{"id":6896,"date":"2018-12-20T17:23:24","date_gmt":"2018-12-20T17:23:24","guid":{"rendered":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/?p=6896"},"modified":"2023-07-21T14:34:40","modified_gmt":"2023-07-21T19:34:40","slug":"entresemana-14","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/entresemana-14\/","title":{"rendered":"Entresemana"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u2022 Nos obsequiaste tu ausencia convertida en crisol<\/p>\n\n\n\n<h5 class=\"wp-block-heading\"> Yaz, hace dos a\u00f1os\u2026<\/h5>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><a href=\"https:\/\/semmexico.com\/gallery-post.php?id=6699#\">Mois\u00e9s S\u00e1nchez<\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SemM\u00e9xico. 20 de diciembre 2018.- \u00a1Ah, c\u00f3mo duelen las ausencias! No, Yaz, no lo hab\u00eda olvidado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hace dos d\u00edas Daniel me envi\u00f3 un mensaje record\u00e1ndome la fecha en que, obsequiosa como eras, nos regalaste tu ausencia como una llamada de atenci\u00f3n, de \u00e9sas que sol\u00edas hacernos en el papel de la madre que tambi\u00e9n me regal\u00f3 su ausencia siendo ni\u00f1o para que aprendiera a luchar en la vida con las lecciones, breves pero imborrables que me dio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero, vaya, que me disculpen mis cinco lectores, pero este espacio es tuyo, como lo asum\u00edas cada ma\u00f1ana para publicarlo en las redes. Dec\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hace dos a\u00f1os nos obsequiaste tu ausencia convertida en crisol que uni\u00f3 voluntades y deshizo desencuentros. Sumaste una cascada de amistades que nacieron del manantial de tu bonhom\u00eda y desde la noche del domingo 18 de diciembre de hace dos a\u00f1os se despe\u00f1aron en muestras de solidaridad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En dos a\u00f1os, hija, la vida ha ido por esos caminos inciertos, las rutas que quisi\u00e9ramos adivinar aunque eso nos est\u00e1 vedado porque el destino es as\u00ed: incierto. En dos a\u00f1os las amistades y l\u00edneas de sangre que hiciste se reencontraran, han ido consolid\u00e1ndose las m\u00e1s; las menos han sido presa del alejamiento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todos te recuerdan, todos. Mis amigos te recuerdan y aluden a esa sonrisa abierta, franca que ten\u00edas y el firme car\u00e1cter, la decisi\u00f3n cuando me arropabas en esos d\u00edas sin huella y me despejabas del sello de Baco para encaminarme a mi feliz orfandad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">S\u00ed, eras mi c\u00f3mplice, mi amiga y colega que me compart\u00eda sus secretos de vida y cada ma\u00f1ana o por la noche, como murci\u00e9lagos colgados al tel\u00e9fono, me contabas de tus aconteceres, de tus dolores del alma y de las ingratitudes de aquellos que, dec\u00edamos, son la mediocridad que nunca admitir\u00e1 el triunfo ajeno.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero luego los perdonabas, Yaz. Y entonces tu gran coraz\u00f3n de pollo afloraba y abogabas por quienes no hab\u00edan mostrado en ellos un \u00e1pice de ese gran ser humano que eras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00a1Ah, c\u00f3mo me duele tu ausencia! S\u00ed, s\u00ed, me dir\u00e1s que todos los d\u00edas me rondas con tu recuerdo, que todav\u00eda traigo en mi cotidianeidad el timbre de tu voz al tel\u00e9fono para comenzar la ma\u00f1ana y comernos el mundo a pu\u00f1os; o por las noches para escucharte con la queja de esos etc\u00e9teras que te agobiaban pero a los que, reitero, perdonabas y dec\u00edas entender o de plano dejabas en su libre albedr\u00edo para que hicieran lo que les viniera en gana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Te platico, Yaz. Ayer se me adelant\u00f3 otro buen amigo, de esos que se quitan la camisa para ayudar al pr\u00f3jimo. Se fue Ildefonso Zapata y me doli\u00f3 su partida, como ocurri\u00f3 hace unas semanas con Roberto P\u00e9rez, colega que en el \u00faltimo contacto que tuvimos me obsequi\u00f3 un libro. Creo que a ambos los conociste Yaz y, bueno, quienes lean estas l\u00edneas quiz\u00e1 no entiendan lo que entre periodistas entendemos. Y t\u00fa eras una periodista que se adelant\u00f3 a la cobertura del acto al que todos estamos llamados. Cuando veas por ah\u00ed a mis amigos que se fueron, sal\u00fadalos de mi parte.