{"id":63445,"date":"2023-03-02T12:15:20","date_gmt":"2023-03-02T18:15:20","guid":{"rendered":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/?p=63445"},"modified":"2023-03-02T12:15:22","modified_gmt":"2023-03-02T18:15:22","slug":"la-maternidad-como-ejercicio-politico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/la-maternidad-como-ejercicio-politico\/","title":{"rendered":"La maternidad como ejercicio pol\u00edtico"},"content":{"rendered":"\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>A m\u00ed la revoluci\u00f3n me lleg\u00f3 mientras lavaba los trastes y me brill\u00f3 a lo lejos la chispita de verdad.<\/strong><\/li>\n\n\n\n<li><strong>La revoluci\u00f3n toc\u00f3 a mi puerta mientras yo ten\u00eda una botella de suavizante de ropa en la mano y sencillamente no pod\u00eda atenderle porque estaba apurada.<\/strong><\/li>\n\n\n\n<li><strong>Me invit\u00f3 a salir un d\u00eda a una asamblea de un partido pol\u00edtico, pero yo no pude llegar porque ese domingo por fin hab\u00eda agua en mi colonia, lista para lavar toda la ropa sucia acumulada de mis hijos e hija.<\/strong><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Alicia Nayeli De Ita<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SemM\u00e9xico\/LaCostilla Rota, 2 de marzo del 2023.- He pensado mucho en utilizar este espacio digital al que respeto y admiro tanto, de una forma digna y maravillosa. Pens\u00e9 que iba a poder hacer una gran columna de esas que tienen iniciativas de ley, reformas, trabajo territorial o an\u00e1lisis de los que hacen que te estalle la cabeza, los que traen profundas y dolorosas verdades, como los que he&nbsp;le\u00eddo de autoras a quienes sigo desde hace a\u00f1os, pero llevo dos meses de retraso creativo y desesperada, vengo a escribir sobre la falta de \u201ciluminaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Llevo m\u00e1s de 20 a\u00f1os pensando construir un nuevo mundo donde la injusticia sea solo una f\u00e1bula que escuchar\u00edan las infancias para no desarrollar comportamientos que atentan contra las dem\u00e1s personas. En el transcurso de mi vida desde 1990, habitando diferentes municipios en el estado de M\u00e9xico, escuch\u00e9 y conoc\u00ed de lejos (igual que la mayor parte de poblaci\u00f3n) sobre movilizaciones estudiantiles y ciudadanas. Las ve\u00eda a trav\u00e9s de los noticieros de los medios tradicionales, en las revistas que voluntarios entregaban fuera de alguna estaci\u00f3n del metro o de la voz de integrantes hombres de mi familia que dec\u00edan \u201cen mis tiempos de huelga\u201d; y esper\u00e9 siempre poder tener el tiempo, la solvencia econ\u00f3mica y la capacidad intelectual m\u00ednima necesaria para que cuando alguien m\u00e1s iniciar\u00e1 otro movimiento social (que seguro ser\u00eda de clase), yo pudiera incluirme a \u00e9l. Eso no pas\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y el #132 lleg\u00f3 y acabo mientras yo era cajera en una tienda en un centro comercial. Cuando los 43 de Ayotzinapa desaparecieron (c\u00f3mo truco de magia estatal), yo ve\u00eda desde el ba\u00f1o de mi empleo las transmisiones en vivo de las movilizaciones para exigir su presentaci\u00f3n con vida; en ese mismo ba\u00f1o observ\u00e9 a cientos de kil\u00f3metros de distancia, c\u00f3mo el magisterio estaba siendo reprimido por&nbsp;granaderos para dejar limpia la plancha del Z\u00f3calo y&nbsp;que alg\u00fan presidente pudiera dar \u201cel grito\u201d un 15 de septiembre. Y la indignaci\u00f3n se me derramaba del h\u00edgado mientras yo no pod\u00eda dejar de buscar estrategias para llevar alimento a mi hogar para la familia que sin saber c\u00f3mo, desde los 17 a\u00f1os que me convert\u00ed en madre, ya hab\u00eda formado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y es que mi hija e hijos no pod\u00edan cubrir sus necesidades (no solo las alimenticias) si yo ocupaba algo del tiempo destinado para su cuidado en estudiar de forma aut\u00f3noma, ni mucho menos en alguna academia, si cualquier tiempo que yo pudiera ocupar en analizar y cuestionar lo que me estaba atravesando como mujer mexiquense perteneciente a la clase trabajadora, le restaba tiempo de calidad y por consiguiente de trabajo dom\u00e9stico a m\u00ed domicilio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A m\u00ed la revoluci\u00f3n me lleg\u00f3 mientras lavaba los trastes y me brill\u00f3 a lo lejos la chispita de verdad: &#8211; Entonces, \u00bfest\u00e1 es toda mi vida?