{"id":58045,"date":"2022-10-30T12:10:59","date_gmt":"2022-10-30T18:10:59","guid":{"rendered":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/?p=58045"},"modified":"2023-07-21T19:20:25","modified_gmt":"2023-07-22T00:20:25","slug":"mito-y-permanencia-en-seis-historias-mexicanas-de-brujas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/mito-y-permanencia-en-seis-historias-mexicanas-de-brujas\/","title":{"rendered":"Mito y permanencia en seis historias mexicanas de brujas"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Transgresoras del patriarcado, confinadas a su papel de madre\/esposas<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Elo\u00edsa Palafox<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SemM\u00e9xico, Ciudad de M\u00e9xico, 30 de octubre, 2022.- En los seis meses de noviembre y diciembre de 1987, recog\u00ed en la Ciudad de M\u00e9xico una serie, de historias de miedo que pertenecen a la tradici\u00f3n oral mexicana y de entre las cuales se destaca especialmente un sub grupo de relatos notables tanto por Ia gran cantidad de constantes que presentan como por la fascinaci\u00f3n que provocan entre quienes los recuerdan y los cuentan: se trata de las historias mexicanas de brujas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">He decidido llamarles \u201chistorias\u201d para subrayar la relaci\u00f3n que se establece, en este tipo de discurso, entre los informantes y la materia narrada. El estatuto de realidad con que son recibidos y transmitidos hace evidente el hecho de que no son simplemente relatos ficticios: su existencia y su permanencia tienen que ver con una necesidad m\u00edtica y comunitaria de explicarse el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El mito, observa Mircea Eliade, \u201ccualquiera que sea su naturaleza, es siempre un precedente y un ejemplo, no solo en relaci\u00f3n con su propia condici\u00f3n, m\u00e1s a\u00fan un precedente para los modos de realidad real en general\u201d (1984).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y es en este sentido de \u201cmitos \u201cgenera dos tipos, transmitidos-por una determinada cosmovisi\u00f3n, y no de \u201cinvenciones fant\u00e1sticas\u201d, como me propongo interpretar estas historias que al pasar \u2018por el tamiz de la apropiaci\u00f3n\u2019 van adquiriendo diversas formas y resaltando ciertos rasgos en perjuicio de otros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La indicaci\u00f3n expresa de que se trata de historias \u201cmexicanas\u201d y se debe, ante todo, a la voluntad de distinguirlas, como un grupo homog\u00e9neo con caracter\u00edsticas especiales, de los relatos de brujas que se cuentan en otros pa\u00edses, y cuyas particularidades son el resultado tanto de su origen mixto: espa\u00f1ol y americano, como del proceso evolutivo com\u00fan que (han ido sufriendo a lo largo de los \u00faltimos quinientos a\u00f1os).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;De acuerdo con Alfredo L\u00f3pez Austin, hubo en el mundo n\u00e1huatl unas mujeres llamadas mometzcophqui o mumetzcopiniani que practicaban la magia mal\u00e9fica y que se caracterizaban por su poder para \u201carrancarse las piernas\u201d o \u201cdesarticularse los huesos de los pies\u201d (92-93).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y, seg\u00fan Luis Weckmann, tambi\u00e9n es notable el parecido que hay entre Tlazalteotl, (la diosa protectora de los hechiceros mexicano) y \u201clas sacwdotisas de los cultos de la fertilidad en la Europa precristiana\u201d. Ambas volaban por los aires montadas en un palo (376).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La&nbsp; mezcla de caracter\u00edsticas distintas y de rasgos semejantes dio&nbsp; lugar a&nbsp; la&nbsp; aparici\u00f3n de un tipo h\u00edbrido de mujer-bruja cuyas funciones m\u00edticas en el contexto de&nbsp; la&nbsp; tradici\u00f3n natural americana me propongo analizar a lo largo de este ensayo, utilizando como ejemplos seis relatos modernos que me proporcionaron cuatro informantes mujeres originarias de distintos estados de la&nbsp; Rep\u00fablica: Constantina de la&nbsp; Cruz (Estado de M\u00e9xico], Guadalupe Becerra (Jalisco), Vicenta&nbsp; Mart\u00ednez (Michoac\u00e1n) y Mar\u00eda T\u00e9llez (Hidalgo).