{"id":53986,"date":"2022-08-01T08:39:53","date_gmt":"2022-08-01T14:39:53","guid":{"rendered":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/?p=53986"},"modified":"2023-07-21T19:10:49","modified_gmt":"2023-07-22T00:10:49","slug":"miradas-de-reportero-esa-carcel-injusta-no-pudo-quitarles-la-libertad-noetica-a-judith-la-periodista-ni-a-su-hijo-rafael","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/miradas-de-reportero-esa-carcel-injusta-no-pudo-quitarles-la-libertad-noetica-a-judith-la-periodista-ni-a-su-hijo-rafael\/","title":{"rendered":"Miradas de Reportero| Esa c\u00e1rcel injusta no pudo quitarles la libertad no\u00e9tica a Judith la periodista ni a su hijo Rafael"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Rogelio Hern\u00e1ndez L\u00f3pez<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SemM\u00e9xico, Ciudad de M\u00e9xico, 01 de agosto del 2022.- Hace un a\u00f1o y tres meses, la periodista Judith Valenzuela y su hijo Rafael M\u00e9ndez buscaban editorial que publicara el libro testimonial del joven sinaloense. Ese relato de las desventuras que padecieron ambos, durante 13 a\u00f1os, es incre\u00edble en muchos aspectos. As\u00ed lo resalta el periodista Jes\u00fas Lemus Barajas en el <em>Pr\u00f3logo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El libro <em>Prisionero del Sistema<\/em> por fin comenz\u00f3 a ser expuesto en librer\u00edas este 24 de julio. Me pidieron hacer la <em>Presentaci\u00f3n<\/em>. En ella resalto que me sacudi\u00f3 la sorprendente fuerza de la condici\u00f3n humana de Judith y Rafael, fortaleza que alimenta una singular conciencia de libertad; la libertad no\u00e9tica, que quiz\u00e1 alguien pueda probar cient\u00edficamente que es trasmisible o hereditaria.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El caso<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En la contraportada del libro se resume fr\u00edamente un caso del aparato judicial mexicano que, como dice Jes\u00fas Lemus, averg\u00fcenza y que podr\u00eda ser similar en miles de prisioneros que no tienen la oportunidad de contarlos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En enero de 2008 Rafael M\u00e9ndez Valenzuela (que apenas ten\u00eda 20 a\u00f1os de edad) fue detenido en el Estado de M\u00e9xico. Agentes federales y militares lo obligaron a firmar una declaraci\u00f3n en la que reconoc\u00eda que formaba parte del grupo criminal La Familia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tras 10 a\u00f1os en prisi\u00f3n por una sentencia sin pruebas y al existir una denuncia por tortura, un tribunal federal orden\u00f3 la reposici\u00f3n del proceso en lo que se investigaban los hechos, otra vez, y que lo mantuvieron preso 3 a\u00f1os m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ante la suma de injusticias, su madre, la periodista Judith Valenzuela, se acerc\u00f3 a distintas instancias judiciales y asociaciones de derechos humanos sin mayor \u00e9xito. Fue ampliamente conocido que ella logr\u00f3 acudir a la conferencia ma\u00f1anera presidencial y logr\u00f3 que L\u00f3pez Obrador ordenar\u00e1 intervenir a la Secretar\u00eda de Gobernaci\u00f3n y con gestiones del Subsecretario de Derechos Humanos, Alejandro Encinas, se logr\u00f3 que la Suprema Corte de Justicia revisara el caso para que Rafael por fin fuera liberado a los 33 a\u00f1os de edad. Hasta aqu\u00ed la s\u00edntesis de la editorial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero ese resumen no refleja ni lo vergonzante de pr\u00e1cticamente todas las instancias del aparato judicial ni las sorprendentes personalidades de Judith la periodista y su hijo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Lo siguiente es lo que escrib\u00ed en la <em>Presentaci\u00f3n<\/em> del libro y no tengo nada m\u00e1s que agregar que felicitarme por conocerlos:<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Y no pudieron quitarles esa otra libertad<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sorprender\u00e1 saber a muchos y amuchas que este libro lo escribi\u00f3 un joven que estuvo preso (injustamente) desde sus 20 a\u00f1os a los 33.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es que los textos no parecen obra de alguien que en 13 a\u00f1os pudo acumular motivos y palabras para recriminar justificada y acremente, sino m\u00e1s bien de otra persona: centrada, de pensamientos estructurados, con dones de narrador de los buenos, capaz de redactar 55 historias cortas y acuerparlas en 13 cap\u00edtulos en apenas 4 meses posteriores de que le decretaran su libertad corporal.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Este texto no es una novela, aunque tiene todo para serlo: historia central, suspenso prolongado, narraciones hiladas, estructura l\u00f3gica, personajes definidos. Describe antes que adjetivar, con prosa sencilla y en primera persona; hace sentir momentos de pasmo, de enojo y dramatismo y candor y romanticismo y\u2026 bastante buen humor.