{"id":61312,"date":"2023-01-11T16:53:28","date_gmt":"2023-01-11T22:53:28","guid":{"rendered":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/?p=61312"},"modified":"2023-01-11T16:53:30","modified_gmt":"2023-01-11T22:53:30","slug":"opinion-la-ley-revolucionaria-de-mujeres-del-ezln-cumple-30-anos-y-deberia-ser-un-faro-a-seguir","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/opinion-la-ley-revolucionaria-de-mujeres-del-ezln-cumple-30-anos-y-deberia-ser-un-faro-a-seguir\/","title":{"rendered":"Opini\u00f3n| La Ley Revolucionaria de Mujeres del EZLN cumple 30 a\u00f1os y deber\u00eda ser un faro a seguir"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Laura Castellanos*<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SemM\u00e9xico, Ciudad de M\u00e9xico, 11 de enero del 2023.- La Ley Revolucionaria de Mujeres del Ej\u00e9rcito Zapatista de Liberaci\u00f3n Nacional (EZLN), el documento m\u00e1s emblem\u00e1tico en la lucha por los derechos de las mujeres de los pueblos originarios en M\u00e9xico, cumple 30 a\u00f1os este 2023. La ley fue detonadora y precursora del proceso subversivo contra su opresi\u00f3n y discriminaci\u00f3n que prevalece desde hace m\u00e1s de 500 a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El 1 de enero, el EZLN celebr\u00f3 29 a\u00f1os de la insurrecci\u00f3n que inici\u00f3 en 1994 en Chiapas en contra del Estado mexicano y por los derechos ind\u00edgenas. Pero antes de su levantamiento p\u00fablico, de forma excepcional en el abanico de las izquierdas radicales mexicanas, impuls\u00f3 la emancipaci\u00f3n de sus mujeres. Ellas crearon dicha ley y asumieron cargos de autoridad pol\u00edtica y militar, fueron actoras claves en la guerrilla, e iniciaron un largo camino de combate a las violencias de g\u00e9nero que deber\u00eda ser un faro y gu\u00eda para distintas generaciones sin importar fronteras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Ley Revolucionaria de Mujeres es un documento breve, de diez puntos, que integra derechos b\u00e1sicos exigidos por las zapatistas que no les hab\u00edan sido reconocidos por el Estado ni la sociedad -regidos bajo un orden patriarcal, clasista y racista-, pero tampoco por sus comunidades. Promulga su derecho a la educaci\u00f3n, salud y alimentaci\u00f3n, trabajo y sueldos justos, maternidad elegida, vivir sin violencias machistas ni matrimonios forzados, participar en la vida comunitaria y asumir cargos de representaci\u00f3n. Ellas, como muchas ind\u00edgenas, no ten\u00edan derecho a estudiar, sufr\u00edan violencias machistas, exclusi\u00f3n social y matrimonios forzados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta ley tambi\u00e9n le garantiz\u00f3 a las zapatistas su derecho a participar en la rebeli\u00f3n y ostentar grados militares. Ellas representaron la tercera parte de la guerrilla que tom\u00f3 siete cabeceras municipales por la v\u00eda armada en 1994. Una joven tzeltal de 26 a\u00f1os, la mayor Ana Mar\u00eda, encabez\u00f3 a m\u00e1s de un millar de insurgentes en la toma militar de San Crist\u00f3bal de las Casas, la segunda ciudad m\u00e1s grande de Chiapas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otras fungieron como cuadros pol\u00edticos, como la legendaria comandanta Ramona, o realizaron labores de vigilancia, atenci\u00f3n a personas heridas, confeccionaron los uniformes militares, prepararon bombas caseras en sus talleres de armer\u00eda, cultivaron hortalizas, prepararon alimentos, y quedaron al cuidado de la poblaci\u00f3n infantil, enferma y de edad avanzada en sus poblados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En una entrevista que realic\u00e9 junto con la periodista Matilde P\u00e9rez a la mayor Ana Mar\u00eda, en 1994, para el suplemento feminista Doblejornada del diario La Jornada, la guerrillera nos explic\u00f3 que la Ley Revolucionaria de Mujeres naci\u00f3 en 1993 durante las asambleas comunitarias previas al levantamiento, en las que las zapatistas protestaron porque no hab\u00eda ning\u00fan c\u00f3digo con sus derechos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cEn el proceso (para hacerla) se preguntaron opiniones de las mujeres de los pueblos. Las insurgentes ayudamos a escribirla\u201d, narr\u00f3. \u201cLa presentamos en una asamblea de todos los pueblos y hombres y mujeres la votaron\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el lapso de tres d\u00e9cadas, el EZLN se transform\u00f3 de guerrilla en un movimiento social con gobernanza territorial auton\u00f3mica, en el que las zapatistas luchan por sus derechos sin asumirse feministas pero s\u00ed antipatriarcales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La soci\u00f3loga feminista Sylvia Marcos, la estudiosa m\u00e1s reconocida del pensamiento y evoluci\u00f3n de las zapatistas, en su ensayo M\u00e9xico: Reflexiones sobre las luchas zapatistas \u00bffeministas?, escribi\u00f3 que la Ley Revolucionaria de Mujeres \u201cno puede ser le\u00edda a la luz de ning\u00fan enfoque feminista convencional, ni te\u00f3rico ni pr\u00e1ctico\u201d, pues est\u00e1 inserta en su vida colectiva comunal y ah\u00ed se constatan sus avances.