{"id":46325,"date":"2022-02-26T12:31:51","date_gmt":"2022-02-26T18:31:51","guid":{"rendered":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/?p=46325"},"modified":"2023-07-21T18:59:35","modified_gmt":"2023-07-21T23:59:35","slug":"vida-y-lectura-svetlana-alexievich","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/vida-y-lectura-svetlana-alexievich\/","title":{"rendered":"Vida y Lectura| Svetlana Alexi\u00e9vich"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Marcela Eternod Ar\u00e1mburu<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SemM\u00e9xico, Aguascalientes, 26 de febrero, 2022.- Pertenezco a un C\u00edrculo de Lectura (Mujeres que leen) que est\u00e1 por cumplir 30 a\u00f1os de existencia y en el cual el compromiso \u2014totalmente voluntario, pero sin lugar a dudas serio\u2014 es leer un libro por mes y comentarlo, analizarlo y valorarlo en una reuni\u00f3n mensual, lo cual permite tener otras perspectivas de su lectura y completar la visi\u00f3n de un texto que se enriquece con las distintas miradas de cada lectora.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Entre las pocas reglas que tiene mi C\u00edrculo de Lectura, es obligatorio leer cada a\u00f1o a quien recibe el Premio Nobel de Literatura. Muchas veces se trata de una autora o autor conocido; otras de alguien totalmente nuevo, desconocido para nosotras, cuyos textos, al ganar el premio, aparecen en las librer\u00edas y posibilitan su lectura.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En estos abrumadores tiempos y leyendo \u2014masoquistamente\u2014 sobre la situaci\u00f3n de Ucrania, sin tener idea de a d\u00f3nde conducir\u00e1n los acontecimientos actuales, record\u00e9 que, en 2015, Svetlana Alexi\u00e9vich fue reconocida con el Nobel de Literatura, y eso nos oblig\u00f3 a leerla.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Su primer libro <em>La guerra no tiene rostro de mujer<\/em> impacta de muchas maneras, primero porque les da voz a casi un mill\u00f3n de mujeres que form\u00f3 parte del Ej\u00e9rcito Rojo y combati\u00f3 en la segunda Guerra Mundial: mujeres soldado, francotiradoras, enfermeras, que cuentan otro tipo de guerra. \u201cLa guerra femenina tiene sus colores, sus olores, su iluminaci\u00f3n y su espacio. Tiene sus propias palabras. En esta guerra no hay h\u00e9roes ni haza\u00f1as incre\u00edbles, tan solo seres humanos involucrados en una tarea inhumana.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Segundo, contiene muchas voces de mujeres que Alexi\u00e9vich recoge en cientos de historias, historias que coinciden en el contexto, pero que contienen m\u00faltiples matices, porque cada una es personal y diferente, aunque todas sean brutales y dolorosas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tercero, porque con paciencia y sin evitar la repetici\u00f3n, la autora construye una narrativa clara y precisa de las mujeres en la guerra, unidas por vivencias compartidas que configuran su propia naturaleza, distinguiendo lo propio de la individualidad de cada testimonio, pero enmarc\u00e1ndolo en el entorno colectivo que siempre exige inhumanos sacrificios.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Participar en una guerra, cualquiera que sea, tiene que ser aterrador y de una crueldad inenarrable. Los cientos de textos que dan cuenta de la Segunda Guerra Mundial muestran lo terrible que fue y, sin minimizar a ninguna otra, hay que recordar que en esa guerra murieron alrededor 50 millones de personas, de las cuales&nbsp; 20 millones fueron rusas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Svetlana Alexi\u00e9vich combina con maestr\u00eda su formaci\u00f3n period\u00edstica con su vocaci\u00f3n literaria, lo que le permite integrar en varios de sus libros el met\u00f3dico y extenso trabajo de campo que como periodista realiza. Logra que la oralidad de los relatos individuales se transforme en una narrativa colectiva que habla por s\u00ed misma. Gracias a las entrevistas, logra captar esos miles de recuerdos existenciales que son vivencias de profundos dolores, de esos que f\u00edsicamente parten el coraz\u00f3n. Sus textos documentan v\u00edvidamente las angustias, preocupaciones, concesiones, decepciones y humillaciones, relatos que siempre sorprenden a la lectora, al lector, pero que van m\u00e1s all\u00e1 y, simplemente, aterran.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Se trata de voces sencillas, pero poderosas, voces cotidianas de personas comunes obligadas a vivir circunstancias impactantes, que se transforman en testimonios de desolaci\u00f3n e inmerecido dolor. Ese dolor profundo del que no se puede escapar porque no hay a d\u00f3nde, ese dolor que se tiene que vivir y al que hay que sobreponerse o simplemente dejarse morir.