{"id":69483,"date":"2023-07-31T14:56:29","date_gmt":"2023-07-31T20:56:29","guid":{"rendered":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/?p=69483"},"modified":"2023-07-31T14:56:30","modified_gmt":"2023-07-31T20:56:30","slug":"mujeres-cuidadoras-mas-alla-de-las-fronteras-nexos-con-la-violencia-estructural","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/mujeres-cuidadoras-mas-alla-de-las-fronteras-nexos-con-la-violencia-estructural\/","title":{"rendered":"Mujeres cuidadoras m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras: nexos con la violencia estructural"},"content":{"rendered":"\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>As\u00ed se consolida cada vez m\u00e1s un rol de cuidado asignado, como si fuera inherente a la condici\u00f3n de mujer y asumido ante cualquier circunstancia<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Jany B\u00e1rcenas Alfonso y Consuelo Mart\u00edn Fern\u00e1ndez*<br>SemM\u00e9xico\/Semlac, (Especial para No a la Violencia). Etimol\u00f3gicamente, la palabra cuidado proviene del lat\u00edn cogitatus, que significa pensamiento, lo cual resulta contradictorio con el sentido com\u00fan que lo ve como una acci\u00f3n en la pr\u00e1ctica, asignada y asumida como necesidad en determinados momentos de la vida cotidiana.<br>En este sentido, habr\u00eda que repensar en c\u00f3mo la feminizaci\u00f3n de las labores de cuidado ha contribuido a la construcci\u00f3n de una representaci\u00f3n social asociada a que las mujeres son m\u00e1s capaces para atender las necesidades de personas en situaci\u00f3n de dependencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>As\u00ed, se consolida cada vez m\u00e1s un rol de cuidado asignado, como si fuera inherente a la condici\u00f3n de mujer y, por tanto, asumido ante cualquier circunstancia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>En estudios actuales realizados por las autoras sobre la migraci\u00f3n en Cuba, es habitual encontrar motivaciones en las mujeres asociadas al cuidado de los familiares. Moverse hacia otros pa\u00edses y regresar a Cuba para desempe\u00f1ar el rol de cuidadoras de hijos, nietos, padres o esposos es algo cotidiano en las historias de las mujeres entrevistadas.<br>Muchas veces es una decisi\u00f3n tomada por la familia, m\u00e1s que por la propia persona, quien asume como mujer \u201clo que es mejor para todos\u201d en el seno familiar, sin que medie un cuestionamiento al respecto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>Una entrevistada expresa que \u201cestar y hacer para los dem\u00e1s, a\u00fan en detrimento del bienestar personal, es una situaci\u00f3n muy frecuente y es normal que sea aceptada por todos, aunque muchas veces sea bajo la falsa creencia de que eso la hace feliz; es una felicidad, pero muy relativa\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>En ese sentido, cuenta de su experiencia: \u201cMe fui porque mi hija me lo pidi\u00f3, ella trabaja much\u00edsimo y no ten\u00eda quien le cuidara al ni\u00f1o m\u00e1s chiquito. Yo siempre le dije que no quer\u00eda quedarme, que era temporal hasta que los ni\u00f1os crecieran. No estaba muy convencida, pero era un esfuerzo por mi hija y mis nietos, si no era yo, \u00bfqui\u00e9n los iba a ayudar? All\u00e1 no es como aqu\u00ed, dej\u00e9 a mi mam\u00e1 enferma y a mi esposo, por poco me cuesta mi matrimonio, no hay quien aguante eso tantos a\u00f1os\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>Como se evidencia en esta historia personal, las exigencias del cuidado ponen a las mujeres en disyuntivas que casi siempre terminan a favor de lo esperado socialmente, en este caso, del rol de abuela y madre, incluso aunque ello implique emigrar temporalmente a otro pa\u00eds y dejar al esposo encargado del cuidado de otros adultos mayores que se quedan en Cuba, con los costos que acarrea a la relaci\u00f3n de pareja.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>Otras experiencias solapan el rol de cuidadora con el de esposa y es una decisi\u00f3n que confronta \u00bfd\u00f3nde quiero? y \u00bfd\u00f3nde creo que debo estar? Una de las entrevistadas narra sus vivencias y afirma que \u201cfue muy complicado porque en principio no quer\u00eda ir, ni dejar mi casa; adem\u00e1s, dejaba aqu\u00ed a mi mam\u00e1, mi hija y mi nieto, pero estaba mi esposo por all\u00e1 y me necesitaba. \u00c9l estaba solo, trabajando mucho, \u00e9l no sabe hacer labores dom\u00e9sticas y fui para all\u00e1 tambi\u00e9n para ayudarlo, porque adem\u00e1s \u00e9l tambi\u00e9n ya tiene sus enfermedades. Yo no ten\u00eda trabajo, estaba de ama de casa y acompa\u00f1\u00e1ndolo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>Efectivamente, ellas se mover\u00e1n hacia donde los familiares necesiten sus cuidados. La familia se constituye como pilar fundamental y, por eso, el cuidado tambi\u00e9n es motivo de regreso al pa\u00eds de origen, con independencia de lo bien que les vaya en los lugares a los que emigraron. Tal es el caso de una mujer que retorna a Cuba despu\u00e9s de 18 a\u00f1os, le va bien y tiene familia fuera, pero debe cuidar a su padre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>Explica que \u201c\u00e9l es alcoh\u00f3lico y cuando se qued\u00f3 solo tuve que venir para ac\u00e1, pues no hab\u00eda nadie que lo cuidara, mi hermano tambi\u00e9n