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Bien. Hace un a\u00f1o te habl\u00e9 de esos reencuentros, del dolor que calladamente procesan tus hermanos, t\u00edos y amistades muy pr\u00f3ximas, por tu ausencia. Y siempre que sale tu recuerdo a la pl\u00e1tica, sin duda cada quien se guarda el sollozo y detiene la l\u00e1grima pero declara que te extra\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y c\u00f3mo no, Yaz. C\u00f3mo no extra\u00f1arte si corr\u00ed a tu lado la vida que disfrutaste a plenitud, de esos tus amores de adolescente y tus d\u00edas de escuela, cuando \u2013bromeo con tu hermano Moy\u2014en el papel de se\u00f1ora quedada deb\u00eda peinarte los rizos y planchar tu uniforme y lustrar tus zapatos para que no sacaras cero en higiene y presentaci\u00f3n en la escuela primaria Emiliano Zapata.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">No, no se me hab\u00eda olvidado la fecha que me resisto a llamar luctuosa porque el luto lo llevar\u00e9 por siempre; es una fecha en la que, he concluido, decidiste abonar a la uni\u00f3n de la familia con tu ausencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y me la regalaste para forjar una etapa m\u00e1s de mi desarrollo como padre y profesional que soy de este oficio que decidiste abrazar porque quisiste seguir estos pasos del reportero que todos los d\u00edas sale a la calle a partirse el alma sin pensar en ma\u00f1ana, porque es ma\u00f1ana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Yaz, hace un a\u00f1o te dije te extra\u00f1aba y hoy te extra\u00f1o m\u00e1s. Entiendo y asumo la realidad de que somos ef\u00edmeros, protagonistas de historias y personajes de an\u00e9cdotas que corren el riesgo, por lo menos, de ser efem\u00e9ride sectaria porque de los periodistas s\u00f3lo sabemos los periodistas y, por supuesto, nuestras cercanas familias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero, Yaz, hija, te traigo en el coraz\u00f3n y en este don que Dios me dio de escribir porque merced a ello puedo desahogar estos recuerdos tuyos que se me anudan en la garganta y caigo en la complicidad con mis colegas y amigos a quienes un ser querido les regal\u00f3 su ausencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si te digo que, en la familia, todos est\u00e1n bien me dir\u00e1s que ya lo sabes. Y s\u00ed, porque, ah\u00ed est\u00e1s en cada momento, en cada espacio, junto a mi computadora, en la proximidad de mi almohada y en la sonrisa de tus hermanos Carlos y Daniel que fueron los m\u00e1s s\u00f3lidos adolescentes que te acompa\u00f1aron ese domingo que decidiste obsequiarnos tu ausencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y est\u00e1s en las palabras y actitudes de Moy, tu hermano gemelo astral que suele traer a la pl\u00e1tica uno de esos grandes detalles tuyos, tus decires muy tuyos, hija.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como te percatas no hab\u00eda olvidado la fecha. No la olvido; ah\u00ed viene la Navidad y estar\u00e1s en mi mesa, a mi lado. Y viene el A\u00f1o Nuevo y recordar\u00e9 cuando bailamos juntos en esa despedida al A\u00f1o Viejo y nos prometimos que, abandonados,&nbsp; nada nos derrotar\u00eda junto con tus hermanos. Hoy nada me derrota porque est\u00e1s aqu\u00ed, aqu\u00ed en este espacio que llenas todos los d\u00edas con el recuerdo de tu ausencia. Te amo, Yaz. Conste.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">sanchezlimon@gmail.com<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">www.entresemana.mx<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">@msanchezlimon<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u2022 Nos obsequiaste tu ausencia convertida en crisol Yaz, hace dos a\u00f1os\u2026 Mois\u00e9s S\u00e1nchez SemM\u00e9xico. 20 de diciembre 2018.- \u00a1Ah, c\u00f3mo duelen las ausencias! No, Yaz, no lo hab\u00eda olvidado. 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