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El libro no es una novela &#8211;aunque mucho de sus contenidos se antojen incre\u00edbles&#8211;, porque los datos y escenas que describe provienen de una zona de la realidad mexicana mil veces denunciada \u2013de un sistema jur\u00eddico anacr\u00f3nico que facilita la injusticia y la degradaci\u00f3n humana de agentes policiacos, militares, ministerios p\u00fablicos, jueces, gobernantes, y sobre todo de la gente prisionera, que pocas veces puede recuperarse para una vida sin sobresaltos morales.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cLa realidad vuela m\u00e1s alto que la ficci\u00f3n, a la que sirve a veces de alimento\u201d. Eso lo saben bien los buenos literatos y pareci\u00f3 intuirlo Rafael al poner como acontecimientos escenas que, para otros ser\u00edan penalidades; al mostrar como esperanza de amor lo que en otros ser\u00edan tormentos de esos que produce la soledad prolongada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><strong>* * *<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero no es tan incre\u00edble esto que hizo Rafael. Hay una explicaci\u00f3n que igual asombra como toda la historia contada por \u00e9l mismo y en tan poco tiempo; el libro tiene otro hilo conductor paralelo, una historia que quiz\u00e1 ni \u00e9l, ni su mecan\u00f3grafa, ni su correctora de estilo planearon configurar:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todo el texto refleja que, aun entre muros, el joven adquiri\u00f3 pausadamente lucidez para observar, y no solo mirar, para ubicarse en el tiempo y el espacio, interpretar, situar sus propias dimensiones, evitar la atracci\u00f3n hacia lo oscuro, aprender de leyes, leer muchas cosas m\u00e1s, ejercitarse; respirar profundo pues, para poder desarrollarse.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es decir, a lo largo de toda la narraci\u00f3n se refleja c\u00f3mo Rafael construy\u00f3 mentalmente su libertad, c\u00f3mo madur\u00f3 paulatinamente eso que neur\u00f3logos y psicoanalistas llaman conciencia; esa condici\u00f3n humana que el cerebro engendra gracias a su interacci\u00f3n con el resto del cuerpo y su entorno. Hay quien asegura que el cerebro puede entrenarse para lograr conciencia de libertad, llegando incluso a cambiar su estructura fisiol\u00f3gica. Eso parece haberle ocurrido a Rafael.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201c\u2026 ni lo social ni lo psicol\u00f3gico le roba a la persona su libertad no\u00e9tica y \u00e9sta al hacerse efectiva devuelve la autonom\u00eda y la capacidad de decisi\u00f3n,\u201d sintetiz\u00f3 Viktor Frankl hace 55 a\u00f1os. \u00c9l era neur\u00f3logo, psiquiatra y fil\u00f3sofo austr\u00edaco que sobrevivi\u00f3 tres a\u00f1os (1942-1945) en varios campos de concentraci\u00f3n nazis, incluidos Auschwitz y Dacha. Fue fundador de la logoterapia y del an\u00e1lisis existencial.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hace menos a\u00f1os, en 2010, las investigadoras Cassandra Vieten, Marilyn Mandala Schlitz y Tina Amorok explicaron:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u201cLa no\u00e9tica es una disciplina que investiga la naturaleza de la conciencia, empleando para ello m\u00faltiples m\u00e9todos de conocimiento, incluyendo la intuici\u00f3n, el sentimiento, la raz\u00f3n y los sentidos. Por consiguiente, la no\u00e9tica explora el mundo interior de la mente (la conciencia, el alma, el esp\u00edritu) \u2026 La explicaci\u00f3n a esto y a mucho m\u00e1s es lo que ha hecho que autores como Dan Brown consideren la no\u00e9tica como la \u00fanica ciencia capaz de demostrar que <strong>la mente humana puede realmente alterar y transformar nuestra realidad propia<\/strong>.\u201d (Subrayado de RHL)<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center wp-block-paragraph\"><strong>* * *<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Mas esa evoluci\u00f3n de Rafael el prisionero, fue alimentada por una fuerza adicional para que fuese m\u00e1s integral el sentido de esperanza, de libertad, frescura y alegr\u00eda que lo madur\u00f3 en la c\u00e1rcel. Esa fuerza est\u00e1 presente en todo el libro, como est\u00edmulo an\u00edmico, como gestora, como tramitadora, como el centro de la resistencia para lo inaceptable del sistema judicial, como una ciudadela para lo indome\u00f1able de Rafael. Es el segundo personaje protag\u00f3nico de toda la historia que, aunque es poco citado, se transpira: Judith Valenzuela Ortiz, la madre de Rafael M\u00e9ndez Valenzuela.