{"id":45939,"date":"2022-02-19T15:21:38","date_gmt":"2022-02-19T21:21:38","guid":{"rendered":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/?p=45939"},"modified":"2023-07-21T18:59:14","modified_gmt":"2023-07-21T23:59:14","slug":"vida-y-lectura-christine-de-pizan-de-luzzi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/vida-y-lectura-christine-de-pizan-de-luzzi\/","title":{"rendered":"Vida y Lectura| Christine de Pizan de Luzzi"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Marcela Eternod Ar\u00e1mburu<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">SemM\u00e9xico, Cd. de M\u00e9xico, 19 de febrero, 2022.- En el siglo XIV, cuando todav\u00eda no se inventaba la imprenta (el alem\u00e1n Johann Gutenberg la invent\u00f3 en 1440 utilizando los denominados \u201ctipos m\u00f3viles\u201d), los libros se hac\u00edan a mano y era costumbre ilustrarlos con bell\u00edsimas im\u00e1genes dise\u00f1adas por los iluminadores que, no solo eran expertos en mezclar colores, sino sobre todo en dise\u00f1ar y elegir las im\u00e1genes m\u00e1s adecuadas para ilustrar un texto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En ese contexto se entiende que cada ejemplar resultaba \u00fanico, aunque se insist\u00eda en que eran copias id\u00e9nticas, porque depend\u00edan de diferentes ilustradores y de tener a mano las materias primas para elaborar los colores. Adem\u00e1s, el n\u00famero de copias depend\u00eda de los recursos de cada autor o mecenas, quien con frecuencia incid\u00eda sobre los contenidos de cada libro, reserv\u00e1ndose el derecho a la censura o al plagio, sin ninguna consecuencia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el \u00faltimo tercio de ese siglo XIV, en la poderos\u00edsima Rep\u00fablica de Venecia, nace Christine de Pizan, una m\u00e1s de los cientos de mujeres condenadas al olvido que han sido redescubiertas por el feminismo acad\u00e9mico, deconstructor e inquisitivo que tanto ha trabajado para rescatar de la desmemoria patriarcal a las mujeres, sus historias, aportaciones y talentos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El nacimiento de Cristine de Pizan (1364), pocos a\u00f1os despu\u00e9s de la terrible epidemia de la peste que dej\u00f3 una huella profunda en su padre y en sus concepciones, sobre todo en las esferas religiosa, social, cultural y pol\u00edtica, contribuyen a explicar, al menos en parte, su cuidadosa educaci\u00f3n. A lo anterior, hay que a\u00f1adir, que despu\u00e9s de la victoria de los venecianos sobre los genoveses (Tratado de Paz de Tur\u00edn, 1381)), fue posible la enorme expansi\u00f3n e influencia de Venecia y su hegemon\u00eda en el Mediterr\u00e1neo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Christine de Pizan fue hija de un destacado canciller de la Rep\u00fablica de Venecia, que adem\u00e1s se desempe\u00f1aba como m\u00e9dico, astr\u00f3logo, alquimista, consejero y notable, invitado a vivir en la Corte de Francia, cuando su hija era una ni\u00f1a. Por eso, Chistine se considera m\u00e1s francesa que veneciana.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ya en Francia, su padre se empe\u00f1\u00f3 en que Christine recibiera una s\u00f3lida instrucci\u00f3n y mantuviera relaciones con los avanzados intelectuales italianos, particularmente los venecianos, para ampliar su visi\u00f3n del mundo, lo que le permiti\u00f3 escapar de las tareas dom\u00e9sticas a las que estaba condenada por su sexo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Vivi\u00f3 bajo la protecci\u00f3n del rey Carlos V (el de Francia no el de Espa\u00f1a) donde sus inquietudes e intereses intelectuales, sorpresivamente solo resultaron <strong>curiosos<\/strong>. Fue en Francia donde tuvo acceso al denominado \u201cArchivo Real\u201d, biblioteca que guardaba una extensa provisi\u00f3n de manuscritos que le permitieron descubrir a mujeres notables y escribir, en parte, la que fue la m\u00e1s divulgada de sus obras: <a><em>La ciudad de las mujeres.<\/em><\/a><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La biograf\u00eda de la Pizan presenta a una mujer excepcional en varios aspectos. Primero, al parecer tuvo un matrimonio de corta duraci\u00f3n, pero feliz, algo excepcionalmente raro en esa \u00e9poca. Segundo, una vez viuda, con 25 a\u00f1os y escasos recursos, decidi\u00f3 ser escritora y acept\u00f3 el mecenazgo de la corte francesa. De esta \u00e9poca son la mayor\u00eda de sus poemas, canciones, romanzas y baladas con los que pudo mantenerse y criar a sus hijos. Tercero, se convirti\u00f3 en bi\u00f3grafa de Carlos V y adem\u00e1s escribi\u00f3 <em>Los hechos y buenas maneras del prudente rey Carlos V.