<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full\"><a href=\"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/mito-brujas-02.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"300\" height=\"186\" src=\"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/mito-brujas-02.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-58046\"\/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La introducci\u00f3n de todas estas historias es la m\u00e1s clara evidencia textual del \u201cestatuto de realidad\u201d con que, como dije arriba, circulan a\u00fan en forma oral en ciertos sectores de la, poblaci\u00f3n: \u201cMi pap\u00e1 nos platicaba que \u00e9l y un t\u00edo m\u00edo, hermano de \u00e9l, agarraron una bruja una vez\u201d, cuenta do\u00f1a Lupe; \u201cmi pap\u00e1 me cont\u00f3 este cuento de la bruja. &#8211; le, pas\u00f3 a su pap\u00e1- \u201c, observa Constantina, quien, en otro de sus relatos comienza as\u00ed: \u201cmi mam\u00e1 cuenta que cuando ella estaba chiquita dice que ah\u00ed en su pueblo, que ella oy\u00f3 el rumor de una bruja la que quemaron: \u201cEn merito en el pueblo del Real del Monte, exist\u00edan unas dos se\u00f1oras que eran mam\u00e1 e hija\u00bb, se\u00f1ala do\u00f1a Mar\u00eda, en una historia que concluye adem\u00e1s reforzando &#8216;la veracidad de lo narrado: \u00abEstas fueron unas realidades que mi mam\u00e1 vio, en el a\u00f1o de 1916\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Las protagonistas de estas historias ten\u00edan siempre vienen de una doble naturaleza que se cifra en el binomio mujer\/bruja, y que se traduce a su vez en una forma doble de existencia: diurna y nocturna. Durante el d\u00eda llevan una vida de mujeres &#8216;normales\u2019, a la que vuelven cuando la llegada de la luz destruye sus poderes, m\u00e1gicos; y luego la bruja \u201cvolvi\u00f3 a ser mam\u00e1\u201d, dice Constantina; y que prenden una vela, porque era una muchacha joven, cuenta do\u00f1a Lupe: \u00abexist\u00edan dos se\u00f1oras que eran mam\u00e1 e hija\u00bb, se\u00f1ala! do\u00f1a Mar\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aqu\u00ed, cabe hacer notar. que, en ninguno, de los relatos que recog\u00ed se habla, de. fealdades o deformidades f\u00edsicas que marquen o separen a estas mujeres de sus semejantes: las brujas pueden incluso ser bellas, reci\u00e9n casadas, madres j\u00f3venes o muchachas solteras. En cambio, durante la noche, abandonan su forma humana y se elevan a un plano totalmente opuesto, criminal y secreto de existencia, del cual les viene precisamente su nombre de brujas.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><a href=\"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/mito-brujas-03.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"800\" height=\"600\" src=\"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/mito-brujas-03.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-58047\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A sus actividades nocturnas corresponde una transformaci\u00f3n monstruosa que oscila, con frecuencia en un mismo relato, entre un ser alado y una bola de fuego.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Seg\u00fan Constantina, por ejemplo, esto fue lo que vio &#8216;el esposo que se puso a es- piar a su mujer: \u00abcuando de repente, que empieza a o\u00edr los aleteos &#8230; y que aleteaban, y que aleteaban &#8230; ya cuando vio, ora s\u00ed, subi\u00f3 as\u00ed la bola de lumbre &#8230;\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Protegidas por la oscuridad, estas mujeres hacen una especie de conjuro junto al- fuego del hogar, se quitan las piernas y asumen libertar y poder de volar, transform\u00e1ndose en monstruos alados, o bien, en los relatos m\u00e1s racionalizados, coloc\u00e1ndose unas \u00abalas de petate\u00bb les sirven igualmente para elevarse por los aires y trasladarse a los