{"id":58400,"date":"2022-11-07T11:31:30","date_gmt":"2022-11-07T17:31:30","guid":{"rendered":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/?p=58400"},"modified":"2023-07-21T19:20:15","modified_gmt":"2023-07-22T00:20:15","slug":"vida-y-lectura-isabel-de-baviera-irrealidad-y-verdad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/vida-y-lectura-isabel-de-baviera-irrealidad-y-verdad\/","title":{"rendered":"Vida y Lectura| Isabel de Baviera, irrealidad y verdad"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Marcela Eternod Ar\u00e1mburu<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SemM\u00e9xico, Aguascalientes, 7 de noviembre del 2022.- Las ni\u00f1as que nacieron a finales de los a\u00f1os cincuenta y durante las d\u00e9cadas de los sesenta y los setenta crecieron bajo el paradigma de los cuentos de hadas y la ilusi\u00f3n de las princesas. Ser\u00eda hasta bien entrados los a\u00f1os ochenta que se empez\u00f3 a cuestionar la estupidez de concebir los sue\u00f1os infantiles de las princesas, se les juzgo \u201cboludas\u201d y empezaron a cuestionarse seriamente los da\u00f1os que causaban esas rotundas mentiras en la imaginaci\u00f3n de las ni\u00f1as.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El cine maravillaba y las pel\u00edculas provocaban un enorme placer en las y los espectadores, quienes cre\u00edan que el cine era, muchas veces, un fiel reflejo de la realidad. Nada m\u00e1s lejos de la verdad. A ese desvar\u00edo colectivo, o ilusi\u00f3n profundamente irracional, contribuyeron muchos directores (las directoras de cine aparecer\u00edan much\u00edsimos a\u00f1os m\u00e1s tarde y tras mucho bregar por tener un lugar en el universo de los dioses).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A principios de 1893, en la elegante, culta y sofisticada Austria, nace Ernst Marischka quien destac\u00f3 como guionista y director de cine. Se afirma que dirigi\u00f3 una treintena de pel\u00edculas, pero alcanz\u00f3 su fama con una fastuosa trilog\u00eda sobre la Emperatriz Isabel de Austria, antes conocida como Isabel de Baviera, y tambi\u00e9n conocida como Lisi, Sisi, Sissi, y dem\u00e1s apelativos. Naci\u00f3 con el t\u00edtulo de duquesa y fue hija de una princesa (Ludovica de Baviera).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las pel\u00edculas fueron protagonizadas por Romy Schneider, esbelta, bella, fotog\u00e9nica; algunos la consideraban talentosa y otros la ve\u00edan como la encarnaci\u00f3n del estereotipo real. Las tres pel\u00edculas fueron \u201cSissi\u201d de 1955, \u201cSissi emperatriz\u201d en 1956 y \u201cEl destino de Sissi\u201d que se estren\u00f3 en 1957. La trilog\u00eda dio la vuelta al mundo y en las cuatro siguientes d\u00e9cadas se vieron las tres pel\u00edculas con enorme cursiler\u00eda y admiraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una amiga m\u00eda ten\u00eda una t\u00eda con un enorme talento para contar pel\u00edculas y se dec\u00eda que era mil veces mejor la narraci\u00f3n de la t\u00eda que las pel\u00edculas mismas, as\u00ed que prefer\u00edan que ella fuese al cine, para poder escuchar despu\u00e9s la pel\u00edcula ensalzada o vituperada por la t\u00eda. Otro de sus talentos era describir el vestuario y las escenas, con lujo de detalles y aderezas con personal\u00edsimos comentarios. Su talento, en suma, era narrar una pel\u00edcula de 90 o 120 minutos en dos o tres horas. Adem\u00e1s, describ\u00eda las ciudades como si hubiese vivido en ellas. Es el caso de Viena, Salzburgo, Buda y Pest donde transcurre la trilog\u00eda de Ernst Marischka.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">As\u00ed, miles de ni\u00f1as crecieron con la fantas\u00eda de las princesas, el boato de la corte vienesa, una historia de amor que nunca existi\u00f3, palacios suntuosos que en realidad ya eran casi decadentes, briosos caballos, carruajes y paisajes \u201cde ensue\u00f1o\u201d, como los describ\u00eda la parlanchina t\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La Sissi-man\u00eda, impulsada por las pel\u00edculas, dio origen a un sinn\u00famero de cuentos juveniles de aventuras de la princesa, reina y emperatriz. Libros ilustrados, colecciones de comics, ediciones