{"id":64969,"date":"2023-03-27T13:55:34","date_gmt":"2023-03-27T19:55:34","guid":{"rendered":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/?p=64969"},"modified":"2023-03-27T14:03:32","modified_gmt":"2023-03-27T20:03:32","slug":"vida-y-lectura-las-dos-ancianas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/vida-y-lectura-las-dos-ancianas\/","title":{"rendered":"Vida y Lectura| Las dos ancianas"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Marcela Eternod Ar\u00e1mburu<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SemM\u00e9xico, Aguascalientes, 27 de marzo del 2023.- Esta semana celebramos los 75 a\u00f1os de una muy querida amiga, ahora ya autoclasificada -con cierta incredulidad- como persona mayor. Muy pronto celebraremos la llegada a la octava d\u00e9cada de otra querid\u00edsima amiga y, como cada a\u00f1o a\u00f1adimos uno a la suma, el destino nos alcanza y hace ineludible la reflexi\u00f3n sobre la senectud y lo que conlleva vivir muchos m\u00e1s a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud no ha reclasificado los grupos de edad, sigue vigente el considerar el principio del envejecimiento en los 60 a\u00f1os. As\u00ed, la tan difundida nota que afirma que \u201cLa Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS) considera que la juventud dura hasta los 65 a\u00f1os\u2026\u201d no es m\u00e1s que otra falsedad, dentro de ese mar de mentiras donde se nada todos los d\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por lo anterior, leer una bella historia, \u201cuna f\u00e1bula de coraje y supervivencia con un c\u00e1lido mensaje\u2026\u201d es una buena decisi\u00f3n y si, adem\u00e1s, es una lectura amable, divertida y breve, resulta satisfactoria. Es el caso de \u201cLas dos ancianas\u201d de la alaske\u00f1a Velma May Wallis que en cada uno de sus libros rinde un homenaje a su ascendencia atabascana, rescatando esos relatos primigenios que se contaban alrededor de una fogata o una estufa y se caracterizan por ensalzar ciertos atributos, actitudes y valores cultivados en las muy peque\u00f1as comunidades, que depend\u00edan unos de otras y otros de unas para la sobrevivencia. A Wallis las historias de los gwich\u2019in se las contaba su madre que, al parecer, era una excelente narradora de voz suave y firme que lograba interesar a toda su audiencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El gwich&#8217;in es una lengua con cada vez menos hablantes (se estima que no hay m\u00e1s de 1500 en toda la regi\u00f3n del Yuk\u00f3n, Alaska, Canad\u00e1 y Estados Unidos) que, como sucede en muchas otras partes del mundo, a\u00f1o con a\u00f1o pierde hablantes, al negarse las nuevas generaciones a hablarlo para integrarse a sus lugares de destino. Por eso da gusto saber que algunos de los libros de Wallis se pueden leer hoy traducidos en 17 idiomas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La autora de \u201cLas dos ancianas\u201d, cuya primera edici\u00f3n en M\u00e9xico es de febrero de 2023, naci\u00f3 en 1960 en una peque\u00f1a comunidad de hielo, nieve y fr\u00edo, donde las personas son capaces de saber la espesura del hielo distinguiendo una tonalidad de blanco de otra, o distinguir el blanco reciente de la nieve del blanco de la semana pasada, porque eso es importante para moverse en su territorio. Para llegar a Fort Yuk\u00f3n, en Alaska, solo se puede utilizar un trineo tirado por perros (el medio de transporte local), barco, avioneta, helic\u00f3ptero o moto-nieves. A ella le toc\u00f3 vivir -en su adolescencia y juventud- los grandes cambios que sufri\u00f3 la regi\u00f3n con la llegada de muchas personas extranjeras. Desde cambiar su dieta tradicional y empezar a consumir productos procesados, hasta sentir la necesidad de buscar un empleo remunerado para entrar a la din\u00e1mica de la modernidad. Con pesar cuenta como se fueron adentrando ciertas adicciones en su comunidad, principalmente el consumo del alcohol, y como vivieron la perdida de la propia identidad y el despojo de su tierra, en manos de vivales, bur\u00f3cratas y progresistas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ella misma relata que de