lugares en que se encuentran sus v\u00edctimas, o donde celebran sus ceremonias nocturnas:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abY entonces dec\u00eda mi pap\u00e1 que arriba de la casa (la bruja) hab\u00eda dejado las alas de petate\u00bb, explica do\u00f1a Lupe. Sin embargo, hay que se\u00f1alar, a modo de primera aproximaci\u00f3n al estudio de las&nbsp; funciones m\u00edticas que despliegan estas brujas mexicanas, que solamente en uno de los relatos analizados al parecer esta segunda alternativa de la ceremonia nocturna o \u00abaquelarre\u201d (en la forma de un baile de&nbsp; disfraces que se lleva a cabo en lo alto&nbsp; de una monta\u00f1a], tan frecuente en las historias europeas del mismo tipo la&nbsp; ocupaci\u00f3n m\u00e1s com\u00fan de estos seres mal\u00e9ficos es la&nbsp; de \u00abchupar\u00bb secretamente la&nbsp; sangre de &#8216;sus semejantes, los &nbsp;ni\u00f1os que&nbsp; primero destripan &nbsp;y chupan su&nbsp; mente. Luego, al amanecer, regresan a sus casas, donde le sirven como alimento a sus familiares (esposos o hijos] en forma de \u00abrellena\u00bb (en M\u00e9xico se llama \u00abrellena\u00bb o \u00abmoronga\u00bb a un platillo de sangre sazonada y comida a la que se coloca en una tripa para luego fre\u00edrla y condimentarla con una salsa de chile.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><a href=\"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/mito-brujas-04.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"900\" height=\"899\" src=\"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-content\/uploads\/2022\/10\/mito-brujas-04.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-58048\"\/><\/a><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta s\u00edntesis del contenido de nuestros recuerdos nos permite observar que deja en torno, al cual se desarrollan las actividades de la mujer\/bruja, es el fuego del hogar \u00abcoraz\u00f3n\u00bb &#8216;de la morada y centro simb\u00f3lico del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La esposa y madre prepara los alimentos que presenta despu\u00e9s a su familia. Y, as\u00ed- mismo, es ah\u00ed donde, abandonando el lugar que socialmente le corresponde, se libera de las formas que la atan a la tierra y, al mismo tiempo a su condici\u00f3n subordinada de mujer, sujeta a las normas de un orden patriarcal, para acceder voluntariamente a otro modo de vida, oculto y criminal, m\u00e1s all\u00e1 del espacio cerrado de su casa. Pero, por su naturaleza transgresora, este movimiento se convierte en un ser aislado que parece consumirse en el fuego de su existencia malvada y solitaria de modo que Ia \u201cliberaci\u00f3n\u00bb nunca se completa, pues, al asumirla secretamente, la bruja se condena a convivir con la amenaza constante que implica el peligro de ser descubierta y castigada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es por eso que, tanto la&nbsp; forma de la bola de fuego colmo las alas y, en \u00faltima instancia, la misma mujer bruja, resultan ser&nbsp; s\u00edmbolos de dos caras asociados con cualidades positivas y negativas: por una parte, el fuego \u00abcivilizado\u00bb encendido en las brasas del hogar es el mismo que sirve a la&nbsp; bruja para dar vida a su existencia secreta y, por lo tanto, al&nbsp; atravesar los l\u00edmites de la casa se convierte en un&nbsp; elemento mal\u00e9fico, incontrolable y amenazante, relacionado con las fuerzas de la&nbsp; naturaleza. Y, por la otra, las alas, que son los instrumentos por medio de los cuales se puede acceder a un modo de ser m\u00e1s \u201cnormal\u201d y no con poderes sobrehumanos, son tambi\u00e9n &#8216;los vestigios de la ruptura con el orden establecido y, por eso dan a quienes las usan una apariencia bestial y monstruosa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Respeto y temor se funden en estas dos im\u00e1genes para dar lugar a la aparici\u00f3n de un personaje superior pero que posee, a la vez, rasgos degradantes, indicios de la censura de que es objeto, por atreverse a transgredir las normas de su comunidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la oposici\u00f3n simb\u00f3lica mujer-tierra-espacio interior\/hombre-cielo-espacio exterior, es la clave de lo que es el modo de ser de las brujas: mujeres relacionadas con el cielo, y, en general, con el espacio exterior, asociados tradicionalmente por las sociedades patriarcales con las actividades del hombre proveedor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;De esta primera versi\u00f3n prohibida se desprenden el resto de las oposiciones que aparecen en los relatos: a la vida diurna, relacionada con los quehaceres l\u00edcitos y que est\u00e1 de acuerdo con el orden divino de signo positivo, se contrapone la vida nocturna, ligada a los quehaceres il\u00edcitos y, por lo tanto, al orden demon\u00edaco.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;La prueba m\u00e1s clara de esto es el conjuro mencionado a veces por las informantes, que repiten las brujas pululando desean asumir sus oscuros poderes: \u00ab\u00a1sin Dios y sin Santa Mar\u00eda!\u00bb. Contra estas palabras mal\u00e9ficas, los cazadores de brujas aplican la estrategia de rezar el credo al rev\u00e9s para atrapar a las brujas que han invertido las leyes de su sociedad. Y se utiliza, precisamente, una f\u00f3rmula invertida, y \u00e9sta es (nada menos que la oraci\u00f3n con que la comunidad ratifica su fe en los dogmas de la iglesia cat\u00f3lica).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En una de las historias el recurso para ahuyentar a la bruja fueron unas tijeras, puestas en cruz, como la cruz de Cristo, en la cabecera de la cama: el caso de que se trate de unas tijeras puede aclarar a\u00fan m\u00e1s la explicaci\u00f3n que hace Frazer de una costumbre de los labriegos eslavos, quienes \u00abcolocan cruelmente guada\u00f1as, bieldos, horcones y otras colocadas hacia arriba, de modo que se corten y pinchen las pobres y desventuradas almas cuando caen de las nubes\u00bb (730).<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En \u00abotros relatos una simple invocaci\u00f3n a Dios hace que todos los poderes de las brujas desaparezcan.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El canto del gallo, primer indicio de la llegada del d\u00eda, elimina igualmente sus facultades nocturnas: \u00abya cantando el gallo ya no pueden irse porque no pueden volar\u00bb, observa do\u00f1a Lupe. Tambi\u00e9n, por extensi\u00f3n, las luces artificiales pueden servir para alejarlas: \u00abya cuando vio luz en el cuarto (cuenta Constantina), ya agarr\u00f3 y se fue\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otro rasgo importante relacionado con la existencia de estas mujeres mal\u00e9ficas es su calidad de extranjeras: la amenaza latente en todo lo distinto, por oposici\u00f3n a la familia, realidad tranquilizante de lo propio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es por eso que las brujas suelen ser esposas tra\u00eddas de otros hogares, mujeres encontradas en el curso de un viaje, o bien cuando se vive en un Iugar extra\u00f1o. Puede verse en esto, adem\u00e1s, una advertencia impl\u00edcita para quienes sienten el deseo de transgredir la idea del matrimonio endog\u00e1mico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es curioso que incluso la misma belleza diurna, que es otra especie de \u00abrompimiento\u00bb con el orden establecido, pueda ser un indicio de que &#8216;su poseedora es una bruja: lo bello, extraordinario y envidiable se opone en este caso no tanto a lo feo como a lo com\u00fan y ordinario. Y es aqu\u00ed, una vez estudiadas las oposiciones que reproducen, a nivel textual, el modelo de la inversi\u00f3n inicial (mujer -cielo-espacio exterior), cuando surgen las&nbsp; preguntas que nos llevar\u00e1n a intentar una interpretaci\u00f3n de &#8216;la demonizaci\u00f3n m\u00edtica que desempe\u00f1an las historias de brujas en el acervo de la&nbsp; tradici\u00f3n oral mexicana: \u00bfqu\u00e9 hacen estas mujeres transgresoras cuando asumen ese otro modo de ser&nbsp; superior y temible qu\u00e9 ocupan sus \u00bfhoras oscuras?, \u00bfqu\u00e9 consecuencias tienen sus actividades nocturnas en su vida diurna?