{"id":64662,"date":"2023-03-20T16:37:55","date_gmt":"2023-03-20T22:37:55","guid":{"rendered":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/?p=64662"},"modified":"2023-03-20T16:37:58","modified_gmt":"2023-03-20T22:37:58","slug":"opinion-de-ojales-y-otros-menesteres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/opinion-de-ojales-y-otros-menesteres\/","title":{"rendered":"Opini\u00f3n| De ojales y otros menesteres"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Florencio Salazar<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\"><strong><em>Sue\u00f1a sue\u00f1os ambiciosos y seg\u00fan sue\u00f1es, as\u00ed ser\u00e1s.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\"><strong><em>Thomas Merton.<\/em><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SemM\u00e9xico, Chilpancingo, Guerrero, 20 de marzo del 2023.- S\u00e9 lo que tengo que hacer, pero no por d\u00f3nde empezar. Los recuerdos no siempre son apacibles, ordenados como una orquesta sinf\u00f3nica. Pueden aparecer como una turba, tumultuosos igual a una carga de caballer\u00eda, rompiendo cristales, azotando puertas. La memoria veleidosa nos dice y nos inventa, m\u00e1s hay que acogernos a ella como quien se sujeta de un cable para no caer. A veces, sin propon\u00e9rmelo, hago un recorrido de mis certezas y mis incertidumbres. De los temblores en la garganta y en la piel, de los que provocan e incitan. De los pocos amigos de mi generaci\u00f3n y los m\u00e1s de generaciones mayores, la mayor\u00eda viva en el recuerdo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Don Eutimio Alarc\u00f3n Bonilla era sastre de buen corte y mejor hilo. Fuimos vecinos en la calle de Amado Nervo, en esa loma poblada que es el barrio de san Mateo. Sentado en las gradas de mi casa lo ve\u00eda subir a la hora de la comida y bajar para volver a su taller. Cuando cumpl\u00ed quiz\u00e1 diez a\u00f1os empec\u00e9 a ir a su sastrer\u00eda para hacer mandados. En el almac\u00e9n de don Karim Naime compraba hilos, botones, agujas y cera; en la casa de los Montero gasolina blanca. Luego repart\u00eda trajes y pantalones impecables.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La sastrer\u00eda de Eutimio su sastre estaba en 5 de Mayo, entre Corregidora e Hidalgo, a una cuadra del entonces mercado municipal Nicol\u00e1s Bravo. De Chilpancingo. Era una casa de adobe con techo entejado y piso de cemento pulido. En el cuarto de entrada hab\u00eda una mesa de madera larga, maciza, en donde don Eutimio extend\u00eda casimires ingleses, trazaba los cortes y luego proced\u00eda con grandes y afiladas tijeras. Entre el forro y la tela colocaba la entretela de pelo de camello; previamente hab\u00eda hecho hombreras, forros, tapas de los bolsillos. Mientras, Natalia Gonz\u00e1lez Alcocer, en su infatigable Singer, cos\u00eda pantalones. \u00c9l me ense\u00f1\u00f3 a conocer un buen casimir: \u201cEmp\u00fa\u00f1alo y si queda arrugado no sirve\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al fondo hab\u00eda otro cuarto. Estaba el sanitario, algunas macetas, dos enormes tinas y un tendedero. Una de las tinas se llenaba de gasolina blanca, en ella se sumerg\u00edan los trajes que llevaban a lavar y planchar; previamente, con una escobilla y gasolina desmanchaba la ropa. Despu\u00e9s de retirarlos de la tina, colgaba los trajes para que escurrieran. Segu\u00eda la planchada con largos lienzos h\u00famedos y el vapor asentaba perfectamente las solapas, faldones, l\u00edneas de pantalones. Cada s\u00e1bado me daba cinco pesos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Luego me dio otra encomienda. Don Eu era uno de los cinco ancianos gobernantes de la iglesia evang\u00e9lica. Por desacuerdo entre la comunidad protestante se separaron apart\u00e1ndose del templo construido en la calle de Hidalgo, pr\u00f3xima a la ahora catedral. Con ese motivo, algunos de sus hermanos protestantes prestaron sus domicilios para oficiar sus servicios religiosos. Los domingos en una casa en avenida Guerrero y los mi\u00e9rcoles en otra en Hidalgo, cerca de la plazuela de san Mateo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Yo ten\u00eda que