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En <em>Los ata\u00fades de zinc<\/em> se re\u00fanen las voces de los soldados sovi\u00e9ticos que fueron a la guerra de Afganist\u00e1n (1979-1989), con las de sus madres, las enfermeras, los vecinos; se repiten las dosis de dolor, angustia y desesperaci\u00f3n. Desgarra leer el relato de una madre que no reconoce al hijo que regresa y vive con miedo de lo que pueda hacer; el de la madre del asesino o el de la que ve consumirse a su hijo en un silencio autoimpuesto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Estoy segura que la reciente invasi\u00f3n a Ucrania, ya empez\u00f3 a sumar dosis innecesarias de sufrimiento. No aprendemos, a pesar de los enormes progresos cient\u00edficos y tecnol\u00f3gicos, poco ha aprendido la humanidad sobre la resoluci\u00f3n pac\u00edfica de los desacuerdos y sobre la convivencia. Como humanidad no aprendemos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Muchas veces he o\u00eddo decir que la literatura es un escape de la realidad, un refugio, un remanso donde escondernos, y es cierto. Muchos libros son eso: historias fant\u00e1sticas, relatos misterios y absorbentes, invenciones inveros\u00edmiles, historias de familias infelices o no; novelas de amor m\u00e1s o menos brutales o rid\u00edculas y un sinf\u00edn de otros temas. Pero, en el caso de Alexi\u00e9vich, la invenci\u00f3n, la imaginaci\u00f3n y la fantas\u00eda est\u00e1 muy lejos de sus libros, su literatura es realismo total.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Si se leen las <em>Voces de Chern\u00f3bil,<\/em> enfrentamos los testimonios de quienes vivieron las explosiones que destruyeron el reactor nuclear de la Central El\u00e9ctrica At\u00f3mica, una inmensa tragedia, con h\u00e9roes, villanos y un sarc\u00f3fago de hormig\u00f3n que sepult\u00f3 uranio, plutonio y cesio, radiactividad, simulaci\u00f3n pol\u00edtica e irresponsabilidad gubernamental. Los mon\u00f3logos que integran este libro son sencillamente espeluznantes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En <em>El fin del homo sovieticus, <\/em>lo que encontramos, en mi opini\u00f3n, es una realidad que emerge con fuerza y termina con la utop\u00eda de la grandeza del comunismo, con sus brutales consecuencias para los so\u00f1adores, los convencidos y los adeptos. La interacci\u00f3n del contexto hist\u00f3rico de la perestroika con las historias de personas humilladas, sorprendidas y muchas veces decepcionadas a tal grado que prefirieron el suicidio. Se trata de una inmersi\u00f3n total en esas realidades personales, que son finalmente su realidad, la \u00fanica manera de ser y de estar en este mundo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En s\u00edntesis, sus libros abordan sucesos extraordinarios, tremendos, a veces impredecibles, pero siempre impactantes, donde se aprecia la grandeza del ser humano sumido en la vileza de la adversidad impuesta, con notas de fraternidad, compasi\u00f3n y empat\u00eda que se mezclan con bajezas, brutalidades y miserias, tan humanas las unas como las otras.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Me pregunto, siendo Svetlana Alexi\u00e9vich hija de una profesora ucraniana, habiendo sido perseguida pol\u00edtica en su pa\u00eds \u2014algunos de sus libros est\u00e1n o estuvieron prohibidos en su patria\u2014, viviendo exiliada en Berl\u00edn y siendo feminista confesa que sostiene que las mujeres son fundamentales para humanizarnos y que en ellas se encuentra la esperanza de finalmente civilizarnos como especie, c\u00f3mo estar\u00e1 percibiendo los acontecimientos actuales, qu\u00e9 opini\u00f3n tiene de esta nueva guerra, cuyas consecuencias son, para m\u00ed, imposibles de imaginar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Leyendo los diarios y siguiendo los acontecimientos en estos d\u00edas, solamente identifico mi angustia b\u00e1sica como un miedo irracional, profundo y primitivo. Siguiendo a Alexi\u00e9vich, no imagino que alguien vuelva a ser la misma persona cuando en su recuerdo queda otro alguien \u201c\u2026 muriendo ante tus ojos\u2026 Y t\u00fa lo ves, sabes con seguridad que no puedes ayudarle, que le quedan pocos minutos de vida. Le besas, le acaricias, le dices palabras cari\u00f1osas. Te despides de \u00e9l.\u201d No imagino que nos depara esta guerra.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En estos abrumadores tiempos y leyendo sobre la situaci\u00f3n de Ucrania, sin tener idea de a d\u00f3nde conducir\u00e1n los acontecimientos actuales, record\u00e9 que, en 2015, Svetlana Alexi\u00e9vich fue reconocida con el Nobel de Literatura.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":38638,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"footnotes":""},"categories":[693,515,35,514],"tags":[],"class_list":["post-46325","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-693","category-marcela-eternod-aramburu","category-opinion","category-vida-y-lectura"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46325","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=46325"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/46325\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/38638"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=46325"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=46325"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=46325"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}