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La primera observaci\u00f3n que est\u00e1 a la vista es el hecho de que, en casi todos los relatos, (excepto en uno), se habla de una sola actividad nocturna; las brujas \u00abchupan\u00bb la sangre de sus semejantes, sobre todo ni\u00f1os, y con esto llegan a menudo a provocarles la muerte. \u00abMi pap\u00e1 nos platicaba (dice do\u00f1a Lupe) que \u00e9l y un t\u00edo m\u00edo, hermano de \u00e9l, agarraron una &#8216;bruja una vez. Que estaban por all\u00e1, por un lado, de Pueblo Nuevo, y que diario estaban chupados, moreteados\u00bb; \u00abyo era chiquita (explica Constantina), yo era bebita, yo ni me entero, sea que di con ella fue la que me dijo, dice &#8216;hay!, a ti te iba a equiparar a una bruja\u2019 \u201cEntonces (cuenta Constantina en otro de sus relatos), empezaron otro d\u00eda a decir que sali\u00f3 la bruja y que se fue a chupar al ni\u00f1o de tal se\u00f1ora\u00bb. &#8216;De modo que los quehaceres nocturnos, tan variados entre las brujas europeas, han quedado reducidos casi por completo entre las mexicanas, a una sola ocupaci\u00f3n: la de extraer la sangre, el alimento por excelencia &#8216;y el m\u00e1ximo s\u00edmbolo de la vida para sus semejantes\u2019. Hay de mi \u00a1de ti parece que el \u00fanico indicio que pude tenerse, a lo largo del d\u00eda, de su vida nocturna, es nada menos que esa misma sangre: pues no son solo ellas quienes la saborean, transformada en un suculento platiIlo, tambi\u00e9n suelen servir a sus esposos e hijos: \u00abDe mi mama [observa Constantina] que le gustaba mucho la rellena, esa se\u00f1ora, y que siempre que ven\u00eda su esposo le daba rellena, pero que \u00e9l no sospechaba nada &#8230;\u201d; \u201cy que la se\u00f1ora se fue a chupar. y que trajo la sangre, y que luego le dio a la hija\u00bb, recuerda Vicenta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero, de entre todos los relatos que recog\u00ed el m\u00e1s sorprendente es el de la bruja-madre, que es atrapada durante el per\u00edodo de lactancia y a quien sus captores perdonan justamente por eso: \u00abera una muchacha joven, que ten\u00eda los pechos de leche, que, porque ten\u00eda un ni\u00f1o que estaba criando\u00bb, cuenta do\u00f1a Lupe, en una historia que concluye de la siguiente forma:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cY dec\u00eda mi pap\u00e1 que se le sal\u00eda la leche, se le tiraba la leche, por el ni\u00f1o que estaba criando. Y la dejaron ir.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es interesante notar c\u00f3mo aqu\u00ed las evidencias de la funci\u00f3n nutricia diurna atraviesan el umbral de la vida nocturna y se presentan como la raz\u00f3n principal a causa de la cual la bruja es perdonada y dejada en libertad. Surge, entonces un nuevo s\u00edmbolo alimentario diurno\/alimento nocturno, que est\u00e1 en el centro de las funciones de estos seres que llevan una doble vida y que poseen una doble naturaleza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dije ya que al asumir sus poderes ocultos las mujeres brujas abandonan su puesto en la sociedad patriarcal a la cual pertenecen, y, ahora, cabe a\u00f1adir tambi\u00e9n que, por lo menos en estos relatos mexicanos, no es posible explicar su decisi\u00f3n de transgredir el orden establecido por un simple capricho de libertad, o por el placer de promover el mal a sus semejantes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tal y como se presentan, en estas historias, sus quehaceres prohibidos tienen que ver, ante todo, con una necesidad primordial: la de asumir una funci\u00f3n de proveedoras que, en su comunidad, corresponde tradicionalmente al hombre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De este modo las brujas cumplen clandestinamente con una tarea que fue la suya, en forma leg\u00edtima, en las sociedades \u00abtribales apoyadas en el cultivo de la tierra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Fue la mujer (explica Mircea Eliade) la primera que cultiv\u00f3 las