<\/em> Cuarto, fue una escritora le\u00edda y respetada sin enmascararse como var\u00f3n. Quinto, logr\u00f3 escribir una vasta obra que todav\u00eda hoy perdura y a la que podemos acceder.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero, lo m\u00e1s asombroso de su biograf\u00eda fue su publica y l\u00facida defensa de las mujeres ante la brutal y generalizada opini\u00f3n masculina expresada por Jean de Meung que afirmaba que todas las mujeres \u201c\u2026 son, fueron o ser\u00e1n putas por acci\u00f3n o por intenci\u00f3n\u201d. Ante comentarios tan amables, respaldados por la iglesia cat\u00f3lica que culpaba a las mujeres de todos los males del mundo, se alza la voz de Christine de Pizan quien muestra en su libro <em>La ciudad de las mujeres<\/em> no solo que a lo largo de los tiempos hubo mujeres notables, sino que adem\u00e1s a esas mujeres las acompa\u00f1an, entre otras virtudes, la raz\u00f3n, la rectitud y la justicia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el libro de Pizan aparecen Nicula, Fredegunda, la reina Blanca, Semiramis, la Duquesa de Anjou, Cornificia, Nicostrata, Pentisilea, Artemisa (reina de Caria), Zenobia, Medea, Circe, Casandra, P\u00e9nelope, Judith, Ruth, Rebeca, Esther, Proba, Safo, Mantoa, Ceres, Isis y Gaya Cirila, entre otras muchas. Presentadas para desmentir las acusaciones de que las mujeres son las m\u00e1s perversas de las bestias y que por ello no merecen la m\u00e1s m\u00ednima consideraci\u00f3n.&nbsp; &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es cierto que cuesta trabajo leer la obra de Christine, su lenguaje, ritmo y sintaxis son del siglo XIV y por m\u00e1s esfuerzos que se hagan en las traducciones, seguir\u00e1n siendo as\u00ed. Es indudable su cercan\u00eda con la nobleza francesa y su pertenencia a una clase privilegiada donde ella destaca por su erudici\u00f3n y capacidad argumentativa. En una Europa analfabeta y supersticiosa, controlada por la misoginia y un patriarcado aterrador y omnipresente, debi\u00f3 ser asombrosa.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Christine de Pizan escribi\u00f3 su visi\u00f3n de las mujeres, debati\u00f3 con conocimiento sobre los nulos derechos que \u00e9stas ten\u00edan, abord\u00f3 las consecuencias de su exclusi\u00f3n de la educaci\u00f3n, polemiz\u00f3 sobre su absurda satanizaci\u00f3n y defendi\u00f3 a las mujeres como grupo frente a la sarta de mentiras y acusaciones de los m\u00e1s exaltados. Se expuso con honestidad ante los otros con su esbozo biogr\u00e1fico: <em>La visi\u00f3n de Christine<\/em>, donde contestaba a sus difamadores, burlones e impresentables detractores. En s\u00edntesis, una mujer fuera de serie, cuyos textos hoy tienen que ser vistos como extraordinarios para su \u00e9poca e indispensables para entender que las mujeres, notables o no, siempre han estado ah\u00ed, y nos corresponde a nosotras, sacarlas del olvido a las que se les ha condenado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Y para finalizar, les sugiero seguirle la pista a una editora joven que se ha sumergido en este mar de olvido, rescatando textos con energ\u00eda y pasi\u00f3n de mujeres extraordinarias. Se trata de la editorial Espinas, al frente de la cual est\u00e1 Alicia de la Fuente, que tiene el objetivo de rescatar del olvido a las autoras que por alguna sinraz\u00f3n fueron ignoradas, excluidas o relegadas. Empez\u00f3 con un librito extraordinario escrito por Ana Grig\u00f3rievna Dostoy\u00e9vskaya, la editora, bi\u00f3grafa y esposa de F\u00e9dor Dostoievski, que dejo pendiente para pr\u00f3xima ocasi\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el \u00faltimo tercio de ese siglo XIV, en la poderos\u00edsima Rep\u00fablica de Venecia, nace Christine de Pizan, una m\u00e1s de los cientos de mujeres condenadas al olvido que han sido redescubiertas por el feminismo acad\u00e9mico.<\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":38638,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"footnotes":""},"categories":[693,515,35,514],"tags":[],"class_list":["post-45939","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-693","category-marcela-eternod-aramburu","category-opinion","category-vida-y-lectura"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/45939","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=45939"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/45939\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media\/38638"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=45939"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=45939"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redsemlac.com\/semmexico\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=45939"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}