transportar 100 sillas de madera con asientos de palma, de un lado a otro, de dos en dos, que era lo que yo pod\u00eda cargar. Don Eutimio me daba cinco pesos por cada acarreo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como a eso de las siete de la noche, me mandaba al mercado a comprar barbacoa y tortillas. La exquisita barbacoa era de los Morales de san Antonio. Don Eutimio, Nata y yo nos d\u00e1bamos gran taquiza con esa barbacoa que s\u00ed era de chivo. Los s\u00e1bados yo llegaba a las once a la sastrer\u00eda; hab\u00eda que entregar trajes y pantalones. Obvio, en aquellos a\u00f1os todos los funcionarios vest\u00edan de traje y corbata. Por la acera de la sastrer\u00eda pasaba el gobernador Arturo Mart\u00ednez Adame, quien viv\u00eda a med\u00eda cuadra, en una casa de dos plantas, en la esquina de 5 de Mayo y Corregidora. Lo acompa\u00f1aban dos o tres personas y siempre saludaba muy atento.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Frente a la sastrer\u00eda viv\u00eda un personaje. Los s\u00e1bados, como a la una de la tarde, cruzaba la calle. Botines negros, pantal\u00f3n y chaleco, generalmente caf\u00e9 oscuro a rayas, camisa blanca de mangas largas, corbata anudada pero floja porque no se abrochaba el bot\u00f3n del cuello. Blanco, entrecano, con bigote ligeramente en punta alzada. Tendr\u00eda unos 75 a\u00f1os, pues ya estaba en retiro como magistrado del TSJ, hab\u00eda sido gobernador con Obreg\u00f3n y enfrent\u00f3 militarmente el levantamiento De la huertista. Era hijo del general Canuto A. Neri, t\u00edo del H\u00e9roe Civil Eduardo Neri, padre del compositor Arturo Neri y abuelo del primer astronauta mexicano Rodolfo Neri Vela: don Rodolfo Neri Lacunza, a quien dec\u00edan El Gato por sus ojos verdes pero, sobre todo, por ura\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De labios de don Rodolfo escuch\u00e9 muchas historias de la Revoluci\u00f3n en Guerrero. Me atrev\u00eda a preguntarle, a pesar de las posteriores llamadas de atenci\u00f3n de Nata: \u201cEl licenciado Neri se puede molestar; no seas pregunt\u00f3n\u201d. Pues nunca se molest\u00f3 y siempre me contest\u00f3 con gentileza. Don Rodolfo escribi\u00f3 un libro de matem\u00e1ticas, otro de l\u00f3gica y otro m\u00e1s de poes\u00eda. Tengo los tres. Coment\u00f3 que estudi\u00f3 leyes porque fue lo \u00fanico que tuvo a su alcance en la Universidad de Veracruz. Hubiera preferido ser ingeniero. No obstante, su fama de adusto, era travieso. Una vez lleg\u00f3 a la sastrer\u00eda y pidi\u00f3 una tiza. Con ella dibujo una figura en un casimir, la llam\u00f3 el gallito ingl\u00e9s. Pasados los a\u00f1os compr\u00e9 Picard\u00eda Mexicana de Armando Jim\u00e9nez; entonces supe de qu\u00e9 se trataba el dibujo del insigne guerrerense.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La sastrer\u00eda de don Eutimio era como las cafeter\u00edas ahora, ah\u00ed se hacia la cr\u00f3nica del mundo. Por ella pasaban pol\u00edticos, catedr\u00e1ticos, diputados, Chivete el de las nieves y el infaltable Lacho, enamorado de Nata, quien siempre rechaz\u00f3 su propuesta de matrimonio. Espor\u00e1dicamente llegaba El G\u00fcero Sol. Ten\u00eda estrabismo y por eso le\u00eda el peri\u00f3dico de cabeza. Causaba temor a ni\u00f1os y mujeres. Pero en la sastrer\u00eda se comportaba. De \u00e9l se platicaban muchas an\u00e9cdotas, alguna tr\u00e1gica. En una ocasi\u00f3n sal\u00eda el gobernador Arrieta de Palacio de Gobierno \u2013ahora museo regional\u2013 y, al verlo, El G\u00fcero le record\u00f3 a su progenitora. Cuando se abalanzaban en su contra exclam\u00f3: \u201cEso dicen los que no lo quieren, se\u00f1or gobernador, pero los que lo queremos gritamos: \u00a1Viva Dar\u00edo Arrieta Mateos!\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En uno de los dos los bancos de palma, teniendo las puertas de respaldo, estaba mi lugar de trabajo. Nunca aprend\u00ed a hacer ojales, pero s\u00ed aprend\u00ed a conocer la riqueza de la vida.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>S\u00e9 lo que tengo que hacer, pero no por d\u00f3nde empezar. 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