especiales, pastas duras y libros de bolsillo (la editorial Bruguera estuvo a la cabeza durante a\u00f1os por las muchas versiones hechas en espa\u00f1ol). Se trataba de dramas enormes, salpicados de bonhom\u00eda, belleza y compasi\u00f3n. Se vend\u00edan diarios para adolescentes con su estampa, mochilas para los \u00fatiles escolares, colgajos para llevar en el cuello y cualquier cosa que fuera comercializable con la imagen de la princesa que devino en emperatriz y en reina de Hungr\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las versiones complementarias o restauradas de las pel\u00edculas todav\u00eda tuvieron numerosas admiradoras a finales de los a\u00f1os noventa. Largo reinado tuvo, en el gusto de ni\u00f1as y adolescentes, impulsadas por sus trasnochadas madres, abuelas y t\u00edas, la edulcorada fantas\u00eda de la princesa de enorme coraz\u00f3n y gran cabeza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La realidad fue totalmente diferente. Elizabeth de Baviera jam\u00e1s quiso ser princesa, no fue dulce, ni tierna, y tampoco fr\u00e1gil. Fue m\u00e1s bien una mujer de esp\u00edritu solitario, reflexivo y complejo; mujer de enorme y l\u00facida inteligencia, curiosa, sarc\u00e1stica, intuitiva y con firmes convicciones. Aprisionada por deberes que nunca quiso asumir, se transform\u00f3 en una mujer rebelde, hasta la intransigencia, voluntariosa y exc\u00e9ntrica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sofocada por deberes y obligaciones que odiaba conscientemente, se dedic\u00f3 a escapar del yugo imperial todas las veces que pudo, viajando en escasa compa\u00f1\u00eda. Casada por obligaci\u00f3n, obligada a tener hijos para el imperio, a comportarse conforme a los usos y costumbres de una corte que detestaba, con la r\u00edgida y permanente vigilancia de una suegra tirana y col\u00e9rica, vivi\u00f3 para escapar de sus muchos suplicios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sissi, quien fue educada libre, caminera y feliz, estuvo rodeada de naturaleza, caballos, perros, libros, aire, sol y nieve y, a los 16 a\u00f1os, casada con el emperador de Austria, se vio, constre\u00f1ida a una corte encorsetada, dura, r\u00edgida y mal\u00e9vola, en la que nunca encontr\u00f3 su lugar. Al igual que su hermano, Maximiliano, vivi\u00f3 abrazada de la tragedia y la muerte. Tambi\u00e9n, al igual que su hermano que termin\u00f3 convirti\u00e9ndose en el emperador de M\u00e9xico, muri\u00f3 asesinada. \u00c9l en el Cerro de las Campanas; ella por un anarquista que le clav\u00f3 un estilete, mientras paseaba, sola, como acostumbraba, por Ginebra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Una mujer noble que a principios del siglo XIX se declara antimon\u00e1rquica, anticlerical y antimilitarista es, por lo menos, sorprendente. \u00c1ngeles Caso Machicado, escribi\u00f3 una extraordinaria biograf\u00eda, \u201cElisabeth, emperatriz de Austria-Hungr\u00eda o el hada maldita\u201d, que se public\u00f3 en 1993 y que, a\u00fan hoy, en la segunda d\u00e9cada del siglo XXI, se lee con gusto y agradecimiento porque desmitificar, develar, descubrir y revalorar a las mujeres sigue siendo una tarea inconclusa.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las ni\u00f1as que nacieron a finales de los a\u00f1os cincuenta y durante las d\u00e9cadas de los sesenta y los setenta crecieron bajo el paradigma de los cuentos de hadas y la ilusi\u00f3n de las princesas.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":38638,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[693,515,35,514],"tags":[],"class_list":["post-58400","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-693","category-marcela-eternod-aramburu","category-opinion","category-vida-y-lectura"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/58400","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=58400"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/58400\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/38638"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=58400"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=58400"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=58400"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}