":[],"class_list":["post-70016","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-reportajes"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/70016","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=70016"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/70016\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/70020"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=70016"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=70016"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=70016"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}