{"id":61525,"date":"2023-01-17T08:36:25","date_gmt":"2023-01-17T14:36:25","guid":{"rendered":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/?p=61525"},"modified":"2023-01-17T08:36:27","modified_gmt":"2023-01-17T14:36:27","slug":"la-cabeza-de-mi-padre","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/la-cabeza-de-mi-padre\/","title":{"rendered":"La cabeza de mi padre"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Florencio Salazar<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"> \u00a0 \u00a0 A Hayde\u00e9 Colmenares y Mome del Moral, con el deseo de su pronta recuperaci\u00f3n<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SemM\u00e9xico. 16 de enero de 2023.- <em>La cabeza de mi padre<\/em>, novela autobiogr\u00e1fica de Alma Delia Murillo (Alfaguara, 2022), ha causado inter\u00e9s entre los lectores. Ha ocupado por meses, en una de las cadenas de librer\u00edas m\u00e1s importantes de la Ciudad de M\u00e9xico, un sitio privilegiado entre t\u00edtulos de Arturo P\u00e9rez-Reverte e Irene Vallejo. Este hibrido, autobiograf\u00eda y novela, es causado por la memoria. Se registran hechos y, cuando estos faltan, los conectores de la imaginaci\u00f3n suponen lo que pudo haber ocurrido. Esta es la verdad literaria de la autora.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La narraci\u00f3n tiene como hilo conductor la b\u00fasqueda del padre desaparecido durante la infancia de la personaje, narradora y autora, que es la misma Alma Delia. En ella imbrica diversos g\u00e9neros provocando diferentes ritmos en la lectura. El texto es una catarsis de sus emociones: la ausencia de la figura paterna, la habitaci\u00f3n en vecindades, la carencia casi de todo y el esfuerzo sin respiro de la madre para sostener la precaria vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Alma Delia -el personaje- solo conoce en fotograf\u00eda el cuerpo sin cabeza de su padre. Pero la inexistencia del padre lo hace m\u00e1s presente: en el registro escolar, en las solicitudes laborales, en los tr\u00e1mites diversos que requieran los nombres de los progenitores.&nbsp; Hay un vac\u00edo existencial en la ni\u00f1a, en la joven, en la mujer madura, que tiene la premonici\u00f3n de advertir la muerte de personas cercanas y siente que la de su padre est\u00e1 pr\u00f3xima. Quiere reconocerlo antes de que esto ocurra, saber c\u00f3mo es, c\u00f3mo est\u00e1 y en d\u00f3nde.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El 20 de diciembre de 2016, a bordo de una camioneta, inicia el trayecto de la Capital de la Rep\u00fablica a Michoac\u00e1n (Morelia, Ario de Rosales, Urapa (\u00bfUruapan?), La Mira), junto con algunos de los hermanos y, sorpresivamente, tambi\u00e9n de su madre empe\u00f1ada en asistir. Van a encontrar a&nbsp;<em>Porfirio<\/em>, su padre. &nbsp;Sin propon\u00e9rselo, a la primera que encuentra es a su madre. A esa desconocida que est\u00e1 a su lado. A la luz y sombra de la que decidi\u00f3 desprenderse a los 19 a\u00f1os para ser actriz y terminar en la literatura y el periodismo. A la invisible que conoc\u00eda de cuerpo entero. A la que ten\u00eda de cabeza y recupera en su ancha vitalidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ese ser\u00e1 el recorrido de la memoria. Del origen, de las calamidades, de los riesgos y las muestras de car\u00e1cter de los que sobreviven \u201ca la pobreza, a la calle, a la casi indigencia\u201d siendo bravos, dejando de lado ser \u201cmansos y suavecitos\u201d porque si la casa educa y la escuela ense\u00f1a (es un decir), es en la calle donde se aprende a vivir, a mostrar lo que se tiene, a poner la mira en lo que se desea.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La narradora -en primera persona- entrevera la experiencia vital de la personaje con la realidad de muchas mexicanas. De Nezahualc\u00f3yotl a Santa Mar\u00eda la Ribera, a donde llega a sufrir el abuso sexual en la infancia, a las vecinas prostitutas y los vecinos ladronzuelos, al rechazo del \u201csuegro\u201d por no ser del mismo nivel del hijo, a la marginaci\u00f3n laboral; y luego, independiente de la familia, ser arrollada por un troleb\u00fas, experimentar el acoso &#8211; \u00bf\u201dporqu\u00e9 tan solita\u201d?