ni\u00f1a todo a su alrededor estaba organizado por las estaciones, todos sab\u00edan lo que ten\u00edan que hacer, cu\u00e1ndo hacerlo y que lo m\u00e1s importante era tener suficientes alimentos y garantizar el calor dentro de casa. Por eso, los libros de Velma Wallis se centran en rescatar ese pasado end\u00f3geno donde la comunidad, su sobrevivencia y su bienestar eran lo m\u00e1s importante. Por eso, ella es una experta en sobrevivencia: cazadora, pescadora y trampera; sabe desollar, trocear y cortar pescados y animales; recolectar frutos, ra\u00edces y moluscos; conservar los alimentos con t\u00e9cnicas tradicionales: salado, ahumado, curado o encurtido. Sabe hacer ropa con las pieles de los animales que caza y transportar una vivienda para acampar completa, cargando sola con todo lo que la supervivencia requiere.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De hecho, fue gracias a su alejamiento de la modernidad que pudo escribir \u201cLas dos ancianas\u201d y, mientras viv\u00eda de lo que cazaba, pescaba o recolectaba, mientras aprend\u00eda de su madre como se hac\u00edan antes las cosas y recordaban las viejas historias que ella les contaba a Velma y a sus hermanos en las largas y heladas noches de los interminables inviernos, fue gest\u00e1ndose la historia de dos viejas gru\u00f1onas que ante la adversidad se transforman en dos diligentes y capaces sobrevivientes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cLas dos ancianas\u201d est\u00e1 dedicada a las \u201cpersonas mayores que sorprenden por sus conocimientos, sabidur\u00eda y singularidad\u201d, y esas son las cualidades que dos ancianas, quejosas, achacosas, criticonas y mandonas desarrollan cuando son abandonadas por su comunidad durante un crud\u00edsimo invierno, al considerarlas una carga que impedir\u00eda que el pueblo avanzara con la rapidez que se requer\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dos ancianas que la tribu juzg\u00f3 ser\u00edan una carga insoportable y que demuestran contar con todas las habilidades necesarias para luchar por su vida, que si bien las ten\u00edan medio olvidadas, recordaban lo suficiente para no solo sobrevivir a un despiadado invierno, sino para, despu\u00e9s de llorar su abandono, disfrutar de la aventura. Saben construirse un refugio, almacenar le\u00f1a, cuidar el fuego, atrapar conejos, ardillas y piezas menores. Administrar lo que consiguen cuando hay escasez y almacenar lo sobrante, preserv\u00e1ndolo y ocult\u00e1ndolo de los depredadores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ch\u2019idzigyaak y Sa\u2019 logran con astucia mantener alejado a un oso voraz, y una de ellas se atreve a perseguir a sus m\u00e1s de 80 a\u00f1os un alce, recordando sus escapadas de juventud. No lo caza, pero se divierte. Todos los d\u00edas son productivos, todos los d\u00edas hacen algo, hasta que, muchas lunas despu\u00e9s, regresan hambrientos aquellos que las abandonaron. Y s\u00ed, son ellas, las ancianas, las que tienen alimentos abundantes y le\u00f1a para que toda su tribu sobreviva. En suma, una historia disfrutable,&nbsp; que Wallis nos permite conocer.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Como la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud no ha reclasificado los grupos de edad, sigue vigente el considerar el principio del envejecimiento en los 60 a\u00f1os.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":38638,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"footnotes":""},"categories":[515,35,514],"tags":[],"class_list":["post-64969","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-marcela-eternod-aramburu","category-opinion","category-vida-y-lectura"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64969","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=64969"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/64969\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/38638"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=64969"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=64969"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=64969"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}