{"id":66290,"date":"2023-05-03T17:21:31","date_gmt":"2023-05-03T22:21:31","guid":{"rendered":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/?p=66290"},"modified":"2023-05-03T17:22:36","modified_gmt":"2023-05-03T22:22:36","slug":"opinion-primero-de-mayo-2023-fin-y-principio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/opinion-primero-de-mayo-2023-fin-y-principio\/","title":{"rendered":"Opini\u00f3n| Primero de mayo 2023: fin y principio"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Sa\u00fal Escobar Toledo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SemM\u00e9xico, Ciudad de M\u00e9xico, 3 de mayo del 2023.- Este uno de mayo marca el fin de una etapa hist\u00f3rica del sindicalismo mexicano. Seg\u00fan la Secretar\u00eda del Trabajo, expir\u00f3 el plazo para la legitimaci\u00f3n de los Contratos Colectivos de Trabajo (CCT) en M\u00e9xico. A partir del 2 de mayo, del total, 139,000 convenios registrados, alrededor de 119,000 se extinguir\u00e1n porque no cumplieron con ese procedimiento o debido a que fueron rechazados mediante voto personal, libre, directo y secreto de las y los trabajadores. Sin embargo, en estos casos, los patrones deber\u00e1n respetar todos los derechos y prestaciones establecidas en esos CCT.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este acontecimiento, que significa que apenas poco m\u00e1s del 10 por ciento de los CCT seguir\u00e1n vigentes protegiendo a aproximadamente cuatro millones de sindicalizados de un total (estad\u00edstico) de alrededor de 40 millones de asalariados\/as, puede interpretarse de distintas maneras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Desde una perspectiva hist\u00f3rica, podr\u00edamos decir M\u00e9xico, ha conocido tres etapas de la contrataci\u00f3n colectiva: la primera surgi\u00f3 con la Constituci\u00f3n de 1917. En ella se reconocieron derechos fundamentales en materia de jornada, salarios, organizaci\u00f3n sindical y huelga, y una reglamentaci\u00f3n muy elemental del \u201ccontrato de trabajo\u201d. En los a\u00f1os siguientes, llevar el texto del 123 a la realidad que se viv\u00eda en las f\u00e1bricas y empresas se convirti\u00f3 en el eje de la disputa obrero-patronal: las y los trabajadores entendieron que para hacer realmente efectivos sus derechos tendr\u00eda que luchar por un contrato colectivo, figura legal que no estaba claramente definida en los ordenamientos legales. En los a\u00f1os veinte, muchas huelgas buscaron pactar esos instrumentos, lo que provoc\u00f3, en algunos casos, &nbsp;violentos enfrentamientos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Posteriormente, la Ley Federal del Trabajo, decretada en 1931, reglamentar\u00eda de manera detallada la contrataci\u00f3n colectiva. Pero fue sin duda durante el periodo del presidente C\u00e1rdenas cuando tuvo lugar una \u201crevoluci\u00f3n contractual\u201d. Muchos de estos instrumentos se pactaron en diversos sectores econ\u00f3micos; entre los m\u00e1s significativos, aquellos que se firmaron con las principales empresas mineras. Tambi\u00e9n, se negociaron exitosamente los contratos ley que regir\u00edan a varias empresas de una rama productiva.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una segunda etapa podr\u00eda ubicarse en los a\u00f1os que corren desde 1948 y hasta 1982 cuando surge y se consolida un sindicalismo autoritario vinculado y obediente al Estado mediante su incorporaci\u00f3n al PRI. Los contratos colectivos, ya reconocidos plenamente en el derecho y en la vida real, sirvieron para que este sindicalismo ganara un enorme poder de negociaci\u00f3n. Los CCT se administraron de manera vertical y, con algunas excepciones importantes, no fueron avalados por las bases sindicales. A pesar de ello y en un contexto econ\u00f3mico favorable, las prestaciones laborales mejoraron notablemente. Su punto m\u00e1s alto puede ubicarse en la reforma a la LFT de 1970 cuando se incorporaron a este ordenamiento muchas prestaciones contenidas en los CCT y, de esta manera, se volvieron obligatorios para todas las empresas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La tercera etapa arranca en el periodo presidencial de Salinas de Gortari, despu\u00e9s de la gran crisis de 1982. &nbsp;Muchos fueron CCT fueron \u201crecortados\u201d ya que se eliminaron prestaciones; la mayor\u00eda, se impusieron al gusto de las y los empresarios con prestaciones m\u00ednimas, apenas aquellas contenidas en la LFT.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para ello, se desat\u00f3, con el aval de las autoridades, un mecanismo de simulaci\u00f3n.&nbsp; Los CCT se convirtieron en un medio para enriquecer a abogados, \u201cdirigentes\u201d sindicales y una caterva siniestra de personajes que lograban registrar estos instrumentos legalmente sin el conocimiento de las y los trabajadores. As\u00ed, estas pandillas chantajeaban a los patrones, obten\u00edan cuotas de sus (pretendidos) agremiados y aparec\u00edan legalmente como los administradores \u00fanicos de los CCT. Sirvieron de mecanismos de contenci\u00f3n para evitar que trabajadoras y trabajadores reclamaran nuevas prestaciones y se organizaran en sindicatos democr\u00e1ticos. Se les llam\u00f3 contratos de protecci\u00f3n patronal porque sirvieron para anular, en los hechos, la contrataci\u00f3n colectiva. La negociaci\u00f3n entre obreros\/as y patrones pr\u00e1cticamente desapareci\u00f3 en la mayor\u00eda de las empresas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Gracias a una