plantas alimenticias. Por tanto, era natural que pasara a ser la propietaria del suelo y de las cosechas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El prestigio m\u00e1gico-religioso y como secuela de \u00e9ste, el predominio social de la mujer, tienen un modelo c\u00f3smico: la figura de la Tierra-Madre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero a diferencia de las mujeres agricultoras ligadas a la tierra, y que dependen del sol para que haga germinar sus cosechas, las brujas son mujeres cazadoras que se apartan de la tierra por medio de sus alas y que dependen de la noche para que oculte sus vuelos prohibidos. Y, al insertarse como una inversi\u00f3n transgresora en el \u00e1mbito de las funciones masculinas, su tarea no consiste ya en obtener de la tierra productos vegetales, sino en conseguir, durante sus cacer\u00edas nocturnas, el alimento animal por antonomasia: la sangre humana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es interesante observar c\u00f3mo, por ejemplo, en uno de los relatos de Constantina dice que las actividades del esposo le\u00f1ador-carbonero reflejan, a su manera, esta inversi\u00f3n de papeles: mientras que la esposa bruja aparece como la encargada de las cacer\u00edas nocturnas, \u00e9l desempe\u00f1a una tarea relacionada con la tierra.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La mujer que da la vida se transforma de noche en su contrario: la bruja que le &nbsp;&nbsp;quita la sangre a los ni\u00f1os. Pero esta oposici\u00f3n, vista en apariencia contradictoria tiene un tercer aspecto, que es el que da raz\u00f3n de ser a la dualidad: la bruja quita la vida a otros para darla a su familia. No ve en vano, adem\u00e1s, su existencia il\u00edcita y concluye en el tlecuil, dando lugar en donde se cuecen las tortillas que son el alimento b\u00e1sico del pueblo mexicano: es ah\u00ed donde deja sus piernas para tomar sus alas y donde m\u00e1s tarde las espera para continuar con sus labores de esposa y madre.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En casi todas estas historias hay impl\u00edcita una especie de solidaridad entre quienes tienen que enfrentarse a una lucha cotidiana por la&nbsp; existencia ( \u00a1la&nbsp; bruja y sus v\u00edctimas\u00a1), que han ido perdiendo, poco a poco, sus connotaciones religiosas: esto se refleja&nbsp; a&nbsp; nivel discursivo, en la&nbsp; gran cantidad de veces en que, de acuerdo con las&nbsp; informantes, los captores perdonan a las&nbsp; brujas la&nbsp; muerte en la &nbsp;hoguera quemada como era&nbsp; que tradicionalmente les correspond\u00eda, de acuerdo con la&nbsp; religi\u00f3n cristiana, y se conforman con darles &nbsp;un&nbsp; escarmiento, o simplemente con su promesa de regeneraci\u00f3n: \u201cpara que se le&nbsp; quite a esa vieja de andar haciendo males, pues tambi\u00e9n a ver qu\u00e9 siente&nbsp; que le&nbsp; esconda yo las&nbsp; piernas\u00bb, dice el protagonista de un &nbsp;relato de&nbsp; Constantina; \u201cbueno, nos conformamos con que la&nbsp; tengan ah\u00ed, con que la encierre, y no la&nbsp; quemaron, pero ya estaban a punto de quemarla\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cuenta Constantina en otra de sus historias \u201cque es notabil\u00edsimo porque en ella ha aparecido ya un primer perd\u00f3n: el del esposo le\u00f1ador y carbonero, quien ya sabe que su esposa es bruja, pero decide no desafiarla, y luego, cuando por fin la prenden, se niega a entregarla personalmente a las autoridades.