vive fuera de Cuba y vino, pero regres\u00f3 a Espa\u00f1a, y yo no iba a dejar al viejo, enfermo y solo. Muchos me dijeron que yo estaba loca. Mi hijo entendi\u00f3 la situaci\u00f3n y sigue all\u00e1, pero \u00e9l viene a verme cuando puede\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>En ocasiones, las familias asumen acr\u00edticamente que s\u00f3lo a las mujeres les corresponde el rol de cuidadoras. Se establece como un pacto en silencio, donde ellas tambi\u00e9n asumen este rol como \u201clo que nos toca atender como las mujeres de la familia\u201d. Esto ocurre sean o no migrantes; pero, para aquellas que se ven impulsadas a moverse por estas circunstancias, implica una decisi\u00f3n de mayor impacto en sus vidas cotidianas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>\u201cImag\u00ednate, no s\u00e9 c\u00f3mo explicarlo; yo nunca pens\u00e9 que tendr\u00eda que irme del pa\u00eds, tuve que ir para cuidar a mis nietos y que mi hija pudiera seguir trabajando, aprender a vivir all\u00e1 estos a\u00f1os ha sido dif\u00edcil y ahora, cuando regreso, la situaci\u00f3n est\u00e1 muy complicada tambi\u00e9n, pero aqu\u00ed estoy, con mi familia porque mi madre est\u00e1 muy mayor y me necesita en este momento, en verdad es bueno para mi poder acompa\u00f1ar, todos son mi familia\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>La separaci\u00f3n, que es consustancial al proceso migratorio, puede vivenciarse con cercan\u00eda afectiva, aun en la distancia f\u00edsica, y el rol de cuidado que se le atribuye a la mujer puede verse como una acci\u00f3n que consolida los v\u00ednculos y mantiene el sentimiento de pertenencia familiar. Sin embargo, ninguna de las mujeres entrevistadas identifica como un sacrificio el asumir estos cuidados que implicaron movimientos migratorios. Es como si no se permitieran pensar ni aceptar que pueden sentirse mal por ello, ni que ha tenido impactos desfavorables para su bienestar emocional, lo cual puede interpretarse desde lo que nos comparten de sus experiencias durante las entrevistas y, en algunos casos, por sus propias reflexiones:<br>\u201cEs posible que un d\u00eda yo tambi\u00e9n necesite ayuda, a veces me vence el cansancio y quisiera hacer otras cosas con mi vida; pero no puedo darme ese lujo, ahora yo soy la que tengo que cuidarlos a ellos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>En su mayor\u00eda, los efectos de estos cuidados y de los proyectos migratorios asociados a ellos son invisibilizados o naturalizados. Las obviedades emergen con claridad en expresiones como: \u201ces obvio que ten\u00eda que hacerlo; si no era yo, no lo hac\u00eda nadie m\u00e1s; para eso estamos las madres, las abuelas, las esposas, las hijas; o sea, las mujeres de la familia\u201d; \u201cmis proyectos pueden esperar, primero est\u00e1 la familia\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>Queda claro que, si de cuidado familiar se trata, la mujer se ocupa y, adem\u00e1s, pasa a un segundo plano la dimensi\u00f3n personal y el hecho migratorio en s\u00ed mismo. De este modo, se perpet\u00faa una realidad que coloca a la mujer como \u00fanica encargada del cuidado en las familias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>Esas pr\u00e1cticas cotidianas &#8211;una forma de violencia estructural precisamente por considerarse obvias&#8211; deben ser cuestionadas y transformadas, comenzando por el pensamiento que define el cuidado por y para las propias mujeres. El peligro mayor est\u00e1 en hacer lo que, supuestamente, corresponde a estos roles por obligaci\u00f3n o presi\u00f3n social, sin un pensamiento cr\u00edtico sobre la corresponsabilidad y la equidad en las labores de cuidado familiar, incluso m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><br>Fuentes: Archivo Digital T\u00edtulo: Violencia de g\u00e9nero y homicidio en la pareja en La Habana (2009-2010). Autoras: Janet Gonz\u00e1lez Medina. Instituci\u00f3n: Instituto de Medicina Legal. Hospital Docente Cl\u00ednico Quir\u00fargico Joaqu\u00edn. M. Albarr\u00e1n. Publicaci\u00f3n: Revista Cubana de Tecnolog\u00eda de la Salud. Vol. 6, No. 4 (2015) ISSN: 2218- 6719 RNPS: 2252<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Jany B\u00e1rcenas Alfonso, m\u00e1ster en Psicolog\u00eda y Consuelo Mart\u00edn Fern\u00e1ndez, doctora en Ciencias Psicol\u00f3gicas, Universidad De La Habana<br>Semlac Cuba: Una mirada diferente a la informaci\u00f3n<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>As\u00ed se consolida cada vez m\u00e1s un rol de cuidado asignado, como si fuera inherente a la condici\u00f3n de mujer y asumido ante cualquier circunstancia<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":69484,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[702],"tags":[],"class_list":["post-69483","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-economia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/69483","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=69483"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/69483\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/69484"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=69483"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=69483"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=69483"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}