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La catedr\u00e1tica considera que si bien su pensamiento es af\u00edn al ecofeminismo, se nutre de una ra\u00edz ancestral maya. En entrevista, me dijo que uno de los avances m\u00e1s notables que observa es \u201csu aumento en cargos de autoridad: consejalas, agentas, comisionadas, promotoras de salud y educaci\u00f3n. Eso no significa que erradicaron el machismo, pero se esfuerzan en hacerlo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Coincido con Sylvia Marcos. En mi libro Corte de caja. Entrevista con el subcomandante Marcos relat\u00e9 que en 2007, en la Junta del Buen Gobierno de La Garrucha, su \u00f3rgano aut\u00f3nomo de gobernanza en una regi\u00f3n de la Selva Lacandona, me asombr\u00f3 descubrir a una joven de 17 a\u00f1os. Araceli Lorenzo ven\u00eda de una rancher\u00eda habitada por 13 personas que la eligieron para integrarse a la instancia comunitaria que atender\u00eda los asuntos locales por 10 d\u00edas de forma horizontal, colectiva, rotativa y sin paga. Un aprendizaje inimaginable para las adolescentes en cualquier instancia de poder institucional.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El subcomandante Marcos me dijo entonces que el gran pendiente en el territorio zapatista era el combate a la violencia intrafamiliar, aunque hab\u00eda logros importantes en regiones como la tojolabal. En la Ley Revolucionaria de Mujeres dos puntos fueron creados para erradicar las violencias machistas. El octavo establece: \u201cNinguna mujer podr\u00e1 ser golpeada o maltratada f\u00edsicamente ni por familiares ni por extra\u00f1os. Los delitos de intento de violaci\u00f3n o violaci\u00f3n ser\u00e1n castigados severamente\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En tanto, el s\u00e9ptimo prohibi\u00f3 los matrimonios forzados, lo que marc\u00f3 una diferencia en la vida de ni\u00f1as y adolescentes zapatistas, pues en M\u00e9xico hay regiones ind\u00edgenas en las que los padres siguen vendiendo a sus ni\u00f1as a hombres mayores como lo hicieron sus antepasados.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las zapatistas se han vanagloriado de no tener casos de asesinadas ni desaparecidas, como lo manifestaron en el Segundo Encuentro Internacional de Las Mujeres que Luchan, realizado en diciembre de 2019. En M\u00e9xico, en contraste, hay un estimado anual de 3,500 asesinadas, de acuerdo al Observatorio Ciudadano Nacional del Feminicidio, y por lo menos 2,000 desaparecidas, seg\u00fan el Instituto Mexicano de Derechos Humanos y Democracia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A 30 a\u00f1os de creada, la Ley Revolucionaria de Mujeres concebida inicialmente para las zapatistas, pero cuyas ondas expansivas de lucha trascendieron a mujeres fuera de sus territorio, no est\u00e1 en la mira de las nuevas generaciones porque buena parte de sus demandas han sido cubiertas en su modelo aut\u00f3nomo de gobernanza. En un taller colectivo una adolescente, \u201cj\u00f3vena\u201d como se autodenominan, se asombr\u00f3 al escuchar el testimonio de la opresi\u00f3n vivida por una mujer mayor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cYo pens\u00e9 que hab\u00eda sido siempre as\u00ed \u2013dijo-, que pod\u00eda ir a la escuela, (\u2026) que pod\u00eda casarme si quer\u00eda o no casarme, que pod\u00eda vestirme a mi gusto, que pod\u00eda participar, que pod\u00eda aprender, que pod\u00eda ense\u00f1ar. Pero ya escuch\u00e9 c\u00f3mo platic\u00f3 la compa\u00f1era de c\u00f3mo se viv\u00eda en la \u00e9poca de los finqueros. Ya escuch\u00e9 lo que cost\u00f3 prepararse para luchar. Ya escuch\u00e9 lo que cost\u00f3 la guerra. Ya escuch\u00e9 c\u00f3mo es que se hizo la autonom\u00eda (\u2026) Yo pens\u00e9 que as\u00ed nac\u00eda una, con libertad. Y tras que no, tras que hubo de luchar, tras que hay que seguir luchando. O sea que no hay descanso\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Que las \u201cj\u00f3venas\u201d vivan en comunidades ind\u00edgenas m\u00e1s igualitarias y aprendan a defender sus derechos habla de los alcances logrados por sus madres y abuelas, las autoras de la Ley Revolucionaria de Mujeres, pero tambi\u00e9n de los riesgos que enfrentan y las tareas pendientes. Gran lecci\u00f3n humana de que otro mundo s\u00ed es posible. Larga vida a la lucha de las zapatistas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Publicado originalmente en The Washington Post<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">*Periodista mexicana, coautora del libro: <em>Mexicanas en pie de lucha. Reportajes sobre el Estado machista y sus violencias.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SEM\/MG<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Ley Revolucionaria de Mujeres es un documento breve, de diez puntos, que integra derechos b\u00e1sicos exigidos por las zapatistas que no les hab\u00edan sido reconocidos por el Estado ni la sociedad -regidos bajo un orden patriarcal, clasista y racista-, pero tampoco por sus comunidades. <\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":61313,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"footnotes":""},"categories":[82,110,35],"tags":[],"class_list":["post-61312","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-la-opinion","category-la-opinion-columnas","category-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61312","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=61312"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/61312\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/61313"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=61312"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=61312"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=61312"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}