coyuntura hist\u00f3rica compleja y excepcional, entre 2017 y 2019, se pacta una reforma laboral en la Constituci\u00f3n y en la Ley Federal del Trabajo (LFT) que busc\u00f3, fundamentalmente, democratizar los sindicatos y la contrataci\u00f3n colectiva de tal manera que las condiciones de trabajo fueran resultado de la voluntad de las y los trabajadores y as\u00ed propiciar la elevaci\u00f3n de los salarios y las prestaciones. Las enmiendas contaron con el apoyo de los gobiernos y sindicatos de Canad\u00e1 y Estados Unidos, e internamente con la aprobaci\u00f3n del presidente L\u00f3pez Obrador, las y los legisladores de MORENA y sus aliados\/as, y varios sindicatos independientes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed, &nbsp;la \u201cdesaparici\u00f3n\u201d legal de aproximadamente el 90 por ciento de los CCT muestra que, en efecto, la inmensa mayor\u00eda de estos instrumentos eran una ficci\u00f3n. No todos lo eran ya que, por ejemplo, en empresas tan relevantes como PEMEX y CFE, los CCT eran (y siguen siendo) m\u00e1s bien contratos de protecci\u00f3n \u201cpol\u00edtica\u201d. Sirven no s\u00f3lo para administrar las prestaciones sino tambi\u00e9n para garantizar el control pol\u00edtico de las empresas y las y los trabajadores en funci\u00f3n de los intereses de los gobiernos en turno.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La desaparici\u00f3n (legal) de esos CCT puede entenderse entonces como la consecuci\u00f3n exitosa de uno de los objetivos de la reforma de 2019. Qued\u00f3 al desnudo un mecanismo simulado y exhibi\u00f3 la indefensi\u00f3n en que han vivido los asalariados\/as mexicanos. Superar esta vulnerabilidad no puede ser obra de una ley ni de la voluntad de los gobiernos, mucho menos extranjeros. Requiere, precisamente, la decisi\u00f3n de los propios trabajadores\/as.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se abre la posibilidad, antes obstaculizada por la existencia legal de los CCT de protecci\u00f3n, de negociar las prestaciones mediante sindicatos representativos y con mecanismos democr\u00e1ticos que antes no exist\u00edan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es evidente que esta nueva etapa es a\u00fan incipiente. Los mecanismos aprobados en la reforma de 2019 est\u00e1n en fase de experimentaci\u00f3n como sucede con cualquier ordenamiento radicalmente nuevo, y apenas est\u00e1n apareciendo sus imperfecciones; adem\u00e1s, el personal de las instituciones encargadas de hacer cumplir la ley carece de experiencia e incluso formaci\u00f3n profesional <em>ad hoc<\/em>. Los patrones, por su parte, sobre todo las empresas m\u00e1s poderosas, enfilar\u00e1n sus ej\u00e9rcitos de abogados para encontrar las maneras de evitar la negociaci\u00f3n de nuevos CCT. Los gobiernos (federal, estatal, municipal) buscar\u00e1n mantener la \u201cpaz social\u201d a veces incluso por encima de los reclamos obreros, particularmente en sectores claves de la econom\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Trabajadoras y trabajadores, por su parte, no se han \u201capropiado\u201d de la reforma, salvo en algunos casos muy distinguidos. No lo han hecho por desconocimiento &nbsp;(seguramente nunca han le\u00eddo la ley ni el contenido de un CCT); pero tambi\u00e9n por la ausencia de una cultura sindical: por lo menos una generaci\u00f3n de asalariados\/as se ha incorporado al mercado laboral desde los a\u00f1os noventa sin haber participado en una asamblea o en una protesta colectiva, y sin conocer, en los hechos, lo que significa la palabra <em>solidaridad. <\/em>Como sucedi\u00f3 en los primeros a\u00f1os del siglo pasado, tendr\u00e1n que aprender, fundamentalmente, atrevi\u00e9ndose a luchar colectivamente en las calles y en las f\u00e1bricas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El futuro de la reforma y la nueva etapa del sindicalismo son inciertas. Las circunstancias externas e internas que las propiciaron muestran que, lo que falt\u00f3 entonces y ahora, ha sido la acci\u00f3n colectiva de las y los trabajadores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una etapa parece cerrarse y otra despunta. Como ha sucedido en otros momentos de la historia, cuando se perfila un cambio profundo, las cosas dif\u00edcilmente volver\u00e1n a ser como antes, pero nadie puede asegurar cu\u00e1l ser\u00e1 el rostro del sindicalismo en los pr\u00f3ximos a\u00f1os. Por lo pronto, un cierto \u201cdesorden\u201d del presente resulta alentador frente a la pasividad, casi total, de apenas unos a\u00f1os atr\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">saulescobar.blogspot.com<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este uno de mayo marca el fin de una etapa hist\u00f3rica del sindicalismo mexicano<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":66293,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"footnotes":""},"categories":[82,110],"tags":[],"class_list":["post-66290","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-la-opinion","category-la-opinion-columnas"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/66290","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=66290"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/66290\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/66293"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=66290"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=66290"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=66290"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}