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y, como vimos antes, est\u00e1 tambi\u00e9n el ejemplo de la bruja que es perdonada por consideraci\u00f3n al beb\u00e9 que est\u00e1 amamantando. Todo lo cual nos lleva a pensar que, si bien en su mundo actual las brujas son un fen\u00f3meno reconocido y temido como tal, su existencia, s\u00edntoma de una realidad carente y miserable, tiende a ser recibida con menos intolerancia que en otras \u00e9pocas, por una sociedad en la cual, adem\u00e1s, el poder de la instituci\u00f3n eclesi\u00e1stica ha disminuido considerablemente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De acuerdo con Julio Caro Baroja la, brujer\u00eda \u00abaumenta en momentos de angustia, de cat\u00e1strofes; cuando las existencias humanas no s\u00f3lo est\u00e1n dominadas por pasiones individuales sino por miserias colectivas\u00bb. Por lo que cabe preguntarse si la persistente aparici\u00f3n de las brujas en el acervo de la tradici\u00f3n oral mexicana no se deber\u00e1, en gran medida, a su papel, terrible y necesario a la vez, de ser proveedoras ocultas. Pero como tambi\u00e9n ha se\u00f1alado Lombardi Satriani: \u00abLas razones de la permanencia de determinadas formas culturales se hacen un poco m\u00e1s claras, al observar tambi\u00e9n la permanencia de determinadas formas de mi- seria\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A la luz de estas observaciones y para finalizar con una recapitulaci\u00f3n de lo expuesto, puede decirse que la bruja mexicana es un personaje femenino &nbsp;&nbsp;que, incide y forma parte de la saciedad patriarcal que la rodea y con el fin \u00faltimo de contrarrestar las condiciones miserables de su mundo por lo que asume un papel oculto en su acci\u00f3n, la cual renueva funciones nutricias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero que, ante la imposibilidad de volver &nbsp;a la &nbsp;relaci\u00f3n con la tierra propia de las sociedades matriarcales, tiene que deshacerse secretamente de su condici\u00f3n de mujer abandonando su &nbsp;cuerpo y transform\u00e1ndose en la imagen oscura de una libertad prohibida &nbsp;que radica, ante todo en el poder de dar y quitar la&nbsp; vida a voluntad: a fin&nbsp; de cuentas, lo m\u00e1s importante de esta recuperaci\u00f3n il\u00edcita de su tarea de proveedora es que constituye en s\u00ed una respuesta a su \u00abcapacidad para continuar&nbsp; ejerciendo el&nbsp; papel de madre \u2013 propiciadora &nbsp;de la&nbsp; vida, a\u00fan en las situaciones m\u00e1s adversas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;Bibliograf\u00eda:<br>Caro Baroja, Julio. Las brujas y su mundo. 1981, Alianza Editorial, Madrid, 1973.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Eliade Mircea. Tratado de historia de las religiones. rl@4, Era, M\u00e9xico, 1984.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;Lo sagrado y lo profano. 1937, Labor, Barcelona, 1833.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Frager, James G. La rama dorada. Fondo de Cultura Econ\u00f3mica, M\u00e9xico, 1861.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lombalrdi Satriani, Luigi Mar\u00eda. Apropiaci\u00f3n y destrucci\u00f3n de la cultura de las clases subalternas, 1973. Nueva Imagen, M\u00e9xico, 1368.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">L\u00f3pez Austin, Alfredo. Cuarenta clases de magos del mundo n\u00e1huatl. Estudios de cultura n\u00e1huatl 7 (1357)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">&nbsp;Weckmann, Luis. La herencia medieval de M\u00e9xico. Volumen 1 El&nbsp;&nbsp; Colegio de M\u00e9xico. M\u00e9xico, 1384. 87-1 17.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Elo\u00edsa Palafox, mexicana<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En los seis meses de noviembre y diciembre de 1987, recog\u00ed en la Ciudad de M\u00e9xico una serie, de historias de miedo que pertenecen a la tradici\u00f3n oral mexicana<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":58049,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[693,45,46],"tags":[],"class_list":["post-58045","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-693","category-cultura","category-cultura-cultura"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/58045","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=58045"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/58045\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/58049"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=58045"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=58045"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=58045"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}