-, el celo por su capacidad profesional, son momentos de angustia al no escuchar el rugido protector. Si bien denuncia con datos duros los feminicidios y la exclusi\u00f3n de las mujeres en el mundo de las oportunidades, la corrupci\u00f3n, y menciona el nombre del m\u00e9dico que, en su consultorio, trat\u00f3 de abusar de ella no es un libro de \u201cdenuncia\u201d, panfletario. Es el ojo cl\u00ednico de la alpinista y la mirada despectiva hacia los sobrados. Desde el cerebro y el h\u00edgado da testimonio de su camino en el desierto para alcanzar la tierra que se hab\u00eda prometido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Obvio, el carburante que mueve a la personaje es el enojo. El enojo en la pobreza, en los estudios, en el trabajo, en el amor, en la escritura de&nbsp;<em>La cabeza de mi padre<\/em>. No solo la mueve la creencia del pr\u00f3ximo deceso; tambi\u00e9n el resentimiento por todo lo que ha significado la vida sin \u00e9l. La madre, empleada dom\u00e9stica, de mostrador, afanadora, enfermera casual, que padece amores intensos y fr\u00e1giles. Al reventar la desesperaci\u00f3n, ella descarga su furia en los cuerpos de los hijos, de las hijas, con azotes de cables de luz.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cPero (tambi\u00e9n) hab\u00eda que trabajar. Punto. Hab\u00eda que chingarle. Y as\u00ed, ching\u00e1ndole, era la \u00fanica forma de corresponderle a esa mujer que hab\u00eda criado sola a ocho hijos rompi\u00e9ndose la espalda, el aparato digestivo y el equilibrio emocional para lograrlo\u201d. Si la trama es la b\u00fasqueda del padre el itinerario recorre el sufrimiento y el temple de la madre. \u201cHay que llegar a los 40 para aquilatar todo lo que vale eso, ir por la vida tomada de la mano de la madre\u201d, dice Alma Delia. El abusado adjetivo&nbsp;<em>heroico&nbsp;<\/em>queda perfecto a la madre prot\u00e9ica. Entonces, entiende \u201ca su madre y, sobre todo, a la mujer\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El periplo es aventurado. Incursiona en tierra de narcos y cada movimiento es observado por sicarios. Las amenazas posibles se disuelven al identificarse como la familia de&nbsp;<em>Porfirio<\/em>. \u00c9l justifica su ausencia incapaz de evitar el sufrimiento de la hija de ocho a\u00f1os quemada por un flamazo, sobreviviente con una cicatriz de cuerpo entero. No puede vivir con ese trauma. Simb\u00f3lica la fotograf\u00eda: el padre no tiene cabeza, \u00e9l mismo se la ha cortado.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Alma Delia Murillo -la autora-, se atreve en el laberinto de varios g\u00e9neros en su narrativa: &nbsp;biograf\u00eda, period\u00edstico, cr\u00f3nica de viaje, poes\u00eda, ensayo, cuento corto y aforismo.&nbsp; Es un texto sicol\u00f3gico y testimonial, en el que, adem\u00e1s muestra c\u00f3mo construye su estructura literaria. Lo anterior, implica el deslizamiento de la narraci\u00f3n con diferentes ritmos. Parece ser excesiva en la cita de escritores y poetas; sin embargo, la tensi\u00f3n marca los episodios de la vida del personaje y mantiene el inter\u00e9s en la narraci\u00f3n. En el desdoblamiento de la personaje muestra los enclaves sociales, econ\u00f3micos y pol\u00edticos del contexto nacional. Es \u00e1cida en sus comentarios y hay enojo en su lucha&nbsp;<em>aspiracionista<\/em>. Los cr\u00edticos del&nbsp;<em>aspiracionismo<\/em>simulan ignorar lo que es \u201cPasar de un segmento social a otro en este pa\u00eds donde la movilidad es casi imposible, es una pesadilla, una eterna noche asfixiante\u201d<em>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Alma Delia Murillo ha escrito un libro memorable. &nbsp;Por la calidad de la escritura y haberse &nbsp;sofocado en la profundidad de la condici\u00f3n humana est\u00e1 destinado a perdurar. Ella lo sabe: \u201cApostar\u00eda con el Diablo que muchos de quienes me leen ahora mismo est\u00e1n haciendo su propio relato, el del padre ausente, desconocido, mitificado\u201d. Por ello, exclama con orgullo: \u201cD\u00e9jenme despotricar a cambio de todos los a\u00f1os que escuch\u00e9 a patrones y maestros sermonearnos y castigarnos por ser pobres, por tener piojos, por tener anemia, insultando a mi madre por haber osado traer hijos a la pobreza \u00bfC\u00f3mo se atrevieron? Con qu\u00e9 gusto les dir\u00eda ahora que la seguridad de sus apellidos reprodujo hijos condenados a la median\u00eda por la falta de hambre\u201d. Cierto, \u201ctodos escribimos la novela de nosotros mismos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En este libro hay mucho de M\u00e9xico. Es la madre doliente, el pa\u00eds sin cabeza. La ruta est\u00e1 abierta. Aqu\u00ed hay una invitaci\u00f3n al coraje. A atreverse.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Florencio Salazar \u00a0 \u00a0 A Hayde\u00e9 Colmenares y Mome del Moral, con el deseo de su pronta recuperaci\u00f3n SemM\u00e9xico. 16 de enero de 2023.- La cabeza de mi padre, novela autobiogr\u00e1fica de Alma Delia Murillo (Alfaguara, 2022), ha causado inter\u00e9s entre los lectores. 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