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Judith es bien conocida en Culiac\u00e1n, en toda Sinaloa y cuando ella y Rafael le ganaron el infausto juego de vencidas al sistema se le conoci\u00f3 en todo el pa\u00eds. Es alta, fuerte, norte\u00f1a amable, pero con pocas condescendencias; aut\u00f3noma, arrojada, de esas mujeres que buscan desarrollo profesional permanente para no depender de otros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ella tiene formaci\u00f3n acad\u00e9mica, de la licenciatura en la Escuela de Periodismo Carlos Septi\u00e9n Garc\u00eda (1983-1987), fue especializ\u00e1ndose en cultura y como reportera de investigaci\u00f3n de asuntos sociales y de seguridad, tambi\u00e9n como editora. Acude a cursos, talleres, a conferencias y ha tomado dos veces la Catedra de Periodismo del Colegio de Sinaloa. Participa en actividades del Colegio de Periodistas de Sinaloa y de la Asociaci\u00f3n 7 de junio, especialmente en asuntos de superaci\u00f3n profesional y en acciones por justicia para Javier Valdez y por agresiones a otros colegas. Y entre todo eso, durante 13 a\u00f1os, se dio tiempo para dedicar atenci\u00f3n a Rafael.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quiz\u00e1 alguien pueda probar cient\u00edficamente que esa conciencia de libertad es trasmisible o hereditaria. Judith y Rafael ganaron m\u00e1s de esa libertad ese 12 de diciembre de 2020 cuando \u00e9l fue liberado f\u00edsicamente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Rafael, quien hoy apenas rebasa los 36 a\u00f1os estudia la licenciatura en <em>Educaci\u00f3n Deportiva<\/em> y trabaja alegremente como instructor, gracias a esa libertad no\u00e9tica que explican los especialistas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por todo, este libro debiera llamarse: El sistema no pudo quitarnos nuestra conciencia de libertad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\"><em><strong>Rogelio Hern\u00e1ndez L\u00f3pez<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right wp-block-paragraph\"><em><strong>Tlatelolco, Ciudad de M\u00e9xico. Primavera de 2021<\/strong><\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">[1] Viktor Emil Frankl, <strong><em>El hombre en busca de sentido<\/em><\/strong> (1946). El autor sobrevivi\u00f3 desde 1942 hasta 1945 en varios campos de concentraci\u00f3n nazis, incluidos Auschwitz y Dacha.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">Despu\u00e9s del final de la guerra, Viktor Frankl fue descubriendo que muchas de las personas a las que quer\u00eda hab\u00edan muerto, pero encontr\u00f3 una manera de encajar estas p\u00e9rdidas. Seg\u00fan \u00e9l, el simple hecho de descubrir el sentido del sufrimiento hace que este se experimente de una manera mucho m\u00e1s llevadera, haciendo que este pase a incorporarse a la narrativa de la propia historia vital como un elemento m\u00e1s, algo que no impide que se pase p\u00e1gina y se pueda tirar para adelante.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><em>\u2026 desde la dimensi\u00f3n no\u00e9tica el paciente puede modificar el curso de la terapia, que ni lo social ni lo psicol\u00f3gico le roba a la persona su libertad no\u00e9tica, y que dicha libertad puede ser efectiva en la cl\u00ednica, devolviendo al paciente su autonom\u00eda y su capacidad de decisi\u00f3n<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\">El libro <strong><em>El hombre en busca de sentido<\/em><\/strong>, al que se reconoce como introducci\u00f3n a la logoterapia, en los Estados Unidos super\u00f3 la cifra de nueve millones de ejemplares vendidos. Despu\u00e9s tuvo 149 ediciones, traducidas a m\u00e1s de 20 idiomas. Lleg\u00f3 a considerarse una historia ejemplarizante y parad\u00f3jica, y tambi\u00e9n como uno de los diez libros m\u00e1s influyentes de todo Estados Unidos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace un a\u00f1o y tres meses, la periodista Judith Valenzuela y su hijo Rafael M\u00e9ndez buscaban editorial que publicara el libro testimonial del joven sinaloense. Ese relato de las desventuras que padecieron ambos, durante 13 a\u00f1os, es incre\u00edble en muchos aspectos. As\u00ed lo resalta el periodista Jes\u00fas Lemus Barajas en el Pr\u00f3logo.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":8473,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"footnotes":""},"categories":[693,106,35,85],"tags":[459],"class_list":["post-53986","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-693","category-mirada-de-reportero","category-opinion","category-rogelio-hernandez-lopez","tag-opinion"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53986","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=53986"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/53986\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8473"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=53986"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=53986"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=53986"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}