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La revoluci\u00f3n toc\u00f3 a mi puerta mientras yo ten\u00eda una botella de suavizante de ropa en la mano y sencillamente no pod\u00eda atenderle porque estaba apurada y me invit\u00f3 a salir un d\u00eda a una asamblea de un partido pol\u00edtico, pero yo no pude llegar porque ese domingo por fin hab\u00eda agua en mi colonia, lista para lavar toda la ropa sucia acumulada de mis hijos e hija&nbsp;y prefer\u00ed quedarme en casa igual que las esposas de todos los dem\u00e1s compa\u00f1eros quienes s\u00ed pod\u00edan asistir dos veces por semana a las juntas y que regresaban a sus hogares por la tarde a comer comida caliente y a dormir en esas colchas que ol\u00edan rico gracias al trabajo de sus esposas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Le dej\u00e9 plantada muchas veces por no querer cargar con ese estigma de ser una <em>mala madre<\/em> o <em>mujer que no es de casa<\/em>. Hasta que ya no pude negarle la cita y le recib\u00ed con un abrazo grande la primera vez que habl\u00e9 del trabajo de cuidados y dom\u00e9stico no remunerados que hab\u00eda hecho a lo largo de mi vida, mientras hablaba de la maternidad resignada y carcelaria que al mismo tiempo es amorosa y m\u00edstica, convirtiendo as\u00ed una banqueta en un templete de reclamos, con mi hijo de un a\u00f1o de edad tomando mi seno y atado a mi cuerpo con un maravilloso fular.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y aqu\u00ed estoy, 5 a\u00f1os despu\u00e9s (de que comenc\u00e9 a ser m\u00e1s mal vista), preocupada por no poder lavar las colchas y por dar tarde de comer a estos cachorros de humano porque hoy, hoy estoy priorizando el redactar algo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adem\u00e1s de una habitaci\u00f3n propia, las mujeres que maternamos necesitamos un acompa\u00f1amiento integral. Nada es compatible con nosotras y si se&nbsp;nos discrimina neg\u00e1ndonos el acceso hasta a las reuniones sociales, que esperar de que se nos tome en cuenta en ejercicios democr\u00e1ticos o&nbsp;en organizaciones civiles.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La pol\u00edtica de paridad y los esfuerzos por desarrollar la \u201cigualdad de g\u00e9nero\u201d como pol\u00edticas p\u00fablicas no est\u00e1n ni cerca de fomentar la inclusi\u00f3n, mucho menos de combatir el empobrecimiento ni las violencias a las que nos somete por decidir ser madres en esta sociedad hostil donde nos hacen creer que al maternar estamos fuera de la productividad capitalista, aunque al mismo tiempo esperan que estemos pariendo a las nuevas generaciones que le dar\u00e1n continuidad al&nbsp;monstruo explotador.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><a href=\"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/maternidad02.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"884\" height=\"488\" src=\"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/maternidad02.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-63446\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Espero que esta columna llegue a las mujeres que, como yo, tienen el esp\u00edritu encendido, pero piensan&nbsp;que sus condiciones de vida las alejan de la organizaci\u00f3n colectiva, porque&nbsp;nos vemos limitadas en tiempo por las 4 jornadas laborales de las que hablar\u00e9 en otra ocasi\u00f3n, para quienes la carga mental sea un impedimento de materializar algo que trascienda (o no) en la historia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para todas quienes han hecho de la lactancia, el parto y el cambio de pa\u00f1ales, una trinchera pol\u00edtica: RESISTIR es necesario, pero&nbsp;COMBATIR es PRIORIDAD.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SEM\/MG<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La revoluci\u00f3n toc\u00f3 a mi puerta mientras yo ten\u00eda una botella de suavizante de ropa en la mano y sencillamente no pod\u00eda atenderle porque estaba apurada.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":63447,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"footnotes":""},"categories":[54],"tags":[],"class_list":["post-63445","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-mujeres"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63445","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=63445"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/63445\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/63447"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=63445"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=63445"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=63445"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}